Sobre la novela de Tom Perrotta, su extraordinaria adaptación
televisiva y esa incómoda costumbre que tiene la vida de seguir adelante.
...Una mirada hacia la literatura, el cine, los cómics, la TV y otros vicios personales. Había un blog mejor, pero era carísimo.
Sobre la novela de Tom Perrotta, su extraordinaria adaptación
televisiva y esa incómoda costumbre que tiene la vida de seguir adelante.
Una cosa es robar y otra muy distinta es ser un maleducado. El protagonista
de este cuento tiene una particular manera de entender la bondad, la culpa y
esos pequeños gestos que, según él, hacen del mundo un lugar un poquito más
amable.
DC lleva treinta años intentando romper al murciélago. A esta altura,
el verdadero desafío sería sorprender al espectador. Una reseña de Batman:
Knightfall (2026) y un repaso por los últimos años de un universo que alguna
vez consumí con devoción y del que hoy me siento bastante desconectado.
Hay películas que empiezan con una reunión de ejecutivos tratando de
determinar qué combinación de propiedad intelectual, nostalgia y superhéroes
puede justificar una inversión de doscientos millones de dólares. Y después
están las otras. Esta nota es sobre esas otras.
Hay noches que se tuercen por una tontería. Un embotellamiento, una
espera demasiado larga, alguien que no te escucha. Nada grave. Hasta que
empezás a notar que algo no cierra. “Nadie sale de acá” es un cuento sobre una
de esas noches.
Vengo bastante metido en el Casciari-verse últimamente. Ahora leí “El
pibe que arruinaba las fotos” (2009), un libro que demuestra que cuando el tipo
agarra una anécdota cualquiera, la exagera un poco y la cuenta bien, es muy
difícil no seguir leyendo.
Los siete pecados capitales son vicios o pasiones humanas de los cuales
se originan malos hábitos. ¿Pero cuáles tengo más yo? Me armé mi propio ranking.
Un viaje que comenzó conmigo queriendo llegar desesperadamente y terminó con un extremo deseo de volver a casa. Noches inesperadas, imprevistos caóticos y encuentros surrealistas en este nuevo diario de viaje.
Desde que vi The Invite en cines, no puedo dejar de pensar en ella. Y lo curioso es que, después de ver Sentimental, la obra española que adapta, me gusta todavía más.
Una historia de amor contada a través de metáforas innecesarias, comparaciones dudosas y analogías que no ayudan absolutamente en nada.