Mostrando entradas con la etiqueta alejandro casona. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta alejandro casona. Mostrar todas las entradas

¿Te gusta el contenido de mi blog? Ayudame a seguir manteniéndolo

Invitame un café en cafecito.app
Por el momento, sólo podés invitar cafecitos si sos de Argentina. Ahora sí, lee tranquilo.

miércoles, 13 de marzo de 2013

“Los árboles mueren de pie” (obra teatral, 1949)


Autor: Alejandro Casona (España)
Género: comedia en 3 actos
Leído: Necochea, 2011 (por última vez)

Una obra emocionalmente intensa y con una trama original (especialmente para su época).

Quien lea ahora esta clásica comedia en 3 actos seguramente dirá: ¡Esto está robado de “Los Simuladores”! Lo cierto es que el libro tiene más de 60 años. La famosa serie aporta varios guiños hacia esta obra. La premisa es básicamente la misma que la obra de Alejandro Casona (aunque mucho más desarrollada en el show de Damian Szifrón).

Claro que leí “Los árboles mueren de pie” primero en la secundaria, como parte del currículo. Pero hace unos años encontré una versión vieja y –digámoslo– tentadoramente económica (¡12 pesos argentinos!) en una apartada librería de Necochea, y la compré.


Con la obra, Casona (que residió varios años en Argentina, e incluso publicó esta obra acá) plantea una cuestión que se mantiene moderna y atemporal: ¿se convierte, la mentira, en un recurso ineludible  (y hasta correcto) cuando la verdad podría tener consecuencias fatales? Ya lo dijo Arjona: “Una mentira que te haga feliz, vale más que una verdad que te amargue la vida” (¿será tan así?).

¿El fin, en última instancia, justica los medios?

La historia sigue al abuelo Balboa, quien contrata a un “hacedor de ilusiones benéficas” (Mauricio, básicamente un “imitador”) para hacerle creer a su esposa que su nieto perdido ha vuelto a casa, y con una nueva y feliz esposa. La idea es darle un momento de felicidad a la moribunda mujer, que solo anhelaba volver a ver a su querido (pero, luego nos enteraremos, “malvado”) nieto.


El primer acto presenta la mecánica de los imitadores, el conflicto y los personajes principales. A partir de allí se desarrollan una serie de eventos desopilantes y muy desafortunados. Para ser una obra teatral (he leído pocas, lo confieso) es muy llevadera y se puede leer en cuestión de horas.

El título merece un párrafo aparte. No atrapa ni atrae: lo sé. Tampoco alude a una comedia, sino más bien a un relato dramático. Sin embargo, luego del final las palabras cobran mucho más sentido y se puede entender perfectamente el motivo de tan extraño nombre (de hecho, es uno de los puntos emocionales más fuertes).

Si alguien está interesado, adjunto la historia en versión PDF:

►  “Los árboles mueren de pie”: http://bit.ly/10IX91l

Quizás debería leer más teatro: es ameno, corto y –generalmente– fácilmente identificable. Durante mi adolescencia me encontré un poco con Shakespeare –imposible no mencionarlo en un post de obras teatrales– (leí: Hamlet, Romeo y Julieta y la genial “Macbeth”). Pero cuando crecí me avoqué hacia la novela de ficción. Estoy debiendo “Sueño de una noche de verano” y “La tempestad” (ambas comedias que me interesan). El dramaturgo inglés es, realmente, un grande. Se dice que 10% de las frases más citadas del mundo son de su autoría.

Es conocida la teoría que pone en duda si Shakespeare fue, realmente, el prolífico autor de sus propias obras (hace poco vi “Anonymous” que habla de esta perturbadora teoría). Sea como sea (probablemente falso) el tipo escribió centenares de trabajos, introdujo 3000 palabras al idioma inglés y todo eso antes de los 52 años. #Después de esa edad le pasó algo muy loco: murió, je#

Se dice que no hay un “mejor libro de Shakespeare”. Eso es porque el autor tomó cada uno de los defectos humanos y los encarnó en sus obras. Otelo es sobre los celos; Romeo y Julieta: lujuria y precipitación del amor; Macbeth: ambición sin límites… y así. Cada trabajo es un estudio detallado de personalidades y sociologías humanas. Hamlet es una brillante tesis sobre la venganza y las consecuencias que puede acarrear para el hombre.

Pero volvamos a Casona. Lo otro que leí de él fue “La tercera palabra”… pero me pareció demasiado melodramática. “Los árboles…” es una obra graciosa e ingeniosa. La farsa y el juego de imitaciones de esta comedia son fantásticos. Es una historia que busca intrigar, sorprender y emocionar… ¡y lo logra! 

Una GRAN recomendación para quien nunca leyó teatro.

► ¿Leyeron “Los árboles mueren de pie”? ¿Qué les pareció? ¿Qué piensan de las obras teatrales en general? ¡Dejame tu comentario sobre el post en el blog o en mi página! =)
Quizás te pueda llegar a interesar...