La nostalgia por nuestras épocas de pre-adolescentes, el místico año 1999 y una curiosa amistad con un tal Martín “El Palo” Ferreira son las características de este nuevo cuentito, el #62 publicado en el blog. No quiero decir mucho más porque tiene sus vueltas de tuerca. ¡Espero que lo disfruten!
Si les gustó, me hacen un cariño enorme compartiéndolo
con otros. Si les pareció una cagada, se quedan bien calladitos… así otro
lector cae en la trampa y se pega un embole bárbaro.
Por acá encuentran la versión narrada.
