martes, 9 de septiembre de 2014

Grandes series de mi vida – Parte 2: Puestos 20 al 11


Segunda parte de una tríada de posts que considero de los más ambiciosos.

Es un intento de recopilar un TOP 20 de las grandes series de TV de mi vida. Aquellas que recuerdo con cariño, que me parecen brillantes, que cambiaron mi forma de entender la televisión

En esta nota voy a cubrir los puestos 20 al 11. En realidad las posiciones son más de carácter organizativo. Hay muy poca diferencia entre el puesto 18 y el 17, o entre el 15 y el 14. Estas diez series me parecen todas geniales por diversos motivos y las recomiendo personalmente.

Vuelvo a repetir que no incluyo animé (que va a formar parte de otra lista) ni dibujos animados (con dos inevitables excepciones). 

Sin más preámbulo, comencemos.


(#20) “Lost” (2004-2010)

La forma en la que la gente reaccionaba ante Lost es probablemente más fascinante que el show en sí. (Lo he mencionado en otros posts). Personalmente he formado parte de foros, charlas y debates sobre lo que significaban ciertos elementos de la serie o de lo que podría llegar a pasar. Este “Efecto Lost” revolucionó a la televisión, que hasta ese momento no había tenido un producto que movilizara tanto a las masas a nivel social. Internet se llenaba de fan-theories y páginas de análisis.

El plan de J.J. Abrams de generar más preguntas que respuestas tuvo sus frutos, y por eso no puedo dejar de incluir esta serie en el TOP. No es la mejor serie de la historia, pero merece ser llamada una de las series más innovadoras y vanguardistas de la historia.

Me parece que las temporadas 5 y 6 fueron incoherentes e inconexas, y que dejaron demasiados cabos sueltos. Odié el final y siempre me pareció una bofetada hacia los espectadores. Pero no puedo dejar de admitir que me cautivó con esa perpetua atmósfera de misterio y sus conexiones con la cultura humana (desde la literatura hasta la música, pasando por la ciencia, la religión y la filosofía).

Banco muchas de las decisiones de LOST (como su perspectiva de la raza, al utilizar actores de, prácticamente, todas las nacionalidades) y creo que fueron pioneros en la utilización de técnicas narrativas como el flashback, las perspectivas temporales, los viajes en el tiempo, los universos paralelos y, por supuesto, los flash-forward.


Creo que es una serie que todo el mundo debería ver por el efecto global que produjo sobre la forma de hacer televisión. Y si quedan dudas sobre los puntos del argumento no resueltos, siempre vamos a tener Lostpedia (que los mismos productores chequeaban durante la emisión de la serie para no confundirse) y Cracked, que responde a varias preguntas que quedaron en el tintero. 

(#19) “True Detective” (2014 – Actualidad)

Admito que es una entrada un tanto engañosa, porque True Detective recién terminó su primera temporada el año pasado. Pero el efecto que tuvo en mí (y aparentemente en el mundo entero) hizo que me fuera inexcusable no incluir esta serie en el Top.

Nada dominaba más las conversaciones culturales en Internet que los comentarios de cada episodio de True Detective a principio de año. El show, de solo ocho capítulos, dejó una marca intachable en sus espectadores.

Presentando narrativas alternativas con 17 años de diferencia, relata la historia de dos detectives de homicidio (Woody Harrelson y un insuperable Matthew McConaughey) en busca de un asesino serial. La historia se convirtió en algo más que un policial procedimental, transformándose en un interesantísimo estudio de la psicología humana, de la filosofía y brindando escenas tan memorables como las mejores películas de Hollywood (esto último gracias al director Cary Fukunaga).

Desde el primer episodio se notó que True Detective (escrito exclusivamente por su creador, Nic Pizzolatto) era algo diferente. Brillantemente filmada, cuidadosamente estructurada, con muchísima atención al detalle y con un final impecable.

Hay que ver qué va a pasar con la segunda temporada, ya que se confirmó que el formato de True Detective va a ser de antología: cada temporada va a contar una historia diferente con un elenco de personas distinto.

(#18) “Sherlock” (2010 – Actualidad)

Benedict Cumberbatch es el perceptivo y fast-talking, socialmente inadaptado y ambiguamente psicópata detective Sherlock Holmes, en una de las mejores versiones modernas que vi. El laburo que hace este muchacho en “Sherlock” es irreprochable, y su química con el Dr. John Watson (Martin Freeman) es uno de los puntos más fuertes de esta serie que va por su tercera temporada.

Hay que decir que “Sherlock” es una cosa rara. Me encanta como trabaja con las nuevas tecnologías, como toma sus referencias del clásico de Arthur Conan Doyle pero logrando ser una entidad bien diferenciada. Por más que uno conozca las historias en las cuales se basa el episodio, es imposible descubrir todos los giros argumentales que toma la historia. Cada temporada cuenta con 3 episodios de 1 hora y media de duración, por lo que resulta una amalgama estrambótica entre películas y episodios televisivos.

Realmente cada temporada ha sido mejor que la anterior, dan ganas de volver a ver los episodios para captar todos los detalles. Cumberbatch y Freeman podrían divertirme aunque pasen una hora entera leyendo la guía telefónica. Es una serie en crecimiento, célebremente aclamada y que siempre nos recuerda por qué los clásicos se mantienen atemporales.

(#17) “Dexter” (2006 – 2013)

Michael C. Hall compone a un personaje cautivante, un brillante antihéroe. Su actuación es eléctrica, brindando una timidez inherente que combina a la perfección con la incomodidad social que sufre Dexter.

Lo que me encanta de esta serie es que son temporadas cortas (de 12 episodios) y con arcos argumentales bien diferenciados, como una suerte de antología. Pero en todas vemos el crecimiento de los personajes, y cada una nos lleva por caminos de oscuridad diferentes.
En sus mejores momentos (temporadas 2, 4, 7, por ejemplo), “Dexter” es la serie mejor escrita y con el mayor nivel de adictividad de todas. Es cierto que tuvo sus altibajos, temporadas que no brillaron por su excelencia, un final que no termina de convencer, pero supo cómo hacernos sentir simpatía por el villano protagonista. Como espectadores, somos cómplices de sus asesinatos a sangre frío, los aplaudimos y los celebramos.

Dexter es, en esencia, una serie sobre un asesino serial que mata a otros asesinos seriales. Es sangrienta (artísticamente sangrienta... no como en “El juego del miedo”), es dura, es sorprendente, pero también tiene un alto contenido emocional y mucho estudio psicológico del personaje (que se hace muy evidente gracias a sus geniales monólogos).

Más allá de que no me convenció un final anticlimático, y algunas temporadas son mejores que otras, tiene una premisa interesante y grandes actuaciones. Es entretenida, llena de suspenso, y nos lleva directo adentro de la mente de un asesino serial, sus pensamientos, sus motivaciones, sus batallas internas.

(#16) “Buffy” (1997 – 2011)

Si hay una serie que quiero volver a ver es “Buffy”, que significó muchísimo para mí durante mi adolescencia. Gracias a esta genialidad de Joss Whedon me volví adicto a las series y comencé a seguirlas semana a semana.

Emergiendo de las cenizas de una fallida película de 1992, fue la serie que puso a Joss Whedon en el mapa y nos mostró los beneficios de un rol femenino protagónico fuerte. La carta ganadora fue que el cast secundario, que acompañaba a Sarah Michelle Gellar, era tan interesante como ella, y a veces más. Willow, Anya, Xander, Giles, Spike, Angel, etc.

En Buffy, las tramas alcanzaron un nivel estilístico importante. En mi caso, fue la primera vez que vi capítulos donde los personajes no hablaban, o que eran todos musicales. El creador nunca se conformó con una fórmula exitosa, sino que fue tomando nuevos riesgos con cada temporada.

Cuando llegó su última temporada (la séptima) Whedon ya había reinventado la televisión sobrenatural. Es cierto que ya había series del estilo (como “Twin Peaks” o “The X-Files”) pero Buffy supo tomar un montón de ideas bizarras, mezclarlas todas juntas y sacar un producto inteligente.

(#15) “Family Guy” (1999 – Actualidad)

¡La serie ideal para reír con amigos o solo! Humor ácido, políticamente incorrecto, lisérgico y desubicado, pero siempre original. “Family Guy” logró generar todo un culto de seguidores, sobrevivió a la cancelación y, a diferencia de Los Simpson que murieron en su décima temporada, sigue siendo bueno como siempre.

El verdadero barómetro de la popularidad de una serie lo marca su cancelación, y en este sentido “Family Guy” fue un ejemplo claro. La cantidad de feroces acusaciones que recibió Fox prácticamente la obligó a ponerlo al aire de nuevo.

Lo que me encanta de esta comedia de Seth McFarlane es que todos sus protagonistas son graciosos, y nunca sabés en qué momento va a saltar una escena absolutamente incoherente que te haga descotillar de la risa. Nadie se salva de la burla en esta serie plagada de referencias culturales y chistes sobre el sexo, la raza, la política, la religión, etc. Es como que los creadores hacen realmente lo que se les antoja, y por eso la disfruto tanto. Es un producto muy cuidado en cuanto a lo estético, las voces son fenomenales y cada episodio desborda originalidad.

(#14) “Prison Break” (2005 – 2009)

Solo conozco una serie que tenga más adrenalina compactada que “Prison Break”

No es fácil hacer una serie sobre un par de fugitivos que te enganche, no digo en cada capítulo, ¡sino en cada bloque!

Cada una de sus cuatro temporadas tiene un enfoque muy diferente, pero para mí son todos excelentes. Algunos disfrutarán más la primera, pero creo que cada una tiene su encanto. No solo la trama es genial, sino que además cada actor aporta muchísimo a la serie. Wentworth Miller es el mejor Michael, sus expresiones faciales lo hacen verdaderamente indescifrable. Robert Knepper encarna a T-Bag, un pedófilo homicida que uno ama odiar. Por supuesto lo tenemos también a Alexander Mahone (William Fichtner) el punto más fuerte de la historia, que es el villano de la segunda temporada y luego termina uniéndose al grupo.

Más allá de que es, básicamente, un thriller, “Prison Breaktrabaja muy bien con el tema del amor entre hermanos, y las cosas que uno llegaría a hacer para proteger a su familia y amigos. A su vez explora las complicaciones de la vida tras las rejas.

¿Vieron alguna vez una película de acción que te mantiene al filo de la silla durante dos horas? (“El fugitivo”, por ejemplo, o “La roca”) Imaginen ahora que mantienen esa secreción de adrenalina durante las 80 horas que dura “Prison Break” (repartidas en 4 temporadas). Es una serie única del creador Paul Scheuring que no pretende ser compleja, sino brindar un entretenimiento seguro y sostenido. Tremenda serie.

(#13) “Los Simuladores” (2002 – 2003)

Esta es la única entrada de un producto argentino a mi TOP-20. La televisión local argentina nos tiene acostumbrados a productos muy ligeros que evidencian poca creatividad y casi nula calidad. Los productores parecen estar más preocupados por las mediciones del rating que por la originalidad de sus producciones.

Pero dentro de este contexto, en el 2002 nos encontramos con una joyita. En materia de televisión argentina, nada puede superar a este producto de Damian Szifron (que recientemente nos voló la cabeza a todos con “Relatos Salvajes”, su última película), toda una irrupción de frescura en la televisión de aquel año. 

La historia, altamente creativa, nos mostraba las aventuras de un grupo de personas que “resolvían todo tipo de problemasa través de métodos de actuación y simulación. Cuando a esta premisa le sumamos mucho humor (del argentino que popularizaron Casero o Capusotto), temas realistas (con los que uno se puede identificar), grandes cameos y destacadas actuaciones de los protagonistas, algo de acción y eventos históricos reales, el resultado es el producto argentino más sobresaliente de todos.

El formato fue exportado a todo el mundo, y hoy en día existen “Los Simulares” chilenos, mexicanos, españoles ¡y hasta rusos! Los cuatro protagonistas se convirtieron en nuevos héroes urbanos, bien porteños, seguros, solemnes, y siempre esbozando una confiable sonrisa al final de cada episodio.


Los “unitarios” argentinos suelen ser de calidad (no puedo decir lo mismo de las telenovelas). “Tiempo Final” me pareció excelente, y también contamos con algunas brillantes como “Tumberos”, “Todos contra Juan” y “Epitafios”. Todos destilaban creatividad en sus guiones, calidad de la dirección y actuaciones formidables. Pero el insuperable es, sin duda, “Los Simuladores”. Un unitario de solamente dos temporadas que es absolutamente maravilloso.

(#12) “The Walking Dead” (2010 – Actualidad)

¿Por qué nos encantan las historias de zombies? Ciertamente es un tema que da para todo un post, pero la realidad es que nos apasionan. Cualquier fan de George Romero sabe que nunca antes había existido una serie de TV sobre zombies, mucho menos una como The Walking Dead.

No es un show de explosiones sangrientas de terror gore, sino una excusa para mostrar un escenario apocalíptico donde los sobrevivientes deben aprender a convivir bajo un nuevo orden, con reglas sociales diferentes. Esta no es una serie que se adhiera a la estructura narrativa convencional.

Algo que me encanta de The Walking Dead (que está por comenzar su quinta temporada) es que supo crecer con cada año, no solo en presupuesto, sino también a nivel argumental, tocando temas cada vez más complejos y reciclándose a sí mismo para no volverse repetitivo.

AMC es un canal que sabe lo que hace. Sus dramas adultos (Breaking Bad, Mad Men) siempre tienen algo distinto para aportar al género, y trabajan con niveles de profundidad intensos. Por supuesto, “The Walking Dead” tiene sangre, zombies, muertes horribles, batallas increíbles, giros argumentales y todos los clichés del género. Pero mantiene un nivel artístico impecable, que se suma a niveles de adictividad insuperables.

(#11) “Scrubs” (2001 – 2010)

¡Adoro Scrubs! Excelentes personajes (todos, definitivamente todos), divertidas escenas, insuperables diálogos (¡Dr. Cox!) y un inesperado impacto emocional al final de cada episodio. Siempre odié las series de médicos (ER Emergencias, House, Grey´s Anatomy) pero Scrubs va por otro lado. Sí, son doctores trabajando en un hospital, pero la serie se enfoca en los pormenores del día a día y en el crecimiento personal de cada protagonista.

Cuando la vi por primera vez (la pasaban por el canal Sony) me pareció brillante la idea de hacer una sitcom de médicos sin la sangre, sin las familias llorando, sin los gritos. El guión te hace reír, llorar, sufrir y sentir felicidad junto a los protagonistas. La serie siempre se esfuerza más por ser fantasiosa (a veces surrealista) y permitir que el absurdo domine las historias

Me encantaba Dr. Cox, me hacían morir de risa los ataques de “puteadas alemanas” de Elliot y JD y Turk son el mejor bromance que vi en televisión. (¿Mencioné que me encantaba Dr. Cox?).

Friends era buena, pero Scrubs estaba a otro nivel, definitivamente.

Había otros dos grandes puntos fuertes en Scrubs. El primero fue la música, que representó para mí un nuevo descubrimiento de gustos y talentos. La música en una serie es un punto fundamental para mí, y la de Scrubs no tenía comparación. Gracias a Scrubs conocí Five for Fighting, The Replacements, Colin Hay, Lazlo Bane y Howie Day, entre tantos otros.

El segundo gran acierto fue desechar las risas pregrabadas y los “cuartos de tres paredes” tan utilizados. Esto me hizo ver que el cast era realmente gracioso. Hoy es algo convencional que vemos en otros shows (The Office, Arrested Development, Modern Family) pero por esa época era una ruptura de la tradición. Scrubs fue la primera serie (si mi mente no me falla) que aplicó esta nueva modalidad.


Las risas pregrabadas son una forma sencilla de insultar al espectador, de decirle: “ahí tenés que reírte, en esa parte”. No me terminan de convencer. Muchas series serían dolorasamente incómodas sin esa ayuda mágica. Si no me creen, vean este video de The Big Bang Theory que muestra una escena sin el laugh track:


Quiero hacer un último comentario sobre el final de la serie (en la temporada 8). Es uno de los mejores que vi hasta ahora. De alguna forma, Scrubs siempre subo como marcar todas las cosas que me habían sucedido en mi vida. Apliqué varias lecciones a diferentes aspectos de mi vida, de la secundaria, de la universidad y ahora de adulto. Y el final fue como una despedida muy emotiva de una serie que significó mucho, y que estoy pensando volver a ver completa. ¡Excelente y sin desperdicio!

HASTA ACÁ LLEGO POR HOY. Estas son las 10 primeras series que incluyo en mi TOP 20. Para mí son todas de lo mejor, lo más original, lo más innovador que he visto en la televisión, y las recomiendo ampliamente. ¿Qué otra serie agregarían? ¡Dejen sus comentarios!

PROXIMAMENTE: Grandes series de mi vida, puestos 11 al 1.

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8 comentarios:

  1. Ahhh! Me hiciste recordar muchas series, comparto tu opinión sobre Lost, decepcionó el final y dejó muchos cabos sueltos, pero fue una buena serie. Family Guy: excelente!!! Los simuladores me encantó, realmente. En tu lista hay deudas personales, pero ya te he dicho anteriormente que no veo mucha tele. Gracias por tu reseña, me dieron ganas de ver algunas. Saludos

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    1. ¡Esperemos que esas "deudas personales" aparezcan en los puestos del 10 al 1!

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  2. Sherlock es de mía favoritas, los actores son muy buenos y aunque hay que esperar mucho entre temporada y temporada mere la pena con creces! (Y es comprensible porque es como rodar 3 películas). Buffy... Que decir de Buffy? Es una serie que marcó mi infancia y tengo muchas ganas de volver a verla. Scrubs nunca la he seguido, han sido capítulos sueltos los que he visto pero la verdad es que no me convence demasiado, no está mal pero tiene algo que no me hace disfrutarla tanto como debería.

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    1. Sherlock es increíble, pero no la pude poner más arriba en el TOP todavía. Supongo que es porque la serie todavía está creciendo y en emisión. Viene mejorando temporada a temporada, ¡pero se hace desear tanto! (Te juro que preferiría un capítulo al mes, jaja).
      Buffy me marcó también, tremenda serie.

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  3. Muy buen resumen de lo que sucedió con Lost. También muy bueno lo que dijiste acerca de Family Guy y Los Simpson, ¡apoyo esa moción con toda violencia!, aunque no se si murieron en la 10, que mutaron para peor (para mucho peor) seguro.
    Brindo por la inclusión de Los Simuladores en tu lista.

    Y me diste ganas de ver True Detective y la de Sherlock.

    Muy buen laburo, esperaremos las próximas 10 y te meto presión: ¿Breaking Bad nº1?

    Abrazo!

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    1. Mirá Sherlock y True Detective. Es el momento de hacerlo porque están recién comenzando (Sherlock arranca la 4ta temp el año que viene, y True Detective la segunda).
      Breaking Bad entra en el top 10... es todo lo que puedo decir, jaja.

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