Poe es una de mis autores
favoritos y hace bastante que no le dedico una nota. Es de esos escritores que
no han tenido tanta suerte con las adaptaciones de su ficción. Recientemente,
Mike Flanagan anunció que estará llevando La
caída de la Casa Usher a formato de serie para Netflix. Momento perfecto
para repasar este relato.
Cuando era muy chico (diez u once años) leí "El
gato negro y otros cuentos". Supongo que en ese momento no me di
cuenta del contenido oscuro y
perturbador de los relatos de Poe. El
pozo y el péndulo, El gato negro,
La máscara de la Muerte Roja, etc.
Supongo que tampoco me di cuenta de cómo
influiría en mi vida.
Edgar Allan
Poe, ya
lo dijo Borges, fue un proyector de
sombras múltiples. ¿Cuántas cosas surgen de él? Deriva la idea de
la literatura como un hecho intelectual y el
relato policial.
Pero hoy el tema va a ser otro, su lado poético. No soy fan de la poesía (no me termina
de enganchar como sí la narrativa) pero “El
cuervo” es, ciertamente, excepcional.
Este poema narrativo (publicado por
primera vez en 1845) es su
composición poética más famosa, y le
brindó reconocimiento internacional.
► “El cuervo” (1845), traducción de Perez Bonalde (una de las mejores) =>> LEER.
Lo que me encanta de “El cuervo” es que, aunque el poema parece más una narrativa corta, las
imágenes se presentan como una pintura
que puede ser contemplada. El ambiente gótico, de misterio, y la inquieta soledad
imprimen en el poema su naturaleza sombría.
El verdadero horror dentro de El cuervo (así como en otros trabajos Poe) no es lo sobrenatural,
sino las consecuencias que esto produce. A través de 108 versos (que siguen un
ritmo único, debido a un esquema poco convencional), Poe demuestra sus habilidades
para llenar el alma del lector con el
miedo y la melancolía que implica la pérdida de un amor, esa temática
universal que cada persona puede sentir como propia.
De hecho, nevermore
(ese fatídico “nunca más”) es un símbolo que implica una realidad inalterable. El alma humana, que está
acostumbrada a alcanzar la verdad a través de la razón, se ve horrorizada, no
por un cuervo, sino por la inevitabilidad
de la muerte, y la imposibilidad de trascender a la vida. Este es el
verdadero límite que traumatiza al lector.
El poema es un claro ejemplo de la literatura
Gótica, que surgió como una expresión del Romanticismo en Gran Bretaña (siglo XVIII), pero
explorando el lado más oscuro de la experiencia humana (la muerte, las
pesadillas, la alienación, lo maldito). Se
dice que fue Poe quien llevó lo “gótico” a América.
La elección de un cuervo como protagonista es
adecuada por un buen número de razones (como él mismo explica). En efecto, no
muchos animales son capaces de realizar sonidos parecidos a los de los humanos.
A su vez, el pelaje oscuro de este animal históricamente es concebido como un mal signo.
En la
mitología nórdica, Odin tenía dos
cuervos (Hugin y Munin, que representaban el pensamiento y la memoria). Bajo esta interpretación, el narrador (un estudiante)
representaría al conocimiento, a Hugin. Él
es constantemente interrumpido, acosado incluso, por Munin, la memoria.
A diferencia de lo que algunos piensan, el cuervo no es maligno, y la negrura
que posee tampoco se relaciona con el mal en sí. Al contrario, no es más que un recordatorio de la pérdida del amor del
narrador.
► Esta obra
maestra de la literatura gótica ha sido estudiada por miles de mentes
calificadas y despiertas. Mi intención es comentarla para generar interés (y debate).
Quienes tengan interés en recuperar la visión de Poe al componer el poema, les
recomiendo su ensayo “Método de composición”, que es brillante. Allí, él
describe (en palabras amenas) su proceso de creación. ¡Hasta la próxima!
«Y la luz de la lámpara que sobre él se
derrama
tiende en el suelo su sombra. Y mi alma,
del fondo de esa sombra que flota sobre el suelo,
no podrá liberarse. ¡Nunca más! »