miércoles, 19 de junio de 2013

50 sombras de Madame Bovary


Madame Bovary, la obra máxima del francés Gustave Flaubert, vio la luz en 1856. Cuando comenzó a escribirla, Flaubert tenía solo veinticinco años. Todavía no había publicado nada, pero no era un primerizo: los cajones de su escritorio estaban sobrecargados de manuscritos que acumulaba desde hacía más de diez años. En su mayor parte eran románticos.

Madame Bovary se volvió tan famosa por su inventiva técnica narrativa. Flaubert, mayúsculo exponente de la escuela realista, creó un estilo muy particular que masterizaba la técnica del contrapunto y, el narrador indirecto libre. Además, el extenso texto (de unas 800 páginas en algunas ediciones) fluye con más rapidez cuando Emma está emocionada o contenta, y se vuelve pesado cuando ella aburrida.

No es objetivo mi puntualizar sobre “lo literario” de la obra, sino incentivar a la lectura de una novela que fue furor en su momento. El estilo indirecto libre significó un primer gran paso en la técnica narrativa; hoy es de uso común en las novelas contemporáneas y fue desarrollado por muchísimos novelistas posteriores. Flaubert mueve a los narradores de la novela desde varios planos a la vez asimilando los hilos de una marioneta, para ofrecer a los lectores perspectivas muy diferentes.


=> Lo que hoy es “50 sombras de Grey” (la controvertida novela erótica de la inglesa E.L. James) en aquella época lo fue “Madame Bovary”. Una historia que se publicaba por entregas y que las chicas leían secreta e íntimamente. <=

Pero… ¿qué tan fogosa es la novela?

Madame Bovary es tan sexy como era permitido en el mundo del siglo XIX, y un poquito más también. Hablo de citas a escondidas, encuentros clandestinos, adulterios, y pensamientos pecadoramente sexuales. Eso sí, NO HAY escenas “sexuales” en el libro, pero sí muchas alusiones a ellas. Como sea, fueron suficientes para mandar a Flaubert a juicio por obscenidad.

La historia sigue, principalmente, la vida de Emma Bovary, la esposa de un médico simple y mediocre; ella parece vivir un ensueño de fantasía que la nubla. En su angustia existencial constante (que hoy tiene, inclusive, una denominación médica en la psicología: “Bovarismo”) ella termina por tomar a una serie de amantes y escabullirse en un mundo de mentiras y peligros que terminan por desencadenar eventos fuera de control.

El término “bovarismo” hoy se reconoce como el estado de insatisfacción crónica de una persona, producido por el contraste entre sus ilusiones y aspiraciones (a menudo desproporcionadas respecto a sus propias posibilidades) y la innegable realidad. Una condición psicológica fuerte que ha sido estudiada por varios psicólogos.

Les comparto el libro en PDF de “Madame Bovary”: http://bit.ly/1auCXma

Una de las cosas más interesantes, y que como aspirante a escritor destaco muchísimo, es la capacidad de Flaubert para detectar elementos exactos de la psicología femenina (particularmente de las mujeres de su época). No puedo dejar de preguntarme: ¿De dónde habrá tomado esos conocimientos tan precisos, casi perversos, de describir los itinerarios secretos de la sensualidad, de las fantasías inconfesadas de una mujer joven?


==> Admito que no la pasé bien leyéndola. El texto es muy extenso y, por momentos, pesado. Sobre el final las cosas se tornan muy picantes pero hay episodios demasiado descriptivos que no terminaron de convencerme. Sin embargo, disfruté mucho más el análisis posterior y estudiar sobre su génesis y contexto. Flaubert estuvo cinco largos años redactando esta historia (su obra maestra) y en todos ellos no deja de hablar de la obra como de una pesadilla.

El autor no gozaba de buena salud y era epiléptico. Además, escribía religiosamente e investigaba sobre cada uno de sus capítulos. Leyó tratados de cirugía para contar un terrible episodio (operación del pie de Hipólito) así como también libros de medicina y de farmacia. Estudio los efectos del arsénico y realizó consultas personales sobre el derecho, operaciones financieras, trabajo del día a día en el campo, etc.

A través de una representación muy objetiva de su realidad contemporánea, el autor estrecha el contacto con sus personajes a través de la intimidad. Consigue que el lector penetre en la intimidad de los protagonistas y sienta lo que ellos sienten. En la actualidad se lo considera un fiel poeta de la realidad. Sus personajes –repletos de contradicciones, sumidos en sus vicios y en sus pequeñeces– sueñan su vida en lugar de vivirla.

Analizarlo fue una actividad muy gratificante. Me di cuenta de lo complejo que en realidad es. Plagado de mucho simbolismo y estudios psicológicos de personajes que me hicieron reflexionar bastante. Para quienes ya la hayan leído, presten atención –por ejemplo– a como las ventanas se asocian a Emma constantemente, como una forma de ver al mundo e imaginar una libertad imposible. La comida es algo que también llama la atención: ¡lo que comen los personajes durante la novela podría alimentar a un ejército por una semana!

Flaubert extiende el simbolismo y sus críticas hacia la sociedad burguesa que detestaba con el desarrollo de ciertos personajes detestables (como Homais, el farmaceuta o Carlos Bovary, el esposo de Emma) y básicamente se encarga de mostrarnos a una heroína que no hace nada para caer simpática. Madame Bovary es, en esencia, un Quijote con faldas y un dejo de tragedia sobre el alma. Si uno se lo pone a pensar: persigue molinos creyéndolos monstruos. Emma es la lectora de novelas románticas y la representante de los ideales burgueses que se impusieron en la Europa en el siglo XIX. Flaubert detestaba la realidad de su tiempo, y lo hizo saber a través de un texto tan irónico como sádico.

Las obras maestras se convierten en grandes clásicos por un motivo: atraviesan umbrales, se animan a hacer algo distinto que genera toda una nueva teoría literaria. Flaubert logró eso y es por eso que Madame Bovary sigue siendo, aún más de 100 años después, un libro básico para todo fehaciente lector que se conciba como tal.

Hay mucho para analizar y debatir sobre este relato pero (como siempre digo) la idea es dar un pantallazo del tema y discutir lo demás entre los comentarios. ¡Así que espero sus opiniones y reflexiones respecto a la nota! ¡Saludos!


"Volvía a sentir los latidos de su corazón y la sangre circulando
por dentro de su carne como si fuera un río de leche".

(Emma en “Madame Bovary”)

13 comentarios:

  1. Que las sombras de Grey vaya a trascender y su escritora se haya enriqucido con ella es algo que deberia hacernos reflexionar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jaja... tengo pensado hacer una nota sobre "50 sombras" pero sinceramente no lo leí (ni creo hacerlo). Leí dos o tres capítulos nada más.

      No se si es tán preocupante... la autora encontró un nicho de mercado (mujeres de 20 a 40 años) y lo explotó. No sabría hablar de la calidad "literaria" porque sería opinar sobre algo que desconozco! =P

      Eliminar
    2. Por Dios, no cometan el sacrilegio de comparar Madame Bovary con las "Sombras". Es todo un insulto a la literatura.

      Eliminar
    3. Mi idea en realidad es comparar el fenómeno en cuanto a "literatura que las chicas leen con cierto deseo hacia lo prohibido, lo tabú". Simplemente mencionar como cuando salió Mme Bovary las chicas la leían a escondidas. Como ya he dicho, no leí "50 shades..." así que no sabría opinar, ja... ¿tan malo es?

      Eliminar
  2. Excelente documentación y reflexión sobre la novela de Flaubert. A mí me regalaron "50 sombras" (supongo que por estar entre el grupo etáreo 20-40) pero, puestos a escoger una lectura para este verano, voy a seguir a Dña Emma.
    Enhorabuena por el blog.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajaja... gracias por el comentario!! Me obligaron a leer el libro para un curso que estoy haciendo, como digo: es medio denso pero es interesante después analizarlo. "50 sombras" no lo conozco, sinceramente... pero por algún motivo a las chicas les encanta! =P

      ¡Saludos!

      Eliminar
  3. Saludos Luciano. Te devuelvo un poco tarde la visita, y te felicito por esta entrada y tu blog en general, hay mucha disciplina y lucidez aquí.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro que te haya gustado el blog y espero verte pronto por acá de nuevo!
      Saludos!!

      Eliminar
  4. Hola, estoy estudiando el libro de Madame Bovary, y una de las preguntas es buscar los recursos que Gustave Flaubert utiliza en la obra, tengo el de los diferentes narradores pero no se cuales mas poner. He leido tu blog y me ha gustado mucho, opino como tu ya que muchas veces el libro se hace pesado. Si me podrias ayudar..
    Muchas gracias un saludo (:

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Escribime a mi correo personal (lucianosivori@gmail.com). Quizás pueda ayudarte.

      Eliminar
  5. disculpa que recursos literarios usa gustave flaubert en su obra

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Demasiados! Escribime a lucianosivori@gmail.com y lo charlamos.

      Eliminar
  6. Excelente trabajo!!!! Gracias por compartirlo.

    ResponderEliminar

Quizás te pueda llegar a interesar...