miércoles, 27 de marzo de 2013

Las 5 transformaciones más memorables de la literatura


Transmutarse en “otra cosa” es un concepto que ha sido tomado por la literatura (y otros medios de difusión) como una forma de explorar los intrincados conflictos de nuestra identidad

Una temática fascinante son las transformaciones que provoca la mente para generar una realidad alternativa, como las alucinaciones que sufría Don Quijote (uno de los primeros esquizofrénicos del mundo de los libros) al cazar molinos por gigantes. Situaciones similares viven personajes del maestro del terror (Stephen King), el protagonista de “El lápiz del carpintero” o, incluso, el héroe de mi cuento “Un ruido en el cajón”.

Pero hoy no creo que sea la ocasión para ir tan profundo en el agujero de la madriguera. Más sorprendentes que la metamorfosis de Bruce Banner en Hulk (manteniendo intactos sus apretados pantalones) y que Optimus Prime convirtiéndose en un camión con acoplado… 

... estas son las 5 transformaciones más memorables de la literatura (¡para mí!).

1) “La Bella y la Bestia” (cuento tradicional de Jeanne-Marie de Beaumont)

Todos sabemos de qué va la historia (gracias a la magia de Disney). Un tema global que fue utilizado repetidas veces a lo largo de la historia, pero que generalmente incluye a un príncipe convertido en un monstruo –por el maleficio de una bruja– y su eventual regreso a la humanidad (cortesía del poder del amor). Alejandro Casona hizo algo muy similar (pero sin una transformación per sé) en su obra dramática “La tercera palabra”.

Shrek tiene un poco que ver con esto también…. si se ponen a pensar.


2) “La Odisea” (de Homero)

Uno de los poemas clásicos más relevantes de la historia; cuenta las peripecias de uno de los guerreros de Troya (el intrépido Odiseo) para volver a casa. Como todos los dioses están enfurecidos (particularmente el engreído de Poseidón), ninguno de sus soldados tiene un viaje tranquilo.

Durante las aventuras se narran hechos extraños e increíbles. Uno de los más notables es el encuentro con la diosa Circe, una bella pero lujuriosa tentación. Ella invita a la tripulación a comer un almuerzo convenientemente hechizado. Ellos, ingenuos, se convierten en sucios cerdos (literalmente). Es Odiseo el único con la astucia para no caer en la trampa y rescatar a sus muchachos.

Cabe preguntarse…  ¿se trata solo de un relato fantástico o hay un significado oculto sobre lo que le sucede al hombre cuando sucumbe ante los deseos más pecaminosos?


3) “Alicia en el país de las Maravillas” (de Lewis Carroll)

Una historia plagada de simbolismo; Alicia inicia un viaje a través de lo surreal y lo absurdo. Toda la trama se puede analizar como una metáfora sobre “crecer”, y el aprendizaje y responsabilidades que toda esa maduración conlleva. Pero en el libro, además, ella realmente CRECE.

Dentro de la madriguera (cuando sigue al Conejo Blanco) encuentra unas puertas cerradas. La llave está arriba de una mesa, pero es “muy chica para alcanzarla”. Cuando come el pastel (que pide a gritos “Cómeme”) se vuelve gigante a la Gulliver y llega a tomar la llave… ¡pero ahora es demasiado grande para caber por las puertas! Y si… crecer puede ser incómodo…

4) “Dr. Jekyll and Mr. Hyde” (de Robert Louis Stevenson)
 
Una novela que adoro. Stevenson tomó el concepto de la lucha entre el bien y el mal para darle un giro sorprendente: la batalla se libra dentro de un mismo cuerpo

Cuando el Dr. Jekyll crea una droga para separar sus emociones más oscuras (y así volverse más perfecto), termina por engendrar a una criatura amoral e inescrupulosa (Mr. Hyde).

Una joya de la literatura que persigue un tema tan universal como atemporal.

5) “La Metamorfosis” (de Kafka)

No podía ser de otra manera. El puesto número 1 tiene que ser de esta obra fantástica de Kafka, que contiene –además– una de los mejores inicios de novela de todos:


“Esa mañana, cuando Gregorio Samsa se despertó de sus perturbadores sueños, se encontró a sí mismo convertido, en su cama, en un horrible y verminoso insecto.”


Kafka es un maestro en utilizar lo bizarro para explorar la banalidad de nuestra existencia. Nunca terminaremos de entender por qué Gregorio se transforma en esta deformidad; la historia se centra, en realidad,  en cómo el protagonista maneja los cambios en sus relaciones (con su familia, con el jefe, etc).

Un concepto muy interesante de esta historia es que los miembros de la familia de Gregorio también sufren una transformación (menos literal y más metafórica) al volverse un grupo con mayor capacidad para ayudarlo y esconder su vergonzoso secreto.

La última gran transformación del hombre, la muerte, resulta ser también el tráfico final de Gregorio Samsa.



Con tantas historias con el tema de las transformación humana como leitmotiv, seguramente me están faltando miles. ¿Conocen algún otro? ¡Los invito a que me dejes tu opinión en el post o en mi página!

9 comentarios:

  1. Qué bueno que te interesen las transformaciones en literatura como a mí!!! Lo mío es una preferencia que tiene que ver con lo pedagógico-didáctco porque soy profesora de esa disciplina. Por lo cual mi selección tiene que ver con ese objetivo y el nivel de mis alumnos. Me encantó la tuya y por supuesto es un gran aporte a la mía. Saludos y nos seguimos leyendo.

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    1. Hay muchos tipos de transformaciones, la que yo relato es la más superficial (si se quiere). En realidad hay transformaciones en todos lados y de todas formas y colores. Incluso, una historia es interesante únicamente si el personaje ha "cambiado de estado" (sea literal o alegóricamente) para el final.

      ¡Gracias por tu comentario!

      Un saludo grande,

      Luciano.

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  3. Hay transformaciones más modestas, no tan importantes en su alteración pero si más accesibles a la realidad, tal como Los Miserables (V.H.) o una más actual y modesta Acosador Acosado (P.A.F.) catalogada como erótica (????) sin omitir el retrato de Dorian Gray. La lista es interminable pero tratatamos de mezclar épocas, niveles y elementos no comunes entre ellas.

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    1. Me olvidé de "El retrato de Dorian Gray", un clásico infaltable. Muy acertado tu comentario... de hecho las transformaciones más "modestas" son las que nos terminan llamando más la atención.

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  4. La metamorfosis es para mí el mejor ejemplo y uno de mis libros favoritos. Dicen, además, que Kafka además supervisó la primera edición para que no apareciera en qué se transformaba su protagonista para así dejar libre imaginación al lector.
    Besos

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    1. Y si, tenía que llevarse el número 1. La última vez que leí esta novelita, lo hice en un edición estilo "comic", especie de novela gráfica. Me gustó, pero le quita un poco la "magia" que nos otorga la imaginación, ¿no?

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  5. La literatura como la vida misma. Si pensamos en cuantas transformaciones sufrimos a lo largo de nuestra vida... veriamos que somos "bastante literarios" los humanos.
    Fenomenal esta entrada. Te animo a mi club de lectura en las entradas sucesivas de la metamorfosis.
    Un saludo

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    1. Linda reflexión Marian, y no podría estar más de acuerdo!!

      Dejame el link de tu club de lectura para que pueda darme una vuelta... y no te olvides que podés seguirme en mi página para tener todas las novedades "al toque" =)

      https://www.facebook.com/sivoriluciano

      ¡Saludos!

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