Una de mis (muchas) resoluciones para 2024 es
escribir un poco más. Así que ahí va el primer cuentito del año, muy
ligeramente basado en una historia real. Es el relato #65 de los publicados en
el blog. Eventualmente se convertirá en podcast. Por lo pronto, ojalá disfruten
leyéndolo en la forma tradicional.
Che, por cierto, acá está la versión narrada.
