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viernes, 20 de marzo de 2026

Revisitando “Fez” diez años después

 

Para entender por qué FEZ importa hay que volver a los 2010´s… ese momento en que los videojuegos indies dejaron de ser una rareza simpática y empezaron a impactar fuerte.



sábado, 28 de octubre de 2023

Mis 7 peores juegos indies en Steam

 

A veces uno se compra algo en Steam sin pensarlo demasiado. Llegás por una recomendación externa, su aspecto visual o, simplemente, porque está muy barato y te ves tentado. A mí esto, en general, me termina saliendo moderadamente bien. Sin embargo, también me he llevado unos chascos enormes.


martes, 1 de septiembre de 2020

The Padre: Cuando ser un indie no alcanza


Los juegos independientes han dominado la industria del gaming desde el éxito de los Tres Grandes (Super Meat Boy, Fez y Braid) a mediados de los años 2000. Cuando están bien hechos, son experiencias increíblemente creativas y profundas. Pero a veces ser un indie no alcanza.

En esta nota les hablo de mi decepción con The Padre, un videojuego tan flojo que me vi forzado a abandonar antes de terminarlo.

 


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lunes, 11 de abril de 2016

“The Babadook” es una nueva tendencia en el cine de terror


Si hubiese visto esta película en el año 2014, seguramente habría entrado entre mis películas favoritas de ese año. Si bien “The babadook” (un creativo anagrama de “a bad book”) no renueva todas las convenciones del género de terror, tiene una ejecución brillante que la coloca por encima del promedio, y es un ejemplo claro de una nueva tendencia que se está viviendo en el popular género.

Se pueden nombrar con los dedos de la mano las películas que le dieron un nuevo giro al terror en la historia del cine; aquellas que lo renovaron para explorarlo desde diferentes perspectivas. En los años ´70 todas las películas querían ser “Halloween” (1978), gran precursora del cine slasher. Y todos los asesinos enmascarados eran refritos de Michael Myers. En los años ´90, cuando el slasher ya cansaba, llegó Scream, una original parodia, y luego todos quisieron ser como ella.

También en los años ´70 hubo una pequeña película que revolucionó al terror: “El exorcista” (1973), para muchos considerada la película esencial y más importante del cine de horror. El exorcita marcó una tendencia que aún hoy es clave en el género: se puede asustar (y muchas veces es más eficiente) con poco presupuesto.

Mientras que el cine de acción y superhéroes requiere cada vez más dinero y efectos especiales para ser comercialmente posible, el terror pide cada vez menos. Cintas como “The Blair Witch Project”, “Saw: el juego del miedo” (cuya complejidad narrativa ya traté en este post) y “Actividad Paranormal” (sólo la primera) fueron películas revolucionarias que marcaron un umbral, y se hicieron todas con dos mangos.


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#SpoilerAlert: se revelan algunos detales argumental de The Babadook, así como de otras cintas de terror que salieron en el último tiempo (It Follows). ¡Estáis avisados!

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Hoy finalmente estamos viviendo el ascenso de las películas de terror artísticas y simbólicas, aquellas que logran generar miedo al tiempo que aportan elementos alegóricos y profundidad argumental. Ya hablé en mi fan-page (y en el post de lo mejor del cine 2015) de la película “It Follows”, que me pareció sobresaliente desde todo punto de vista.

Colocar esta metafísica película en el puesto #1 de mi TOP generó controversia, pero verdaderamente me pareció lo más “distinto” que vi el año pasado. Lejos de ser la típica película de terror, la película de David Robert Mitchell habla de la inocencia perdida, del pasaje hacia la adultez y, simultáneamente, genera altas dosis de suspenso a partir de una cinematografía magistral de tipo 360°.

The Babadook se destaca por algo similar. 

El monstruo es un símbolo de miedos más profundos y abstractos como la pesadumbre, la angustia y la depresión. Ambas comparten que el elemento sangriento (el “gore”) está reducido al mínimo y es reemplazado por un suspenso creciente que evite los clichés del género (como los famosos jump-scares).

En el caso de The Babadook, está basada en un pequeño corto de la misma directora Jennifer Kent (Monster, 2005), y esa también es una tendencia nueva.  Gracias al estallido de las redes sociales, hoy un pequeño corto de terror (los hay en cantidad, y suelen ser muy buenos) puede volverse viral y tiene la posibilidad de convertirse en una película de terror de mayor duración.

Algo así sucedió con “Lighst out”. Fue un corto viral en el 2013, y ya se espera la película en este 2016.


Lo cierto es que el cine de terror está experimentando una nueva fase, más artística, más íntima, donde se explora un miedo menos superficial que un asesino enmascarado o un fantasmita con sed de venganza. Y las películas de terror indies, aquellas hechas con mucho amor pero sin un peso, están a la cabeza.

Por ejemplo, una de las que estoy esperando poder bajar (cough.. cough) hace bastante tiempo es “They Look Like People” y me tiene muy intrigado el curioso trailer de “The invitation”:


The Babadook está muy lejos de ser una cinta tradicional de terror. Para empezar, es enteramente posible que ni siquiera haya habido un monstruo, y que la madre simplemente haya perdido la cabeza (algo así como Jack Torrance en El Resplandor).

La cuestión es que, exista o no, el monstruo representa el dolor y la pesadumbre que siente Amelia (la madre) por haber perdido a su esposo el mismo día en el que nació su hija Samuel. Las grandes actuaciones de ambos, y su relación, son el verdadero foco de la historia.

El monstruo –muy creativo, por cierto– comienza a aparecer por uno “lo deja entrar”, como una forma insconciente de tomar acción y batallar esas problemáticas; incluso el impecable final nos da la idea de que el dolor (= el ba ba… DOOK DOOK) nunca termina de irse, y hay que aprender a convivir con él.

A lo largo de la trama se nos muestra cómo el dolor que siente la madre es lo que verdaderamente está  desintegrando a la familia, más que el monstruo en sí. Eso no implica que no existan escenas de genuino horror. Pero más bien nos sumerge en lo que sucede con la mente de uno cuando las emociones se tapan y no se trabajan.

Los problemas psicológicos son algo muy real, casi tangible, pero la manera en que se manifiestan en cada uno de nosotros va cambiando. 

¿Escribió Amelia el libro del Babadook? ¿Imaginó todo lo que sucedió? Nada lo explica realmente, pero hay una chance de que sí sea así. Pensemos que ella solía escribir libros para chicos y que nunca le dice al hijo que lo ama.


La inhabilidad para amar al propio hijo es una semilla que crece y se fortalece con la soledad, la sobrecarga de trabajo, la muerte de seres queridos (como su esposo Oskar) y la misma falta de sueño.

Ya la misma secuencia inicial (el traspaso de la madre en un estado de sueño, que pasa de estar sentada en el auto a estar acostada en la cama) nos alerta qué la linea entre realidad e imaginación va a estar difusa.

La demencia es un gran tema en la cinta.

Escenas como cuando el pequeño Samuel vuela por las paredes, la posesión de la madre y el escupir sangre, bien podrían ser parte de la inestabilidad emocional de ella. O quizás no; pero el mensaje, lo simbólico, no deja de ser el punto crucial.

Creo que el final es genial: la solución “mágica” no existe, nunca existe. Lo que Amelia precisa es tomarse un tiempo cada día para “alimentar al monstruo”, aprehender a ese dolor que siente para hacerlo propio, identificarlo, y así finalmente poder expelerlo, con tiempo, con paciencia, y sin afectar negativamente a su hijo (como lo venía haciendo).

Está bueno, sin embargo, que esta idea se mantenga en la sutileza, y que quien mire la película pueda sacar sus propias conclusiones. The Babadook está filmada con muchísima atención al detalle para diferenciarse de otras películas de fantasmas y monstruos. Es sobre enfrentar el duelo y aprender a tolerar por amor. Destaco muchísimo el desenlace “agridulce” que tiene (eso sí: ¡pobrecito el perro!) y creo que está muy bien el desarrollo de personaje que se muestra en Amelia sobre el final.

► Aunque no sean fans del terror (yo ciertamente NO LO SOY) les recomiendo que le den una oportunidad a esta película australiana. ¡Ah! Y como desafío adicional, intenten buscar sonidos conocidos entre los efectos de sonido. Yo encontré varios que suenan en la franquicia de videojuegos de Resident Evil. ¡No es raro que las películas indies reciclen sonidos viejos, conocidos y baratos!

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miércoles, 20 de julio de 2022

Inscryption: metaficción y la deconstrucción del creepypasta


Metaficción, terror psicológico, ARG y juegos de cartas se mezclan en la última obra de Daniel Mullins. Análisis de Inscryption, una de las mejores experiencias que he jugado en el último tiempo.

 


sábado, 14 de noviembre de 2020

Wanderlust gamer: 4 grandes videojuegos relajantes (ft. A Short Hike)


En ocasiones anteriores he mencionado que me gusta viciar juegos cortos y, en su mayoría, indies. No tengo nada en contra de los AAA, pero son los independientes los que terminan tocando mi corazoncito gamer. Sumado a esto, últimamente me he ido para el lado más relax del gaming, porque intentar rankear (y no apestar) en Valorant ya es lo suficientemente estresante.

En esta nota comparto los últimos 4 videojuegos que terminé, con el agregado de que son todos especialmente relajantes y adictivos. Los presento en el orden en que los fui jugando. Comencemos.

 


miércoles, 22 de marzo de 2023

Superliminal: la percepción es la realidad


En Superliminal (2020), un protagonista anónimo aprende sobre la tecnología de terapia de sueños llamada “SomnaSculpt” y se adentra en una experiencia de perspectivas forzadas y engaños visuales.


viernes, 13 de septiembre de 2019

La asistencia al jugador en “Celeste” (2018)


Cuando comenzás Celeste –uno de los grandes plataformeros indies del 2018– el juego anuncia: “enorgullecete de tus muertes”. Al principio el texto me generó confusión, pero pronto lo entendí. Sólo en el primer nivel tuve casi 100 muertes. En algunos casos llegué a contabilizar más de 500 para poder atravesar una zona determinada. Y sin embargo, nunca quise dejarlo, sino todo lo contrario. ¿Cómo es que Celeste es un juego tan difícil y, simultáneamente, extremadamente placentero?


miércoles, 16 de abril de 2025

Felvidek: un JRPG medieval para frikis

 

Este JRPG surrealista de terror y comedia, desarrollado por Jozef Pavelka y Vlado Ganajin con RPG Maker, es una de las grandes gemas escondidas del gaming en 2024.



martes, 14 de septiembre de 2021

DUSK (2018): el heredero moderno del Quake

 

DUSK es un juego de disparos en primera persona de inspiración retro, desarrollado por David Szymanski y publicado por New Blood Interactive. Toma todo lo que estaba bien con Doom, Quake, Blood y Heretic y lo moderniza para brindar una experiencia FPS hermosa.

 


lunes, 17 de enero de 2022

The Last of Us: survival horror deconstruido

 

En 2020 mi hermano Tomás me prestó su Play 4 por un año y llegué a meter 22 juegos (tenía que sacarle provecho antes de devolverla). De todos ellos, mi gran mi favorito fue The Last of Us. En esta nota exploro su fascinante narrativa y cómo deconstruye el género del survival-horror.

 


miércoles, 16 de julio de 2025

OneShot y el rol de Dios en los videojuegos


“OneShot” parece un adorable e inofensivo ripoff de “Undertale”, pero este indie de puzzles esconde algunas mecánicas de juego maravillosas.



jueves, 1 de febrero de 2024

La historia de los boomers-shooters (y por qué Doom los inspiró)

 

Está surgiendo un nuevo (y antiguo) tipo de juego de disparos en primera persona. “Boomer shooter” es el último término de moda en el gaming que sigue a “Metroidvania”, “Roguelike” o “Soulslike” en el ámbito de los subgéneros de videojuegos.



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¿Qué son los boomer-shooters?

El término se aplica a los FPS (es decir, juegos de disparos en primera persona) que se remontan intencionalmente –y ésta es la clave– a los clásicos de PC de finales de los ´90 como Doom y Quake.

Call of Duty y Battlefield acaparan actualmente el mercado de los FPS, lo que indica una tendencia hacia el realismo que ha durado ya más de una década. Pero muchos desarrolladores independientes quieren revivir lo que creen que fueron los días de gloria del género.

Así que, cuando comenzó esta moda a finales de la década de 2010, surgió un nuevo término para describir a estos FPS modernos que se sienten como los clásicos: “boomer-shooters”.

Estos juegos ofrecen una sensación de puro escapismo y son perfectos para los fanáticos de los shooters clásicos, ya que brindan combates satisfactorios, un diseño de niveles memorable y una banda sonora vertiginosa.

Hoy abrís la página de Steam y está lleno. Realmente hay un montón. Entre los mejores encontramos títulos como Project WarlockIon FuryCultic y el FPS argentino Hellbound. ¡Argentino, papá! Pero de todos ellos, el mejor para muchos (y yo me incluyo) es DUSK.



Se trata de un FPS, de inspiración retro, desarrollado por David Szymanski y publicado por New Blood Interactive. El videojuego toma todo lo que estaba bien con DoomQuakeBlood y Heretic y lo moderniza para brindar una experiencia hermosa.

La trama (que, por supuesto, es lo que menos interesa en este tipo de juegos) va por este lado. Tu personaje es un tipo apodado como el “Dusk Dude” y, supuestamente, oficia de cazador de tesoros. Después de enterarse de un tesoro oculto debajo de la pintoresca y pequeña ciudad de Dusk, se dispone a ver qué puede encontrar, solo para ser colgado de ganchos de carne por los locos montañeses que actualmente residen en la ciudad.

Así arrancamos el juego: colgados boca arriba. Pronto nos enteramos de que una entidad malvada ha tocado a los residentes sureños de Dusk y los está impulsando a hacer cosas horribles.

Armados con un arsenal de pistolas antiguas y armas mágicas, agregando una velocidad de carrera que avergonzaría a un corredor olímpico, el Dusk Dude se propone detener a los cultistas de la única manera que sabe: con un buen escopetazo que haga volar todo por los aires.




DUSK: the good ´ol 90s

En DUSK, la jugabilidad es principalmente la estándar de los shooters de los 90: movimientos increíblemente rápidos, acción intensa y una amplia variedad de armas peligrosas. Lo que distingue al juego son dos características particulares.

Primero, al igual que Blood y Heretic, el juego se apoya mucho en el terror, hasta el punto de que llega a dar algo de miedito. Se generan buenos momentos de suspenso si estás jugando a la noche y con los auriculares puestos.

Por otro lado, si bien DUSK agarra lo mejor de aquellos FPS –como la brutalidad y el hardcore que manejan Doom y Quake– también se toma su tiempo para incluir instancias de exploración y diseños de niveles que aprovechan algunos powerups muy originales.



El juego se lanzó en 2018 y cuenta con tres episodios que son uno mejor que el otro. Los diez niveles de cada parte llevan unos 5 a 10 minutos cada uno, dependiendo del tiempo que quieras dedicar a la exploración.

Como era típico de aquella época, cada nuevo capítulo nos quita todas las armas que el Dusk Dude acumuló en el episodio anterior. De manera interesante, los niveles de dificultad más altos hacen que el protagonista directamente pierda todas sus armas entre cada nivel individual.

 

La génesis de los boomers-shooters

Retrocedamos un poquito más. En 1993, iD Software cambió la industria de los videojuegos para siempre con Wolfenstein 3D, un videojuego de acción pseudo-3D que introdujo al mundo el género de juegos de disparos en primera persona (FPS).

Unos años más tarde, iD Software lanzaría Doom, que conquistó al mundo entero con imágenes demoníacas y sangrientas, armas grandilocuentes, diseño de niveles impresionantes y una jugabilidad muy dinámica.

Una oleada de juegos de FPS denominados “clones de Doom” llegó a finales de los 90 y, en muchos sentidos, estos fueron los shooters originales del boom. Varios clásicos como QuakeHexenDuke Nukem 3DShadow WarriorBlood y Rise of the Triad surgieron de compañías como iD, Raven Software y 3D Realms.

La Sega Genesis tuvo su propio clon (Zero Tolerance, de 1994) y hasta George Lucas con su compañía, LucasArts, se subió al tren de Doom con su propio juego de disparos en primera persona ambientado en el universo de Star Wars. ¡Y qué pedazo de juego era!



Star Wars: Dark Forces (1995) tenía una mecánica de movimiento muy variada (incluida la capacidad de mirar hacia arriba y hacia abajo), diseños de niveles de varios pisos, efectos atmosféricos como la neblina, texturas animadas y el uso de objetos 3D.

Doom, y todos sus clones, se caracterizaban por tener campañas basadas en niveles que generalmente estaban diseñadas como laberintos gigantes. Y, por supuesto, compartían ese estilo visual 3D inicial de texturas pixeladas de baja resolución y modelos de personajes llenos de bordes gruesos y ásperos.

Si bien muchos de estos se consideran de los mejores juegos de FPS de todos los tiempos, las modas eventualmente comenzaron a tender hacia el realismo con franquicias como Medal of HonorBattlefield y Call of Duty. Incluso Doom ralentizó drásticamente su ritmo con Doom 3 de 2004 (juegazo, por cierto).

 

El auge de los indies FPS

Los boomers-shooters se desvanecieron en la oscuridad a principios de la década de 2010, pero la escena independiente no estaba lista para dejarlos morir.

Juegos como Wolfenstein: The New Order y Doom (la versión de 2016) demostraron que existía una enorme demanda de FPS que actualizaran ese formato clásico para una nueva era. Sin embargo, fue en el contexto indie donde los shooters boomers realmente comenzaron a florecer.

Si bien el origen exacto del término en relación con los videojuegos no está claro, los desarrolladores comenzaron a capitalizar la tendencia a principios de 2019, utilizando el término con fines promocionales en Twitter y en comunicados de prensa.



Juegos como el ya mencionado DUSK recuperan lo que hizo que Doom y Quake fueran tan memorables en la década de 1990, incluso en el estilo visual.

Si bien la mayoría de los boomers-shooters utilizan motores de videojuegos modernos como Unity y Unreal Engine 4 (que evitan la naturaleza cuadrada de las imágenes de la vieja escuela) todavía mantienen las mismas velocidades ridículas y armas extrañas que hicieron que los clásicos fueran tan memorables.

Hoy los boomers-shooters la están rompiendo en una época donde el retro-gaming está más de moda que nunca. Y, también hay que reconocerlo, el Doom original sigue muy vivo en los corazoncitos gamers, en un año donde el mod MyHouse.wad se convirtió en una de las experiencias más terroríficas en mucho tiempo… pero esa es madera para otra historia.



Doom y todos sus hermosos clones de los 90 fueron realmente los “booms” de la industria de los videojuegos, en un sentido figurado. Por eso, a mí no se me ocurre un nombre más apropiado para este nostálgico subgénero de FPS.


¿Conocían los boomers-shooters? ¿Cuál es su FPS retro favorito? ¡IDKFA, Motherfuckers!

Nota originalmente publicada en el blog de ESPACIO TEC

 

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martes, 13 de septiembre de 2022

“There Is No Game” y el gaming metatextual


Hola, Lector. Tengo malas noticias. De hecho, no hay post. Así que espero que no estés decepcionado. Igualmente podés mirar Netflix, salir afuera, leer un libro, pedir un reembolso… eh, no, no, sin reembolso. En fin… reseña de There is No Game: Wrong Dimension y otros juegos metatextuales recomendados.

 


sábado, 4 de enero de 2025

Lista TOP-12: Mis películas favoritas de 2024

 

¡Primer post de 2025! El blog lleva trece años de contenido ininterrumpido. Y hoy es tiempo de balances cinéfilos. Otro buen año para el séptimo arte con lindas sorpresas (y algunas decepciones). En esta nota: mis 12 películas favoritas de 2024.

 

domingo, 2 de junio de 2024

Un recorrido por la edad dorada del gaming


El período comprendido entre la aparición de Space Invaders (1978) y el gran colapso de los videojuegos (1983) se conoce a menudo como la Edad de Oro del gaming. Veamos qué pasó durante esos gloriosos años.


viernes, 17 de noviembre de 2023

Reventure: el juego de los 100 finales

 

Tim debe rescatar a una princesa y derrotar al Señor Oscuro… o no. Reseña de “Reventure”, el divertido videojuego indie con más de 100 finales posibles.

 


viernes, 23 de diciembre de 2022

Lo retro y lo moderno en Shovel Knight (2014)

 

Shovel Knight es un juego de plataformas en 2D con un estilo gráfico retro inspirado en Mega Man, DuckTales, Castlevania y Mario Bros 3. Se trata de una experiencia impecable que rinde homenaje a la era de los 8 bits, mientras que también... bueno, va “cavando” su lugar en el panorama moderno de los videojuegos.

 


lunes, 22 de abril de 2024

Kartings y gaming: más allá de Mario Kart

 

¿Cómo comenzó la revolución de las carreras de kartings en el gaming? Quizás haya sido en 1992 con Super Mario Kart de Nintendo, aunque otros apuntan a que inició antes, con el clásico de Atari de 1982, Pole Position, o incluso con Crashing Race, un juego de 1976 de Taito. En esta nota, un repaso por los orígenes y la historia de los “karting games” más importantes.

 

sábado, 2 de enero de 2021

Lista TOP-20: Mis películas favoritas del 2020

 

¡Primer post del 2021! El blog está entrando a su temporada N°9. Como viene siendo tradición, en esta nota menciono mis producciones cinematográficas favoritas del año. No se olviden también de chequear 10 libros favoritos del 2020 si son amantes de la literatura.



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