2026 marca uno de los años de despedidas más importantes que el anime
ha vivido en mucho tiempo, ya que varias franquicias importantes están llegando
a su final. Entre ellas: terminó el shonen de Dr. Stone y acá sale un breve análisis.
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Mi serie feel-good
Desde grandes éxitos como Bleach hasta series menos reconocidas, cada temporada de este año cuenta con alguna serie de larga trayectoria que está atravesando su última etapa.
Con los fans concentrados en las series más populares de la temporada - Re:Zero, That Time I Got Reincarnated as a Slime y Witch Hat Atelier-, una de las mejores obras shonen de la era moderna llegó silenciosamente a su final, sin recibir demasiada atención, con su última temporada, Science Future.
A pesar de ser una de las series shonen más elogiadas de la última década, el viaje de Senku Ishigami hacia la Luna pasó prácticamente desapercibido por la comunidad. Para mí siempre fue mi serie feel-good y eso se mantuvo fiel hasta el último episodio.
El silencio me resultó especialmente extraño si tenemos en cuenta lo
entretenida que se volvió Dr. Stone a lo largo de su recorrido. Si bien hay que
hacer un salto de fe, la serie consiguió que la ciencia resultara tan
emocionante como la mayoría de los animes de acción shonen, que suelen apoyarse
principalmente en poderes sobrenaturales y combates constantes.
Batallas de ciencia
El núcleo de esta historia de ciencia ficción siempre fue sencillo, pero al mismo tiempo tremendamente atrapante: los espectadores fueron testigos de cómo la humanidad reconstruía gradualmente la civilización desde cero.
Como resultado, Dr. Stone tuvo además el mérito de convertirse en una forma muy efectiva de entretenimiento educativo. Su manga original también se destacó por el excelente trabajo artístico de su mangaka, Boichi.
Con cada nuevo arco, Senku y su grupo se fueron acercando un poco más a la verdad. El desarrollo de la medicina, que comenzó como una herramienta básica para sobrevivir, fue dando paso progresivamente a la creación de sistemas de comunicación, barcos y ¡hasta cohetes e Internet!
En el clímax, Senku y el Reino de la Ciencia se dirigieron directamente hacia la Luna para resolver finalmente el misterio de la petrificación y descubrir la verdad detrás de Why-Man, la entidad responsable del fenómeno que convirtió al mundo entero en piedra siglos atrás.
Tranquis, no voy a spoilear el final acá. Sólo decir que la resolución me pareció tan reveladora como satisfactoria.
A pesar de todo ese progreso científico, la serie nunca perdió su
corazón. El vínculo de Senku con personajes como Chrome, Kohaku, Ryusui, Gen y
Taiju mantuvo la historia anclada en lo emocional a través de cada
descubrimiento y cada invento.
Un shonen diferente
De hecho, sobre el final hubo varios momentos donde me emocioné. Parte de lo que hizo que Dr. Stone se destacara fue justamente lo diferente que se sentía respecto de prácticamente cualquier otra serie shonen.
Transformó la curiosidad y el descubrimiento en la principal fuente de emoción. Pequeños logros, como conseguir electricidad o encender una bombita, podían generar la misma sensación de euforia que una batalla épica de anime.
Y, sin embargo, medio que a Internet le resbaló. Hace apenas unos años, Dr. Stone aparecía constantemente en las conversaciones de la comunidad del anime. Sin embargo, los estrenos más llamativos y las nuevas series que van ocupando el lugar de los grandes éxitos parecen haberle robado el protagonismo a este anime de ciencia ficción.
Es una realidad bastante dura para cualquier serie de larga duración. La última temporada de Dr. Stone merece mucho más reconocimiento porque -pese a algunas cuestiones de ritmo- está buenísima.
Admito, igualmente, que la forma de llevar adelante este final estuvo rari. Dividir Dr. Stone: Science Future en tres partes separadas quizás haya ayudado a mantener un mejor ritmo narrativo, pero perjudicó seriamente el impulso y la conversación alrededor de la serie.
Es un problema similar al que enfrentó Attack on Titan cuando su temporada final fue dividida una y otra vez en múltiples partes cada vez más pequeñas, una decisión que muchos fans criticaron duramente en su momento.
Esta estrategia hizo que la recepción del final de Dr. Stone fue mixta. La serie construyó una base de seguidores fieles, se mantuvo consistentemente entretenida y consiguió algo que parecía difícil: hacer que la ciencia resultara genuinamente emocionante sin perder nunca su núcleo emocional.
Ahora que el anime finalmente está llegando a su conclusión, la falta
de conversación a su alrededor genera una sensación extraña, casi agridulce.
¿Qué significa el final de Dr. Stone?
Creo que el ending logró transmitir el mensaje que Dr. Stone siempre buscó: el avance y la curiosidad humana no tienen límites. Y la verdad, me hizo llorar en varios momentos. Y en otros, me dejó boquiabierto y me sorprendió cuando pasaron ciertas revelaciones.
Aunque sí reconozco que quizás la temporada final fue un poco apresurada. Pero creo que estaban tratando de llegar al final de la historia con la menor cantidad de relleno posible.
Pese a que disfruté de Dr. Stone en su conjunto, no voy a negar que se me fue desinflando un poco. Creo que el gran problema fue la constante pérdida de tensión a medida que la trama acelera su ritmo.
Al igual que ocurre en muchos shonen con el scaling problem (ej típico: Dragon Ball Z), Dr. Stone se vuelve una bola de nieve imparable a medida que el grupo suma más personajes y tecnología, lo que le resta gracia al asunto.
Nada logró igualar la emoción de aquel primer enfrentamiento contra Tsukasa ni las primeras interacciones con la aldea Ishigami. Los conflictos en la Isla del Tesoro y contra el Dr. Xeno fueron intentos loables, pero no transmiten la misma emoción que suponía tener que construirlo todo desde cero.
Lean mi reseña de aquella primera temporada, que hice allá por 2022. Ahí yo estaba muy subido a la ola. Sobre el final ya no hubo juegos mentales, persecuciones ni carreras contrarreloj que mantengan la tensión; todo se redujo a una línea recta hacia el desenlace.
Eso sí, repito, me gusta el giro con el que cerraron la historia. La identidad de Why-man lo convierte en un complemento perfecto para Senku.
Y, en conjunto, me alegro de haber seguido viéndola. Dr. Stone
siempre fue esa serie ligera y entretenida que podía poner al empezar una noche
de maratón para acomodarme mientras cenaba, o mientras hacía algo de ejercicio.
Y me hacía feliz. No creo que pueda pedirle mucho más.
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