Este JRPG surrealista de terror y comedia,
desarrollado por Jozef Pavelka y Vlado Ganajin con RPG Maker, es una de las
grandes gemas escondidas del gaming en 2024.
...Una mirada hacia la literatura, el cine, los cómics, la TV y otros vicios personales. Había un blog mejor, pero era carísimo.
Este JRPG surrealista de terror y comedia,
desarrollado por Jozef Pavelka y Vlado Ganajin con RPG Maker, es una de las
grandes gemas escondidas del gaming en 2024.
Estos documentales capturan el espíritu y la emoción del retrogaming,
llevando a los espectadores a un viaje a través del tiempo donde los píxeles de
poquitos bits dominaban las consolas. Con una mirada nostálgica y detallada,
exploramos cómo los juegos clásicos continúan inspirando a la comunidad gamer.
Con mi hijo mayor, Benjamín, jugamos videojuegos desde sus tres
años. Pero hace unas semanas tuvimos su primera y verdadera “noche de vicio”.
En esta nota, lo que me enseñó jugar con Benja a un hermoso party game llamado Pico
Park.
El período comprendido entre la
aparición de Space Invaders (1978) y el gran colapso de los videojuegos
(1983) se conoce a menudo como la Edad de Oro del gaming. Veamos qué pasó
durante esos gloriosos años.
¿Cómo comenzó la revolución de
las carreras de kartings en el gaming? Quizás haya sido en 1992 con Super
Mario Kart de Nintendo, aunque otros apuntan a que inició antes, con el
clásico de Atari de 1982, Pole Position, o incluso con Crashing Race,
un juego de 1976 de Taito. En esta nota, un repaso por los orígenes y la
historia de los “karting games” más importantes.
Está surgiendo un nuevo (y antiguo) tipo de juego de disparos en
primera persona. “Boomer shooter” es el último término de moda en el gaming que
sigue a “Metroidvania”, “Roguelike” o “Soulslike” en el ámbito de los
subgéneros de videojuegos.
***
El término se aplica a los FPS (es decir, juegos de disparos en primera persona) que se remontan intencionalmente –y ésta es la clave– a los clásicos de PC de finales de los ´90 como Doom y Quake.
Call of Duty y Battlefield acaparan actualmente el mercado de los FPS, lo que indica una tendencia hacia el realismo que ha durado ya más de una década. Pero muchos desarrolladores independientes quieren revivir lo que creen que fueron los días de gloria del género.
Así que, cuando comenzó esta moda a finales de la década de 2010, surgió un nuevo término para describir a estos FPS modernos que se sienten como los clásicos: “boomer-shooters”.
Estos juegos ofrecen una sensación de puro escapismo y son perfectos para los fanáticos de los shooters clásicos, ya que brindan combates satisfactorios, un diseño de niveles memorable y una banda sonora vertiginosa.
Hoy abrís la página de Steam y está lleno. Realmente hay un montón. Entre los mejores encontramos títulos como Project Warlock, Ion Fury, Cultic y el FPS argentino Hellbound. ¡Argentino, papá! Pero de todos ellos, el mejor para muchos (y yo me incluyo) es DUSK.
Se trata de un FPS, de inspiración retro, desarrollado por David Szymanski y publicado por New Blood Interactive. El videojuego toma todo lo que estaba bien con Doom, Quake, Blood y Heretic y lo moderniza para brindar una experiencia hermosa.
La trama (que, por supuesto, es lo que menos interesa en este tipo de juegos) va por este lado. Tu personaje es un tipo apodado como el “Dusk Dude” y, supuestamente, oficia de cazador de tesoros. Después de enterarse de un tesoro oculto debajo de la pintoresca y pequeña ciudad de Dusk, se dispone a ver qué puede encontrar, solo para ser colgado de ganchos de carne por los locos montañeses que actualmente residen en la ciudad.
Así arrancamos el juego: colgados boca arriba. Pronto nos enteramos de que una entidad malvada ha tocado a los residentes sureños de Dusk y los está impulsando a hacer cosas horribles.
Armados con un arsenal de pistolas antiguas y armas mágicas, agregando
una velocidad de carrera que avergonzaría a un corredor olímpico, el Dusk Dude
se propone detener a los cultistas de la única manera que sabe: con un buen
escopetazo que haga volar todo por los aires.
En DUSK, la jugabilidad es principalmente la estándar de los shooters de los 90: movimientos increíblemente rápidos, acción intensa y una amplia variedad de armas peligrosas. Lo que distingue al juego son dos características particulares.
Primero, al igual que Blood y Heretic, el juego se apoya mucho en el terror, hasta el punto de que llega a dar algo de miedito. Se generan buenos momentos de suspenso si estás jugando a la noche y con los auriculares puestos.
Por otro lado, si bien DUSK agarra lo mejor de aquellos FPS –como la brutalidad y el hardcore que manejan Doom y Quake– también se toma su tiempo para incluir instancias de exploración y diseños de niveles que aprovechan algunos powerups muy originales.
El juego se lanzó en 2018 y cuenta con tres episodios que son uno mejor que el otro. Los diez niveles de cada parte llevan unos 5 a 10 minutos cada uno, dependiendo del tiempo que quieras dedicar a la exploración.
Como era típico de aquella época, cada nuevo capítulo nos quita todas
las armas que el Dusk Dude acumuló en el episodio anterior. De manera
interesante, los niveles de dificultad más altos hacen que el protagonista
directamente pierda todas sus armas entre cada nivel individual.
Retrocedamos un poquito más. En 1993, iD Software cambió la industria de los videojuegos para siempre con Wolfenstein 3D, un videojuego de acción pseudo-3D que introdujo al mundo el género de juegos de disparos en primera persona (FPS).
Unos años más tarde, iD Software lanzaría Doom, que conquistó al mundo entero con imágenes demoníacas y sangrientas, armas grandilocuentes, diseño de niveles impresionantes y una jugabilidad muy dinámica.
Una oleada de juegos de FPS denominados “clones de Doom” llegó a finales de los 90 y, en muchos sentidos, estos fueron los shooters originales del boom. Varios clásicos como Quake, Hexen, Duke Nukem 3D, Shadow Warrior, Blood y Rise of the Triad surgieron de compañías como iD, Raven Software y 3D Realms.
La Sega Genesis tuvo su propio clon (Zero Tolerance, de 1994) y hasta George Lucas con su compañía, LucasArts, se subió al tren de Doom con su propio juego de disparos en primera persona ambientado en el universo de Star Wars. ¡Y qué pedazo de juego era!
Star Wars: Dark Forces (1995) tenía una mecánica de movimiento muy variada (incluida la capacidad de mirar hacia arriba y hacia abajo), diseños de niveles de varios pisos, efectos atmosféricos como la neblina, texturas animadas y el uso de objetos 3D.
Doom, y todos sus clones, se caracterizaban por tener campañas
basadas en niveles que generalmente estaban diseñadas como laberintos gigantes.
Y, por supuesto, compartían ese estilo visual 3D inicial de texturas pixeladas
de baja resolución y modelos de personajes llenos de bordes gruesos y ásperos.
Si bien muchos de estos se consideran de los mejores juegos de FPS de
todos los tiempos, las modas eventualmente comenzaron a tender hacia el
realismo con franquicias como Medal of Honor, Battlefield y Call
of Duty. Incluso Doom ralentizó drásticamente su ritmo
con Doom 3 de 2004 (juegazo,
por cierto).
Los boomers-shooters se desvanecieron en la oscuridad a principios de la década de 2010, pero la escena independiente no estaba lista para dejarlos morir.
Juegos como Wolfenstein: The New Order y Doom (la versión de 2016) demostraron que existía una enorme demanda de FPS que actualizaran ese formato clásico para una nueva era. Sin embargo, fue en el contexto indie donde los shooters boomers realmente comenzaron a florecer.
Si bien el origen exacto del término en relación con los videojuegos no está claro, los desarrolladores comenzaron a capitalizar la tendencia a principios de 2019, utilizando el término con fines promocionales en Twitter y en comunicados de prensa.
Juegos como el ya mencionado DUSK recuperan lo que hizo que Doom y Quake fueran tan memorables en la década de 1990, incluso en el estilo visual.
Si bien la mayoría de los boomers-shooters utilizan motores de videojuegos modernos como Unity y Unreal Engine 4 (que evitan la naturaleza cuadrada de las imágenes de la vieja escuela) todavía mantienen las mismas velocidades ridículas y armas extrañas que hicieron que los clásicos fueran tan memorables.
Hoy los boomers-shooters la están rompiendo en una época donde el retro-gaming está más de moda que nunca. Y, también hay que reconocerlo, el Doom original sigue muy vivo en los corazoncitos gamers, en un año donde el mod MyHouse.wad se convirtió en una de las experiencias más terroríficas en mucho tiempo… pero esa es madera para otra historia.
Doom y todos sus hermosos clones de los 90 fueron realmente los “booms” de la industria de los videojuegos, en un sentido figurado. Por eso, a mí no se me ocurre un nombre más apropiado para este nostálgico subgénero de FPS.
¿Conocían los boomers-shooters? ¿Cuál es su FPS retro favorito? ¡IDKFA, Motherfuckers!
Nota
originalmente publicada en el blog de ESPACIO TEC
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¿Cómo están programados los
fantasmas del Pac-Man? ¿Cuál fue el
primer easter-egg de la historia de
los videojuegos? ¿Cómo funciona la pistola del Duck Hunt? Las respuestas a esas preguntas (y muchas más) en esta nota
sobre curiosidades del gaming clásico que seguramente no conocías.
Tim debe rescatar a una princesa y derrotar al Señor
Oscuro… o no. Reseña de “Reventure”, el divertido videojuego indie con más de
100 finales posibles.
Hay toda una explicación
psicológica detrás de nuestro afecto por los videojuegos retro, y tiene que ver
solo en parte con la nostalgia por el pasado.
Los fans han sabido crear juegos de Sonic mucho mejor
que Sega alguna vez pudo. En este sentido, Sonic
Triple Trouble (16 bits) es un videojuego gratis, excelente y más que digno
sucesor de “Sonic Mania”.
Reseña del RPG “Pokemon Ash Gray”, un impecable
ROM-hack que nos permite seguir las aventuras de Ash del mismo modo que lo hizo
en el animé... ¡y con su equipo Pokemon original!
Shovel Knight
es un juego de plataformas en 2D con un estilo gráfico retro inspirado en Mega Man, DuckTales, Castlevania y Mario Bros 3. Se trata de una experiencia
impecable que rinde homenaje a la era de los 8 bits, mientras que también... bueno,
va “cavando” su lugar en el panorama moderno de los videojuegos.
La morocha de 16-bits no se
especializó en juegos de RPG o estrategia en general, aunque sí contó con
algunas producciones interesantes que quiero compartir en esta nota. Acá van 6
juegos de estrategia para la Sega Genesis.
Hola,
Lector. Tengo malas noticias. De hecho, no hay post. Así que espero que no
estés decepcionado. Igualmente podés mirar Netflix, salir afuera, leer un
libro, pedir un reembolso… eh, no, no, sin reembolso. En fin… reseña de There is No Game: Wrong Dimension y
otros juegos metatextuales recomendados.
Originalmente concebido para la Sega Master System
en 1989, Wonder Boy III: The Dragon's
Trap recibió una remake magnífica en 2017 que incorpora visuales en HD y otras
novedades. Reseña de este buen metroidvania ochentoso.
Pocas cosas en la vida son más lindas que una noche
de vicio retro, dos joysticks y una birra bien fría. En esta nota: 5
recomendaciones de juegos modernos (aunque con estilo retro) que pueden jugarse
de forma cooperativa.
Estuve jugando Vampire Survivors de forma (casi) obsesiva
estas últimas semanas. Es simple, adictivo y de partidas cortas: la receta
ideal para los que tenemos niños pequeños. Se trata de un survival de terror
gótico con elementos roguelike, donde
batallamos contra los cientos de monstruos que se nos vienen encima.
La morocha de Sega llegó a
principios de los ´90, pero eso no significa que no podamos encontrar nuevas
propuestas para la Genesis en 2022. Hay muchos desarrolladores que continúan
creando juegos más allá de la vida útil de la consola. En esta nota les
recomiendo algunos de ellos.
DUSK es un
juego de disparos en primera persona de inspiración retro, desarrollado por
David Szymanski y publicado por New Blood Interactive. Toma todo lo que estaba
bien con Doom, Quake, Blood y Heretic y lo moderniza para brindar una
experiencia FPS hermosa.
Desafiante
y lleno de puzzles inesperados, The
Messenger es un gran homenaje a los plataformeros retro que, además,
presenta numerosas características “anti-frustración” para sus jugadores.