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viernes, 5 de julio de 2013

LISTA TOP-FIVE: novelas extremadamente sobrevaloradas

Muchos títulos son grandes obras literarias, sublimes, magnificas. Otras son simplemente buenas, pero han sido infladas desproporcionadamente por la crítica y hoy son clásicos o best-sellers. 

Odio aburrirme leyendo.

Si un gran clásico me aburre lo dejo. Hablamos de historias que marcaron umbrales pero que son, francamente, infumables. 

...O también de buenas novelas de entretenimiento que no son más que eso, meramente banales y mucho menos emblemáticas. Veamos:

(5) Trilogía de “El señor de los anillos” (J.R.R. Tolkien, 1954)

#Nada mejor que empezar la lista con una controversia.

“El señor de los anillos” es épica, una piedra angular en la historia de la literatura fantástica. Pero mientras que la historia es ambiciosa, ingeniosa y altamente creativa… la trama es bastante difícil de digerir. 

No porque sea intrincada (de hecho es bastante lineal), pero Tolkien pasa demasiado tiempo con subtramas que no llegan a ningún lado, rellena páginas y páginas con detalles –para muchos– superfluos, moviliza la trama a través de violentos eventos “deus ex machina” y divaga trazando el árbol genealógico de cada uno de los personajes.


“Este es Bor, hijo de Mor, de la familia de enanos Gor que se crió en Thordon junto a los míticos paisajes de Zor y Talir en la edad en la que el Sol amanecía desde el monte Sebol y no sobre el magnífico lago Moryul…”


Adoro las películas, pero no pude pasar el primer libro. #LoAdmito. Además “El señor de los Anillos” tiene CANTOS. ¡Está REPLETO de cantos! ¿Ya mencioné las páginas de genealogía y relaciones familiares que descarrilan la trama principal?




(4) “El Código Da Vinci” (Dan Brown, 2003)

Un libro adorado por las masas. Personalmente lo disfruté. Tiene ritmo, suspense, mucho misterio. Pero es históricamente incorrecto, con una escritura mediocre y hasta amateur. Por momentos el narrador mezcla los puntos de vista de los personajes (que de por sí, son bastante planos).

Por suerte, muchos lectores la reconocen por lo que es: una historia con suficientes elementos controversiales y un excelente marketing como para convertirse en uno de los grandes best-sellers de los últimos tiempos. Aunque es imposible negar que la trama tiene más agujeros que un queso gruyere.

Para fascinarse en serio con este tipo de novelas es preferible leer a Umberto Eco o a Arturo Pérez-Reverte. En serio.

(3) “La rebelión de Atlas” (“Atlas Shrugged”, de Ayn Rand, 1957)

Una de las novelas más largas jamás escrita: alrededor de 1300 páginas. El título (en inglés) es maravilloso, mítico, impactante. Pero la novela es eterna. Un futuro distópico narrado (“filosóficamente”) desde un único (y repetitivo) punto de vista. O por lo menos, así me lo han contado (no la leí, ni creo hacerlo tampoco).

Cuando salió en 1957 fue bastante radical, y hoy en día sigue siendo tan alabada como elogiada, pero la verdad es que la trama –altamente política y corporativa– parece ser densa, repetitiva y no llegar nunca a ningún lugar interesante.

(2) “Drácula” (Bram Stoker,1897)

Desde su publicación en 1897, la novela nunca dejó de estar en circulación, y aparecen nuevas ediciones. Precursora oficial de la literatura gótica y el horror moderno, “Drácula” es la responsable de llevar al célebre monstruo a la categoría de “popular”.

Me encantó “Drácula”, aunque pensándolo bien no pasa nada. Partamos de la base: la historia es epistolar (como era típico del siglo XIX); esto significa que carece de narrador per sé. Consiste en una serie de documentos: cartas, noticias y diarios de viaje de los personajes.

La trama principal involucra la peripecia de Jonathan Harker como prisionero en el castillo del Conde. Todo está allí: la atmósfera escalofriante, el misterio, las sexys y cautivadoras vampiras, los famosos diálogos. Pero lo bueno dura demasiado poco. La mayor parte del libro se compone de un intercambio de cartas sentimentales que aburren.

El mismo Drácula no tiene demasiado tiempo protagónico dentro de la trama. Se lo representa más como un “doctor” y no tiene demasiada profundidad como personaje. Como villano deja mucho que desear. 

El terror está ahí, aunque se administra a cuenta gotas. Me gustó muchísimo más “Frankenstein o el eterno Prometeo”.

(1) “Cien años de soledad” (Gabriel García Márquez)

Considerada una obra magna de la literatura hispanoamericana y universal, emblema del realismo mágico y carta de presentación del colombiano Márquez que le valió el premio Nobel de la Literatura en 1982.

Quizás sea uno de los best-sellers menos leídos de la historia de la humanidad (lo admito: nunca lo terminé). Es increíblemente complejo, con siete generaciones de familias y personajes externos que se entremezclan en una trama que esboza lo fantástico. Para complicar aún más las cosas, ¡muchos personajes se llaman igual!


Siempre quise terminar de leerlo y analizarlo por su simbolismo, leitmotivs y referencias religiosas. El libro narra la odisea de la familia Buendía al asentarse en el pueblo (ficcional) de Macondo. La trama se asocia con varios fragmentos bíblicos e, incluso, evoluciona desde la creación del pueblo (su Génesis) hasta su propia destrucción (Apocalipsis). En el medio hay un Éxodo, diluvios, plagas, pecados y ¡hasta incesto!

El hecho de que el libro suela acompañarse con una red del árbol genealógico, así como de infinitas notas al pie, hace que se extremadamente complicado de leer. Un gran clásico que nadie lee.


► ¿Qué opinan del TOP-FIVE? ¿Qué otra obra sobrevalorada agregarían (o cual no les parece que sea tan así? ¡Espero sus comentarios!

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