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lunes, 27 de octubre de 2014

"El horno" (microrrelato)

Una cosa me llevó a la otra y navegando por el blog de mi gran lectora Denise (Primera Naturaleza) terminé en otro (Palabras Soñadas) con un pequeño desafío literario. La idea de Adella Brac (http://adellabrac.blogspot.com.ar/) era escribir un microrrelato de 5 líneas que contuviera las palabras: empezó, chico y alma

Me copé y no lo pensé mucho (cinco minutos, de hecho). 
Creo que cumple con la premisa mientras nos enmarca en una situación que todos podemos identificar.

Ahí va. Espero que les guste.

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"El horno" (microrrelato)

La gota empezó a derramarse por el escuálido cuerpo de aquel chico. Recorrió la frente, la nariz, la boca, y finalmente se estrelló contra la hoja en blanco. La hoja permaneció ahí, inmutable, sosegada, negada a escribirse por sí misma. En el momento en el que —del aburrimiento— la gota y la hoja comenzaron a hablar animadamente, él se dio cuenta de la aterradora verdad. Haberle vendido el alma al demonio le iba a permitir aprobar ese absurdo examen final, ¿pero cómo salir del abrasador horno después?

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BONUS TRACK: No se olviden de leer este post sobre uno de los mejores relatos tratos con el demonio: “Enoch Soames y las historias de almas que se venden”.

¡Hasta la próxima!

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=>> Otras CUENTOS DE MI AUTORIA temáticamente relacionadas con este post: “A veces vuelven” (cuento ganador del Horacio Quiroga 2013, mención de honor), “Castillos en el aire”, “Almas que se pierden” y “Ana y el infinito”.

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Podés seguir las nuevas notas y novedades (además de humor y críticas de cine) en mi fan-page: http://www.facebook.com/sivoriluciano. Si te gustó, ¡compartilo o dejá un comentario!


martes, 5 de agosto de 2014

“Enoch Soames” y las historias de almas que se venden


La historia ha probado no una, sino miles de veces, que ningún hombre puede ganar en un trato contra el Oscuro. Sin embargo, los cobardes y los estúpidos siguen intentándolo, y Él nunca les dice que no. 

Es algo así como el Casino, la casa siempre gana.

Es una de las temáticas más antiguas que el vapor, que el fuego, que la existencia misma del hombre… involucra a cualquier deidad del mal en un intercambio (desde un demonio de poca monta hasta al mismo Diablo, siempre pasando por todo tipo de embaucador). La literatura y las leyendas populares están plagadas de historias de hombres que intentan conquistar lo imposible: vencer al que más sabe por viejo. Siempre me queda la duda de si Dios (o cualquier equivalente celestial) no estaría interesado en un alma que alguien haya apostado.

Recientemente leí una de las mejores historias sobre hombres vendiendo su alma que alguna vez tuve la suerte de encontrar. Para muchos críticos, “Enoch Soames” es el relato perfecto. 


La historia, narrada por el mismo autor (Max Beerbohm), nos relata las peripecias de un escritor de poca monta que solo quiere ser recordado por la posteridad.

Lo más loco es que si no fuera por Enoch Soames nadie se acordaría verdaderamente de Max Beerbohm. Esto representa uno de los casos más locos de metatextualidad que alguna vez presencié. La historia entremezcla realidad con la ficción de un modo muy particular, y tiene un final extremadamente ingenioso.

Les comparto Enoch Soames (de Max Beerbohm) en versión PDF: http://goo.gl/R2ZZOq

¡SpoilerAlert! A partir de acá, se revelan algunas partes de la trama de Enoch Soames, así como de otros cuentos relacionados, incluyendo el sorprendente final. Si no quieren saberlo todavía, ¡ESTÁN AVISADOS!

El diablo en la botella” (de Robert Louis Stevenson), “El diablo y Tom Walker” (de  Washington Irving) y, por supuesto, la leyenda clásica alemana “El fausto” son los textos más conocidos de esta temática. Este último ha sido fuente de inspiración de innumerables obras literarias, artísticas, cinematográficas y musicales. Por ejemplo, Bohemian Rhapsody (de Queen) es sobre un joven que mató accidentalmente a alguien y, al igual que Fausto, vendió su alma al diablo. 

También se sabe que El Fausto inspiró a Oscar Wilde en su única novela (El retrato de Dorian Gray, de 1891), a Philip K. Dick y a Thomas Mann, entre otros.

Enoch Soames es otro Fausto más; un escritor frustrado y mediocre que vivió en 1890. Durante un tranquilo paseo, al protagonista se le aparece el Diablo, que donde puede siempre mete la cola. Él le propone transportarlo al futuro para que pueda ir a la biblioteca más famosa y leer reseñas históricas sobre su propia vida y obra. Soames, absolutamente convencido de que será un escritor de renombre, acepta el trato a cambio de su alma.

En el futuro, precisamente el 3 de junio de 1997 a las 2:10 de la tarde, él mismo se convierte en el infortunado desenlace de la historia: la única referencia a su nombre entre los catálogos de la biblioteca se refiere a un personaje ficticio, el protagonista de un cuento corto escrito por Max Beerbohm en el año 1916. MIND = FUCK. La cabeza se te catapulta hasta la estratósfera.

Es genial como el autor (que es también el narrador) describe a Enoch, una persona baja y vanidosa que solo aspira al éxito sin intentarlo demasiado. Su frustración, su estilo de vida y sus inseguridades lo llevan a aceptar el trato. Es un personaje fascinante: orgulloso, cínico, satanista católico (como él se considera), bebedor, perdedor.

Aunque ligeramente extenso (porque se podría haber contado la misma historia con menos abundancia de descripciones), “Enoch Soames” se destaca por un ritmo muy preciso y oportuno. La pieza clave del relato es el autor incluyéndose como narrador. Así, logra un objetivo doble: alcanza cierto humor irónico al mismo tiempo que incursiona en los elementos típicos de la literatura fantástica de forma sutil y barata.

También me gustó como se trata la frustración de un autor que no logra que sus textos se publiquen o alcancen el éxito. Lo vi muy bien retratado hace poco también en “El ladrón de Palabras” (2012), creo que es un tópico con el que todo aspirante a escritor se enfrenta.

No exagero cuando digo que pocos han escrito un cuento como este. Da un poquito de envidia, claro. Es tan soberbio que tuvo el honor de conformar la brillante "Antología del relato fantástico", compilada por Borges, Adolfo Bioy Casares y Silvina Ocampo

Es buenísimo el retrato de la sociedad artística de la época, cómo personifica al Diablo, los poemas de Soames que se incluyen, los diálogos (fantásticos).

Claro que, como no podía evitarse, hay desquiciados en Internet que defienden a muerte la existencia real de Enoch. Algunos de ellos han llegado al límite de adorarlo en páginas web enteras.



Página dedicada a Enoch Soames: http://www.cypherpress.com/soames/contents.asp

Me encanta la temática del hombre vendiendo el alma, aunque los resultados sean siempre los mismos. 

Me encanta el episodio de los Simpson donde Bart le vende su alma a Milhouse por 5 dólares, me encantan las tramas de Supernatural y siempre disfruté de esa maravilla del cine que es “The Ninth Gate” (película basada en el libro de Arturo Pérez-Reverte). Este cuento se convierte en un nuevo favorito. Un delicioso juego metaliterario que no tiene desperdicio.

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DE YAPA: “Almas que se pierden”, mi pequeño homenaje al Diablo y sus viejos trucos.

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=>> Otras notas relacionadas con la metatextualidad en el BLOG: “Un análisis minucioso del libro de Jack Torrance”; “Una caracterización vertiginosa de la minificción”; “A veces vuelven” (un cuento de mi autoría) y “Elige tu Propia Aventura, o cómo revivir tu infancia con un libro”.

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lunes, 28 de octubre de 2013

El misterioso post nro. 100

Hace un año –cuando comencé a concebir este blog– mi vida era completamente diferente. Vivía en Panamá y viajaba por Centroamérica. Había empezado a escribir mis historias de viaje en viajeros.com y comencé a llevar una fan-page. En su momento no me di cuenta, pero hoy supongo que lo hice porque necesitaba seguir conectándome con mi país, con mis raíces y conmigo mismo. Es increíble lo fácil que uno se puede perder sin darse cuenta.

También por esa época me decidí a terminar de revisar mi novela, y quería continuar mi pasión por la escritura hablando sobre distintos temas que me fascinan: los libros, la filosofía, Edgar Allan Poe, el sincronismo, Stephen King y el cine (por supuesto). Pero eso de “escribir por escribir” hace tiempo que es una mentira, quizás la mentira más grande. George Orwell enumeraba los motivos por los que uno escribe (en un ensayo fantástico):

(1) El egoísmo agudo
(2) El entusiasmo estético
(3) El impulso histórico
(4) El propósito político.

Al final del día me parece todos los escritores somos vanidosos, egoístas. 

Queremos el aplauso y el reconocimiento, y creo que en el fondo hay también motivos que son un gran misterio. Y escribir es siempre una lucha horrible y agotadora, y un viaje, y un camino de regreso… hay días que hasta se siente como una larga y penosa enfermedad. Tener personas que lo acompañen a uno durante esa obsesión que impide escapar, es realmente maravilloso. Por lo que uno sabe, esas ansias de escribir son la única forma que el autor ha encontrado para sentirse vivo, anclado al presente, conectado.

La vida siempre sigue ritmos inesperados. Más de un año después (el primer post lo escribí un 11 de septiembre de 2012), este se convierte en el primer post de tres cifras. A través de este espacio hablamos de Stephen King (en más de una ocasión), de la ciencia ficción (Ray Bradbury, Phillip Dick, Asimov, Edgar Rice Burroughs). Hubo lugar para el cómic (Liniers, por un lado, y Watchmen, por otro) y para el teatro (Sartre y su “A puerta cerrada” y Alejandro Casona, “Losárboles mueren de pie”). 

Por supuesto, los ganadores del premio nobel y los autores argentinos (Manuel Peyrou, Jorge Luis Borges, Julio Cortázar) tuvieron oportunidad. ¡Y cómo olvidar los textos paródicos como “La oscura ascendencia de la novela” y el análisis minucioso de “Jack Torrance” o los relacionados con la minificción (“El dinosaurio” a la cabeza). También dediqué tiempo a esos libros para la adolescencia, o esas historias mágicas que presentan O. Henry y Dickens.

Hoy el blog recibe un promedio de 150-250 visitas por día, alrededor de 5000 visitas al mes. ¡Y sigue creciendo! Me han pedido que haga reviews de libros, me han pedido que colabore con otras páginas (“El reloj de pared”)… y ayer mismo leí “Almas que se pierdenfrente a un público de casi 200 personas. Por este medio también anuncié la publicación de mi primera novela, y de sus novedades unos meses después

¡Felicidad, nada más y nada menos!

Con el tiempo fueron apareciendo más secciones: mis cuentos, las listas TOP-FIVE, técnicas narrativas, influencias literarias y mi sección preferida: OFF-TOPIC, un lugar de donde surgieron mis notas más apreciadas.

No es casualidad, no puede serlo. Todo nos sucede en  el momento adecuado, y yo con este blog estoy metiéndome en un mundo que me fascina, conociendo a personas iguales o completamente distintas. 

... Y así, este espacio va a seguir siendo un lugar para debatir tópicos literarios, filosóficos, existenciales, todos interrelaciones, y todos representaciones de nosotros mismos.

Han pasado 100 posts ya, poco más de un año,  y los cambios no se detienen... tal vez en algún momento tuve miedo, o dudas, pero hoy ya no me caminando a ciegas, sino con muchos más ojos que ayer. 

¡Gracias a todos los que me leen y me siguen! ¡Gracias por el apoyo… a los que dejan mensajes en la fan-page, o me consultan por algún tema particular! Aunque el blog esté todavía en pañales, ya me ha dado mucho… y se debe a mis lectores, nada más. Jamás pensé que esta especie de “diario virtual” pudiera llegar a ser tan trascendente en mi vida. A todos, quienesquiera que sean y dondequiera que estén, que este blog sea de todos y para todos…



«Es así: sin vergüenza, elegir su propio gusto, pero ser terriblemente claro con eso. Uno sabe lo que ama, hay que elegirlo, hay que tener el coraje del propio gusto (...). La más grande dificultad es esa honestidad para con la propia sensibilidad. Y no temer las críticas de los demás

("La práctica de la literatura", Francis Ponge)

 ¡GRACIAS Y HASTA LA PRÓXIMA!

BONUS TRACK: las joyitas de "Viajar Leyendo"

El post que lo cambió todo: “Reflexiones a través del espejo”. Analizar “Alicia” desde otro punto de vista me permitió abrirme, expandir el universo literario que planteaba desde el blog.

El post más controvertido: “Los libros más sobrevalorados”. Una opinión que intentó generar debate y terminó creando mucha controversia, jaja…

El post más visitado: “El jardín de los senderos que se bifurcan” ya superó ampliamente las 5000 visitas, y se mantuvo históricamente en el primer puesto. Borges es el del pueblo, ciertamente…

El post olvidado: “Mi celda de 6x8” es un post cómico donde aprovecho el tema de la cárcel para mencionar literatura y cine relacionado. Sin embargo, apenas ha superado las 50 visitas. =(

Mi primer review: “El señor de los ladrones” es una obra absolutamente maravillosa. Pero ver ese primer review me hace notar como las notas se fueron volviendo más largas, más “profesionales” (si se quiere) y visualmente más atractivas. ¡Oh, la nostalgia!


Mis post preferidos:

De monstruos y otras historias” significó una forma distinta de entender la mítica novela del Dr. Frankenstein
La verdadera finalidad del artemezcla a Matrix con Schklovski, un autor fascinante. 
Sincronismo,el arte de las coincidencias” forma parte de una serie de posts sobre mis propias creencias. 
Las 5 claves del éxito de JK Rowling” es muy visitado y representó mi primer “Top- Five”. 
Por último, no puedo dejar de nombrar a “El guardián entre el centeno”, una novela interesante y un post donde armé un análisis que lo identifica como Peter Pan.

domingo, 14 de abril de 2013

Sincronismo, el arte de las coincidencias.


Roy Sullivanel hombre pararrayos” fue golpeado por rayos en siete distintas oportunidades y sobrevivió a cada una de ellas. Falleció a causa de una herida de bala en un intento de suicidio luego de sufrir un desengaño amoroso.

Edgar Allan Poe escribió “El misterio de Marie Roget”, uno de sus tres cuentos policiales más famosos con Dupin como protagonista. Una crónica policial que contenía datos precisos de un asesinato extrañamente similar al de Mary Rogers (asesinada y violada en julio de 1841). Muchos especularon que Poe era el verdadero asesino, pero él alego que se trataba de una “desafortunada coincidencia”.

Otra desafortunado coincidencia le ocurrió al autor con su libro “La narración de Arthur Gordon Pym”, donde 3 sobrevivientes de un naufragio deciden matar y comer a un niño de nombre Richard Parker. Algunos años más tarde la historia se repitió de forma exacta… con tres sobrevivientes canibalizando a un pobre chico del mismo nombre.

 

¿Coincidencia o… algo más? Para algunos (incluyéndome). Se trata de “sincronismo”, y aprovecho esta introducción para hablarles del tema al tiempo que brindo homenaje a un nuevo año del hundimiento del Titanic (que sucedió un 14 de abril de 1912, hace 101 años).



El sincronismo es la experiencia de 2 o más eventos aparentemente sin relación, o improbables de que ocurran en simultáneo, que –sin embargo– ocurren con algún sentido más allá de la coincidencia. El tema entra en el ámbito de lo filosófico pero es fascinante.

Todos conocemos la historia del gran barco que “ni Dios habría podido hundir”. Hace poco hice mi propio homenaje del evento con un pequeño relato de suspenso (“Almas que se pierden”). 

El gran Jacques Futrelle (autor de uno de mis cuentos preferidos) se hundió con el barco, junto a otras 1516 personas.

Pero 14 años antes Morgan Robertson había escrito una obra con un guión muy similar. Su novela “Futilidad” habla del Titan, el transatlántico más grande alguna vez construido. ¡Oh, casualidad! Choca con un iceberg en su viaje inaugural y se hunde.

Las “coincidencias” con el incidente del Titanic son asombrosas. Ambos barcos golpearon un iceberg en el Atlántico Norte, ambos zarparon en abril, con pocos botes salvavidas y estaban construidos de forma extrañamente similar… por mencionar algunas.




Algunas teorías proponen que los incidentes con sincronismo suceden debido a un poder divino. Otros encuentran alivio en la idea de fenómenos psíquicos o paranormales mientras que unos consideran largas cadenas de causa-efecto que conllevan estos destinos. Sea como sea… ¿nunca les pasó de estar pensando en una persona y justa la cruzan? ¿O tener una misma canción todo el día en la cabeza y que alguien la empiece a silbar de repente?

Este temática es también un recurso literario, del que se han aprovechado autores como Paulo Coelho en sus obras (“El Alquimista” tiene al sincronismo como leitmotiv). Encontrarle sentido a estos raros eventos puede llegar a ser una misión imposible, pero no por eso dejar de interesar al alma. ¿Dios juega a los dados con nosotros o todo sucede por una razón? Encontrarle el “sentido” a las cosas involucra muchas influencias complejas y procesos mentales que, quizás, todavía no podamos entender.

Hay mucha tela para cortar en un tema tan seductor como el sincronismo. Nuestro mundo está rodeado de aspectos fascinantes, misteriosos, increíbles, maravillosos. 

¿Robertson tenía conciencia de estar prediciendo el futuro o fue todo el resultado de una mera, aunque perturbadora, coincidencia?

La verdad, como suele suceder, ha quedado oculta en lo más profundo. Tan en lo profundo, quizás, como el Titanic mismo.



El sincronismo es un tema mágico para tratar dentro de la literatura, y yo mismo he utilizado dicho recurso como una inspiración literaria. ¡Pero de eso hablaremos en otro post!

lunes, 1 de abril de 2013

“Almas que se pierden” (cuento)



Era esa misma conversación. Esta vez, tres hombres hablaban al respecto. Jugaban póker en una mesa redonda, adornada con algunos vasos de vino fino y unas alhajas exquisitas. “Hay algo raro en este barco”, había dicho quien indiscutiblemente lideraba la charla.

Afuera la humedad helada hacía indetectable cualquier rastro de pisada. Era una noche sin luna, acompañada por una niebla que se abrazaba del barranco para no desprenderse de la cima. Bebí un sorbo de mi whisky (callado desde la barra) y hurgué entre mis bolsillos, en busca de dinero, mientras caminaba hacia mi objetivo.

Eché un par de billetes al pozo y pregunté si les molestaba que me uniera al juego. Me aceptaron con una esperada cordialidad (a fin de cuentas, vestía traje y corbata) y me presenté como Robert Ballard, su fiel servidor. Pocos segundos después, continuaron con su debate:

– ¡Estás demente! –dijo el que fumaba un habano–. ¡Ni siquiera Dios podría hundir esta embarcación!

– Hay malos augurios –respondió otro– la noche está muy cerrada; invita a la maldad adentro.


Se trataba de un viaje largo. Para muchos: interminable. El clima no favorecía el ánimo de la tripulación, pero era más que propicio para difundir mi verdad.

– Los que afirman que este bote está condenado, tienen toda la razón –expresé, finalmente, en un tono de misterio–. ¿Saben qué es lo que se esconde en uno de los compartimientos? Es el diablo. El mismo diablo está a bordo, y tiene pensado llevarse todas y cada una de nuestras almas.

Los tenía. Ninguno podía siquiera pestañear luego de aquella revelación. Con las cartas en una mano, me levanté de mi silla y decidí comenzar mi show. Les relaté la increíble historia de Lucifer acompañando nuestro viaje por el océano. Se transformaba en mujer para seducir a los hombres, en anciano para ablandar el corazón del avaro, y en niño para provocar ternura en las señoras mayores. Su mejor truco había sido convencer al mundo de que no existía. Hacía su trabajo con la paciencia de una hormiga, y la devoción de un fiel labrador.

El diablo poco a poco consumaba los pasos finales para “su” plan.

El individuo del habano rió con fuerza. Primero me había mirado con indiferencia, pero ahora comenzaba a creer la historia (y hasta le empezaba a parecer interesante).

Conté una trama maravillosa, llena de suspense y terror, que los hipnotizó. Cada tanto debía recordarle a mi audiencia que no se olvidara de respirar. Mientras caminaba en círculos, me acercaba a ellos sigilosamente y tomaba todas sus pertenencias: relojes, joyas y billeteras.

Todo el mundo se fascina con una buena historia y baja la guardia. No hay momento más ideal para tomar el dulce de un niño.

– No es mi intención asustar a tan honorables caballeros –dije– pero esta noche el infierno está vacío, porque todos los demonios están con nosotros. Si me disculpan, he de retirarme por ahora.

Me levanté con rapidez sin poder disimular una gran sonrisa. ¡Qué botín! Mis pobres habilidades en el juego eran una pérdida mínima en comparación con aquella enorme recompensa. O ellos habían sido muy ilusos, o yo era demasiado bueno mintiendo. Estaba regocijándome en mi propia victoria cuando llegó a mis oídos un sonido ensordecedor.


El momento justo en el que se desató el caos sentí un fresco escalofrío recorrer mi espalda. 1500 personas corriendo sin rumbo fijo, en un frenesí de anarquía y descontrol.

Mi instinto decidió, contrariamente a lo que yo habría querido, pasar gran parte del tiempo ayudando a mujeres y niños a subir a los botes salvavidas. Incluso, en un acto de suma generosidad (ajeno a mí, eso seguro) cedí mi sitio para que un anciano salvara su vida. “Tal como hemos vivido, así moriremos”, pasó fugazmente por mi cabeza.

El gran buque insumergible”. ¡Tonterías! Tenía suficiente dinero en joyas para comenzar una nueva vida en los Estados Unidos, y ninguna forma de gastarlo. ¡Qué desperdicio!

Escribo esta carta, a base de tinta y pluma, desde el salón de fumadores. Desconozco quién destapará la botella y se aventurará a leerla. Mi único deseo es que el mundo recuerde a Robert Ballard por lo que fue.  Mi vida terminó de forma trágica una noche en la estaba haciendo aquello que más amaba. No. No era robar; nunca lo fue. Pasé las últimas horas de mi vida hablando, maravillando al público con mis cautivadoras narraciones.

¡Oh, qué ironía! Al final, el Diablo –en forma de un mar furioso– se tragó todas nuestras almas.






FIN

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Si este cuento les gustó... quizás también disfruten de otras historias de suspenso como una sobre ser infinito, una improvisación de teatro que termina en desastre, la espera de un misterioso visitante, un relato de amor y ciencia ficción, un perturbador ruido dentro de un cajón o una en la que se ven cosas que no existen.  
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