Los cómics de superhéroes tienden a estar muy
alejados de la realidad. Frecuentemente son exagerados y ridículos, pero esa es
parte de la diversión. Para el arte que imita a la vida hay otros medios
narrativos más adecuados: literatura y cine, por ejemplo.
¿Por qué, entonces, no aprovechar el medio visual
de la historieta para hacer algo exuberante y colosal? El evento que inició el
año pasado en la editorial DC, Dark
Nights: Metal, es exactamente eso: una carta de amor al espectáculo
pochoclero que pueden ofrecer los superhéroes comiqueros.
Sólo con mirar la tapa del último tomo (Metal #6) alcanza para darse cuenta: ¡Batman está montando a un dragón con la cara del Joker, atravesando una pared de fuego y con Superman y Wonder Woman a su lado!

