Tuve una pequeña crisis la semana pasada y quería
compartirla en el blog.
Después de opiniones y reseñas generalmente
positivas, mi novela El Alma Dividida
(qué actualmente está girando por España y de la que ya hablé en repetidas
ocasiones), recibió una crítica negativa y durísima en un blog literario
que yo estimo mucho: Laberintos de Tinta.
Hablando mal y pronto: la autora del blog me hizo
mierda, me dio con un caño, me enterró tres metros bajo tierra. Si leen esa
reseña (pueden hacerlo acá)
no sólo van a querer tirar mi libro en la hoguera, sino que probablemente me
arrojarían a mí también por escribir esa barbaridad.

