Lautaro no sabe leer ni escribir, pero interpreta
el mundo desde lo que los demás descartan. Entre ceniceros, papeles arrugados y
manchas de mate puede descifrar la vida de cualquiera. Hasta que un Cronos gris
demasiado limpio aparece en su vida.
...Una mirada hacia la literatura, el cine, los cómics, la TV y otros vicios personales. Había un blog mejor, pero era carísimo.
Lautaro no sabe leer ni escribir, pero interpreta
el mundo desde lo que los demás descartan. Entre ceniceros, papeles arrugados y
manchas de mate puede descifrar la vida de cualquiera. Hasta que un Cronos gris
demasiado limpio aparece en su vida.
En estos días estoy participando del Mundial de Escritura. Es la décima edición, pero la primera vez que me sumo. La idea es que escribís solo pequeños retos literarios que deben completarse en 24 horas, un texto por día durante 5 días. Luego deben elegirse los mejores dentro de un equipo que son los que se terminarán postulando.
La nostalgia por nuestras épocas de pre-adolescentes, el místico año 1999 y una curiosa amistad con un tal Martín “El Palo” Ferreira son las características de este nuevo cuentito, el #62 publicado en el blog. No quiero decir mucho más porque tiene sus vueltas de tuerca. ¡Espero que lo disfruten!
Si les gustó, me hacen un cariño enorme compartiéndolo
con otros. Si les pareció una cagada, se quedan bien calladitos… así otro
lector cae en la trampa y se pega un embole bárbaro.
Por acá encuentran la versión narrada.