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lunes, 12 de julio de 2021

jueves, 21 de mayo de 2020

A Day at the Office: una ficción interactiva en Twine



​Felipe es un Consultor en Sistemas (LV 0) que despierta exaltado un lunes por la mañana. Llegar a la oficina será el menor de sus problemas. En esta nota les comparto una aventura hipertextual en español realizada en Twine como parte de mi proyecto final del curso Introducción al diseño narrativo de videojuegos.



viernes, 5 de octubre de 2018

Salir o morir: películas sobre salas de escape


Aunque tienen una génesis literaria, las Escape Rooms se hicieron populares como pequeños videojuegos hechos en Flash para la PC. Hoy son exitosas las ficciones donde los protagonistas deben escapar de una sala llena de trampas y acertijos en un tiempo determinado, un curioso divertimento que se trasladó también al terreno físico.

En esta nota voy a repasar su origen y las más grandes películas sobre salas de escape.


viernes, 1 de junio de 2018

Lobo Solitario: Elige tu Propia Aventura y RPG


Hoy quiero recomendar un juego de Android con el que me topé por casualidad y me pareció brillante. Se trata de Lobo Solitario, una serie de libros hipertextuales (libros-juego) con elementos clásicos de RPG en donde te convertís en el último guerrero de una casta conocida como los Señores del Kai.


martes, 29 de julio de 2014

Elige tu propia aventura, o cómo revivir tu infancia con un libro.

Seguramente el nombre Edward Packard nos resulte absolutamente ajeno, pero a él le debemos gran parte (sino toda) de nuestra infancia. Se trata del creador –secreto y anónimo– de la saga “Elige tu propia aventura” (ETPA), pequeñas novelas de misterio en las que, mediante un venerable hipertexto, (“Si decides seguir al extraño, pasa a la página 22. Si prefieres esperar en el auto, pasa a la página 98”, etc.) cada lector protagonizaba un relato personalizado.

Hacía muchísimo que quería hacer un post sobre esta saga que leí mucho durante mi niñez, pero la motivación final me llegó cuando una conocida me prestó “El misterio del escudo escocés” (el Nro 20 de ETPA, edición Argentina) y pude experimentar cada uno de sus 19 posibles finales. En serio: no había leído (ni había visto) uno de estos libros en más de 10 años, y me pareció una reliquia invaluable.

► Este tipo de obra es conocida como ficción hipertextual, algunas obras de Julio Cortázar (Rayuela, por ejemplo) pueden ser catalogadas en este género o modalidad narrativa. 

Se denomina narrativa hipertextual a los textos escritos mediante un conjunto de fragmentos de texto relacionados entre sí por enlaces. En ellas no existe un único camino establecido por el autor, sino que el lector tiene la capacidad de elegir el suyo entre varios posibles.

Packard tomó una decisión poco convencional (para la época) en sus libros: narrarlos en segunda persona, para que el lector pueda identificarse más con el personaje (de alguna manera: ser el personaje). Los 80´s (y principios de los 90´s) fueron el auge de este tipo de literatura, que era particularmente agradable para los lectores más chicos. Sin embargo, estas obras no lineales se hicieron notorias mucho antes, durante la mitad del siglo XX.

En el blog ya hemos debatido sobre Borges y su “Jardín de senderos que se bifurcan”. Muchos críticos opinan que se trata del relato que anticipó al hipertexto. Yo creo que no solo se adelantó a este novedoso concepto, sino también a la idea –dentro de la literatura– de un universo múltiple (“multiverso”), idea derivada de la mecánica cuántica. Esta teoría, todavía indemostrable, nos habla de que hay ilimitados universos existentes que surgen a cada instante en infinitas bifurcaciones espacio-temporales. La literatura de Borges siempre reinó basándose en estas ideas.

Las fan-theories más populares están convencidas de que el resultado de las ideas de Borges serían los libros de “Elige tu propia aventura”. Hay, de todas maneras, muchas otras obras que intentaron romper con el paradigma narrativo contemporáneo. 



La competencia que sufrieron los libros de ETPA, que marcó su decadencia final, pudo haber sido el auge de los juegos de rol, que en cierto punto tiene una similar estructura. También Internet (básicamente una red de hipertextos masiva) y los videojuegos tienen parte de la responsabilidad. 

En efecto, si uno lo piensa, cuando se catapultó la era de la computadora, la idea de un libro con diversos  giros narrativos dejó de ser tan especial. Pero aunque el género ha quedado en desuso hoy, los libros se siguen vendiendo como reliquias del pasado o se relanzan para intentar cautivar, una vez más, al público más joven.

Lo mejor de los libros de ETPA era intentar encontrar todos los finales posibles. Al menos un final (a veces más) incluía una resolución exitosa del protagonista en su misión. Varios de ellos –los más frustrantes– concluían con muertes estúpidas (al mejor estilo “Destino final”) del protagonista y sus compañeros. Ocasionalmente, el lector podía encontrarse «trabado» en un loop, un eterno círculo vicioso, como resultado de alguna elección particular. 

► Los tropos del Deus ex Machina / Diabolus ex Machina tendían a suceder en la serie con bastante frecuencia, y algunos giros argumentales podían llegar a ser bastante crueles, especialmente para los más chicos. La forma en que se estructuraban las obras es realmente fascinante, y hay artículos enteros que estudian la forma de estos textos (como esta, que no tiene desperdicio: http://samizdat.cc/cyoa/#/_)

Un libro, OVNI 54-40, es recordado como uno de los más especiales de Edward Packard. 

Nos relataba la búsqueda de un paraíso que nadie puede alcanzar de forma activa. Una de las páginas de ese libro describe cómo el protagonista encuentra ese paraíso y vive feliz para siempre. 

Lo loco es que este final únicamente se podía encontrar si el jugador ignoraba las reglas (si hacía trampa) y buscaba en el libro aleatoriamente. Ese mismo libro (para mí, uno de los mejores, junto a “La caverna del tiempo” y “Eres un agente secreto contra los nazis”) tiene también un final en el cual, luego de pasar por una extraña dimensión, te encontrás precisamente leyendo ese mismo libro. (Metaficción a full).

Personalmente, yo creo que el género no cayó en decadencia, sino que buscó nuevas formas de ponerse en evidencia. Hace poco estuve jugando el interesante juego Stanley Paradox (al que le debo un post, porque es deliciosamente complejo). La hipertextualidad se ve a flor de piel en Internet y no creo que falte demasiado para que las series y el cine tengan opciones para elegir el camino que uno desea.


Mientras tanto, tenemos la suerte de contar con prácticamente todos los libros de la saga en versiones online o PDF, y la posibilidad de adquirirlos en librerías de reventa o Mercadolibre. Volver a ser niño siempre, pero siempre, está al alcance de la mano.

¡Hasta la próxima!

► DE YAPA: “Encuentro hipertextual”, mi pequeño homenaje a la saga de Elige tu Propia Aventura.

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=>> Otras notas relacionadas con la hipertextualidad en el BLOG: “Batman: the killing joke” (una novela gráfica de Alan Moore); “Los siete locos” (una novela de Roberto Arlt); : “Encuentro hipertextual” (relato de mi autoría); “El laberinto como tema en la literatura” y “El jardín de senderos que se bifurcan”, relato precursor de J.L. Borges.

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► Podés seguir las nuevas notas y novedades (además de humor y críticas de cine) en mi fan-page: http://www.facebook.com/sivoriluciano. Si te gustó, ¡compartilo o dejá un comentario!

miércoles, 1 de mayo de 2013

Encuentro hipertextual (cuento)



► Este cuento ganó el Segundo Premio, en el Tercer concurso literario "Un sueño, una historia", organizado por la Biblioteca Municipal y Popular "Manual Vilardaga" (Ayacucho, Buenos Aires). Es un pequeño homenaje a Elige tu propia aventura, y estuvo inspirado en el cuadro "Nighthawks" (de Edward Hopper).

En este link se encuentran todos los ganadores:



***

"Encuentro hipertextual"
Luciano Sívori

Resoplas mirando hacia un costado. ¿Por qué el hombre se sentó tan cerca de ti, habiendo sitios vacíos en el comedor? Tampoco te mueves de tu propio asiento. Es un acuerdo tácito: ninguno de los dos piensa ceder.

En un acto de completa sinceridad (anormal en ti) te confiesas que el contacto humano no es tan desagradable. Hay un plácido confort en aquella silenciosa compañía. Es curioso, pero quince minutos cerca de aquel extraño te apaciguan más que un baño de agua caliente.

Son solo ustedes dos junto a otro noctámbulo de la noche, sentado también sobre la barra, pero del otro lado. El mozo comienza a pasar el trapo sobre la mesada indicando que falta poco para cerrar. Sabes que no podrás seguir estirando lo inevitable. El arma pide acción a gritos dentro de tu apretado bolso. Es tiempo de completar el encargo.


Decides poner manos a la obra cuando, de pronto, una voz murmura a tu lado:

–¿Por qué vienes acá todas las noches? –dice él mientras ordena dos whiskys–. Siempre estás desde las once hasta después del cierre. Me da mucha curiosidad.

#Si eliges responderle, pasa al apartado (A). Si prefieres ignorar su comentario, pasa al apartado (B)#.


(A)

–No hay otro lugar donde preferiría estar– respondes con frialdad.
El hombre sonríe y se acerca un poco más. Te ruborizas cuando el acercamiento permite detectar su perfume. Hablan, coquetean, se seducen. No se siente para nada mal.
–No sé tu nombre– dice él, con una dulzura irresistible en sus ojos pardos.

#Si eliges decirle tu nombre, pasa al apartado (C). Si prefieres no revelarlo, pasa al apartado (D)#.


(B)

¿Por qué ha decidido hablarte justo hoy? Exactamente el día que va a dejar de existir. Han estado juntos (pero separados) las últimas cinco noches, y nunca te ha dirigido la palabra. ¿Por qué ahora? No sabes quién es, ni te importa. Te mandaron a liquidarlo; eso es lo que sabes hacer mejor. Estás dudando demasiado, te has encariñado un poco. Aunque no lo poseas, verlo te ayuda a ocultar la amargura. Pero debe haber hecho algo malo para que alguien lo quiera muerto, ¿no? Entonces: ¿matar? ¿…o dejar vivir?

#Si eliges terminar el trabajo, pasa al apartado (E). Si resuelves dejar ir al hombre, pasa al apartado (F)#.


(C)

–Soy Liz.
–Soy Max. Maxwell.
–Hola, Max –dices tomando el vaso de whisky que te ofreció. Él te detiene poniendo su mano sobre la tuya.
–Me fascinas. Encontrémonos de nuevo acá mañana. Cenemos juntos.
Cierras los ojos y finalmente expresas:
–Lo intentaré.

Tu voz está pincelada con trazos de miedo e incertidumbre, pero la idea de volver a verlo te provoca, te vivifica. Quizás la misión pueda esperar una noche más.

#Pasa al apartado (G)#.


(D)

Darle tu nombre implica involucrarte, y esa no es una opción. Al final del día, un trabajo es un trabajo. Y eso significa dinero. Metes tu mano en la cartera y tomas una pequeña calibre 22. De un disparo rápido le revientas la sien al hombre que nunca podrás conocer. El mozo y el otro se convierten en daños colaterales, padeciendo la misma fatalidad.
Ha sido una innecesaria masacre, pero la paga es buena. Dinero sucio, quizás; pero dinero al fin.

#Pasa al apartado (G)#.


(E)

Lo miras decidida por primera vez en la noche. Es momento de atar cabos sueltos. Le sonríes y bebes un sorbo del whisky que te obsequió.
–Lo siento mucho…– mencionas mientras buscas el arma.
–Yo también– te responde justo cuando resbalas al piso, volcando el resto de tu bebida.
Tu cabeza te da vueltas, y el estómago cruje.
–No me diste otra opción– confiesa él, señalando el trago envenenado.

#Pasa al apartado (G)#.


(F)

–Es tarde –susurras–. Debo irme.
–No creo poder dejarte hacer eso –revela el individuo, con pistola en mano–. Es matar o morir. Sinceramente, habría preferido no hacerlo.
El sonido del disparo te perfora el pecho sin piedad.

#Pasa al apartado (G)#.


(G)

Despiertas bruscamente entre la suavidad de las sábanas, rodeada de colillas de cigarrillos y novelas de Ed McBain. Has estado soñando, nuevamente. Es aquel donde conoces a un misterioso hombre al que debes asesinar, mientras tu corazón te indica siempre lo contrario.

Ha sido un sueño, uno de esos recurrentes. Pero, si es así, ¿por qué tu cuello huele a ese exquisito perfume varonil?


FIN

***



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