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sábado, 14 de octubre de 2023

La tragedia griega en “Kafka en la orilla”

 

Kafka en la orilla es una de las obras más reconocidas del autor japonés Haruki Murakami. Estuvo entre los “10 mejores libros de 2005” del New York Times y recibió el World Fantasy Award en 2006. La historia comienza con los pies en la tierra, pero pronto da un giro a lo surrealista y deja en claro que no será un viaje normal. Analicemos este libro con más detalle.

 


viernes, 3 de agosto de 2018

Impactar al lector: las primeras líneas de una novela


El hombre de negro huía a través del desierto, y el pistolero iba tras él”. Así inicia El pistolero, la primera parte de esa fantástica saga épica de Stephen King que es La Torre Oscura. Y aquella frase inicial es considerada una de las mejoras y más influyentes aperturas de una novela en la historia de la literatura.

Es, ciertamente, un comienzo bastante perfecto para una épica novela. Con sólo una oración nos enteramos de quién es el protagonista (El pistolero), quién el antagonista (El hombre de Negro), los objetivos de cada uno (uno persigue, otro es perseguido) y el escenario (el desierto), que funciona también como el principal obstáculo.


jueves, 13 de agosto de 2015

“Un médico rural”, una antología de cuentos de Franz Kafka


En febrero de este año hice un recorrido inolvidable por Europa. El viaje –absolutamente movilidazor– quedó registrado en varias entradas de este blog que funcionan como una suerte de diario.

Uno de esos destinos fue Praga, una ciudad que me fascinó. Ahí, recorriendo el Callejón de Oro y la casita N° 22 (hoy, una librería y mini-museo), terminé comprando una edición exquisita y en español de “Un medico rural”, pequeños relatos que el autor escribió en 1916 mientras vivía en ese mismo lugar.

Donde hoy reina el jolgorio de los turistas, Kafka encontró un escondite sencillo (pero colmado de encanto) donde pudo dedicarse a escribir. En un momento hasta le dijo a su hermana menor, Ottla, quien le ayudó a encontrar la casita: “la vida allí es algo especial, implica tener casa propia, cerrar al mundo, no la puerta del cuarto, no la de la vivienda, sino la de toda la casa”.

Mientras tanto, el mundo del que Franz Kafka se recluía cerrando la puerta era más bien lúgubre: plena Primera Guerra Mundial. Para ese momento él ya había escrito La metamorfosis, pero solamente era conocido en un círculo de lectores muy reducido.

La verdad es que su vida privada también pasaba por momentos especialmente difíciles. Las relaciones con su padre seguían tensas, hasta el punto que Kafka prefirió pasar la víspera de Año Nuevo solo, en su casita del Callejón de Oro. Su primer matrimonio se había arruinado  en 1914 y el segundo fracasaría antes de que terminara el año 1917.

Ese mismo año, además, ya le diagnosticarían tuberculosis pulmonar.


Es díficil decir cuál de los relatos de la antología es más inquietante. Tienen todos un elemento en común: en algún pasaje del texto, ya sea al principio o bien en un punto más avanzado de la narración, surge una escena perturbadora (la llamada “paradoja Kafkiana”). El lector (nosotros) solo puede intentar adivinar qué significa. Por mucho que nos esforcemos en clasificarlos , no encajan en ningún molde interpretativo. La narración no coincide con el contexto del mundo real, por lo menos en su totalidad.

► La antología se compone de 14 relatos breves de tres o cuatro carillas (a excepción de dos que son más extensos y que, casualmente, son los más interesantes). En un último apartado se presenta un texto de tipo expositivo que comenta sobre la  gestación de la obra y su efecto.

Entre los 14 cuentitos, destaco especialmente 2 (que resultaron mis preferidos) y algunos más que son llamativos por motivos que ya voy a comentar.

#1. “UN MÉDICO RURAL”

El primero que vale la pena mencionar es el que da título a la antología. “Un médico rural” es un texto fácil de contarle a un amigo, pero absolutamente onírico y cargado de metáforas como para explicar en detalle. Todo trascurre como hecho del mismo material de las pesadillas.

Si no leyeron “Un médico rural”, pueden hacerlo en el siguiente link. Los próximos párrafos revelan algunos detalles de la trama, así que #SpoilerAlert.

La cuestión es que un médico es llamado a mitad de la noche para visitar a un enfermo que se encuentra grave. Sin forma de llegar, de pronto surge alguien que le da dos caballos, quedándose a cambio con la críada del médico (Rosa). Aunque el pueblo está lejos, el médico llega casi sin darse cuenta. El paciente parece estar sano, pero una segunda revisión revela una herida repugnante y llena de gusanos. La historia sigue en ese estilo, con una contradicción constante entre lo real y lo imposible.

El surrealismo, por supuesto, se pone en relevancia con cada página. Resulta extrañísimo que el médico rural se encuentre de imprevisto con caballos dentro de la vieja porqueriza; o que descubra la espantosa herida del paciente al mirarlo por segunda vez. O bien, que, súbitamente, él mismo esté acostado en la cama junto al enfermo. Cada análisis literario involucra una interpretación diferente.

Algunos han atinado a decir que “cabalgar” es, en realidad, “hacer galopar la pluma”, entonces la narración resulta un eufemismo para hablar del arte de escribir. A lo mejor las numerosas insinuaciones eróticas pueden ayudar a descifrar un poco el texto. El blog https://vividordeotrasvidas.wordpress.com, por ejemplo, tiene una teoría desopilante que encuentra una interpretación anti-capitalista en el relato. Vale la pena chequearla.


La desenfrenada sucesión de metáforas convierte al relato en una alegoría llena de símbolos. Desde un primer momento el concepto de dualidad se pone en evidencia: dos pueblos (dos mundos), dos caballos, dos veces que revisa al enfermo. La flor, como símbolo, es también motivo de estudio. El enfermo tiene una flor, que es una herida (vale aclarar: una herida sin curación posible, que solo debe soportarse)  y el mismo médico tiene su propia flor (Rosa). Nuevamente aparece la dualidad como tema.

En el 2007, el animador japonés Koji Yamamura realizó un corto maravilloso. Tiene un estilo gráfico muy particular que captura todo el ambiente opresivo y onírico del cuento. No tiene desperdicio.

Franz Kafka - Un médico rural:


#2. “INFORME PARA UNA ACADEMIA”

Mi cuento favorito de esta antología. Informe para una Academia es mucho menos surrealista que “Un médico rural”, pero me encantó. Acá la paradoja kafkiana aparece en el primer párrafo: un mono redacta un informe de cómo se forzó a sí mismo para convertirse en humano.

Si no leyeron “Informe para una Academia”, pueden hacerlo en el siguiente link. Los próximos párrafos revelan algunos detalles de la trama, así que #SpoilerAlert.

Un simio es cazado en su entorno natural. Mientras viaja en barco, enjaulado, hacia Europa, se desespera por buscar una salida. Por eso toma la decisión de comenzar a copiar (imitar) a los humanos. Comienza a escupir como los marineros, tomar ron de la botella y hasta en un momento dice “hola”.

Esta necesidad de escapar es la que inicia su proceso de evolución que termina por impresionar a toda la comundiad científica. No busca la libertad (no como la conocemos nosotros) sino más bien poder moverse fuera de la jaula, adonde fuera.

El final es tremendo. 

Aparte de ser capaz de hablar, el simio ha conseguido adquirir la cultura propia de un europeo promedio, los vicios del ser humano, y hasta tiene una mona acobachada en su casa que utiliza para quitarse sus instintos más animales… al mejor estilo “Rebelión en la granja”. Magistral.

Parece que es un relato que se presta a interpretaciones, pero no parece tan difícil de desentrañar. Nos habla de la selección natural y del precio que se paga por sobrevivir, por ser el más fuerte. Expone la temática de la adaptabilidad y de cómo las situaciones extremas son las que te sacan de la zona de confort. A su vez, es una sátira hacia los estilos de vida salvajes de los humanos. Quizás, de alguna manera, somos tan animales como un similio enjaulado en altamar.

#3. OTROS RELATOS DESTACABLES

Dentro de la antología, subrayo también "Preocupaciones de un padre de familia", donde aparece el monstruo Odradek, un afable ser animado que parece hecho de hilos. Está online en este link

Por su parte, "Ante la ley" (relato incorporado luego a la novela “El proceso”) funciona como una suerte de parábola. Un campesino espera ante la puerta de la Ley a que El Guardián lo deje pasar, pero esto no pasa nunca.

El último que me llamó la atención fue “Un fraticidio”; quizás el relato más oscuro. Es una de las historias más gráficas y violentamente descriptivas que leí de Kafka. Está inspirada (probablemente) en la historia de Caín y Abel y pueden leerlo acá. Schmar es el asesino y Wese la víctima. También aparece un personaje (Pallas) que resulta alarmante, incluso hasta incómodo. Es un observador pasivo que es testigo de todo el drama (y podría haberlo evitado) pero en su lugar elige no hacer nada.

Y con esto nos vamos. ¡Hasta la próxima!


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viernes, 27 de marzo de 2015

“Dormir al Sol”, de Adolfo Bioy Casares


Sigo en plan de leer todas las novelas de Adolfo Bioy Casares. Primero fue la fascinante obra “La invención de Morel” (que ya reseñé en este post) y luego le tocó el turno a “El sueño de los héroes”, que también tiene mérito propio. En esta ocasión vamos a analizar un poquito “Dormir al Sol” y algunos de los fascinantes temas que explora.

Dormir al Sol” es el tipo de historia en la que las sutilezas de la trama están por encima de sus propios giros argumentales. La narración fluye metódicamente y, a medida que se va desarrollando, nos va abriendo cada vez más los ojos, nos interroga, nos cuestiona.

El texto –escrito a modo de diario, en forma de prosa y con capítulos breves–  fue publicado en 1973. Pertenece a una etapa del autor que comenzó en 1954 con El sueño de los héroes. A partir de ahí, sus obran fueron menos surrealistas y ahondaron más en los típicos personajes de los años ´20 y ´30, en las costumbres de los barrios porteños de la época y en la perspectiva más popular.

La novela es narrada por Lucho Bordenave, un relojero de barrio que vive con su mujer Diana, y con Ceferina (la empleada que cumple el rol de madre).

Luego de conocer a Standle, un domesticador de perros, éste lo convence de que Diana está enferma y debe internarse en el Instituto Frenopático de Reger Samaniego.  Cuando se la devuelven, Lucho comienza a dudar de si la persona que regresó es la misma que él dejó ir en un principio.

¿De qué va la historia?

Desde un primer momento, el narrador nos condiciona para sentirnos parte de su situación desesperada, la que narra a un amigo de la infancia (Félix Ramos) con muchísima precisión.

Voy a contarle mi historia desde el principio y trataré de ser claro,
porque necesito que usted me entienda y me crea.

***

#SpoilerAlert. A partir de acá se revelan detalles fundamentales de la trama. Si no leyeron la novela (o no vieron la película) y no quieren enterarse de qué va, este sería el punto para detenerse. Ahora sí. Seguimos.

***

Al poco tiempo de internar a su mujer, Lucho la quiere de vuelta; pero una cadena de postergaciones envuelve al protagonista en sucesos misteriosos.

Su cuñada (Adriana María) es igual a su mujer, físicamente hablando, aunque tiene color de pelo diferente. Adopta a un perro que, oportunamente, se llama también Diana. Encuentra a personas extrañas merodeando por su patio y, como si fuera poco, cada vez que insiste en que le devuelvan a su esposa, los médicos lo confunden con sus razonamientos.

Solo en las últimas páginas conocemos la verdad sobre el fantástico cambio de almas y cuerpos que Lucho termina sufriendo en carne propia. Y también sobre el final entendemos la frase que sirve de título (“Dormir al Sol”). El Dr. Samaniego le explica a Lucho los diferentes métodos para facilitar el sueño. Al parecer, el más adecuado consiste en imaginar a un perro que duerme bajo el sol sobre "una balsa que navega lentamente aguas abajo, por un río ancho y tranquilo".

Una curiosidad de la novela es que el lumbardo utilizado le complicó a Bioy Casares la escritura, así que le dictó el borrador a una amiga de su hija. Por otra parte, su amiga Rosie Airas le propuso que el primer capítulo de su novela fuera al final, lo que le pareció una excelente idea. Es el correspondiente a Félix Ramos.

El elemento fantástico

¿En qué momento aparece el elemento fantástico en Dormir al Sol? Este es uno de los tópicos más debatidos de la obra. Está claro que la trama fantástica se entremezcla con los elementos realistas de la novela, otorgados por el lenguaje porteño coloquial. ¿Pero cuando se pone en evidencia el verdadero elemento del género fantástico?

Todorov (en Introducción a la literatura fantástica) postulaba que lo fantástico surge cuando en un mundo familiar se produce un acontecimiento que no se puede explicar por las leyes de ese mundo. A mi parecer, esto sucede recién sobre el final, cuando nos enteramos de que Samaniego logró intercambiar almas y cuerpos entre personas y otros seres vivientes (como los perros).

“Lo esencial es que logramos aislar el alma, sacarla si está enferma, curarla fuera del cuerpo. 
(…) La traspasamos a una perra de caza (…) que elegimos por ser de índole tranquila,
y mantuvimos el cuerpo a baja temperatura.”

Los cuerpos y las almas son separables después de este sorprendente hallazgo médico. El problema reside en saber si el resultado de la operación devuelve el mismo objeto que entró al sanatorio, si existe una continuidad entre ellos. (Algo así como una alegoría al mito del Barco de Teseo.)

Sin embargo, para que lo fantástico se dé, todo el tiempo debe existir la vacilación, la incertidumbre. El lector tiene que poder considerar el mundo de los personajes como real y vacilar entre la explicación natural y la sobrenatural de los acontecimientos. Esta vacilación, en efecto, es uno de los grandes temas de la obra.

Lucho Bordenave narra hechos tan insólitos que nosotros, como lectores, dudamos al tratar de decidir si creerle o no. Esta indecisión está muy presente en Dormir al Sol.  Algunos críticos también consideran que Lucho es un narrador poco confiable. 

Por ejemplo, es curioso que, aun distanciado de Ramos, sea precisamente a él a quien le envíe todo su detallado informe.

Dos lecturas de una misma obra: creerle o no

De la mano con el pasaje anterior, tenemos el debate de si podemos considerar verídicos los inexplicables hechos narrados por Lucho. La novela permite leerse suponiendo que el protagonista es, en realidad, un esquizofrénico. Hay varias pistas que podrían indicar que el protagonista tiene síntomas de esta enfermedad.

El narrador podría ser un enfermo mental: tiene sueños vívidos en los que habla con su perra,  utiliza frases demasiado rebuscadas, es extremadamente inseguro y tiene problemas en sus relaciones de afecto. Lo que es más, Lucho está continuamente intentando justificar su accionar y está obsesionado por saber que ama realmente de su mujer, su alma o su cuerpo. Su visión de Diana es fraccionada y bien podría suceder lo mismo con su visión del mundo.

A su vez, los dobles presentes en la novela sirven para apoyar cualquiera de estas dos lecturas. La dualidad es otro tema muy presente en la obra: alma/cuerpo, Diana/perro_Diana, Diana/AdrianaMaría, etc.

Hay críticos que consideran esencial la presencia de estos dobles de Diana. No solo encontramos a la perra Diana (que porta el alma sustraída de la mujer del protagonista) y a Adriana María (su hermana), sino también la Diana que regresa “curada” es un doble, e incluso Elvira (la esposa de Aldini) que también es encerrada en el mismo lugar. 

Los dobles en la historia tienen el rol de provocar aún más inquietud e incertidumbre, y resaltan la constante distinción que Lucho hace entre el alma y el cuerpo de su esposa.

El rol de los perros

En Dormir al sol, los perros son el medio de transporte de las almas, pero además juegan un papel importante dentro de la historia. La obsesión de Diana por ellos es la que la conduce finalmente al Frenopático donde pierde su alma. Asimismo, contamos con la presencia de la perra Diana y la obra nos hace pensar que el alma humana puede apaptarse a un sinfín de circunstancias, incluso a la de vivir en el cuerpo desconocido de un canino.


En lo personal, me pareció loco que simultáneamente estaba leyendo La insoportable levedad del ser (que reseñé acá), y ambas novelas tienen este elemento en común: la importancia que se le da a los perros. En la novela de Milan Kundera, de hecho, Karenin es un personaje más que hasta tiene toda una parte dedicada a él.

Bioy Casares y Kakfa

Adolfo Bioy Casares escribía de forma muy social, siempre comentando sus textos con amigos. Hay un muy interesante libro que recopila entrevistas donde él habla de su escritura (“Sobre la escritura: conversaciones en el taller literario”, de Félix della Paolera). Ahí comenta sobre la búsqueda de la originalidad, sobre la concentración a la hora de escribir o sobre la pérdida de identidad al escribir. Si no lo leyeron, es un librito muy interesante.

Pero a lo que quiero llegar es que Bioy Casares no sabía que estaba haciendo ciencia ficción cuando escribió La invención de Morel. Y muchas veces escribió textos sin saber que las historias ya existían en otro lugares. Asimismo, creo que Adolfo tuvo mucho en común con Kafka a la hora de narrar, quizás hasta sin saberlo.


Kafka siempre tendió a narrar los eventos desde afuera, mientras que los libros de Bioy son más íntimos y toman forma de documentos dejados para que nosotros los descubramos. Dormir al Sol es una larga carta a un amigo, quizás un diario, o quizás un documento de evidencias. Los protagonistas de Bioy son escapistas, personajes que buscan evadir la realidad, mientras que los de Kakfa quieren participar del mundo, pero su mala suerte o la lógica de su situación no se los permite.

El punto en común, creo, es que los personajes de Bioy y de Kafka son personas ordinarias, trabajadoras, de barrio, inmersas en un contexto perturbador. Su drama consiste en luchar para aceptar la nueva lógica que reina en sus mundos, ya sea acostumbrarse a vivir como un insecto, o a vivir con una mujer sin alma. Ambos autores son representantes del género surrealista en sus países (Argentina y República Checa), aunque Bioy lo dejó más tarde para dedicarse a lo fantástico. Sin embargo, no es coincidencia que las historias de ambos terminen siempre en catástrofes.

Pensé en Kafka y en Bioy porque compré “Un médico rural”, y es el próximo libro que voy a encarar. Creo que ambos habrían sido buenos amigos.

Palabras finales

Este post no pretende ser un riguroso análisis literario ni un ensayo crítico. Simplemente elegí tomar tres o cuatro temas de la novela que me resultaron más interesantes para comentarlos.

Trato de aclararlo siempre porque muchos chicos de secundaria me mandan mails diciendo que “tal texto le sirvió mucho para un trabajo” y me envían otras preguntas adicionales. (Fuera de joda).

Me encantó el final de Dormir al Sol. No conocemos el destino del narrador (se ve incapacitado a terminar su historia porque le roban su alma), pero la parte correspondiente a Félix Ramos nos proporciona los datos restantes. Descubrimos qué le pasó a Bordenave aunque al segundo narrador no le quede nada claro ni pueda afirmar si lo que leyó fue verdadero o no. Impecable.

Sin duda, es posible desarrollar todos los puntos que toqué y ampliarlos hasta crear una tesis con cada uno de ellos. Ese nivel de complejidad manejaba Bioy Casares en sus obras, y es la calidad con la que se viene manteniendo en cada novela que leí de él.

Queda en nosotros leer la novela suponiendo que todo lo narrado es producto de una mente esquizofrénica que mezcla la realidad con sus alucinaciones, o un hecho tan trágico como real. ¡Hasta la próxima!

BONUS TRACK. “Dormir al Sol” (de Bioy Casares) en su versión cinematográfica. Todavía la debo a esta película de Alejandro Chomski del 2012https://youtu.be/NnvZOl15gpQ


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=>> Otras notas relacionadas con AUTORES ARGENTINOS en el BLOG: “La invención de Morel”, “El sueño de los héroes”, “Un verano para recordar”, ¡MI PRIMERA NOVELA!; “Una espada para Manuel” (sobre Manuel Peyrou) y “Los siete locos”, una novela de Roberto Arlt.

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miércoles, 8 de enero de 2014

“Cuna de gato”, una novela de Kurt Vonnegut


Mientras que algunos piensan que la existencia humana va a terminar con un silencioso (y casi melancólico) suspiro, muchos son los autores que imaginaron al fin del mundo como una catástrofe de proporciones planetarias. Uno de ellos es el escritor Kurt Vonnegut, quien falleció en el 2007.

Sus trabajos (en su mayoría de ciencia ficción) se hicieron conocidos por un tono satírico, deprimente y anti-autoritario. Sus experiencias sirviendo en la Segunda Guerra Mundial lo perturbaron considerablemente (como a Sartre y a tantos otros). La temática de pos-guerra y el posible fin de la humanidad se convirtieron en los tropos más universales de su obra.

El siglo XX, en cuanto a la literatura, podemos estudiarlo como una reacción directa frente al Holocausto, la Guerra Fría, la bomba a Hiroshima y las masacres humanas. Con tanta muerte, dictaduras y desapariciones, cada autor encontró su forma de contrastar sus ideas con esta nueva realidad, y muchos se rebelaron ante las ideas clásicas y preconcibas, rompieron toda regla literaria tradicional y se atrevieron a contar otra cara de la historia a través de sus escritos.

A partir de allí surgieron las escuelas de vanguardia (el futurismo, el surrealismo, etc.), la ciencia ficción de carácter distópico o las nuevas formas de hacer literatura de autores como Georges Perec, Francis Ponge y Bertolt Brecht

Kurt Vonnegut no fue la excepción, y en 1963 concibió una obra maravillosa llamada “Cuna de Gato”, y que es motivo de esta nota.

Cuna de Gato, una novela corta plagada de humor tragicómico y satírico, relata -en forma de diario- las experiencias de Jonás, un joven periodista que busca escribir un libro que responda a un interrogante particular: ¿qué hacían las personas importantes de América cuando estalló la bomba de Hiroshima? Las respuestas las encontrará en Félix Hoenikker, uno de los supuestos padres de la bomba atómica, y sus excéntricos hijos.


***

A partir de ahora van a encontrar #SPOILERS debido al análisis de la obra, por lo que les recomiendo no continuar si no desean enterarse de la trama. En todo caso, dejo la maravillosa novela para que la lean:

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Les comparto “Cuna de Gato” (1963) de Kurt Vonnegut en versión en PDF: http://bit.ly/1bQMX6t

Jonás no está interesado en los detalles técnicos de aquel fúnebre día, sino en el aspecto humano de la bomba, en las pequeñas historias, en la experiencia palpable del testimonio. Por supuesto, nada en la novela es cierto, pero no por eso menos llamativo.

El libro funciona como una búsqueda incansable que termina en la pequeña isla caribeña de San Lorenzo y se articula en episodios muy cortos y de relativa autonomía, en el sentido de que cada uno cierra con una idea distinta, muchas veces filosófica, otras veces de tipo existencialista. Se lee muy rápido y es adictivo, lo cual juega mucho a su favor.

Uno de los grandes aciertos de la historia es que se las ingenia para presentar personajes absolutamente delirantes (pero atractivos) y generar cierto misterio que se va dosificando con habilidad. Los encuentros y diálogos que Jonás mantiene con cada uno de los personajes son siempre memorables y nos invitan a la reflexión. Entre sus encuentros (casi azarosos) se destacan el de un vendedor de lápidas que entiende qué funciona mal en este mundo, un fabricante de bicicletas, una madre obsesionada con los nacidos en el estado de Indiana, un médico que pretende salvar en esa isla todas las vidas que no salvó en Auschwitz, un enigmático enano enamorado de una rusa y –por supuesto– “Bokonon”, el inventor de un culto religioso que transmite sus enseñanzas mediante calipsos. 

Cada personaje es completamente absurdo, como toda la trama que nos va enredando en una maraña de delirio absoluto, casi surrealista, a medida que todos se concatenan en la isla de San Lorenzo.

Al parecer, el difunto Felix Hoennikker ha depositado su última (y peligrosa) invención (el “hielo nueve”, capaz de convertir el agua en agua automáticamente) en manos de sus tres hijos, sin conocer que la sustancia es capaz de acabar con la vida en la Tierra. 

Por supuesto, ese invento acaba con el mundo, lo cual es inevitable sencillamente por el hecho de que, habiendo sido inventado, se le debe dar uso (¿igual que la bomba atómica?). Un ejemplo excelente de la célebre técnica conocida como “pistola de Chejov”.

El título de Kurt Vonnegut hace referencia al conocido juego de habilidad con hilos. Lo llamativo del juego es que, mientras el jugador crea su cuna de gato, el espectador no puede ver ni una cuna ni un gato. Por ende, este juego no es más que un enredo de hilos sin sentido, muy parecido al mundo en el que vivimos. Al mismo tiempo, una cuna de gato era lo que Hoenniker hacía mientras estallaba la bomba atómica y funciona como leitmotiv de la historia.

Uno de los aspectos más interesantes de la obra es, sin duda, el bokononismo, esa religión bizarra inventada para promover la alienación de todo un pueblo mediante distintos métodos: el abuso indiscriminado de la mentira (“nada de lo que Bokonon afirma es cierto”), la idea de la causalidad y el destino y el regreso al “barro” del que todos provenimos. 

Vonnegut creó nuevas palabras, cantos, calipsos, partes de un libro que nunca existió y hasta un nuevo lenguaje.

En realidad, la historia pone de relieve que el bokonismo no es más que un intento enmascarado para mantener las cosas “en equilibrio” dentro de San Lorenzo: Bokonon se esconde en el interior de la isla y se dice que está siendo cazado. Mientras tanto, cada dos años, uno de los habitantes es ejecutado por practicante. El culto afirma todos nosotros somos organizados por dios en un “plan divino” en grupos llamados karass, alrededor de objetos importantes conocidos como wampeter (en este caso: el hielo-nueve) para poder alcanzar la divinidad. Los miembros de un karass pueden no conocerse, pero sus acciones se van solapando de formas extrañas y bizarras para, juntos, trabajar últimamente por un propósito que pueden nunca llegar a conocer.

Bokonon también nos enseña que uno nunca debe declinarse ante las sugerencias de extraños, ya que sos las direcciones de la “danza de Dios”. Considerando la innumerable cantidad de cultos que han surgido (la Cienciología, entre otros), esta religión parece tener muchísimo más encanto.


Debajo del humor de Vonnegut, hay una soberbia exploración de los peligros inherentes al combinar la estupidez humana con la falta de ética en el uso de tecnologías con capacidad para destrucción masiva. El hielo-nueve y todos los personajes de “Cuna de gato” son una invitación a la reflexión más profunda, un camino que nos hace transitar hacia las profundidades del absurdo kafkiano y de las posibles formas en que nos estamos autodestruyendo.

Sinceramente, una novela extraordinaria, de lectura muy amena y una calidad literaria sobresaliente. ¡Sin desperdicio! Si pueden leerla, no lo duden un segundo. ¡Hasta la próxima!

miércoles, 23 de octubre de 2013

Un análisis minucioso del libro de Jack Torrance (“El resplandor”, 1980)


El Resplandor”, esa magnum opus de Stanley Kubrick, es una de mis películas preferidas. En 1980, revolucionó completamente el género del terror psicológico.  Su geometría completamente alienígena (la distribución no tiene ningún tipo de sentido), las extrañas situaciones que se generan sin explicación dentro del hotel y la ambientación íntegramente perturbadora, con aspectos sobrenaturales, desconcertaron a toda una generación. El público esperaba una sencilla adaptación de la novela de Stephen King y terminó encontrando una compleja cinta de difícil interpretación, con varias capas, metáforas y alusiones de distinta índole. El maravilloso documental “Room 237” analiza, por ejemplo, la fascinación que generó la cinta a través de una serie de teorías casi surrealistas.

Pero la intención es hablar de aquella producción literaria que tanto lo tuvo ocupado al novelista norteamericano Jack Torrance (Jack Nicholson en “El Resplandor”), titulada All Work And No Play Makes Jack A Dull Boy (algo así como “Mucho trabajo y nada de juego hacen de Jack un chico aburrido”).

El clásico proverbio inglés significa que, sin tiempo de ocio, una persona se vuelve aburrida y agobiada. En la cultura popular hay varios usos de la frase (¡gracias Wiki!), desde la corta historia de James Joyce "Araby", hasta “Big Sur” de Jack Kerouac o la película de 1957 “El puente sobre el río Kwai”. 

==> La utilización psicótica del proverbio en The Shining tuvo un fuerte efecto en el imaginario popular. Homero escribe “Sin TV y sin cerveza, Homero pierde la cabeza”, por mencionar el caso más emblemático (capítulo de 1994 de Los Simpson, "Treehouse of Horror V").

Quienes hayan visto la película sabrán que el libro está compuesto por esta frase repitiéndose una y otra vez durante toda la obra. Ciertamente, la novela –¿podemos afirmar que forma parte de ese género?– apuesta por el arte minimalista y conciso.

 En este link puedan chequear las primeras 15 páginas del libro, editado por el artista neoyorquino Phil Buehler (gran fan de Stephen King y de Stanley Kubrick).

Analicemos un poco la obra. ¿Qué tan metatextual es el hecho de que la frase sobre un “chico aburrido” se repita de forma innumerable convirtiendo al texto entero en algo “aburrido? ¡Arte, señores! ¡Arte! 

... Y no empecemos a hablar de la tipografía… ¿Esas letras azarosas que faltan, son errores o forman parte de algo mayor, de un código quizás? ¿O representan, últimamente, las indistinguibles diferencias que caracterizan al hombre moderno? ¿Es, quizás, un artilugio kafkiano para criticar el tonto y absurdo mundo contemporáneo?


El segundo capítulo presenta el primer gran giro argumental: nada cambia, absolutamente nada. El status quo se mantiene. ¿Quién habría esperado aquello? Así, se vuelve aún más aburrido y absurdo… un perfecto ejemplo del contenido integrándose a la forma.

La primera lectora del texto, Wendy Torrance, (Shelley Duvall) reacciona del mismo modo que cualquiera de nosotros lo haríamos: aterrada, enloquecida. La dantesca sucesión de páginas repetidas y apiladas la toma por sorpresa. “Mucho trabajo y nada de juego hacen de Jack un chico aburrido se propaga por el ambiente tan rápido como una enfermedad incurable sobre el marco de la ficción. El libro es la causa y, al mismo tiempo, el contenido que desborda en locura y profetiza un trágico desenlace. 

La calidad literaria de la novela Jack Torrance, ese libro imposible de concebir, nos mantiene pegados al asiento, expectantes a lo que está por venir. “Únicamente un demente podría dedicarse a crear, metódicamente, esta obra inútil”, piensa Wendy. Lo que ignora, desgraciadamente, es que esa mirada inquisitiva, curiosa, sobre un texto en apariencia cerrado posee la capacidad de convertir la espeluznante ficción literaria en realidad.

Sobre el final, tanto Wendy como nosotros estamos tan frustrados, horrorizados y desconcertados como el mismo autor, convirtiéndonos en parte del misma climax de la obra. Participamos de la historia como un público activo.  Por otro lado, debo admitirlo, encontré el desenlace, esa última frase conclusiva, bastante predecible.

POSDATA: de más está decir que el post es una parodia, una broma, y no debe ser tomado como un análisis literario estrictamente serio (como sucedió con este post).

OFF-TOPIC: ¡este representa mi post número 99! Este blog ha crecido muchísimo y me ha traído mucha felicidad, motivo por el cual estoy preparando un post especial para consagrarse como el #100. 

¡Ampliaremos! 

==> Gracias a todos los que me siguen, los que comentan, los que comparten. Un blog se arma con esos dos componentes: pasión por parte del autor, e interés por parte de sus lectores.

¡Si el post te gustó, coméntalo, compartilo, difundilo! COMING-UP: el misterioso post número 100.

martes, 15 de octubre de 2013

Kafka, o cómo transformarse en algo infinito.

La imagen de un hombre convertido en insecto siempre me pareció la alegoría simbólica perfecta para expresar la angustia emocional tan frecuentemente asociada a la experiencia humana. No hay ninguna duda: hoy el término “kafkiano” es sinónimo de lo absurdo de nuestra existencia moderna.

En 1911, el padre de Franz Kafka lo presionó para que lo ayude en su fábrica de mineral. Para esa época, Kafka ya estaba enfermo y el rutinario trabajo (que odiaba) lo llevó a considerar el suicidio. Pero al año siguiente conoció a Felice Bauer y comenzó a escribirle apasionadas cartas en las que expresaba dudas sobre sus propias habilidades. Esta reactivación de su pasión por escribir, y una devota pasión hacia su nuevo amor, lo llevó a escribir –en tan solo tres semanas de otoño– la obra que hoy se considera su testamento: “La metamorfosis”.

«Cuando Gregorio Samsa se despertó una mañana después de un sueño intranquilo, se encontró sobre su cama convertido en un monstruoso insecto. »

(“La metamorfosis”, Franz Kafka)


Esta cita quizás la más famosa apertura de la literatura moderna– introduce el conflicto y nos enseña cómo va a ser tratado a lo largo de la historia. Lo extraño no se percibe como tal en este incidente. Gregorio entiende el cambio como un evento ordinario y nunca se pregunta “por qué” experimenta esa metamorfosis. Esto crea la sensación de absurdo y aleatoriedad (que se mantendrá durante toda la obra) que asegura al hombre como un ser que existe en un universo e irracional más allá del propio entendimiento.

Aunque es una línea narrada en tercera persona, refleja la actitud de Gregorio respecto al cambio: parece aceptar el infortunado incidente (como un accidente o una enfermedad natural) y sigue pensando en la situación financiera de la familia o en su propio confort físico. 

Así, él se suma al absurdo que la primera cita representa, y que sirve de leitmotiv a todo el argumento.

Kakfa, un hombre completamente adelantado a su tiempo, explora los peligros de la burocracia moderna y las instituciones creadas para, de alguna manera, perpetuarla. Su mensaje sigue siendo relevante un siglo después, y quizás lo sea aún más: vivimos en un mundo kafkiano, incoherente, absurdo, donde vemos las cosas como naturales pero sin que tengan demasiado sentido. Estamos automatizados, nuestra percepción ve lo habitual como natural. Todos somos, de alguna forma u otra, Gregorio Samsa.



La novella de Franz Kafka es una obra literaria atemporal y absolutamente maravillosa que he leído en distintos momentos de mi vida. La última vez leí una versión con ilustraciones de un conocido de mi familia, y en el verano de 2011 había leído su novela gráfica. Tiene la ventaja de ser muy corta pero plagada de elementos interesantes para analizar.  Intentaré repasar algunos de ellos.

Les comparto “La metamorfosis” de Kakfa, en versión completa PDF: http://bit.ly/1fpbczv

Lo que parece estar más claro dentro de las muchas (muchas muchas) teorías, es que convertirse en un insecto representa una enfermedad mental. Ciertamente, Gregorio no puede cuidarse por sí mismo (“por ser un insecto”), nadie lo comprende y es rechazado por la sociedad (representada por su familia y su jefe). Recordemos que Kakfa realmente estaba enfermo los años que dedicó a esta novela corta.


En todo caso, es evidente que los padres de Gregorio Samsa son abusivos (y, en menor medida, su hermana también). Lo explotan y lo utilizan por su trabajo bien pago, pero  comienzan a dejarlo de lado cuando se convierte en una molestia. Esta poderosa crítica social se enfatiza en el final, donde se vuelve claro que la familia va a seguir adelante explotando a la hija luego de la muerte del protagonista. El padre es especialmente atroz, maltrata a su hijo, lo golpea dos veces durante su transformación y tiene una mente 100% utilitarista.


Otro elemento fascinante es la fantasía mundana que se esconde tras la novela. Tanto Gregorio como su familia tratan la transformación como algo grotesco y perturbador, pero nunca como algo no-natural. De hecho el protagonista nunca se cuestiona por qué le sucedió aquello. A lo largo de la trama también se completa la idea de que el cuerpo es un contenido para la mente: Gregorio técnicamente logra comunicarse con su familia, pero su comportamiento animal se va intensificando en el exterior mientras que mantiene el uso de la razón en su interior.

Más allá de la atmósfera oscura de la historia, su solitud y crueldad, Kafka realmente desarrolla la trama con un cierto sentido contradictorio del humor –satírico, irónico, sutil. Las situaciones que complican a Gregorio, y su adaptación a esa nueva realidad, son tragicómicas. Los temas recurrentes de la obra se relacionan con lo absurdo de la vida, la desconexión entre la mente y el cuerpo y los límites de la simpatía. No parece haber ninguna indicación que demuestre que Gregorio merezca el destino que le ha tocado, más bien el evento parece ser una obra del azar. Esto, junto a muchos otros elementos, le da el tono de “absurdo” y sugieren un universo sin sistemas de gobierno, ni justicia, ni orden.


Gregorio no es el único que sufre una metamorfosis (sea física o psicológica). Su hermana Greta –un personaje interesantísimo dentro de la obra– experimenta un pasaje hacia la madurez. Incluso en zoología, “metamorfosis” significa la etapa de la vida de un insecto en el que desarrolla las características de un adulto.  Sobre el final, los abusivos padres también entienden este cambio y consideran conseguirle un trabajo y un esposo.

Un último elemento interesante es “la comida”, que representa como cada miembro de la familia se siente frente a Gregorio. Greta, la más cercana a él, es quien más lo alimenta.  Es fascinante analizar, también, como la familia se preocupa por alimentar a los ocupantes de la casa y no a él. Finalmente, cuando el padre lastima a Gregorio con una manzana, es esa misma herida la que contribuye su trágico destino final.


La idea de esta nota es marcar dos o tres cuestiones que me parecieron atractivas para enfatizar la inmortalidad de esta obra. Su trama llamativa marcó un umbral dentro de la literatura, y es una historia con múltiples interpretaciones que nos hace reflexionar sobre lo verdaderamente importante en esta vida. 

==> Kakfa logró lo que pocos han logrado: a través de un escrito encontró la manera devolverse infinito, y perdurar en la mente de todos los hombres.
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