Un nuevo relato (el #55 publicado en el blog) con un tono un poquito más serio de lo normal, una pizca de fantasía y mi hijo Benjamín como protagonista… otra vez.
Benja tiene cinco años y un irremediable miedo a la
oscuridad que le impide conciliar el sueño… sólo hasta que se le ocurre un
brillante plan para combatir a los monstruos.

