jueves, 26 de mayo de 2016

La torre oscura (I): “El pistolero” (1982)


El pistolero es el primer volumen en la saga de la Torre Oscura, que el mismo Stephen King considera como su magnum opus. Hace muchísimo tiempo que tenía ganas de comenzar a leer esta obra que representa el trabajo más extenso y complejo que alguna vez escribió el autor.

King comenzó a redactar “El pistolero” incluso antes de publicar su primera novela (“Carrie”). Había quedado fascinado por el universo épico creado por J.R.R Tolkien en “El señor de los anillos” y quiso elaborar el suyo. El resultado fue un mundo post-apocalíptico y paralelo al nuestro, donde los recursos escasean y el entorno se ha vuelto del estilo del Lejano Oeste, una idea que hoy es común –mezclar futurismo con vaqueros lo hicieron Cowboy Bebop y Firefly, por ejemplo– pero que en ese momento fue absolutamente novedoso.

Stephen King arrancó a pincelar la historia allá por el año 1970. Inicialmente publicó cinco historias cortas entre 1978 y 1981, que se fueron publicando en The Magazine of Fantasy and Science Fiction. Eran: “El pistolero” (octubre, 1978), “La estación de tren” (abril, 1980), “El oráculo y las montañas” (febrero, 1981), “Los mutantes lentos” (julio, 1981) y, finalmente, “El pistolero y el Hombre de Negro” (noviembre, 1981). Al año siguiente, y debido al éxito de la historia, reunió todas las partes en un solo libro. 

La versión que se imprime hoy, sin embargo, es una que revisó en el año 2003, donde corrigió errores de continuidad con respecto a las demás sagas y arregló algunos problemas de ritmo, expandió la trama y modificó algunos detalles menores.

La trama se centra en Roland Deschain, el último pistolero del mundo, quien está detrás de un feroz adversario: el Hombre de Negro. Esta primera parte sigue la travesía de Roland a través de un vasto desierto, luego en una estación abandonada, en las montañas y, finalmente, en cuevas subterráneas. En el camino tiene que sortear las diferentes trampas que le deja el Hombre de Negro y va conociendo a muchas personas, entre ellas a un chico (Jake Chambers) que resulta ser parte esencial de la verdadera misión del pistolero: llegar a la Torre Oscura.


Para los fans de la saga, hace poco se confirmó una gran noticia. Esta primera parte de la historia va a tener su adaptación oficial al cine en el año 2017. El Pistolero va a ser el actor Idris Elba (“Luther”, “Zootopia”, “Thor”, “Beasts of no Nation”) y el rol de El Hombre de Negro quedó, contrariamente a lo que alguno habría pensado, para Mathew “Alright, alright, alright”, McConaughey. El director elegido fue el dinamarqués Nikolaj Arcel, célebre por su adaptación de “Los hombres que no amaban a las mujeres”.


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Ya saben cómo viene el tema. #SpoilerAlert: se revelan partes fundamentales de la trama. Obviamente, sólo del primer libro.

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El pistolero” es una obra en la que cuesta sumergirse. Los primeros capítulos son densos en descripciones y se toman el trabajo de presentar el extraño mundo de Stephen King con un alto nivel de detalle. Si bien maneja con mucha sutileza el ambiente (no es obvio a la hora de contarnos el lugar donde viven los protagonistas) desde el vamos queda claro que estamos ante un futuro distópico que volvió a las raíces: no hay tecnología, existe la magia, el escenario es similar a nuestro “lejano oeste”, pero también aparecen rastros de lo que fue el mundo antes.

La novela es una mezcla entre lo épico de Tolkien y lo “cool” de películas como “El Bueno, el Malo y el Feo”. Es todo muy místico, hay profecías y no existen religiones claras. Parcialmente tiene un aire a las leyendas arturianas también.

En Internet se suele comentar que este libro es una suerte de “precuela” a la historia, y que verdaderamente nada concreto sucede. Creo que es un poco cierto. De hecho, el final no es demasiado conclusivo, pero sí nos introduce al protagonista, Roland, y entendemos su origen a través de jugosos flashbacks. 

Me quedaron muchísimos interrogantes al terminar la historia, pero eso sólo indica que la novela, como inicio de la saga, funciona. Cuando terminé quería saber cómo iba a seguir todo, y hay eventos en “El pistolero” que son durísimos y esenciales para comprender qué tipo de persona es.

En este mundo que se “ha movido”, vivimos un clásico ambiente de western pero con pequeños cambios. El primero, que descoloca bastante, sucede cuando Roland llega a un típico bar, completo con cantina, piano, barwoman y borrachos. Excepto que acá hay alguien tocando en el piano la canción “Hey Jude” (de los Beatles). Esto ya nos revela lo que está sucediendo: es el futuro del mundo que conocemos. Más adelante comienzan a aparecer restos de máquinas viejas, que supieron funcionar con electricidad, vapor, etc. Pero no sólo eso, es también un mundo paralelo al nuestro. Jake Chambers, por ejemplo, murió en “nuestro mundo”, en Nueva York, y despertó en el de la novela.

Me fascinó todo el aire místico que presenta la historia. Hay todo un tema rodeando el número 19, aparecen demonios en un sótano, varias profecías, cartas de tarot, mutantes en una cueva, Roland puede hipnotizar a gente y el Hombre de Negro es capaz de seducir a las personas para que hagan lo que él desee.

En cuanto a su forma, “El pistolero” es una novela tranquila y más bien meditativa. Es una manera muy peculiar de disparar una serie de fantasía épica. De nuevo: los primeros capítulos son difíciles de seguir por su ritmo extremadamente pausado. 

También tiene una estructura muy curiosa. Cada una de las cinco partes distintivas presenta un pedacito de la historia de Roland, contada a través de flashbacks. Se introducen personajes que pensás que van a durar mucho más, pero terminan siendo secundarios (o mueren de formas muy violentas... George Martin, un poroto).

Algo interesante de la obra es que al principio sabemos que Roland está impulsado por una sed de venganza, pero no entendemos bien por qué. A medida que el libro progresa, pequeñas conexiones se van haciendo entre el pasado y el presente que explican con mayor claridad cómo el Hombre de Negro fue responsable del mundo del pistolero. Y, sin embargo, el final (súper spoiler alert) me tomó desprevenido: Roland encuentra a su enemigo, hacen un fuego, cenan, tienen conversaciones cuasi-existenciales, y entonces... BUM, un salto temporal. El Hombre de Negro utilizó magia para hacer dormir a Roland, quien despierta 10 años después, sólo para encontrar el cuerpo de Walter o´ Dim muerto y como un esqueleto. Se levanta y continúa su viaje hacia la Torre.


Definitivamente muy lejos del final que habría esperado encontrar. Y admito que me generó mucha ansiedad.

Es loco cómo la historia va mezclando diferentes géneros que no deberían coexistir. Y no sólo coexisten, sino que además lo hacen perfectamente. Algunos capítulos son puro western (su estadía en Tull), otros pertenecen al género de fantasía y terror (la estación de trenes y su encuentro con Jake) y la parte de los mutantes lentos es ciencia ficción a pleno.

El aspecto más atrayente es el pequeño Jake Chambers, que brinda emoción a la narración y le permite al protagonista tener conversaciones reales y honestas. Nosotros, como lectores, llegamos a comprender que estamos ante mundos paralelos, y nos termina de cerrar la vida de Roland. La historia del chico es intrigante y las referencias que hace a películas, subtes y rascacielos ayuda a entender que la mezcla de géneros es también posible en un mundo formado por muchos mundos.

Jake es el punto más fuerte del libro. Es simpático, relacionable, le brinda emoción al frío pistolero y genera varias giros argumentales atractivos. Pero al final del día sabemos que no es más que un medio para alcanzar el fin, y por eso también me encantó cuando Roland tiene que tomar la decisión de salvarlo o continuar su búsqueda del Hombre de Negro. Es el único personaje que nos permite ver la humanidad en lo profundo del pistolero.

En resumidas cuentas: la primera parte de “La torre oscura” es un libro fascinante, aunque extraño. Lejos de contar con grandes escenas de acción, es más bien tranquilo, y nos sumerge con paciencia en un mundo extraño pero familiar. Entiendo que muchos cabos quedan sueltos para ser resueltos en las otras seis partes, y en ese sentido me atrapó por completo. 

► Es una lectura muy disfrutable, sagaz, pero igualmente frustrante. El final genera más confusiones que respuestas claras, y es probable que King haya hecho esto de forma intencional: nos deja con ganas de más, nos interpela frente al inmenso tamaño del universo (guiño a que las próximas entregas van a ampliar mucho más lo que ya conocemos) y presenta una introducción a su saga que es compleja, dramática y mística.

Yo, con esta primera parte, compré. Ahora vamos por la segunda. ¡Hasta la próxima!

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5 comentarios:

  1. Es una de esas sagas que he oído mencionar, pero que no he leído. Parece que me estoy perdiendo algo.
    Salen cosas muy interesantes de la fusión de géneros, Blade Runner, que es ciencia ficción y policial negro.
    Saludos.

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    1. Y, qué se yo, no sé si te "perdés" de algo. Sí creo que va a empezar a nombrarse muchísimo esta saga si las películas tienen éxito... el primer libro está muy bien, pero la saga no generó el fenómeno cultural de GoT tampoco.
      ¡Saludos!

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  2. A mí lo que más me gusta de Esteban es la anécdota de haber tirado Carrie a la basura y se la rescató su mujer... Amo.

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    1. Seee... en "Mientras Escribo" Steve te cuenta anécdotas muy locas de su vida. Me encantó ese libro.

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  3. Hola Luciano como estas oye a mi me interesaria leer la torre oscura ya que suena interesante la mezcla de pistoleros y magia en una novela de terror y fantasia acaso me la recomiendas saludos y buena suerte amigo

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