viernes, 14 de junio de 2013

Liniers, lo maravilloso de lo simple.

No entremos en el eterno debate de si el comic es o no es literatura. Hoy quiero hablar de otra cosa. Nuestro tiempo en este mundo es limitado, infinitesimal, minúsculo. ¿Por qué muchos decidimos perderlo en un trabajo ingrato, monótono, intrascendente? ¿Por qué nos pasamos la vida deseando hacer algo distinto, algo que nos haga sentirnos realizados?

“Para ser feliz, lo primero que tienes que hacer
es enamorarte de tu trabajo.” (M. Lauretta)

Por eso hoy traigo a colación a Liniers (de la mano de su tira “Macanudo”). Para quienes no conozcan a Ricardo Liniers Siri, les cuento que es un historietista argentino que –por lo menos hoy en día– es autor de referencia al nivel de Quino y Maitena (quien, de hecho, fue quien lo llevó al estrellato).

Para él, “el humor es el mecanismo de defensa en todas las situaciones”. Sus pequeñas historias fluctúan entre lo tierno, lo cómico, lo poético y lo reflexivo. 

Habla de cosas que te pasan si estás vivo, hace humor negro con una aceituna, se autoreferencia como un conejo y nos expone ante personajes inolvidables: Olga (el único amigo imaginario que llega tarde), el Misterioso Hombre de Negro, Enriqueta (una “Mafalda” en esencia, aunque bastante más inocente) y el Señor que Traduce el Nombre de las Películas, entre tantos otros que ya son históricos.


Liniers confiesa: “Mis personajes van surgiendo por búsquedas me gusta que Macanudo tenga muchos registros de humor diferentes, que es lo que hace a la serie tan especial. No es solo humor absurdo o de observación”. En efecto, hay humor filosófico y otro particularmente incomprensible (que creo que ni él debe entender).


La tira con la que se hizo famoso (tiene algunas otras obras antes que personalmente también me gustan muchísimo) se llama “Macanudo”, una palabra bien argentina que indica que “todo va bien”.  Su comic surgió en uno de los peores momentos sociopolíticos de Argentina (crisis 2001-2002). Liniers lo comenta con mucha agudeza: “(…) se habían caído las torres gemelas en EE.UU y agarrabas el diario y era como una cosa negra que chorreaba barro. EE.UU. bombardeaba Irak. Todos íbamos a morir… todo era pesimismo. (…) Pero yo estaba feliz con mi familia y abría la ventana y aparecía un pajarito”.


Así que llamó a su tira “Macanudo”. Un título que le vino como anillo al dedo por ser bastante amplio y universal.

Les comparto el Macanudo Nro. 1 para que lo descarguen: http://bit.ly/17MqeeZ

Lo que me encanta de él es su habilidad para representar momentos atemporales, congelar cada historieta en el tiempo. Le presta especial atención a lo inesperado, a la sorpresa. Su concepción es esencialmente barroca en cuanto a romper con la estructura de lo habitual, quebrar cada regla de lo considerado “clásico”.


Me gusta esa gente que arma su planeta con sus propias reglas. Que conoce las reglas, pero sabe cuáles tiene que romper para que aparezca algo nuevo. Que sabe cuándo decir: “Ah, ¿todos dicen que tiene que ser así…? Bueno, pues no”. Quedó perfectamente representado en su tapa de Macanudo 6, donde diseñó el mismo una ilustración en blanco puro. ¿Quién dijo que no se animaría a hacerlo?


Hay un antiguo proverbio del chino Confucio que dicta: “Quien hace lo que le apasiona, nunca tendrá trabajo; solo tendrá diversión”. Liniers es un gran ejemplo de aquel que trabaja con sus pasiones, sin ataduras ni normas morales. Es tan prolífico (…y tan original) porque lo que hace lo representa y lo llena.

“La pasión llevará a los hombres más allá de ellos,
de sus limitaciones y de sus fracasos” (J. Campbell)

Adoro al autor de este pequeño universo a veces poético, a veces surrealista. La mayoría de las veces: ambas cosas al mismo tiempo. Amante de los duendes (a quienes culpa de las mayores atrocidades que aquejan al hombre) y de los pingüinos, su animal de cabecera.


Su humor inocente, pero siempre mágico, absurdo aunque inteligente retrata la vida del ser humano, las cosas cotidianas a través de la visión de un niño y las profundas reflexiones existenciales de un adulto.

“No hay un final. No hay un principio.
Lo único que hay es pasión por la vida” (F. Fellini)


“Me inspiro en cosas chiquititas,
… en cosas grandes,
en cosas que me llaman la atención”.
(Liniers)


¡Seguime en mi página para más notas literarias y, por supuesto, más tiras cómicas de Liniers!

¡BONUS TRACK!








3 comentarios:

  1. Jaja es un genio Liniers. Muy buen post Lupera! te felicito.muy bien analizado. Salutes

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  2. me encanta.... lo simple y bueno es dos veces....maravilloso!!!

    y me gusta Batu también que creo es esta línea mas o menos....

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