The Witness (2016) es muy bueno y, simultáneamente, muy frustrante. No brinda respuestas claras y es deliberadamente paradójico. En esta nota, un análisis de la última producción de Jonathan Blow, el creador de Braid.
...Una mirada hacia la literatura, el cine, los cómics, la TV y otros vicios personales. Había un blog mejor, pero era carísimo.
The Witness (2016) es muy bueno y, simultáneamente, muy frustrante. No brinda respuestas claras y es deliberadamente paradójico. En esta nota, un análisis de la última producción de Jonathan Blow, el creador de Braid.