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domingo, 17 de septiembre de 2023

Justified: City Primeval (y otros revivals recomendados)

 

Lo viejo vuelve a ser nuevo, al menos en lo que respecta a la televisión. Reiniciar series de TV antiguas (los llamados “revivals”) parece ser la tendencia en estos días. Generalmente tienen críticas mixtas, dejando a algunos fans eufóricos por revivir los good ´ol times… y a otros lamentándose por la falta de creatividad y el riesgo de arruinar el original.


miércoles, 18 de diciembre de 2019

Mis 10 series favoritas de la década (2010-2019)


Veo muchas series. Tantas que termino perdiendo la cuenta… con lo cual no fue fácil armar esta lista. Hice una preselección y me encontré con más de 30 producciones. En el medio tuve que dejar afuera a joyitas que iniciaron antes del 2010, como Mad Men (2007-2015), Breaking Bad (2008-2013), Supernatural (2005-2019) y One Tree Hill (2003-2012), mi gran placer culposo por excelencia.



lunes, 11 de septiembre de 2017

Reseña: el final de Twin Peaks (2017)


Sostengo, como dije en la guía práctica para la primera mitad de la temporada 3 de Twin Peaks: El Regreso fue el evento seriéfilo del año.

El desenlace fue exactamente lo que esperaba de David Lynch y Mark Frost, realizadores que lograron, durante los 18 episodios de la serie, ir contra todos los estándares televisivos que existen.

Me gustaron mucho los últimos 3 capítulos, aunque si tengo que ser sincero: hay MUCHO relleno en la serie. De haber encarado diez capítulos en lugar de dieciocho, probablemente no nos habríamos encontrado con tantas escenas que desafían a la paciencia de todo espectador (aquellos tres minutos de un tipo barriendo el piso van a quedar en la historia, eso sí).

Las tramas principales de la historia se concluyeron de forma más o menos satisfactoria. Sin embargo, quedaron muchísimos cabos sueltos. En general me recordó un poco a la segunda temporada de los años ´90, que tuvo un gran comienzo, decayó por la mitad y repuntó con nivel para cierre.

En fin, veamos qué nos dejó el final de Twin Peaks (2017).

#Spoilers, obvio.

***

Judy: lo que sí sabemos (y lo que queda por descubrir)

Gordon Cole hizo dos grandes revelaciones que ocurren cronológicamente después de la escena en la que se muestra que Diane era una tulpa. Primero: ¿quién es Judy? Al parecer es la forma abreviada de Jowday (¿?), una fuerza maligna que descubrió el Mayor Briggs y que luego comunicó a Cooper, Cole y Jeffries.

Esa escena nos revela también que Ray (el mismo que murió en la granja) era informante del FBI desde el principio. Con esto se termina de comprender el tema de la cárcel, trabajar para Jeffries y pasar información de las misteriosas coordenadas.


De todas maneras, esas limitadas respuestas dejan todavía más interrogantes: por ejemplo, ¿cómo se relaciona Judy con el bicho del episodio 8 y con Sarah Palmer? ¿A qué se referiría Jeffries en la escena en que le dice a Evil Coop que él ya se ha encontrado con Judy? ¿Qué pasó con Jeffries? ¿Por qué en The Missing Pieces se refieren a Judy como una “mujer joven”?

Y eso sólo en relación a algunas pocas cosas. Veamos:

¿Dónde está verdaderamente Audrey Horne? ¿Qué es de la caja misteriosa que vimos el inicio de la serie? ¿Qué carajo fue la niña zombi que estaba en el auto? ¿A dónde cruzan Cooper y Diane? ¿Quiénes son Richard y Linda? ¿Quién es Billy? 

¿Qué año es en la escena final? ¿Quién es el tipo muerto en la sala de Carrie Page cuando llega Cooper? ¿Por qué grita Carrie Page en el final? ¿Qué es realmente Sarah Palmer? ¿Qué Cooper lleva a Laura/Carrie de vuelta a Twin Peaks?


Y, al mejor estilo Lost in Translation: ¿Qué le susurra Laura a Dale Cooper? 


Si pensamos que Lynch iba a dejar respuestas claras, fuimos unos ingenuos.

¿Qué demonios estuve viendo?

No voy a hacer un recap completo de la serie porque ya otros lo han hecho y con mucho detalle. Sí me voy a referir a los últimos dos capítulos.

Lo que es innegable es el hecho de que Cooper parece haber tramado la mayor parte de las cosas que vimos en esta temporada. Una temporada que estuvo apoyada en un argumento atípico. Desde el intencionado desorden de secuencias hasta cambios brutales de género, escenas tediosamente largas y cosas rarísimas que ocurrían sin aparente causa o repercusión.

Si les parece que es un quilombo, no están errados.

Las obras de Lynch son como sueños (o como pesadillas) sin demasiada coherencia narrativa. Por eso puede hablarse tanto de Mulholland Drive (considerada la mejor película del siglo XXI) o de Lost Highway (mi película de Lynch favorita). No pueden entenderse de forma convencional porque no buscan hacerse entender con los cánones que se manejan.

El episodio 17 fue el verdadero desenlace. BOB siendo disparado por Lucy, Cooper llegando a tiempo para ver a los Leñadores resucitar a su doppelgänger, la esfera de Bob saliendo de su cuerpo, Cooper (que sabía quién era Freddy, así que suponemos que su llamada por parte del gigante forma parte del plan de los dos desde el principio) pidiendo al extraño personaje inglés que derrote a Bob-esfera-maligna. Naido, la mujer ciega, era Diane.

Una maravilla tan bizarra como melodramática, fiel al estilo de Twin Peaks.


Sin embargo, el camino que Lynch y Frost tenían planeado estaba lejos de esa nostalgia conformista que habría hecho del revival algo menos novedoso y sorprendente. Si los creadores estuvieron lejos de responder a la norma televisiva durante toda la temporada, ¿por qué habrían de hacerlo en el último episodio?

El críptico episodio 18

El episodio 18 es como una suerte de epílogo. Evil Coop arde en la sala de espera. Cooper vuelve a la logia tras perder a Laura en el bosque por culpa de Sarah/Judy (gran conexión con Fire Walk With Me ahí. Película que es fundamental para comprender mejor esta historia).

Con Diane, emprenden juntos un viaje por carretera que los lleva a una zona de autopista idéntica a la que recorría Evil Coop en el episodio 2. Ambos protagonizan una escena de sexo triste, oscura, —y violenta en su calma— en la que Cooper a veces parece volver a ser su alter ego malvado.

Nuestro héroe despierta para leer una carta de Diane. Se fue, pero no es Diane, sino Linda. Y él es Richard. Sale de lo que parece es otro motel, y llega hasta otro coche distinto. El episodio no deja de ser un what-the-fuck constante. No paran de surgir preguntas.



Luego de una escena en una cafetería, Cooper llega al hogar de una Laura alternativa, la Laura/Carrie Paige que nunca murió, la que está perdida en el mundo real. Ambos inician ese viaje en coche, largo y monótono, hacia la casa de los Palmer. (Hay mucha carretera en este final, recordando muchísimo a Lost Highway).

Y en casa de los Palmer (que ahora es de Alice Tremond) no encuentran lo que buscaban. Cooper pregunta qué año es. Se oye el grito del primer episodio de Sarah llamando a Laura… y Laura grita. Y entonces, una vez más, las luces se apagan y el grito de ella se asfixia en la oscuridad.

Un final abierto, pero perfecto. Las pesadillas nunca terminan.

Teorías para los próximos 25 años

Hay que hacerse la idea de que este es el verdadero desenlace de la serie y que no habrá continuación. Y puedo vivir con eso. Van a existir teorías por mucho tiempo (de hecho, ya las hay, como la fascinante idea de los 5 universos).

Quien diga que entiende todo lo que sucedió en Twin Peaks este año, miente. No vinimos a eso. Sin embargo, yo no solo estoy satisfecho, creo que las 18 semanas que me hicieron vivir David Lynch y Kyle MacLachlan (que merece un reconocimiento como tremendo actor) es una de las experiencias más sorprendentes e irrepetibles que viví. Su atractivo es inexplicable desde la lógica.

Es algo desenfrenado, visceral.

Si sos apasionado del arte de Lynch, esta quizás sea su obra maestra (necesitaríamos dejar pasar el tiempo para poder decirlo realmente). Es un proyecto que, fiel a su estilo, va contra todo lo que esperamos. Es una lucha entre el bien y el mal de la forma menos tradicional concebible. Sus historias son como sueños, son surrealistas, vívidas, y extrañamente familiares.

Haya o no haya otra temporada (creo y espero que no), el final de Twin Peaks va a tener teorizando a sus seguidores por otro cuarto de siglo. Más que un canto a la nostalgia (y al fanservice) la serie fue la voz de un autor libre que hizo exactamente lo que quiso.

Con esto no digo que no tenga fallas. Ciertamente podría haberse acortado bastante. Pero banco que el cineasta no se dejó guiar por nadie ni se volvió blando. Su visión, y la fascinante mitología de la serie, quedaron intactas, sin el toque de los malignos productores televisivos.

Palabras finales

Twin Peaks: The Return terminó. Esta temporada fue mucho más oscura y arriesgada que las dos anteriores, mostrando la faceta más personal de Lynch (recordemos que la temporada se emitió por Showtime, un canal para adultos, contra la original de ABC –un canal más familiar).

Cuando parecía que todo iba a resolverse en el capítulo 17, la historia se tornó muy oscura, experimental y terrorífica en el episodio 18, que es otra película de Lynch que bien podría ser la sucesora espiritual de Mulholland Drive y Lost Highway.


Los dobles del universo de Lynch –la dualidad es un tema muy recurrente en su obra– son representaciones de una fantasía que esconde un acto terrible, complejas proyecciones psicológicas que evocan (como en un juego de espejos, de imágenes simbólicas) una realidad alternativa. El símbolo de esa conexión en el autor es, frecuentemente, una autopista con las líneas de separación de carriles de color amarillo.

Por eso creo que el último episodio, aquel desvío por carreteras perdidas y pesadillas sin final, fue una brillante manera de dar cierre.

Lynch y Frost hicieron de la metaficción su principal arma, desde esos primeros capítulos en los que una pareja se sentaba a mirar una caja en un sofá y terminaban siendo asesinados (¡JA!) hasta las continuas autorreferencias, parodias de sí misma, guiños a los fans y escenas ridículamente largas. ¡Ah, y el insoportable Dougie Jones!

Sí, muchas cosas sobraron y hubo personajes que resultaron inservibles. Pero la serie se mantuvo fiel a sí misma, siempre, hasta el final. Eso lo banco.


«Somos como el soñador que sueña y, después, vive dentro del sueño. Pero, ¿quién es el soñador?»

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lunes, 10 de julio de 2017

Guía práctica para Twin Peaks (Temporada 3) - Partes 1-8


Si estás leyendo esta nota es porque estás siguiendo la tercera temporada de Twin Peaks y seguramente ya viste las dos primeras (que salieron en los años noventa).

Es más: como yo, probablemente estás confundido y fascinado en partes iguales por la hermosa monstruosidad que es esta serie. Esto significa que ya sabés quién mató a Laura Palmer, qué le pasó a Dale Cooper al final de la segunda temporada, qué es el Black Lodge (la Logia Negra) y por qué esta serie –la madre de todas las series de misterio– marcó una visagra en la forma de hacer televisión.

Creo que Twin Peaks: El Regreso es el evento seriéfilo del año.

No sólo porque implica el regreso a la dirección de David Lynch, un cineasta que amo y que definió la manera de hacer surrealismo en el séptimo arte. No sólo porque el final de la segunda temporada tenía una extraña predicción que se terminó por cumplir: 
“Nos veremos de nuevo en 25 años”.

Más bien porque es una serie absolutamente diferente a todo lo que conocemos, donde el director tuvo vía libre para mostrar exactamente su visión, recuperando a (casi) todo el elenco original y alejándose al extremo de lo mainstream, de lo popular y convencional.

Algunas escenas son un what-the-fuck violento, otras se estiran muchísimo más de lo necesario. Hay diálogos rarísimos, una fusión de géneros a otro nivel y personajes sacados del mismo universo lyncheando.

En serio, Twin Peaks te pone a prueba constantemente porque tiene un ritmo super aletargado y situaciones que prácticamente te invitan a que la dejes de ver. El ritmo del show es hostilmente lento.

En algún punto, se trata de un experimento social que te pone a prueba constantemente, como lo hizo en su momento el animé La melancolía de Haruhi Suzumiya con el arco argumental Endless Eight (donde, literalmente, repitieron un mismo episodio ocho veces, durante dos meses enteros, poniendo al límite la paciencia de los espectadores).

Hubo otras excelentes series en lo que va del año: Fargo, Better Call Saul, American Gods, House of Cards, Westworld (de las mejores, lejos), pero es ésta la que me tiene más obsesionado.

Por todo esto, voy a enfocarme en intentar resumir y atar algunos cabos de lo que se vio en los primeros 8 episodios de Twin Peaks: el regreso. Todavía no tuve posibilidad de ver el episodio nueve que salió ayer.

(#Spoilers, duh!)


***

Las tres grandes tramas principales

Lo que ha hecho de Twin Peaks un evento tan importante es que las reacciones suelen ser viscerales. Lynch creó momentos de verdadero horror en los primeros episodios (sangrientos, brutales) con la misma naturalidad con la que armó extensísimas escenas de un humor bizarro que no termina de cerrar.

Básicamente creo que hay tres grandes líneas argumentales para seguir.

1.- La misión de Bob (El Dale Cooper Malo)

Hace unos 25 años que Bob está suelto, actuando en una misión secreta como el doble de Dale y haciendo quién sabe qué.

El doppelganger de Cooper, desaliñado, de pelo largo y mirada intensa, recluta a Ray y Darya para obtener una información privilegiada en manos de Bill Hastings. Sabemos que se trata del director de un instituto y que queda envuelto en un enigmático asesinato: el de Ruth Davenport, una mujer cuya cabeza aparece en su apartamento sin uno de sus ojos, unida a un cuerpo desconocido.

En el bizarro episodio 8 vimos el origen de Bob, en una de las horas más lisérgicas que la televisión alguna vez brindó.

Si bien no terminé de disfrutar el capítulo del todo, esto es lo que me encanta de esta serie. Lynch convenció los ejecutivos de Showtime para que le dieran vía libre en todo. Y este episodio es cine puramente experimental, alejadísimo de todo lo convencional. Lento, casi todo en blanco y negro, y al mismo tiempo complejo.

Las 05.29 hs del 16 de julio de 1945 fue el día que inició todo. En el mundo real, ese día Estados Unidos realizó la primera prueba nuclear, haciendo estallar una bomba atómica en pleno desierto. Oficialmente existía una nueva forma de realizar asesinatos masivos.

Aparentemente, fue aquel estallido el que creó el mal que hay en la Logia Negra, en los bosques de Twin Peaks. Un mal compuesto por espíritus más allá de Bob. Se vieron algunos de ellos en la película Fire Walk With Me (que es esencial para atar cabos con esta serie). Además, el episodio 8 pareció mostrar que alguien de arriba es quien maneja los hilos, una entidad todavía más oscura y tenebrosa.

El arco argumental de Bob (todavía no sabemos bien qué esta haciendo, o qué hizo en las últimas dos décadas) esta atado a la mitología más grotesca de Twin Peaks.


En el libro The secret story of Twin Peaks (escrito por Mark Frost, co-creador de la serie) se hacía mención a Babalon, la madre de todas las abominaciones.

Simultánemente, en el episodio 3 vimos al verdadero Cooper huyendo de los insistentes ruidos que parecían ser de “la madre”. Una escena surreal sincronizada con la de la caja de cristal del primer episodio en el cual aparece una criatura que mata violentamente a dos jóvenes lujuriosos.

La cuestión es que Bob tejió algunas tramoyas, tuvo un accidente cuando el verdadero Dale Cooper salió de la Logia Negra y terminó en la cárcel, donde se mantuvo calmo porque (al parecer) fue siempre parte de su plan. Cada vez que alguna cosa loca le pasaba (su socio Ray cae en cana, su prostituta lo quiere asesinar, él tiene un accidente automovilístico o Ray lo traiciona y le dispara) siempre sale airoso, como si todo fuera parte de un cuidado plan escrito por un ente divino.


TL;DR, Bob ahora está sin compañeros (mató y se deshizo de casi todos los que no le servían) y nosotros conocemos su origen. Sin embargo, sus objetivos y planes siguen siendo un misterio. Parece servirle a Jeffries (David Bowie en la precuela Fire Walk With Me) aunque no sabemos si es realmente él o no, porque sólo conversaron por teléfono.

2.- El escape de Dale Cooper y el insoportable Dougie Jones

Durante los primeros dos episodios, el agente Dale Cooper todavía está en La Habitación Roja. Finalmente es liberado (no sin recibir un extraño mensaje de un árbol parlante, porque why the fuck not?) y habla con Laura Palmer (quien le susurra algo al oído y lo besa).

Antes de irse lo ve a Leland Palmer, quién le pide que encuentre a su hija. Después empieza a caer hasta encontrarse sobre una misteriosa caja de cristal en Nueva York y sale flotando antes de que un monstruo salga por detrás, persiguiéndolo.

El agente Cooper termina regresando al mundo de los vivos a través de un enchufe. Sí, lo que leyeron. El problema fue que lo hizo en otro doppelganger, el de Dougie Jones, quien toma el lugar de Cooper en la Logia.


Antes de convertirse en una diminuta bola dorada, el manco Mike (quien antes fue un aliado de Bob, pero ahora busca redimirse) le dijo a Dougie: “Alguien te fabricó para un propósito, pero creo que ahora eso se ha cumplido”. Pobre Dougie.

Recordemos que cuando Cooper regresa, ambos Coopers (Dale y Bob) vomitan algo viscoso y amarillento (en una escena súper desagradable). Es acá donde Bob se siente mal y vuelca con el auto.

La sustancia que vomitan parece ser garmonbozia, una sustancia fabricada con miedo, dolor y tristeza de la que se alimentan los habitantes de la Logia Negra. (Este concepto se dio a conocer en Fire Walk With Me).

El problema es que Cooper (en el cuerpo de Dougie) no puede hablar ni pensar correctamente. Básicamente es un niño que está aprendiendo a hacer todo por primera vez. Fue genuinamente divertido los primeros minutos, pero ya con varios capítulos adentro, empieza a cansar bastante. Lo raro es que nadie parece notar que Dougie es un infradotado mental.

Dougie termina en el Casino, donde una luz le indica que máquina tragamonedas accionar para ganar el premio gordo. En su casa lo recibe su mujer Janey-E Jones (Naomi Watts), enojada y preocupada. Si bien parte del enojo se le quita cuando ve la bolsa llena de guita.


La cuestión es que Dougie sigue por ahí, sin entender nada de la vida, pero haciendo las cosas aparentemente muy bien. En el laburo detectó a un flaco que estaba haciendo cosas turbias y hasta detuvo un intento de asesinato. Sin embargo, aún no vimos de regreso del querido y celebrado Dale Cooper.

3.- Todas las demás investigaciones

La tercera gran línea argumental está formada por todas las tramas más chiquitas donde diferentes partes están investigando el misterio.

Por ejemplo, en Twin Peaks Hawk sigue en contacto con la Dama del Leño, quien le tiró algunas pistas proféticas. En una de las primeras escenas, le dice que “falta algo que está escondido y que tiene que ver con Cooper”. Así que Hawk y el resto de los oficiales desempolvan la investigación. Encontraron las páginas perdidas del diario de Laura Palmer (¡aunque les falta una!) y Hawk vislumbró la entrada a la Logia Negra.


En Nueva York un pibe tiene un inquietante trabajo que recuerda al contador en Lost (que había que resetear cada 108 minutos). Se le pidió vigilar una caja de cristal que se graba 24 horas al día y donde se espera que algo suceda.

Un día, se presenta Tracey a llevarle café y –una cosa lleva a la otra– terminan haciendo cosas chanchas en el sillón. La caja se oscurece, de allí emana una entidad extraña (¿Babalon?) y los descuartiza.


El FBI está investigando este asunto y otros tantos más. Gordon Cole, Albert Rosenfield y, la nueva agente, Tammy Preston van en busca de Cooper, sin saber que se trata de Bob. También se encuentran con la misteriosa Diane (que tanto se mencionaba en la serie original, pero que nunca se había mostrado en persona).


Hay muchísimas cuestiones dando vueltas (me dejé varias cosas afuera). Lynch sigue presentando nuevas sub-tramas y resolviendo pocas. Incluso se da el lujo de olvidarse de algunas durante varios episodios, y cambiar radicalmente el estilo de un capítulo al siguiente.

Argentina en Twin Peaks

Por cierto, el episodio 5 nos mostró que Buenos Aires es el lugar donde se halla una misteriosa caja con la que Bob (El Cooper Malo) se comunica tras hacer alarde de sus poderes sobrenaturales en la prisión donde estuvo detenido. ¿Por qué? ¡Quién sabe!

Puede tener que ver con el personaje del fallecido David Bowie, Phillip Jeffries. En Fire Walk With Me interpreta a un agente que desapareció en un hotel porteño, allá por 1987. Reapareció dos años después, diciendo que Cooper no era Cooper y que “no piensa hablar de Judy”.


Se amplía un poco (sólo un poco) la historia de este personaje en The Missing Pieces (material que quedó fuera de la precuela y se editó en el año 2014), donde reaparece por un instante en las oficinas del FBI y, entre otras cosas, menciona el anillo que es una constante intriga en la mitología de la serie.

Las Logias y la Habitación Roja

Un breve comentario para refrescar la memoria. Las Logias representan el clásico enfrentamiento entre el bien y el mal, la dualidad inherente en todos nosotros, dos poderes antagónicos con epicentro en el pueblo de Twin Peaks (“Colinas gemelas”, otra dualidad en ese título). Así, funcionan como una metáfora del cielo y el infierno, la luz y la oscuridad.

Bob es una de las entidades malignas que existe en la Logia Negra, mientras que el enano bailarín es la metáfora literal del brazo que Mike se amputó. Mike era otra entidad que quiso ver la luz y viajó hacia la Logia Blanca, en busca de redención.  Por su lado, el gigante es un ser que vive en la Logia Blanca y hace sus apariciones para ayudar a Cooper entre sueños (y frenar el avance de Bob).


La Habitación Roja es una suerte de “sala de espera” entre las dos Logias (¿un purgatorio?). También representa el lugar físico donde las almas absorbidas por Bob quedan atrapadas en un espacio sin tiempo.

Palabras finales

Si Twin Peaks en su regreso va a ser tan influyente o disruptiva como lo fue en los años ´90, todavía no podemos saberlo. Sí está claro que David Lynch no está dispuesto a hacer una serie más del montón.

Fiel a su esencia surrealista y bizarramente perturbadora, Twin Peaks viene demostrando que pueden hacerse cosas muy diferentes cuando las manos no están atadas a los convencionalismos.

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