Todos los lectores y críticos literarios están de
acuerdo en que Fahrenheit 451 tiene
como tema principal la censura. Todos, curiosamente, menos Ray Bradbury, el propio autor, quien llegó
a pelearse fuerte por explicar que su novela habla de algo completamente
diferente. ¿Será que una de las obras más emblemáticas de la ciencia ficción
distópica ha sido universalmente incomprendida?
...Una mirada hacia la literatura, el cine, los cómics, la TV y otros vicios personales. Había un blog mejor, pero era carísimo.
Mostrando entradas con la etiqueta umberto eco. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta umberto eco. Mostrar todas las entradas
¿Te gusta el contenido de mi blog? Ayudame a seguir manteniéndolo
Por el momento, sólo podés invitar cafecitos si sos de Argentina. Ahora sí, lee tranquilo.
martes, 5 de junio de 2018
martes, 5 de enero de 2016
El “narrador testigo” en la narrativa
En la secundaria nos enseñan que hay, básicamente,
dos tipos de narradores: en primera y en tercera persona. Eso, claro, sin
contar textos como los de “Elige
tu propia aventura” que están narrados en segunda persona (casos
muy atípicos, por cierto).
Esa visión de dos tipos de narradores es bastante
limitada, y la realidad es que hay muchos “subtipos” que hacen del tema algo un
poco más complejo. Uno de los más interesantes que ha sabido brindar la
literatura es el “Narrador testigo” (o “Narrador periférico”).
Este tipo de narrador puede presentarse tanto en
primera persona como en tercera. Lo importante es que él no es el protagonista, sino que vio los eventos que desarrolla la
historia desde afuera, desde un punto de vista concreto porque lo presenció de
primera mano, pero sin afectar de manera contundente en lo sucedido.
En la célebre novela de Umberto Eco “El nombre de la
rosa”, Adso (el narrador) es el asistente del detective medieval William de
Baskerville, y provee la exposición de la historia dejando constancia de lo
acontecido. Uno de los ejemplos más conocidos del narrador testigo.
No es tan sorprendente remarcar que Adso y William
de Baskerville estuvieron inspirados en los inmortales personajes de Arthur Conan Doyle. En efecto, es el
Dr. Watson quien brinda el ejemplo más clásico de “narrador testigo” que alguna
vez conoció la literatura. Sherlock Holmes es quien resuelve los casos, pero es
Watson el encargado de describir lo
que ve, hacer fluir la trama y documentar los descubrimientos y razonamientos
del detective.
Uno de los grandes objetivos del narrador testigo
es preguntarle al verdadero protagonista aquellas preguntas que el espectador o
lector quiere (o necesita) saber.
Algo así sucede en la película Ex
Machina (una de las mejores del pasado 2015) donde Caleb frecuentemente hace las mismas preguntas que la audiciencia
quiere conocer, de manera que Nathan
pueda proveer una exposición.
Autores como Franz
Kafka han incursionado en la elaboración de historias con narradores
téstigos. En “Un Fraticidio”, por
ejemplo, expone
un violento asesinato desde la mirada de un vecino.
Hay un par de reglas, muchas veces tácitas, que
tienen que darse para que el narrador pueda considerase como “testigo”. Entre
ellas, la esencial es que el narrador testigo nunca es el protagonista directo de
los hechos relatados e intenta ser lo más objetivo posible. Un relato mío que
pronto voy a subir al blog (“Homicisium”,
ganador del 2° Premio en Certamen
Nacional "Roberto Arlt 2015") es un modelo de esto.
Otra pauta: su visión limitada. No es omnisciente, está restringido por sus
percepciones. Tampoco conoce lo que siente o piensan el resto de los personajes
(aunque puede inferirlo). Se confina a describir lo que vio y, en todo
caso, sugiere lo que cree que pasa (siempre
desde su perspectiva).
La literatura clásica ha brindado grandes novelas
con narradores testigos, como “El Quijote”
(de Miguel de Cervantes) y “Mujercitas” (de Louisa May Alcott). Allí el narrador es más bien un informante que transcribe
los hechos acontecidos.
Edgar Allan
Poe tiene un buen número de relatos escritos con este tipo de narración.
Las historias del detective Auguste Dupin, por ejemplo, son transmitidas a
través de un testigo anónimo.
Por último, el animé presenta casos interesantes (y
extremos) de esta manera de contar una historia. El Director´s cut de “Deathnote”
no sólo revela el verdadero final de la historia de Light Yagami sino que
además sucede desde el punto de vista del shinigami Ryuk. Este interesantísimo personaje, a lo largo de la serie,
usualmente actúa como “El Watson” frente a los planes de Light.
………………………………………………………………………………………………….
=>> Otros post sobre TEMAS RELACIONADOS en el blog: “Técnicas
narrativas (III): In Medias Res, en medio del quilombo”, “La
suspensión de la incredulidad en la narrativa”, “Una
caracterización vertiginosa de la minificción”, “Las
cuatro filosofías de vida en la Literatura”, “Las
ventajas de ser epistolar”. <==
………………………………………………………………………………………………….
► Podés seguir las nuevas notas y novedades (además de humor y
críticas de cine) en mi fan—page: http://www.facebook.com/sivoriluciano. Si te gustó, ¡compartilo o
dejá un comentario!
miércoles, 4 de septiembre de 2013
Lista TOP FIVE: libros más perturbadoramente extraños
Hay
libros para todo. Para enfrentar barreras emocionales y
personales, para enamorarse, para pensar, reflexionar y hasta para entretener la mente (o quizás, también, para ejercitarla). Hay libros larguísimos, breves,
micros. Y así como hay de todo, hay para todos. También existen libros incomprensibles, delirantes, surreales al extremo. Son libros raros que han
fascinado al hombre desde su gestión, rompiendo
un candado que abre mil interrogantes e infinitas posibilidades. Hablamos
de libros raros, rarísimos; hoy les voy a contar los que me resultan más
llamativos.
5.
“La Divina Comedia” (Dante Alighieri)
Mundialmente considerada el poema emblemático de la cultura literaria
italiana, es también una de las obras más complejas de la literatura
universal. La alegórica visión de la vida después de la muerte, el viaje simbólico de Dante, la crítica
social implicada… No por nada el discutido novelista Dan Brown adoptó esta obra para “desenmascarar sus más grandes misterios” en su nueva novela Inferno (que tiene críticas bajísimas,
de hecho… pero no deja de ser un best-seller).
Desde que se concibió en 1314, ha llamado la atención de
artistas de todos los rincones del mundo para interpretar sus pasajes y darles un nuevo significado. William Blake (a quien se lo creía un
genio loco) y otros escritores románticos del siglo XIX se inspiraron en las
enigmáticas palabras. Más tarde, C.S
Lewis, James Joyce y Beckett también harían uso de esta
obra.
Por supuesto, se necesita un glosario para entender
todas las criaturas mitológicas,
personajes bíblicos y mitos griegos que se incluyen intertextualmente dentro de
la obra.
4.
“República” (de Platón)
La república de Platón es interesantísima porque debate muchísimas cosas diferentes
en un mismo libro. Básicamente es un conjunto de las ideas filosóficas de
Platón, y cómo él mismo concibe la “ciudad
ideal”. Está escrita en forma de
diálogo entre varios personajes (Sócrates, su maestro, entre otros) y cada
capítulo explora distintas facetas del arte y la sociedad.
Platón reflexiona sobre las partes del alma del hombre, mientras que en el libro III
aconseja “expulsar a sus poetas” de
la ciudad ideal, y el VII comienza con la conocida exposición del “mito de la caverna” que ha inspirado obras como Matrix. Allí, Platón analiza
su teoría sobre la existencia de dos
mundos: el mundo sensible (conocido a través de los sentidos) y el
inteligible, que se alcanza únicamente a través de la razón.
3.
“El libro de las Revelaciones” (Apocalipsis, de la Biblia)
El último libro del Nuevo Testamento es extrañísimo.
Las “revelaciones” están plagadas de
simbolismo. Algunas se entienden fácilmente, otras no tanto, y otras son
simplemente paradójicas. ¿Podemos tomar al Apocalipsis de forma
literal? Probablemente no. Muchos lo encuentran confuso y hasta aterrador.
El autor se identifica a sí mismo como “Juan”
(John) y los textos se balancean
entre los géneros epistolar, apocalíptico y profético. Célebremente conocido
como una “profecía del fin del mundo”,
los debates sobre qué entendemos de este texto siguen siempre populares.
En efecto, la historia oscura
y extravagante ha llevado a una gran variedad de interpretaciones distintas. Básicamente es la clásica historia entre el
bien y el mal, Dios y Satán. Sin embargo los simbolismos y las escenas bizarras
abundan, complicando la trama. Durante la misma, 7 sellos se abren, 4 jinetes del Apocalipsis llegan y muchos
mensajes ocultos parecen refugiarse entre líneas.
2.
“El sueño de Polífilo” (Francesco Colonna)
Su nombre original es Hypnerotomachia Poliphili y fue escrito
en 1467 por un tal Francesco Colonna. Según se ha dicho, se
trata de «uno de los libros más curiosos
y enigmáticos salidos de unas prensas» y «está, todavía hoy, envuelto en misterios». Es un poema alegórico (como la Divina
Comedia) pero con un entramado quimérico
que evoca conocimientos epigráficos, litúrgicos, arqueológicos, etc. Varios
críticos lo calificaron ilegible debido al extraño
latín con el que fue escrito mezclado con italiano.
El libro es un viaje que
tiene como protagonista a Poliphilo,
quien se ha dormido pensando en su amada Polia
(literalmente: “muchas cosas”) y es
transportado a un bosque salvaje donde se pierde y se encuentra con criaturas
fantásticas y estructuras extrañas.
=> Libros como “El Club Dumas” (de Arturo Pérez- Reverte y la novela de misterio “El enigma del Cuatro” han utilizado sus elementos crípticos para convertir al Sueño
de Polífilo en la trama central. <=
1.
El libro perdido de Aristóteles
¿Qué
mejor libro “extraño” que uno que nunca, quizás, existió?
Es un hecho conocido que de Aristóteles solo conocemos un porcentaje mínimo de su obra. La
supuesta “desaparición” de la segunda parte de su “Poética” es uno de los grandes misterios del filósofo. Ciertas
teorías suponen Aristóteles sí escribió sobre la comedia y otros aspectos de la primera
parte de Poética apenas menciona. Para muchos, Aristóteles, analista implacable y exhaustivo, no podía dejar de analizar
estos aspectos de la realidad literaria solo por considerarlos "feos"
o "indignos de ser representados".
Por ello durante siglos, especialmente durante la Edad Media, se supuso la existencia de algunos libros perdidos de
la Poética de Aristóteles.
Umberto
Eco (“El nombre de la rosa”, 1980) propone una hipótesis interesante
(aunque, probablemente, falsa): el segundo libro “habría sido destruido progresivamente
por la Iglesia en un intento de detener la influencia de las comedias en la
sociedad.” Otras teorías ofrecen la idea de que haya existido, pero no haya sido tan popular como otros textos
de lógica, ciencia, política y retórica. De esa forma, su reproducción se
habría discontinuado por falta de interés.
► ¿Qué opinan de estos libros “raros”? ¿Cuáles son los más raros con los que se
han topado? ¡Espero sus comentarios en el blog o
en mi página! ¡SALUDOS!
Etiquetas:
aristóteles,
arturo perez reverte,
best-seller,
bioy casares,
dan brown,
filosofía,
lewis carroll,
libros extraños,
LISTAS TOP,
platón,
surrealismo,
umberto eco
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





