Mostrando entradas con la etiqueta evangelion. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta evangelion. Mostrar todas las entradas

¿Te gusta el contenido de mi blog? Ayudame a seguir manteniéndolo

Invitame un café en cafecito.app
Por el momento, sólo podés invitar cafecitos si sos de Argentina. Ahora sí, lee tranquilo.

martes, 23 de mayo de 2023

sábado, 26 de noviembre de 2022

Anime 104: ¿Por qué ver animé?

 

Cuarta entrega de la saga. Ya hablé de qué es el animé, cuáles son sus grandes exponentes y dónde puede verse. Hoy toca resolver la pregunta más existencial de todas: ¿por qué catzo debería ver animé?

 


domingo, 22 de agosto de 2021

Rebuild of Evangelion: el último dilema del erizo

 

El reciente estreno de “Evangelion 3.0 + 1.0” en Amazon Prime Videos me llevó a repasar nuevamente la saga “Rebuild of Evangelion”, una reconstrucción que tiene tantos amantes como detractores. ¿Vale la pena esta reimaginación del anime original?

***


viernes, 28 de junio de 2019

¿Cómo iniciarse en "Neon Genesis Evangelion"?


Evangelion finalmente llegó a Netflix. Y no lo hizo sin polémicas. Quitaron el ending original (“Fly me to the mooon, de Frank Sinatra), modificación el doblaje y los subtítulos y ahora Kaworu ya no dice “Te amo” sobre el final de la serie, sino un simple: “Me caés bien, pichón”.

Cómo sea, millones de personass van a poder revivir uno de los animés más emblemáticos y what-the-fuck por primera vez (por lo cual los envidio bastante). Armé esta guía sencilla para ver dé que manera introducirse a la serie y analizar algunas cuestiones puntuales.


lunes, 12 de noviembre de 2018

Elevator action: los ascensores en la cultura popular


Da la impresión de que, con más de 500 entradas adentro, ya estoy raspando el fondo del barril. Pero la verdad es que no. Aunque tengo muchísimas notas en el tintero, tenía ganas de hablar de esto porque, como siempre (me) digo: éste es mi espacio, y acá hago lo que quiero.

Así que vamos a ver qué onda con los ascensores y su participación en la ficción. Son elementos tan triviales, tan cotidianos, que cuando aparecen suele ser por un motivo específico a la trama; tienen algún peso narrativo.


jueves, 16 de febrero de 2017

Shin Gojira (2016): la reinvención de Godzilla


Shin Gojira (también conocida como Godzilla Resurgence en algunos países, aunque me niego a llamarla así) es la primera producción del estudio Toho sobre el icónico monstruo desde el 2004. Se estrenó el año pasado en Japón e –igual que el kaiju que da origen al título– dejó todo un rastro de destrucción en el país.

Me refiero a que fue un éxito sin precedentes en la taquilla nipona, convirtiéndose en la película japonesa live-action más exitosa comercialmente de todo el 2016. (La otra que pegó fuerte en Japón el año pasado fue Your Name, de la cual hablé en esta nota).

Dirigida por Hideaki Anno (sí, el mítico creador de Evangelion), esta nueva reinvención de Godzilla –la entrada número 31 de la franquicia– es un reboot total que reinicia toda la historia, incluso negando completamente los eventos del film original de 1954. En ese sentido, esta película muestra la primera vez que Godzilla aparece en Japón.

Se trata de una producción interesante por el tratamiento que se le dio al monstruo. La premisa va por este lado: cuando el acueducto de Tokio misteriosamente se inunda y colapsa, Rando Yaguchi (el secretario de gobierno) está convencido de que fue un incidente causado por una criatura viva. Contradiciéndolo, el Primer Ministro asegura que no fue más que un desastre natural. Sin embargo, cuando una inmensa cola de una especie de reptil asoma en la bahía, la posibilidad de que un monstruo gigante aceche se vuelve realidad.

Shin Gojira es, por lo menos, extraña. Sin spoilear la trama (todavía), funciona como una gran burla (y crítica) hacia el gobierno japonés. Las reacciones de las autoridades durante la aparición inicial de Godzilla recrean perfectamente la indecisión que hizo que miles de personas murieran en los desastres naturales que ocurrieron en el país durante el año 2011 (el terremoto y el tsunami).


Arranqué viéndola con escepticismo, y las primeras escenas no convencen porque el monstruo literalmente parece un retardado mental, las actuaciones no son buenas y el tono es confuso, mezclando la comedia absurda con el melodrama. Pero a medida que progresa me fui enganchando y, sobre el final, quedé encantado. 

Es una película que da pie a largos debates y permite explorar sus temáticas de forma profunda.


***

#SpoilerAlert. Si no vieron Shin Gojira todavía y no quieren arruinarse la trama, aviso que a partir de ahora aparecerán spoilers.

***

Un primer aspecto destacable es que el Godzilla “héroe” –cómo se lo mostró en varias de sus películas– acá no está presente. Este es la fuerza destructiva original de 1954, amenazante, salvaje, implacable, aunque reinterpretada para adaptarse a la era moderna.

Su primera aparición es muy decepcionante. Parece una lagartija creada con efectos especiales baratos y, como dije antes, tiene aspecto de retrasado. Afortunadamente, luego del primer acto evoluciona en algo que se asemeja mucho más al clásico diseño, aunque es todavía más inquietante. 

De hecho, a lo largo de la historia tiene cuatro evoluciones, siendo la última la más impresionante de todas.

El bicho no sólo tiene posibilidad de lanzar el clásico Atomic Breath desde su boca, sino que además… wait for it… tira rayos desde la boca, desde la cola y desde todo su cuerpo. Múltiples rayos que provocan destrozos titánicos.

Cuando la película revela este nuevo poder, te pueden pasar dos cosas: O la apagás ahí nomás, gritando como un desgraciado que los japoneses tienen un pedo gigante en la cabeza, o te emocionás porque Godzilla tira RAYOS por todos lados y finalmente lográs apagar completamente el cerebro. A mí me pasó lo segundo, aunque también sé que este momento es el que puede dividir rápidamente las aguas.

No soy un seguidor incondicional de Godzilla (para eso hay blogueros mucho más capaces, como Hugo Zapata) pero algo vi. A lo largo de los años el sentimiento de terror que generaba el monstruo en los espectadores fue en desmedro porque se le había perdido el respeto al monstruo. En algunas películas baila de forma ridícula y en otras salva a Japón de otros bichos gigantes.


 ... esto pasaba en "Invasion of the Astro Monster" (1965)...

En su lugar, Shin Gojira recupera el sentimiento de tensión y verdaderamente muestra cómo funcionaría un mundo en el que un kaiju de esas características atacara. Cuando finalizó el segundo acto, yo no sabía si Godzilla iba a lograr ser detenido o acabaría por destruir todo la Tierra, flotando alrededor de la órbita y tirando rayos que cortaran al planeta en pedacitos.

Es genial cuando una película genera ese tipo de cosas.

Eso sí: para ser una cinta de acción y monstruos, las cosas se vuelven bastante burocráticas. Hay secuencias largas de personas discutiendo qué hacer y cómo hacerlo. Los cortos de tipo “found footage” ayudan a realzar el sentido de urgencia. El gobierno estúpidamente lento, indeciso e inútil es una forma brillante de parodiar lo que ocurrió en la vida real con los desastres del 2011.


La acción en Shin Gojira, cuando se presenta, es espectacular, puntualmente sobre el último tercio, pero quienes esperen una fiesta pochoclera de destrucción masiva, se van a decepcionar. La trama se desarrolla en gran parte en oficinas y salas de reuniones.

No hay personajes protagonistas fuera de Godzilla, y hasta el director decidió cortar toda subtrama familiar y romántica que no tuviera nada que ver con el argumento principal. Es un elenco inmenso de gente normal (expertos en su propio campo) que hace lo mejor para contribuir y poner fin al desastre. Lo irónico es que ellos tienen que pelear más con la política que con Godzilla.

Hideaki Anno quería realismo, y lo logró de diversas maneras. Por ejemplo, pidió a los actores que hablaran mucho más rápido de lo normal, citando a la película de Facebook (The Social Network, 2010) como referencia.

El Godzilla original siempre fue una alegoría de la devastación nuclear (recordemos que cuando salió la primera película no hacía mucho que Estados Unidos había bombardeado Hiroshima y Nagasaki). En este caso se tocan esos temas, y se percibe el miedo de que Japón vuelva a ser bombardeado para poder eliminar al monstruo.

Al final logran vencerlo gracias a la magia de la ciencia, pero lo brillante es que Godzilla no muere, sino que es congelado en el centro de Tokio. La amenaza de que vuelva a activarse es inminente, y los japoneses hablan de que es algo que “va a tener que coexistir con ellos por siempre” (igual que el desastre natural del 2011 en el cual se inspira la película).

Me gustó mucho esta idea de que tenemos que convivir con las cosas terribles que nos pasan, sea un desastre natural o un réptil gigante que tira fuego por la boca y rayos por la cola. Este concepto está bien ejecutado en la película. Al mismo tiempo, funciona como gancho para una secuela.

Palabras finales

Toho y Hideaki Anno no buscaron sólo recapturar al icónico monstruo japonés para hacer plata, sino que además lo aprovecharon para examinar los miedos y frustraciones post 2011, haciendo uso de tajante sátira política y terror escalofriante.

Lo que hicieron con Godzilla en esta oportunidad es maravilloso. Reinventaron al monstruo para adaptarlo a una época contemporánea y le dieron nuevas habilidades. Hay escenas de acción y destrucción en la película que son gloriosas.


No es una película perfecta, y no es para todo el mundo. En mi caso, resultó ser una experiencia cinematográfica muy satisfactoria. Aunque no seas fanático del cine japonés o del cine de destrucción (yo ciertamente no lo soy), Shin Gojira es algo diferente que se destaca como una de las grandes producciones que salieron en el 2016.

No va a ser fácilmente olvidada.

BONUS TRACK: si bien me quedó un poco desactualizado (por ejemplo, luego de armar el top vi Arrival y The Lobster, ambas espectaculares) dense una vuelta por mi TOP-15 de películas 2016.

………………………………………………………………………………………………….


………………………………………………………………………………………………….


 Podés seguir las nuevas notas y novedades (además de humor y críticas de cine) en mi fan-page: http://www.facebook.com/sivoriluciano. Si te gustó, ¡compartilo o dejá un comentario!

lunes, 6 de febrero de 2017

¿Existe el significado profundo de las cosas?


Tengo buenos recuerdos de mis profesoras de Literatura de la secundaria. Nos hicieron leer novelas jugadas además de las clásicas del currículo. Me acuerdo (y con gusto) de pasar tardes enteras analizando el simbolismo y el subtexto de La Mano Izquierda de la Oscuridad (Ursula Le Guin) o de La borra del café (Mario Benedetti).

En esos y en otros casos, existía siempre un entrecruzamiento entre lo que el autor quiso decir y lo que la profesora pensaba que el autor realmente quiso decir. 

Si, por ejemplo, el libro colocaba: “las cortinas eran azules”, la profe exponía algo del estilo: “Las cortinas representan la oceánica depresión y la falta de voluntad que el protagonista tiene para continuar su existencia. El azul es un tono triste e, incluso, en la traducción al inglés “blue” es también una forma de indicar tristeza, desasosiego, melancolía”.

A lo mejor, el autor simplemente quiso indicar que las cortinas eran azules. Y punto.

Este post viene a funcionar como la segunda parte de uno donde hablé sobre la muerte del autor según Roland Barthes. Es un concepto que insiste en afirmar que las teorías e interpretaciones de cualquier fan sobre una obra en particular son tan válidas como lo que el mismo autor inicialmente pensó de su propia obra al concebirla.

Pero si nuestras profesoras (y prácticamente toda la Internet) nos fuerzan a aceptar que todo personaje, toda escena y toda acción tienen un significado profundo, al experimentar una obra de ficción nos queda el miedo de pensar que, quizás, toda historia contiene otra historia secreta, oculta, que se cuenta a través del subtexto.

¿Y es siempre así? ¿Existe un significado profundo, en todas las cosas? Por ejemplo:
"Las aventuras del Coyote y el Correcaminos pueden verse como una representación del hombre (el Coyote) continuamente persiguiendo lo divino (el Correcaminos), aunque nunca llega a atraparlo."


En Death Note, el detective “L” se muestra como una especie de salvador, de Jesús (especialmente en la escena en la que le lava los pies a Light, su Judas… aunque hay muchas más).

Siguiendo con el animé, Neon Genesis Evangelion es la historia de unos bichos extraterrestres (“Ángeles”) atacando a los humanos y creando explosiones con forma de cruz. Se habla de los Manuscritos del Mar Muerto y las alusiones a todo tipo de religiones (no sólo a la católica) están a flor de piel. (Ya hablé un poquito sobre Evangelion en esta nota).

¿Qué quiso decir el creador de Evangelion (Hideaki Anno) con su historia? Quién sabe, probablemente nada. Pero él no es el único fascinado con colocar alusiones y referencias al cristianismo en la ficción. El paralelismo entre Superman y Jesús es algo que se explotó muchísimo en prácticamente todas sus versiones de cine. En Man of Steel hasta Clark Kent revela tener 33 años.

Los relatos de superhéroes pueden todos investigarse desde muchos aspectos, buscando siempre cuestiones profundas que se relacionan íntimamente con lo humano. Por ejemplo, a alguien se le ocurrió la idea de que los Cuatro Fantásticos representan a los cuatro elementos de la naturaleza (la Mujer Invisible es el aire, la Antorcha Humana es fuego, Mr. Fantástico es agua y La Cosa es la tierra). A Stan Lee esta interpretación le pareció una genialidad, a tal punto que no la descartó.

Pasemos al cine y la televisión. Películas como El resplandor (de Stanley Kubrick) son tan abiertas a interpretaciones que hasta salieron textos y documentales analizando las teorías más locas que presenta la historia (acá hablé de uno de ellos, Room 237).

Hay alegorías religiosas, o podría ser que se hable de la Guerra Fría, del Holocausto o del genocidio de los nativos americanos. El resplandor perfectamente funciona también como una metáfora sobre la crisis de la masculinidad, el estado moderno de América, el racismo, la predilección del hombre por la violencia o la dominación del sexismo en los grandes negocios.

Pulp Fiction es otra hermosa película con varios puntos argumentales libres a interpretaciones. Desde el misterioso maletín resplandeciente de Marcellus Wallace hasta la posibilidad de un universo compartido de Tarantino, pasando por la teoría de que toda la historia es una alegoría del mito arturiano u otras ideas místicas que escuché a lo largo del tiempo.


Lost, por su parte, hizo del simbolismo y la búsqueda de significados profundos un culto, aunque los fans lo llevaron todo demasiado lejos.

Ni hablar de historias tan emblemáticas como Alicia en el País de la Maravillas o El Mago de Oz. Esta última sirve perfectamente como una metáfora sobre la Búsqueda de la Iluminación. 

Una heroína quiere llegar a casa (regresar a su inocente pasado). Sus compañeros buscan valores fundamentales: Sabiduría, Amor, Poder. El maestro (Oz) termina siendo un fraude, y la moral de la historia es: siempre tuviste todo adentro tuyo para cumplir tus deseos.


► Creer que existe un significado profundo en todo genera un estado de constante paranoia: se hace imposible ver algo sin sospechar que hay, por detrás, algún tipo de alegoría lavándote el cerebro. ¿Esa escena en la que el protagonista está comiendo cereales por la mañana.. es una mera transición hacia el conflicto argumental o una bendición de mana enviado por un misericordioso Dios? No hay forma de saberlo.

………………………………………………………………………………………………….


………………………………………………………………………………………………….


 Podés seguir las nuevas notas y novedades (además de humor y críticas de cine) en mi fan-page: http://www.facebook.com/sivoriluciano. Si te gustó, ¡compartilo o dejá un comentario!

jueves, 3 de noviembre de 2016

Macross Zero: la precuela de Robotech


Macross Zero es una OVA estrenada en el año 2002 que funciona como precuela de la serie Robotech, una de las más emblemáticas de la historia del animé. Muestra los sucesos de la Guerra de Unificación que se menciona en algunos momentos de la serie original.

Siendo que ahora Robotech está disponible en Netflix (como mencioné en esta nota para Altapeli.com), parece un buen momento para ver esta serie cortita también.

La historia transcurre en el año 2008, nueve años después de que una nave alienígena se estrella contra unas islas del Pacífico Sur. En aquel tiempo se vivían los últimos días de las Guerras de Unificación. 

El protagonista es Shin Kudou, un soldado japonés que naufraga en una pequeña isla donde hace contacto con una raza primitiva que tiene enlaces con la cultura extraterrestre.

La isla se convierte en un campo de guerra cuando se desatan las impresionantes batallas aéreas y todo se complica cuando un extraño cuerpo alienígena (el “hombre-pájaro”) comienza a despertar.

Lo interesante de Macross Zero es que puede verse perfectamente sin conocer nada sobre Robotech, y así sirve como un buen gancho.

Quienes sí la hayan visto, hay algunos guiños a la serie que se aprecian (como la aparición del gran Roy Focker). Por supuesto, como se trata de Robotech, hay aviones que se transforman en robots antropomórficos, un fogoso triángulo amoroso (entre Shin y las hermanas Sara y Mao Nome) y el poder de la música como forma de salvar al mundo.


Algo que me llamó la atención de esta serie es que tiene un estilo que recuerda más a Evangelion que a Robotech. 

Algunas escenas son muy simbólicas, hay un final bastante extraño que tiene puntos de encuentro con End of Evangelion y también una buena cantidad de referencias (uno de los barcos se llama “Asuka”, por ejemplo).

Las memorias de Mao Nome, luego de la serie, se convierten en parte de las leyendas pre- Guerras Espacial de la exploración de la galaxia realizada por humanos y zentraedis (los villanos de la primera parte de Robotech). 

En la tercera parte de la serie original (Macross Frontier), el décimo episodio (titulado “La Leyenda de Zero”) relata los eventos que se cuentan, de forma expandida, en esta miniserie.

Visualmente es impresionante (genial cómo combina el 3D con la animación más tradicional) y se abandona la usual ambientación de la space opera (que ya mencioné en esta nota) para contar una historia más personal.

La trama, sin embargo, no es el punto más fuerte. Demasiadas líneas argumentales no terminan de resolverse para el final de la parte cinco, casi como hubiera una necesidad importante de una parte seis para cerrar todos los cabos. Si bien es muy entretenida, sobre el final pierde un poco de coherencia y se vuelve más caótica.

El uso de música típica de las tribus aborígenes de la zona, y algunos temas en inglés y en francés, es interesante. Las secuencias de acción hacen uso de un soundtrack potente que la levanta. Por su parte, las coreografías de acción son espectaculares. Algunos de los romances que presenta esta historia pueden quedar medio forzados, pero en general la serie cumple con creces.


En resumen: Macross Zero es sólida. No decepciona desde lo técnico (se ve realmente increíble) y tiene un guión atractivo, si bien no termina de convencer del todo en sus momentos finales. Sin embargo, la disfruté bastante y creo que es un gancho entretenido para los novatos del animé. La recomiendo.

………………………………………………………………………………………………….


………………………………………………………………………………………………….


 Podés seguir las nuevas notas y novedades (además de humor y críticas de cine) en mi fan-page: http://www.facebook.com/sivoriluciano. Si te gustó, ¡compartilo o dejá un comentario!

lunes, 21 de marzo de 2016

“Fooly Cooly” (FLCL): el delirio absoluto


Cada tanto me encuentro con un animé que verdaderamente me descoloca.

Me pasó por primera vez con esa obra descomunal que es Evangelion (de la cual ya hablé en otro post). Más tarde lo viví con Serial Experiments Lain (¡tengo que volver a ver esa serie!) y con Paranoia Agent, por ejemplo. 

Pero ninguna me resultó tan extravagante y delirante como “FLCL” (o Fooly Cooly).

FLCL (2000) es un animé de sólo 6 episodios de duración que nos cuenta la historia de Naota, un joven de 14 años que vive con su padre y su abuelo. Es el (inapropiado) objeto de atención de la ex novia de su hermano, y cree que su vida y su ciudad son tremendamente aburridas.

Todo cambia cuando es literalmente embestido por Haruko, una chica maniática manejando una moto, quien asegura ser un oficial de policia intergaláctica. Ella lleva colgado un bajo eléctrico Rickenbacker que es, en realidad, un arma que se activa como una motosierra, y no tiene problemas en acosar a Naota tanto de forma física como sexual.

Luego del contacto inicial, la frente de Naota empieza a crecer ocasionalmente (y de forma desmedida) terminando por escupir robots gigantes que resultan ser aliados o formas extrañas que atacan a la ciudad. La locura crece exponencialmente a partir de este punto.


No se me hace difícil hablar de este animé sin arruinar la trama, porque sinceramente es lo que menos importa. Les puedo asegurar que “extraño” y “acelerado” no alcanzan a ser cualitativos adecuados para describir FLCL.

Fue creada por los estudios Gainax (responsables también de Evangelion) y originalmente se planeron 26 episodios. Cuenta la historia que luego de una decisión del equipo, se terminó usando todo el presupuesto en únicamente 6 episodios. Es por eso que la calidad es prácticamente la de una película japonesa de gran presupuesto, y supera al promedio de las series.

Aunque hay un arco argumental (y también pequeñas historias que se abren y cierran con cada capítulo) lo interesante de FLCL pasa por la extravagancia y la comedia exageradísima que me recordó a la genial School Rumble.

Es considerado uno de los más grandes animés del 2000 debido a que prácticamente inventó el estilo de animé hiperkinético que hoy pueden verse en obras como Redline, Pokemon, School Rumble, One- Punch Man, Soul Eater, etc.

En esencia es una historia de tipo “coming-of-age” donde Naota aprende las dificultades de pasar hacia la etapa de la adultez, pero también es mucho más que eso. Zarpada, salvaje, esquizofrénica. El aspecto visual está a otro nivel, el soundtrack es absolutamente orgásmico (¡mucho rock!) y la historia está muy buena.

La comedia está plagada de referencias a otros animés y obras de ficción (por ejemplo a South Park) y hay muchísimos mensajes subliminales y bromas con doble sentido (que pasan desapercibidas por alguien más chico, pero son inconfundibles si sos adulto).


En su corta duración, la serie también experimenta muchísimo con diversas técnicas de animación y hasta se ríe de sí misma. En el primer episodio hay una escena en la que la historia se convierte en un manga viviente. Sobre el final pasa algo similar, pero los mismos personajes se quejan de que “ya tuvieron una escena muy parecida antes”.

Una teoría muy popular es que, en realidad, la trama de FLCL es simplemente Neon Genesis Evangelion resumida en solo seis capítulos y servida de forma hiperactiva y paródica como una comedia. Tengo que decir que estoy bastante de acuerdo, ya que las similitudes entre ambas series son muchas (comenzando por el hecho de que ambas fueron producidas por el estudio Gainax).

Si esta teoría es cierta, entonces FLCL es una deconstrucción de una deconstrucción (o sea, una reconstrucción) con el “factor WTF” dejado intacto y sin remover ni siquiera un símbolo fálico.

Por ejemplo, tenemos robots bizarros y gigantes atacando a la ciudad, y Naota montándose en uno para vencerlos. También hay dos protagonistas femeninos que se asemejan a Rei y Asuka. Haruko tiene una personalidad “muy Asuka” (chocante, extrovertida, grosera) y Mamimi recuerda mucho a Rei por su pasividad e imperturbabilidad.

Está muy buena la dinámica (y el triángulo amoroso) que se presenta entre Naota, Mamimi y Haruko. El final (no lo voy a arruinar) es interesante porque los tres aprenden algo sobre sí mismos y sorprenden sus decisiones maduras.

Por su parte, nunca queda claro qué jocara significa “Fooly Cooly”, si bien las palabras aparecen, por lo menos, una vez en cada episodio. Supuestamente, en japonés “furi kuri” es una forma de decir “sexo”, pero acá parece tener algún significado más profundo.


Lo que más disfruté de FLCL es cómo escala con cada episodio. ¿Qué tan raro y surreal puede llegar ser? ¿Cuántos juegos de palabras, símbolos fálicos y doble sentidos puede meter en un solo capítulo? En este caso, la respuesta es: “cada vez más”. Únicamente hay que comparar los primeros dos episodios con los dos o tres últimos. Aunque el estilo visual ya al principio es caótico y desquiciado, sobre el final se vuelve completamente inconsistente.

► Por su capacidad de innovación y originalidad, logrando al mismo tiempo tener una historia que resulta atractiva y con la que uno puede sentirse identificado, FLCL es un gran animé que destaco y recomiendo. Y su influencia sobre el mundo de la animación japonesa es innegable.

ACTUALIZACIÓN: Hace unos días, Adult Swim anunció en su página de Facebook que van a producirse dos nuevas temporadas de FLCL en los próximos años. ¡Habrá que esperar!
                                                                                                                            
………………………………………………………………………………………………….

………………………………………………………………………………………………….


 Podés seguir las nuevas notas y novedades (además de humor y críticas de cine) en mi fan—page: http://www.facebook.com/sivorilucianoSi te gustó, ¡compartilo o deja un comentario!

sábado, 24 de enero de 2015

ANIMÉ 101: ¿Cómo comenzar a ver animé?


La amplísima diversidad de animé (animación japonesa) puede crear desconcierto ante el espectador casual que quiere adentrarse por primera vez en este universo. “¿Por qué tanta obsesión por el animé?” “¿Qué puedo comenzar a ver?” “¿Qué necesito hacer para verlo?”. Estas preguntas y otras similares me las han hecho amigos y compañeros de laburo. Y son las que quiero intentar contestar en este post.

No me considero un experto en animé. En todo caso ese sería mi hermano Gastón, que tiene muchísima más experiencia en esto. Crecí viendo Los Caballeros del Zodíaco y Dragon Ball Z, entre otros, pero solo en los últimos 3 o 4 años comencé a ponerme al día en serio con las producciones más emblemáticas. A partir de ahí empecé a explorar más los contenidos disponibles, a meterme en foros, a leer y a apasionarme con esta particular forma de narrar historias.  Así que comencemos por lo básico.

¿Qué es el animé?

Es el estilo japonés de animación, y tiene características muy bien definidas que lo alejan de prácticamente toda la animación occidental. 

Ojos grandes, pequeñas bocas y pelos de colores son algunos de los aspectos físicos más destacables. La palabra no se deriva del francés (como muchos creen) sino del término japonés animeeshon.

El estilo visual tradicional de ojos grandes del animé es compartido también por el manga (novelas gráficas y cómics japoneses). En ambos casos, se trata de los trabajos heredados por Osamu Tezuka y Junichi Nakahara, considerados los padres del manga moderno. Tezuka, el creador de Astro Boy, era fanático de Betty Boop (uno de los primeros trabajos de Walt Disney) y hay quienes dicen que se inspiró en ella para dar el look de ojos grandes; sin embargo, hay pruebas de que este estilo ya era propio de Nakahara en los años 20.

Hoy las grandes productoras de dibujos animados (Disney y Pixar, básicamente) están comenzando a adoptar el estilo japonés, y ya no hay tanta diferencia entre los personajes occidentales y orientales. Si uno se fija, las princesas de Disney actuales tienen muchos rasgos del animé.

Quiero comenzar a ver animé: ¿qué veo?

La madre de todas las preguntas. No hay que olvidarse que el animé no es un género, sino un medio. Es una forma de contar historias, igual que el cine, igual que el stop-motion, que los cómics, que los cuentos. Hay animés de robots gigantes peleando (mecha) y hay animés románticos, hay slice-of-life y porno, los hay de aventuras, psicólogicos, de terror, de ciencia ficción. Algunos son antologías (capítulos independientes) y otros son sagas donde cada episodio es continuación del anterior. 

Los hay relativamente cortos (10-12 episodios), de mediana longitud (20-60 episodios), extensos (+100 episodios) y “eternos” (algunos que siguen en emisión y tienen más de 700 episodios hasta ahora). No solo hay series, sino también películas, cortos, one-shots y OVA´s (películas hechas directo para video).

Así que, no solo hay una variedad tremenda de géneros, sino que también hay híbridos, deconstrucciones de géneros y combinaciones en los ambientes más variados.

Emm… no me estás diciendo nada. Entonces: ¿qué veo?

Hay una serie de preguntas que tenés que hacerte primero. Por ejemplo, ¿qué tanto te atrae la cultura japonesa? Hay series o películas que hacen mucho énfasis en la cultura clásica y moderna, y otras que no tanto. El animé se creó originalmente para servir a una audiencia interna, y solo creció hacia afuera en los últimos 30 años. Shows como Cowboy Bebop o Death Note prácticamente no poseen cultura japonesa embebida, mientras que School Rumble, Code Geass o incluso Evangelion toman prestados muchos más elementos japoneses.


Otra pregunta fundamental es: “¿Qué tipo de género disfrutás más?”. Mi opinión es que tenés que usar tus intereses generales cómo una guía, aunque hay series o películas que disfruté muchísimo sin ser fan del género. En mi caso, me predispongo más hacia lo psicológico (Perfect Blue, Akira, Death note, Paranoia Agent, Evangelion, etc.) y a la ciencia ficción (Psycho-Pass, Ghost in the Shell, Knights of Sidonia, Steins;Gate) pero disfruté muchísimo de shows de fantasía como Full Metal Alchemist: Brotherhood (una obra maestra) o comedias del tipo slice-of-life.

Por otra parte, seguro tenés amigos fans del animé que pueden servir de guías vivientes. Yo me adentré de lleno en el animé por mi hermano, y la mayoría ingresamos verdaderamente a ese mundo de fanatismo gracias a recomendaciones de amigos.

Pero… ¿los “dibujitos” no son para niños?

Sí y no. Ya mencioné que el animé es un medio y no un género. La animación históricamente estuvo dominada por productos para todas las audiencias, pero los más chicos siempre fueron el principal target comercial. El animé tipo shonen (One Piece, Dragon Ball Z, Bleach, Naruto) está dirigido principalmente a adolescentes, pero contienen momentos de fuerte carga emocional y tratan, con sutileza, algunas temáticas adultas. Incluso Pokemon puede enseñar algo a los más grandes.

Y, de todas formas, el animé para adultos existe porque hay un público que lo pide. Incluso el hentai es tan concurrido como el porno live-action. Si todavía creen que todo el animé es para niños, intenten ver Serial Experiments Lain, Perfect Blue o Paranoia Agent (mindfucks al extremo). 

So fuck it. 
Que no te dé vergüenza estar en un colectivo de larga distancia viendo Sword Art Online.

Okay… okay… entendí. ¿Entonces qué me recomendás?

Follow your heart. Lo mejor es comenzar con el animé que cuente el tipo de historias que más tendés a disfrutar. Abajo compilé una lista de los animés (solo series, no películas) que considero fundamentales según mi experiencia, y teniendo en cuenta que hay muchísimos que aún tengo entre mis pendientes. En algún futuro voy a preparar la lista de mis TOP, así como armé de la “Series de TV” y la de “Dibujos Animados”. ¡Espero que les sirva!

DOS EXCELENTES SERIES PARA ARRANCAR A VER ANIMÉ

Full Metal Alchemist Brotherhood (2009)

Género: aventura / fantasía
Concepto: luego de un experimento fallido con la alquimia, los hermanos Elric quedaron lisiados. En un intento de recuperar lo que han perdido, comenzarán a explorar el mundo en busca de la mítica piedra filosofal.
Duración: 64 episodios
Atractivo: excelente aventura, fantásticos personajes y épicas batallas. El guión es sobresaliente. La trama se va desarrollando con mucha intriga y todo lo que sucede tiene sentido para el final. Visualmente es maravillosa y posee una carga emocional muy fuerte. La vi dos veces y creo que es una obra maestra de la animación japonesa. ¡Y qué pedazo de soundtrack!
Para tener en cuenta: hay una versión de este animé que no incluye el “Brotherhood” al final. No es mala, pero no es tan fiel al cómic y es inferior en prácticamente todos los sentidos. Esta versión, en cambio, está mejor integrada y es más coherente.

Death Note (2006)

Género: thriller psicológico / sobrenatural
Concepto: un joven estudiante se hace poseedor de un artefacto que le permite matar a cualquier persona a distancia mientras conozca su nombre, y se dispone a convertirse en el nuevo Dios de un mundo corrupto por la maldad. Paralelamente, un excéntrico detective intentará darle caza operando desde las sombras.
Duración: 37 episodios.
Atractivo: un veloz juego de ajedrez entre dos de las mentes más astutas del mundo del animé. Lleno de interesantes giros argumentales, adictivo, psicológico, controversial y sorprendente. Las líneas del bien y el mal están difusas y ningún personaje cae completamente en un lado o en otro.
Para tener en cuenta: cuando conocí Death Note, mi cabeza explotó (figurativamente, claro). Es un animé tremendo que se ve genial y tiene el mejor soundtrack de la historia. Fue la historia que me llevó a querer conocer más del medio y he llevado a muchos a que la disfruten como yo. 

Por lo menos 4 o 5 veces vi completo este animé. Gran favorito.

LOS CONSIDERADOS “ESENCIALES”

Hay ciertos animés que se consideran “esenciales” por ser revolucionarios, por codificar los estereotipos del género o por lograr que el medio se convierta en algo internacional. Quizás no todos los disfruté de igual manera, pero no puedo negar su importancia. Algunos todavía los tengo pendientes. (Todavía no puedo creer que me falte ver Robotech).

Neon Genesis Evangelion (1995)

Género: ciencia ficción / mecha / thriller psicológico / mindscrew
Concepto: la Tierra está siendo asediada por criaturas alienígenas conocidas como “Ángeles”. Shinji Ikari, de 14 años, debe pilotear un robot gigante (un “Eva”) junto a otros pilotos igualmente jóvenes para detenerlas.
Duración: 26 episodios + una película (episodios 25’ y 26’).
Atractivo: es una deconstrucción del género mecha (robots gigantes). Comienza de una forma tradicional para el género, pero gradualmente se convierte en un estudio de personajes tremendo, plagado de referencias religiosas, sexuales, comentario social y exploración de algunas ideas filosóficas interesantísimas. Evangelion fue revolucionaria por sus temáticas y hoy hay muchos animés que tienen ese enfoque surrealista y simbólico que tuvo esta serie.
Para tener en cuenta: el final de la serie (de por sí confuso) tiene que complementarse con una película del 2003: “End of Evangelión”. El final que muestra la película es definitivo, pero no por eso menos controversial. Además en este otro post hablé sobre uno de los tantos temas filosóficos que explora la historia (el dilema del erizo). Evangelion hay que verla sabiendo que todo es muy alegórico, y hay muchísimos textos académicos que intentan descifrar los significados ocultos de la serie.

Cowboy Bebop (1998)

Género: ciencia ficción / space western / film-noir
Concepto: narra las aventuras de un grupo de caza-recompensas viajando a través del espacio en 2071 e intentando no morir.
Duración: 26 episodios (y una película que sucede entre episodios 22 y 23).
Atractivo: es uno de los animés más influyentes de toda la historia. Combina dos de los más grandes géneros de la ficción y tiene un soundtrack de blues y jazz maravilloso que acompaña a la serie.
Para tener en cuenta: la serie es más bien antológica y no tiene tanta continuidad. Personalmente no me encantó, excepto algunos pocos episodios que son geniales.

“I think it's time to blow this scene, get everybody and the stuff together...
okay, three, two,one, let's jam.



Dragon Ball Z (1989)

Género: shonen / aventuras / fantasía
Concepto: es la adaptación de la segunda mitad del manga de Dragon Ball. El foco pasa de una comedia de artes marciales (Dragon Ball) a un animé serio con batallas más violentas. 

Goku y sus amigos tienen que vencer a enemigos cada vez más poderosos y entrenar para ser los más fuertes (básicamente el concepto de todo animé shonen).
Duración: 4 sagas (y sus rellenos) divididas en 291 episodios.
Atractivo: para muchos en Latinoamérica, este fue el primer gran animé por el cual nos obsesionamos. Debo haberlo visto mil veces ya y es –aún hoy– uno de los más populares que define al género. Es uno de los motivos por los cuales el animé es tan atrapante: grandes batallas, enemigos poderosos y momentos épicos.

Para tener en cuenta: recientemente salió una versión remasterizada (Dragon Ball Kai) que mejora visualmente la calidad de la serie y evita los fillers. No la vi, así que no podría comentar al respecto.


Dentro de los “animés esenciales”, también deberíamos incluir, entre otros, a:

Mazinger Z (1972), que disparó el género de súper robots.
Astro Boy (1962), considerado el primer “verdadero” animé.
Sailor Moon (1992), el más popular dentro del género de “chicás mágicas guerreras” (al que también podríamos sumar Madoka Magika como un ejemplo de deconstrucción contemporáneo).
Supercampeones (Captain Tsubasa) (1981), uno de los fundamentales del género “deportes”, junto a Slam Dunk. Hay muchos elementos del género shonen que también se usan en este animé.
Pokemon (1997), un gigante del género mons (monstruos de bolsillo) y el más popular animé creado a partir de un videojuego. Una franquicia que hoy sigue presente y que ha generado todo tipo de merchandising.

3 SERIES DE ANIMÉ “MAINSTREAM” EN EMISIÓN

Mainstream hace referencia al animé más comercial y con mejor presupuesto de todos. Hay muchísima oferta actual (realmente, demasiada) pero hay 3 en particular que vengo siguiendo y me generan bastante satisfacción.

Psycho-Pass (2012)

Género: ciencia ficción distópica / film-noir / policial
Concepto: en un futuro no muy distante existe una forma de medir el coeficiente de criminalidad de una persona. Un grupo de policías son los encargados de tratar con estos casos y mantener el orden de una nueva sociedad.
Duración: 22 episodios (primera temporada). La segunda está en emisión.
Atractivo: visualmente maravillosa, cautivante, recuerda a grandes historias de ciencia ficción de Phillip Dick como Blade Runner y Minority Report. El villano de la primera temporada (Makishima) es uno de los mejores de la historia del animé. Hay grandes sorpresas en la trama.
Para tener en cuenta: no arranqué la segunda temporada aún. La primera es redonda, y bien podría uno dejar ahí la serie. El comienzo es medio lento y antológico, pero a partir de los capítulos 9/10 (donde aparece el Big Bad Guy) se pone con todo, y se vuelve terriblemente adictiva.

Attack on Titan (2013)

Género: aventura / fantasía / terror
Concepto: la población humana vive dentro de ciudades rodeadas de enormes muros para protegerse de los titanes, seres inmensos que intentan devorarlos. 

Eren Jaegar y sus amigos se enlistan en el ejército para formar parte de la resistencia.
Duración: 25 episodios (primera temporada). La segunda está producción (sale en 2016), y se viene un live-action también.
Atractivo: ¡Qué adicción que provoca Attack on Titan! Es la serie del momento, aquella de la que todos hablan y discuten en foros. Es muy original, se ve increíble, tiene batallas terriblemente épicas y un soundtrack que la rompe.
Para tener en cuenta: “Attack on Titan” no tiene tanta acción como la que uno quizás querría, pero si grandes estudios de personajes, diálogos internos y psicología existencial. El manga va más avanzado que la serie, así que hay que tener cuidado de no arruinarse cosas de la trama. Comentario aparte: “Knights of Sidonia” es un animé del 2014 con una temática muy similar que también está bueno. Son 12 episodios.

Sword Art Online (2012)

Género: fantasía / aventura / RPG
Concepto: un nuevo juego de realidad virtual acaba de ser lanzado y los jugadores, sin saberlo, quedan atrapados en un lugar donde si mueren en el juego, lo harán también en la vida real. Allí, Kirito y Asuna unirán fuerzas para liberar a todos de la mortal trampa.
Duración: 25 episodios (primera temporada). Segunda temporada en emisión.
Atractivo: grandes batallas, ambientes increíbles y coloridos. Buena música. Es una serie especialmente recomendada para los amantes de los videojuegos.
Para tener en cuenta: tiene mejores y peores momentos, pero en sus mejores momentos SAO es impecable. La saga Aincrad (primera mitad de la primera) y la saga Phantom Bullet (primera mitad de la segunda) son geniales a nivel narrativo, y muy atrapantes. Las segundas mitades de cada temporada decaen bastante. Hay algo de fanservice.


Podría seguir recomendado por horas. También disfruté mucho de Steins;Gate (ciencia ficción  y viajes en el tiempo), aunque hay que darle tiempo para que se dispare. Paranoia Agent (de Satoshi Kon) es fantástica, y School Rumble funciona genial como comedia. Hay más, pero todo esto lo dejaré para otro post, porque este ya quedó bastante larguito. ¡Hasta la próxima!



………………………………………………………………………………………………….


………………………………………………………………………………………………….


Podés seguir las nuevas notas y novedades (además de humor y críticas de cine) en mi fan-page: http://www.facebook.com/sivoriluciano. Si te gustó, ¡compartilo o dejá un comentario!
Quizás te pueda llegar a interesar...