No conozco a muchos escritores que se diviertan
tanto con la literatura como lo hace Julio
Cortázar. Sus textos siempre tienen un componente lúdico que los hace
especiales. Un tal Lucas, antología
de 1979 que tiene como protagonista a un alter-ego más del autor, claramente no
es la excepción.
...Una mirada hacia la literatura, el cine, los cómics, la TV y otros vicios personales. Había un blog mejor, pero era carísimo.
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martes, 16 de octubre de 2018
viernes, 3 de agosto de 2018
Impactar al lector: las primeras líneas de una novela
“El hombre de
negro huía a través del desierto, y el pistolero iba tras él”. Así inicia El
pistolero, la primera parte de esa fantástica saga épica de Stephen King que es La Torre Oscura. Y aquella frase inicial
es considerada una de las mejoras y más influyentes aperturas de una novela en
la historia de la literatura.
Es, ciertamente, un comienzo bastante perfecto para
una épica novela. Con sólo una oración nos enteramos de quién es el
protagonista (El pistolero), quién el antagonista (El hombre de Negro), los
objetivos de cada uno (uno persigue, otro es perseguido) y el escenario (el
desierto), que funciona también como el principal obstáculo.
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lunes, 9 de mayo de 2016
jueves, 3 de diciembre de 2015
Cortázar y el mito de Circe
En una de las escenas más emblemáticas de La Odisea (de Homero), el intrépido Odiseo
y su tripulación se encuentra con la diosa y hechicera Circe, una bella y lujuriosa tentación. Ella los invita a comer un
almuerzo convenientemente hechizado y que los convierte, literalmente, en
sucios cerdos. Odiseo es el único con la astucia suficiente para no caer en la
trampa y rescatar a los suyos.
Ciertamente, los hombres nos convertirmos en cerdos
al sucumbir ante los deseos más pecaminosos, y el mito de Circe es la analogía
perfecta para ello.
En el relato homónimo de Julio Cortázar, Circe es Delia
Mañara. La narración metafórica nos habla del amor y de las relaciones.
Delia transforma a todos sus novios (a lo mejor, sin ser del todo consciente)
en víctimas de una seducción tóxica que termina por matarlos. Cortázar, por su
lado, convierte al amor en un juego de idealización, tortura y repulsión.
Luego del fallecimiento de un par de parejitas,
ante Delia se le presenta Mario, a
quien ella le repugna y simultánemente le atrae. Delia Mañara es también “araña” y es “maraña” (juego de palabras astuto de Cortázar para indicar a
aquella víctima enredada).
Delia teje trampas y estropea el deseo de Mario,
quién se encuentra absolutamente sometido (en una amalgama de cariño y
dominación).
Me gusta de este relato cómo el acercamiento con
los animales también relaciona a la protagonista con la Circe de la mitología griega. Como la ocasión en la que ella llama
a un perro y este viene manso, tal vez contento, hasta sus dedos.
“Circe” es uno de los ocho relatos que componen la
primera antología de Julio Cortázar, “Bestiario”
(1951). Encontré una segunda edición
del libro, amarillenta, gastada por el roce de los dedos, entre las estanterías
de la vieja casa de una tía-abuela –que sufre hoy un principio de Alzheimer,
una lástima–. A pesar de que ya había leído varios de los relatos incluidos, me
lo llevé.
Bestiario
es la primera obra con la que Cortázar dijo sentirse seguro de lo que quería
decir.
Los cuentos tienen todos las características fundamentales que hacen a
la narrativa cortaziana: el absurdo ante lo cotidiano, lo fantástico, la vida
de barrio, los microacontencimientos. El autor comenta que “Circe” lo escribió en un momento en el
que estaba excedido por los estudios que hacía para recibirse de traductor
público en seis meses, cuando todo el mundo se recibe en tres años.
Es súper interesante lo que dice sobre el génesis
del cuento. En palabras suyas:
«Yo
vivía con mi madre en esa época. Mi madre cocinaba, siempre me encantó la
cocina de mi madre, que merecía toda mi confianza. Y de golpe, empecé a notar
que al comer, antes de llevarme un bocado a la boca, lo miraba cuidadosamente
porque temía que se hubiera caído una mosca. Eso me molestaba profundamente
porque se repetía de manera malsana. Pero ¿cómo salir de eso? Claro, cada vez
que iba a comer a un restaurante era peor. Y de golpe, un día, me acuerdo muy
bien, era de noche, había vuelto del trabajo, me cayó encima la noción de una
cosa que sucedía en Buenos Aires, en el barrio de Medrano: una mujer muy linda,
muy joven, pero de la que todo el mundo desconfiaba porque la creían una
especie de bruja porque dos de sus novios se habían suicidado. Entonces empecé
a escribir un cuento sin saber el final, como de costumbre.
Avancé en el cuento
y lo terminé. Lo terminé y pasaron cuatro o cinco días y de pronto me descubro
a mí mismo comiéndome un puchero en mi casa y cortando una tortilla y comiendo
todo como siempre, sin la menor desconfianza. Creo que es uno de los cuentos
más horribles que he escrito. Pero ese cuento fue un exorcismo que me curó de
encontrar una cucaracha en mi comida.»
Por su parte, Mario en el cuento bien podría ser el
héroe griego Odiseo, seducido por
Circe y sus manjares. Claro: en el texto los manjares son bombones rellenos de
cucarachas. El temor que siente Odiseo durante ese episodio se expone también
en el relato de Cortázar: Mario le teme al pasado desconocido de Delia.
Curiosamente, los padres de Delia (quienes la
odian) no prueban sus licores, revisan que sus bombones no contengan insectos y
no le advierten a Mario de la situación. Tampoco hacen algo cuando, sobre el
final, el protagonista la ahorca a ella sin piedad. Uno de los finales más estremecedores
de la bibliografía cortaziana.
Circe manifiesta la seducción como forma de
poder y crueldad. También Delia, quien obedece al paradigma de la mujer artera,
oscura, cuya perversión se ayuda por una aparente desesperación (recordar la apatía
de Delia y su llanto en el desenlace). “Circe” es, sin duda, uno de los cuentos
más sombríos de Cortázar, pero no por eso uno menos disfrutable que sus textos
más burlones.
► Pueden
leer “Circe” y otros cuentos de Cortázar libremente en Internet,
por ejemplo en este link: http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/esp/cortazar/circe.htm
………………………………………………………………………………………………….
=>> Otros posts sobre LEYENDAS y MITOS en el blog: “H.P.
Lovecraft y el mito de Cthulhu”, “De
monstruos y otras historias”; “El
laberinto como tema en la literatura”; “Las
5 transformaciones más memorables de la literatura”.
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miércoles, 9 de septiembre de 2015
La puntuación en tiempos del menor esfuerzo
La imperiosa necesidad de escribir rápido (de “no perder tiempo escribiendo”),
el dinamismo de nuestros tiempos, las contracciones de palabras, twitter, la
ignorancia amalgamada con desinterés general, la idea de que “lo que importa es
el mensaje y no la forma de entrega” son algunos de los factores que influyen.
Inconscientemente estamos destrozando el lenguaje.
Como aspirante a escritor, docente y profesional, me cuesta mucho
aceptarlo. Durante mi trabajo de 8 a 5 (si creen que vivía de este blog, la
triste realidad es otra) veo atrocidades que se hacen con el español, e-mails
que parecen escritos por un pibe de 6 años, personas que eructan las palabras
como quien traga una hamburguesa con papas fritas. Más de una vez quedé como
pedante por realizar correcciones ante mis superiores.
Lo malo (lo peor) es que los errores se volvieron tan usuales, que ya se perdió el
sentido de culpa, vergüenza o fracaso al cometerlos.
El caso de la puntuación es, quizás, el más crítico de todos. Si hay
errores de ortografía o faltan tildes, uno puede (mal que mal) deducir lo que
se quiso decir. Pero los signos de puntuación cambian el sentido de las frases, establecen jerarquías sintácticas
y, en consecuencia, dan estructura a un
texto.
"Y estos, Luciano, son tus nuevos compañeros de trabajo..."
Julio Cortázar,
por ejemplo, decía: "La coma, esa
puerta giratoria del pensamiento". Al respecto, una vuelta escribió el
siguiente texto:
***
"Si el hombre supiera realmente
el
valor que tiene la
mujer
andaría en cuatro patas
en
su búsqueda".
Si usted es mujer, con toda seguridad
colocaría la coma después de la palabra “mujer”.
Si usted es varón, con toda seguridad
colocaría la coma después de la palabra “tiene”.
***
El lugar en el que se coloca la coma le brinda un significado absolutamente diferente al texto. Con la
puntuación correcta se logra ordenar las ideas, dar ritmo y eliminar las
ambigüedades. Y en relación a las ambigüedades, el ingenioso autor Manuel Toledo y Benito redactó este
fascinante texto que forma parte del libro titulado “Ortografía intuitiva”.
Dice así:
***
“Un testimonio sin
puntuación”
Se cuenta que un señor, por ignorancia o malicia, dejó al morir el
siguiente escrito, falto de todo signo de puntuación:
«Dejo
mis bienes a mi sobrino Juan no a mi hermano Luis tampoco jamás se pagará la cuenta
al sastre nunca de ningún modo para los jesuitas todo lo dicho es mi deseo.»
Se dio lectura del documento a las personas
aludidas en él, y cada cual se atribuía la preferencia. A fin de resolver estas
dudas, acordaron que cada una presentara el escrito corriente con los signos de
puntuación cuya falta motivaba la discordia.
El sobrino
Juan lo presentó de esta forma:
«Dejo
mis bienes a mi sobrino Juan, no a mi hermano Luis. Tampoco, jamás, se pagará
la cuenta al sastre. Nunca, de ningún modo, para los jesuitas. Todo lo dicho es
mi deseo.»
Como puede verse, el favorecido resultaba ser Juan;
no conformándose el hermano Luis,
este lo arregló así:
«¿Dejo
mis bienes a mi sobrino Juan? No: a mi hermano Luis. Tampoco, jamás, se pagará
la cuenta al sastre. Nunca, de ningún modo, para los jesuitas. Todo lo dicho es
mi deseo.»
El sastre,
a su vez, justificó su reclamación como sigue:
«¿Dejo
mis bienes a mi sobrino Juan? No. ¿A mi hermano Luis? Tampoco, jamás. Se pagará
la cuenta al sastre. Nunca, de ningún modo, para los jesuitas. Todo lo dicho es
mi deseo.»
De este modo, el sastre intentó cobrar su cuenta;
pero se interpusieron los jesuitas,
reclamando toda la herencia, y sosteniendo que la verdadera interpretación del
escrito era ésta:
«¿Dejo
mis bienes a mi sobrino Juan? No. ¿A mi hermano Luis? Tampoco, jamás. ¿Se
pagará la cuenta al sastre? Nunca, de ningún modo. Para los jesuitas todo. Lo
dicho es mi deseo.»
Esta lectura motivó gran escándalo entre los
concurrentes y, para poner orden, acudió el
Juez. Este consiguió restablecer la calma, y después de examinar el escrito
objeto de la cuestión, exclamó en tono severo:
—Señores: acá se trata de cometer un fraude. La herencia pertenece al Estado, según
las leyes en vigor. Así lo prueba esta verdadera interpretación:
«¿Dejo
mis bienes a mi sobrino Juan? No. ¿A mi hermano Luis? Tampoco. Jamás se pagará
la cuenta al sastre. Nunca, de ningún modo para los jesuitas. Todo lo dicho es
mi deseo.»
Y agregó:
«En
su virtud, y no resultando herederos para esta herencia, yo, el Juez …, etc.,
etc., me incauto de ella en nombre del Estado. Queda terminado este asunto.»
***
Esta serie de signos, cuando están bien elegidos y
se colocan en su el lugar adecuado, permiten no solo que el lector de los
mensajes escritos los entienda, sino que además les confiera la adecuada
entonación.
Más allá del humor, y sin pretender parecer un
purista, los signos de puntuación son fundamentales. La diferencia entre «¡Vengan a comer chicos!» y «¡Vengan a comer, chicos!» es que con la
primera podés ir preso por canibalismo.
Por su parte: «No está mal eso» y «No, está mal eso» dicen exactamente lo
opuesto.
Acá me pongo
un poco ñoño.
La RAE destaca especialmente el aporte que realiza la
puntuación a la cohesión de un texto: "De
ella depende en gran parte la correcta expresión y comprensión de los mensajes
escritos. La puntuación organiza el discurso y sus diferentes elementos y
permite analizar la ambigüedad en textos que, sin su empleo, podrían tener
interpretaciones diferentes".
Pensemos en esta frase:
«Los
soldados, cansados, volvieron al campamento.»
«Los
soldados cansados volvieron al campamento.»
En la primera oración, ¿qué soldados volvieron al
campamento? La respuesta es TODOS, y
además todos ellos estaban cansados. En el segundo caso únicamente volvieron
aquellos que estaban cansados, el resto se quedó.
En algunos casos la falta de comas hasta puede ser
insultante (en mi caso: siempre). Existen varias versiones de la Biblia que, en Lucas 23:32, tienen la siguiente frase: «Y había también otros dos ladrones crucificados con Jesús». Si consideramos que Jesús, por lo menos
según el cristianismo, no era un “ladrón” como los otros dos, debió haberse
escrito: «Y había también otros dos, ladrones,
crucificados con Jesús». La diferencia es mínimo, pero con la primera frase
te vas derechito al infierno.
► Así que,
por favor, se los imploro. No cuesta nada escribir bien, la puta que lo pario.
Hagamos un esfuerzo para redactar e-mails
como los profesionales que nuestro título sugiere. No se coman las comas, y
¡hablemos bien, carajo! ¡Hasta la
próxima!
***
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=>> Otros posts sobre ESCRITURA y CORRECCIÓN en el blog: “5 claves para
mejorar la escritura (que nos enseña Aristóteles); “Técnicas narrativas
(I): el MacGuffin”; “LISTA TOP-FIVE: los
5 errores de acentuación más comunes”; “Un repaso por la
escritura colaborativa”; “La escritura
telescópica: un recurso para docentes”.
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lunes, 1 de diciembre de 2014
Un repaso por la escritura colaborativa
La ficción o escritura
colaborativa (a veces llamada hiperficción
constructiva) es aquella creada mediante la contribución de dos o más autores. Es todo un universo
de la literatura que no suele explorarse demasiado, pero que está muy presente
hoy en día gracias a la utilización de las nuevas tecnologías.
Durante siglos, la norma fue siempre
que la originalidad literaria tenía que venir como resultado de la actividad creativa individual. Pero,
¿se puede pensar a la literatura como el producto de una comunidad creativa? La
televisión, de hecho, es una cuestión absolutamente
colectiva. Todos los programas de TV y las series tienen a un equipo
creativo detrás, y los guiones suelen estar a cargo de varias personas.
No es nueva la idea de producir a
partir de otros. Julio Cortázar, por
ejemplo, decía respecto al diálogo: “lo
escribo escuchándolo, o lo invento copiándolo, o lo copio inventándolo".
Pero no quiero hablar de las fuentes de inspiración o de dónde provienen las
ideas, sino del momento en el que varios autores se juntan a escribir algo en
conjunto.
Algo así como lo que comenté en el post
sobre el “Cadáver exquisito” y los escritores surrealistas.
Hoy, gracias a la utilización de Internet,
existen posibilidades novedosas de
colaboración creativa. Por ejemplo, el concepto de cadáver exquisito se
trasladó a la web. Varias páginas de Internet apuestan por la creación
colectiva de una novela, escrita con muchas manos. Un autor comienza el primer
capítulo y el resto de escritores colabora en la obra.
Wikipedia (y todas las “wikis”) tiene la misma filosofía. No
solo para la creación colaborativa de artículos de divulgación. También hay un
par de proyectos bastante ambiciosos de escritura colaborativa bajo el formato
wiki: la Wikinovela,
(de la Universidad de Deusto), por
ejemplo, es un intento de crear una obra
colectiva, con un multilingüe e hipertextual. Algo similar sucede con el
proyecto A Million Penguins, y la Poepedia.
André Bretón fue una de los primeros que
notó la soledad que acarrea la escritura. Por eso creó la idea del arte como
oficio colectivo junto al resto de los surrealistas. A través de juegos y
ejercicios literarios, rompieron con este esquema que hoy ya no es tan extraño.
Hasta Google (con su Google Docs) brindó la
posibilidad de editar el mismo documento por varias
personas.
Internet is beautiful, y por eso es posible encontrar todo un cosmos de páginas sobre cualquier
tema. Y este no es la excepción. Navegando un poquito, encontré varias páginas
que buscan incentivar la colaboración entre autores. “Literativa” es una red social para escritores cooperadores (http://www.literativa.com/) y “Coompone” (http://www.coompone.com/) es un portal de
escritura en grupo.
Por su parte, “Novlet” (http://www.novlet.com/)
permite la escritura colaborativa de historias no lineales en varios idiomas
(aunque la página está en inglés). “Sigue
la historia” tiene un formato similar, pero como fan-page de Facebook. Y, si tienen ganas, pueden darse una vuelta
por Soopbooks,
Webook y Protagonize,
que también apuestan por la creación dinámica y participativa.
La ficción constructiva, sin
embargo, históricamente fue maltratada y marginalizada por la crítica
literaria. Existieron comunidades creativas desde la antigüedad, pero nunca
fueron del todo bien vistas. Comenzó a cobrar peso recién a partir de la edad
media. Jacob y Wilhelm establecieron el estándar para las colaboraciones literarias
con sus “Historias de los hermanos Grimm”
(de
las cuales ya hablé en este post). Italia
tiene una tradición muy fuerte en cuanto a ficción colaborativa. Este tipo de
escritura, por ejemplo, era una de las favoritas de los futuristas italianos.
Acercándonos más a lo contemporáneo,
Douglas Preston es un autor
americano que hizo su carrera a través de colaboraciones con, por lo menos, una
docena de autores. En un
post donde hablé sobre el misterio en la literatura mencioné “Las
manos del diablo” (de Douglas
Preston y Lincoln Child). Y en
esa misma nota se encontraba “El enigma
del cuatro” (de Ian Caldwell y Dustin Thomason).
El prolífico autor Stephen King (bajo el seudónimo de Richard Bachman) también se dio una
vuelta por la escritura colaborativa con “El
talismán” (1984), junto a Peter Straub.
Muchas películas tienen
guiones escritos por dos personas, muchas veces familiares o hermanos (los
hermanos Wachowsky (“Matrix” y otras tantas) y los hermanos Nolan con “Interstellar”,
por ejemplo).
No muchos saben que los famosos
misterios de Ellery Queen en
realidad eran escritos por dos autores: los primos Daniel Nathan y Manford
Lepofsky.
En Argentina también tenemos un caso especial: el de Bustos Domecq, que no fue ni Borges y
Bioy Casares, más bien un híbrido engendrado por estos dos genios de la
literatura. (Pero de esto hablaremos en otro post.)
Como nota de color, y para cerrar el tema, les cuento que en la
secundaria tuve profesoras de lengua excepcionales que siempre recuerdo. La de
primer año, bastante experimental, nos hizo crear una novela colaborativa en
grupos. Yo y mi grupo escribimos una versión moderna de Romeo y Julieta para el
proyecto (“Romeo y Julieta 00”) que hoy me da vergüenza recordar. Por
suerte, el texto original quedó perdido en el olvido.
¡Hasta la próxima!
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=>> Otras notas TEMÁTICAMENTE RELACIONADAS con este
post: “Técnicas
narrativas: el cadáver exquisito”, “La
verdad sobre los cuentos de hadas”, “El
misterio en la literatura: simbología y ocultismo”, “Cuna
de Gato” (una novela de Kurt
Vonnegut) y “El
lado oscuro de Oliverio Girondo”.
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notas y novedades (además de humor y críticas de cine) en mi fan-page: http://www.facebook.com/sivoriluciano.
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surrealismo
martes, 29 de julio de 2014
Elige tu propia aventura, o cómo revivir tu infancia con un libro.
Seguramente el nombre Edward Packard nos resulte absolutamente ajeno, pero a él le
debemos gran parte (sino toda) de nuestra
infancia. Se trata del creador –secreto y anónimo– de la saga “Elige tu propia aventura” (ETPA), pequeñas novelas de misterio en las que,
mediante un venerable hipertexto, (“Si
decides seguir al extraño, pasa a la página 22. Si prefieres esperar en el
auto, pasa a la página 98”, etc.) cada lector protagonizaba un relato personalizado.
Hacía muchísimo que quería hacer un post sobre esta saga que leí
mucho durante mi niñez, pero la motivación final me llegó cuando una
conocida me prestó “El misterio del
escudo escocés” (el Nro 20 de ETPA, edición Argentina) y pude experimentar
cada uno de sus 19 posibles finales. En serio: no había leído (ni había visto)
uno de estos libros en más de 10 años,
y me pareció una reliquia invaluable.
► Este tipo de obra es conocida como ficción
hipertextual, algunas obras de Julio
Cortázar (Rayuela, por ejemplo) pueden
ser catalogadas en este género o modalidad narrativa.
Se denomina narrativa
hipertextual a los textos escritos mediante un conjunto de fragmentos de texto relacionados entre sí
por enlaces. En ellas no
existe un único camino establecido por el autor, sino que el lector tiene la
capacidad de elegir el suyo entre varios
posibles.
Packard tomó una decisión poco convencional (para
la época) en sus libros: narrarlos en
segunda persona, para que el lector pueda identificarse más con el
personaje (de alguna manera: ser el
personaje). Los 80´s (y principios de los 90´s) fueron el auge de este tipo de literatura, que era particularmente
agradable para los lectores más chicos. Sin embargo, estas obras no lineales se
hicieron notorias mucho antes, durante la mitad del siglo XX.
En el blog ya hemos debatido sobre Borges y su “Jardín
de senderos que se bifurcan”. Muchos críticos opinan que se trata del
relato que anticipó
al hipertexto. Yo creo que no solo se adelantó a este novedoso concepto,
sino también a la idea –dentro de la literatura– de un universo múltiple (“multiverso”),
idea derivada de la mecánica cuántica.
Esta teoría, todavía indemostrable, nos habla de que hay ilimitados universos
existentes que surgen a cada instante en infinitas bifurcaciones
espacio-temporales. La
literatura de Borges siempre reinó basándose en estas ideas.
Las fan-theories
más populares están convencidas de que el resultado de las ideas de Borges serían los libros de “Elige tu propia aventura”. Hay, de todas
maneras, muchas otras obras que intentaron romper con el paradigma narrativo
contemporáneo.
Me refiero, por ejemplo, a Italo
Calvino (Si una noche de
invierno un viajero o El castillo de los
destinos cruzados), a las
obras de Georges Perec o a algunos experimentos
literarios de Raymond Queneau.
La competencia que sufrieron los libros de ETPA,
que marcó su decadencia final, pudo
haber sido el auge de los juegos de rol,
que en cierto punto tiene una similar estructura. También Internet (básicamente
una red de hipertextos masiva) y los
videojuegos tienen parte de la
responsabilidad.
En efecto, si uno lo piensa, cuando se catapultó la era de la
computadora, la idea de un libro con diversos giros narrativos dejó de ser tan especial. Pero aunque
el género ha quedado en desuso hoy, los libros se siguen vendiendo como
reliquias del pasado o se
relanzan para intentar cautivar, una vez más, al público más joven.
Lo mejor de los libros de ETPA era intentar encontrar todos los finales
posibles. Al menos un final (a veces más) incluía una resolución exitosa del
protagonista en su misión. Varios de ellos –los más frustrantes– concluían con
muertes estúpidas (al mejor estilo “Destino
final”) del protagonista y sus compañeros. Ocasionalmente, el lector podía
encontrarse «trabado» en un loop, un eterno círculo vicioso, como resultado de alguna elección particular.
► Los
tropos del Deus
ex Machina / Diabolus ex Machina tendían a suceder en la serie con bastante frecuencia, y algunos giros
argumentales podían llegar a ser bastante
crueles, especialmente para los más chicos. La forma en que se estructuraban las obras es
realmente fascinante, y hay artículos
enteros que estudian la forma de estos textos (como esta, que no tiene
desperdicio: http://samizdat.cc/cyoa/#/_)
Un libro, OVNI
54-40, es recordado como uno de los
más especiales de Edward Packard.
Nos
relataba la búsqueda de un paraíso
que nadie puede alcanzar de forma activa. Una de las páginas de ese libro
describe cómo el protagonista encuentra ese paraíso y vive feliz para siempre.
Lo loco es que este final únicamente
se podía encontrar si el jugador ignoraba las reglas (si hacía trampa) y buscaba en el libro aleatoriamente. Ese mismo
libro (para mí, uno de los mejores, junto a “La caverna del tiempo” y “Eres
un agente secreto contra los nazis”) tiene también un final en el cual,
luego de pasar por una extraña dimensión, te encontrás precisamente leyendo ese mismo libro. (Metaficción
a full).
Personalmente, yo creo que el género no cayó en
decadencia, sino que buscó nuevas formas
de ponerse en evidencia. Hace poco estuve jugando el interesante juego Stanley Paradox (al que le debo un
post, porque es deliciosamente complejo). La hipertextualidad se ve a flor de piel en
Internet y no creo que falte demasiado para que las series y el cine tengan
opciones para elegir el camino que uno desea.
Mientras tanto, tenemos la suerte de contar con
prácticamente todos los libros de la saga en versiones online o PDF, y la
posibilidad de adquirirlos en librerías de reventa o Mercadolibre. Volver a ser niño siempre, pero siempre, está al alcance de la mano.
¡Hasta la
próxima!
………………………………………………………………………………………………….
=>> Otras notas relacionadas con la hipertextualidad en el BLOG: “Batman:
the killing joke” (una novela gráfica de Alan Moore); “Los
siete locos” (una novela de Roberto Arlt);
: “Encuentro
hipertextual” (relato de mi autoría); “El
laberinto como tema en la literatura” y “El
jardín de senderos que se bifurcan”, relato precursor de J.L. Borges.
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martes, 4 de febrero de 2014
LISTA TOP-FIVE: Las 5 mejores “instrucciones” de Julio Cortázar
1962 fue
un año lleno de acontecimientos históricos. John Logie Baird muestra el primer sistema de TV que transmite en
directo imágenes en movimiento; la crisis entre Alemania e Italia (debido a las acusaciones de Mussolini) se incrementa… y fallece Harry Houdini. En Argentina, Julio
Cortázar publica su recopilación de relatos cortos más aplaudida: “Historias de Cronopios y de Famas”.
“Historias…”
es una antología
de minificción dividida en 4 partes
(todas igualmente maravillosas pero por motivos diferentes). Sus textos están
plagados de la ironía que siempre lo destacó y, entrelíneas, tejen reflexiones de carácter filosófico.
La primera sección –Manual de Instrucciones– es mi
favorita por exponer (con sarcasmo y una prosa literaria fantástica)
situaciones cotidianas que hacemos
todos en modo automático, sin reflexionar profundamente sobre ellas.
Acciones habituales, del día a día.
Acciones casi ridículas como llorar, subir una escalera y vestir un reloj.
El humor y
la ironía se revuelcan dando lugar a todo tipo de instructivos delirantes.
Es casi imposible que el lector (nosotros, a quien Cortázar nos habla en
segunda persona) no sonría al rememorar cómo
experimenta esas habituales situaciones. Son textos hiperbreves que
sorprenden por su
simpleza y profundidad al mismo tiempo. Pero, de todos ellos, ¿cuál se
destaca por encima del resto? Acá van mis preferidos:
(5) => “Instrucciones para llorar” (leer)
«Dejando de
lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por
esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con
su paralela y torpe semejanza.»
Cortázar analiza
el llanto objetivamente como un procedimiento técnico, obviando la
indiscutible conexión emocional relacionada con esa acción. Me encantan las
opciones que el autor brinda para perpetrar el llanto a falta de imaginación
(“(…) esos golfos del estrecho de
Magallanes en los que no entra nadie, nunca.”). El acto en sí se representa como una idea concreta y
hace uso de un vocabulario de inusual sencillez.
(4)
=> “Instrucciones-ejemplos sobre la forma de tener miedo” (leer)
«En un pueblo
de Escocia venden libros con una página en blanco perdida en algún lugar del
volumen. Si un lector desemboca en esa página al dar las tres de la tarde,
muere.»
Uno de sus textos
breves más largos. Brinda, en cada párrafo, una serie de ficticias (e
hilarantes) “leyendas urbanas” que
podrían haber sido usadas para inculcar miedo entre la gente. Es una pequeña
obra surrealista e innovadora que rompe
la cuarta pared, quizás más que todas sus otras instrucciones. El final es
comiquísimo y cierra perfectamente la idea de lograr la sugestión con cada historia. ¡Cortázar miente
descaradamente y nos encanta!
(3) => “Instrucciones para
dar cuerda al reloj” (leer)
« ¿Qué más
quiere, qué más quiere? Átelo pronto a su muñeca, déjelo latir en libertad,
imítelo anhelante. »
Un texto alegórico
bellísimo que compara a la vida como un
reloj al que hay que “darle cuerda”. Tiene muchísimo simbolismo y una prosa elegante. El juego constante
con la
percepción del tiempo personal (el de cada uno de nosotros) es tan interesante
como las metáforas que el autor utiliza. Por sobre todo, sus consejos (sutiles,
delicados) estremecen al alma: “Sujete el
reloj con una mano, tome con dos dedos la llave de la cuerda, remóntela
suavemente”.
(2) => “Preámbulo a las
instrucciones para dar cuerda al reloj” (leer)
«Piensa en esto: cuando te
regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas,
un calabozo de aire.»
La precuela del texto del puesto nro. 3 es muy
especial. “Historias de Cronopios y de
Famas” es una bizarra mezcla de poesía
y prosa, humor y filosofía, crónica y fantasía. Y este pequeño texto es la
representación más fina de su humor, capaz de arrancarle una sonrisa hasta al más amargo.
Nos habla de la
dependencia de los objetos, y lo inseguros que nos vuelve apegarnos a
elementos materiales como un
simple reloj. El hombre como prisionero del hábito, de las costumbres, de
las cosas. Es ironía pura, purísima. Es maravilloso como un texto que se lee en 30 segundos puede evocar tantas reflexiones.
►
UN HOMENAJE: Antes de arribar al célebre primer puesto los invito a
darse una vuelta por mi propio texto homenaje al “Manual de Instrucciones” de Cortázar: “Instrucciones
para aconsejar a través de frases”.
(1)
=> “Instrucciones para subir una escalera” (leer)
«Para subir
una escalera se comienza por levantar esa parte del cuerpo situada a la derecha
abajo, envuelta casi siempre en cuero o gamuza, y que salvo excepciones cabe
exactamente en el escalón.»
Mi gran favorito. ¿Realmente había alguna duda? No
por nada es uno de los textos más aclamados de Julio Cortázar. El autor describe magistralmente el procedimiento
para subir una escalera. ¡Hasta explica cómo debemos colocar los pies! ¿Cuántas
cosas sabemos hacer sin preguntarnos realmente cómo (o por qué)?
Una escalera es un símbolo que puede tener infinitas
connotaciones narrativas. Para muchos representa el transcurso de la vida y
el aprendizaje de nuevas experiencias. Pero me parece que Cortázar lo encaró por otro lado. Nos obliga a una
observación diferente a la cotidiana. Toma algo extremadamente conocido y
lo expone de forma tal que parece algo (casi) alienígena. ¡Por textos como este
Cortázar alcanzó un reconocimiento
universal! Una narración absolutamente magistral.
(PD: no dejen de leer “Instrucciones
para subir una escalera al revés”, ¡la segunda parte de esta historia!)
………………………………………………………………………………………………….
=>> Las últimas veces en las LISTAS TOP-FIVE del blog, debatimos lo
más destacado del cine 2013, 5
grandes autores de un solo libro y las citas
más incorrectas de la literatura.
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jueves, 15 de agosto de 2013
Instrucciones para aconsejar a través de frases
Dejando de lado los motivos, atengámonos a la forma correcta de
armar frases reflexivas. Comience por pensar en dos palabras emocionalmente
fuertes. Tómese –por decir algo– "duda" y
"poder". Denomínelas "A" y "B". Llegada la
inspiración, sentirá una contracción en su pecho; no debe alarmarse, no
es sino normal.
Procederá a utilizar la siguiente fórmula axiomática “A y B => B y
A” para formar su poética reflexión. Con suavidad, abra la boca y, manteniendo una
mirada seria sobre su interlocutor, pronuncie: "Si dudás (A) de tu poder (B), tendrás poder (B) sobre la duda (A)". Si
oye (pero esto ocurrirá un tiempo después) algo como un paisaje sumido en el
silencio, todo ha salido bien.
Otros ejemplos que puede considerar para su análisis (identifique el
uso metódico de la fórmula anteriormente enunciada):
"El
descubrimiento de la fortaleza, implica fortalecer el descubrir."
"La verdad de la perseverancia
se encuentra perseverando con la verdad."
"Una
correspondencia de valentía, es corresponder ante los valientes."
El efecto tiende a enriquecerse atribuyendo sus palabras a una persona
de reconocida (y comprobada) fama. Entiéndase: Jorge Luis Borges, Morgan
Freeman o el célebre Bob Marley. Así, se sorprenderá al filosofar que:
"La felicidad del
encuentro, es encontrar la felicidad." (Bob Marley).
¿Qué más quiere, qué más quiere? Sus palabras serán valoradas más
que una piedra preciosa. Duración media del asombro de su público: cuatro
minutos.
FIN ̴
Nota: texto fuertemente inspirado en “Historias de cronopios y de famas” (Julio Cortázar)
► ¡Si les divirtió
la minificción, háganmelo saber con un comentario y compartiéndolo! Pueden leer
más relatos de mi autoría en este link o enterarse sobre mi novela en este otro. ¡SALUDOS!
¿Sabían que por acá tienen la versión de este texto en formato podcast?
lunes, 22 de julio de 2013
“La borra del café” (novela, 1992)
Género: comedia / drama / “coming-of-age”
Leído: Neuquén, somewhere
along the way…
Una excelente propuesta literaria
para disfrutar cuando tenés 16-17 años. Pero supongo que aun hoy con mis 26 lo volvería a disfrutar.
En 1992, Mario Benedetti, el uruguayo más conocido por sus poesías,
publicaba esta novela “coming-of-age”.
Claudio, el protagonista, retrocede hasta volver a ser un niño de no más de
cinco años. A través de 48 fragmentos
cortos retrata su vida y los acontecimientos que lo marcaron en su pasaje hacia la vida adulta.
Una novela muy amena y fácil de leer que provoca una sonrisa constante por su
humor y reflexiones profundas sobre la vida. El descubrimiento del amor, la
muerte, los lazos de amistad y las elecciones de vida se entrelazan en esta
historia de realismo mágico cuyo título –la
Borra de Café– se inspira en una cita de Julio Cortázar.
La prosa narrativa de Benedetti es
realmente sublime y hace que toda la
trama fluya con total naturalidad. La mirada del autor se detiene en
anécdotas que invitan a la reflexión, y ofrece perspectivas que resultan claves
en la vida de un niño, así como para un adolescente y un adulto. Lo más
interesante en la trama es cuando una
serie de sucesos misteriosos (la recurrente aparición de una enigmática
chica (Rita), una higuera, eventos que
ocurren todos a las 3 y 10, etc.) van cobrando mayor importancia. Temas
como las Señales y el Destino se articulan en la trama constantemente.
Hace
acordar bastante a “El alquimista”, pero además –ahora que lo pienso– hay
muchísimo paralelismo con mi primera novela: “Un verano para recordar”. Creo
que, en parte, por eso quise releer esta obra.
► Les comparto “La borra de
café” en formato PDF para que lo
disfruten: http://bit.ly/15lYKs5
Dos cosas me llamaron mucho la atención de la novela. La primera es un cierto “erotismo” expuesto. Claudio vive sus
primeras experiencias sexuales y todo se describe con una mentalidad muy
abierta y honesta. Me parece que eso para un adolescente es importante. El sexo es retratado sin ocultar nada, con descripciones detalladas, pero se mantiene dentro de lo estético.
Lo segundo es el tono surrealista que se genera sobre el final. La trama está
repleta de elementos fantásticos e imprevisibles. En la obra Claudio se
la pasa persiguiendo Signos que lo guían hacia un supuesto Destino. El
simbolismo que se genera a través de “Las 3 y 10”, hora clave para los sucesos
importantes en la vida del protagonista, colabora con el tono de surrealismo. A
las 3 y 10 encuentra un cadáver, sufre una muerte imprevista, se encuentra por
primera vez con Rita y es la hora en la que se estrena sexualmente. También, en
un bar conoce a un personaje bastante peculiar que le recomienda que apueste al
3 y al 10 de la ruleta (y con eso hace mucho dinero).
El final es sorprendente y reúne a todos
los elementos míticos que la novela va presentando: sueños, presagios, los relojes, la espiral, las “3 y 10”, Rita y –claro– lo que la “borra de café” le había revelado
innumerable cantidad de veces.
Mario Benedetti retrata la vida
cotidiana como un espejo que llevamos todos nosotros en esta emblemática novela de misterio y filosofía existencial.
Me resulta curioso que un Benedetti en sus 60 años haya decidido relatar la
historia de un niño convirtiéndose en adulto, pero ciertamente lo agradezco.
► Una novela corta altamente
recomendable que no tuvo demasiada difusión internacional, pero sí dentro
de los límites de América Latina.
"¿A dónde van las nieblas, la borra del café,
los almanaques de otro tiempo?"
(Julio Cortázar)
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