Con mi esposa, Natalia,
sacamos pasajes a principios de 2018 para Río de Janeiro, Brasil, aprovechando
el Hot Sale. La idea era pasar una semanita relajados en Buzios, con los
piecitos en el agua y una cerveza en la mano. (Y Benjamín tironeándome de la
remera, claro).
Sin embargo, dos días antes del vuelo no sabíamos
si íbamos a viajar debido al
paro
anunciado por el gremio de aeronáúticos. Finalmente se llegó a un acuerdo
con el Gobierno y los vuelos salieron sin problemas. Así comenzó un primer
viaje interesante, porque sería estar afuera del país, en avión, y en un lugar
bastante exótico, con nuestro niño de año y medio.
Río de Janeiro, la primera parada del itinerario,
nos trajó algunos placeres, pero también varios dolores de cabeza. Esta es la
crónica de viaje del viernes 14/12/2018.