Gone Girl
(2014) comienza y termina con
la misma escena. Amy está
acostada sobre el lecho de Nick y
levanta la cabeza para mirar a la cámara. Pero una misma mirada tiene evocaciones
muy diferentes porque sabemos todo lo que pasó en la película.
Es un ejemplo perfecto de un “bookend ending”,
técnica narrativa en la cual se utiliza una misma escena tanto para el
principio como para el final de la historia. Funciona para mostrar cómo han
cambiado las cosas a lo largo del desarrollo… o cómo no han cambiado en lo
absoluto.
Hoy, en el capítulo 7 de “Técnicas narrativas”: las
ventajas de un final tipo “bookend”.

