lunes, 19 de octubre de 2020

La historia de Alan Smithee: el director inexistente


Desde el comienzo de su carrera en 1969, hasta su retiro en 2000, dirigió una centena de producciones en prácticamente todos los géneros. Claro que ayudó que él, en realidad, no existiera. La historia del director fantasma, Alan Smithee.



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Seudónimo de un director inexistente

Desde finales de los sesenta, el nombre Alan Smithee se estableció como seudónimo oficial para directores que, insatisfechos con el resultado final de su trabajo, preferían desvincularse formalmente del mismo.

Casualmente, “Alan Smithee” es también un anagrama de “The Alias ​​Men”. Así, Smithee solo tiene a su nombre las películas que nadie más quiere, pero ningún otro director inexistente ha trabajado tanto como él.

Aunque sus obras eran de calidad muy variable, con algunas películas que sufrieron una reacción violenta, este director inexistente acumuló una tasa de productividad verdaderamente admirable. Su página oficial de IMDB lo acredita como responsable de 107 títulos que incluyen no solo largometrajes, sino también episodios de TV y videos musicales.


Si bien en un primer momento había que cumplir una cierta cantidad de requisitos mínimos para que la Directors Guild of America (DGA) te permitiera usar el seudónimo, Alan Smithee terminaría siendo casi de dominio público a lo largo de las décadas, llegando incluso a las manos de guionistas, ayudantes de dirección y directores de fotografía rebotados.


El nacimiento de Alan Smithee

Entonces, ¿quién es Alan Smithee? ¿Cómo surgió? Toda historia tiene un comienzo. Ésta inició con Death of a Gunfighter, un western estrenado en 1969. Las constantes peleas entre su actor principal, Richard Widmark, y el director Robert Totten eran tan fuertes que el protagonista logró su cometido: que el estudio despidiera a Totten.

Don Siegel fue quien lo sustituyó. Él consideró injusto que aquella práctica (perfectamente habitual durante la época) lo obligara a atribuirse los méritos de su antecesor en el cargo. Totten, sin embargo, había quedado tan estresado durante la filmación que no le interesó aparecer en los créditos. Entonces, la DGA tomó la decisión de inventar a una persona ficticia y acreditarla.

Una vez creado Alan Smithee, el sindicato lo aprovechó como comodín para casos donde el producto final no representaba la visión real del director. En la mayor parte de las ocasiones, eso se traducía en un montaje final supervisado por el estudio a espaldas de su director.


Las “grandes” películas del director inexistente

Uno de los casos destacados fue el de David Lynch y su película Dune. Lynch removió su nombre del corte extendido de Dune, que no solo fue dirigido por Alan Smithee sino escrito por un tal Judas Booth (seudónimo que es una combinación de Judas Iscariote y John Wilkes Booth, utilizado por un autor que desea desvincularse de una obra escrita).

Como resultado del infame y trágico incidente del helicóptero en el set de Twilight Zone: The Movie, a un segundo asistente de dirección le quitaron su nombre de los créditos y lo reemplazaron con el seudónimo del director inexistente.

El siempre controversial Alan Moore está completamente disgustado por todas las adaptaciones cinematográficas de sus trabajos, y ha solicitado que simplemente se le llame Alan Smithee por cualquier ficción basada en sus ideas.

Sidney Lumet utilizó el seudónimo para la edición televisiva de la película de 1990 Q & A. Alan Smithee fue el único director con las agallas para tratar de llenar los zapatos del propio Alfred Hitchcock al hacer una secuela de The Birds. The Birds II: Land’s End (1994) lleva este crédito porque el director Rick Rosenthal no quería su nombre allí.


The Birds II: una auténtica obra de arte...

Ejemplos hay a montones. En muchos casos se trata de producciones clase Z y de cuestionable calidad. Kevin Yagher, el director de Hellraiser: Bloodline (¡la cuarta!) no estaba contento por la forma en que el estudio cortó fragmentos de la película y eligió ser acreditado como Alan Smithee.

En la lista de destacadas podríamos incluir: City in Fear (1980), Stitches (1985), Solar Crisis (1990) y National Lampoon’s Senior Trip (1995), además de otros cientos de films firmados por un director inexistente.


La llegada de Burn Hollywood Burn

El paródico falso documental Burn Hollywood Burn (1997) vino a cambiar aquellas reglas de juego originales, finalizando el uso aprobado de Alan Smithee como director ficticio (si bien siguieron apareciendo casos “no oficiales”).

Gira en torno a un director que quiere que se elimine su nombre de su película, pero se ve obstaculizado por el hecho de que se llama, literalmente, Alan Smithee. Búsquenlo porque es fantástico (me lo van a agradecer después). Los cameos son imperdibles, el humor recontra funciona y el comentario social a la industria del cine no tiene desperdicio.


Burn Hollywood Burn (1997)

Una combinación de confusión con la prensa que rodeaba a la película y al director real del film, Arthur Hiller, queriendo que se quitara su nombre, creó una extraña maraña metatextual donde, bajo las reglas de la DGA, una película sobre un supuesto Alan Smithee tuvo que acreditarse a Alan Smithee.

Superada la bizarra campaña promocional de esta meta-película de Smithee, tanto los estudios como el sindicato consideraron que era hora de apagar la música y terminar la fiesta.

Desde entonces, los alias se seleccionan caso por caso. La popularidad del nombre es tal que la página IMDB de Smithee tiene varias entradas posteriores a 2000 (ninguna de las cuales presumiblemente está bajo la jurisdicción de la DGA).

Kiefer Sutherland tiene el «honor» de ser la última persona en usar a Alan Smithee antes de que el nombre fuera oficialmente retirado, con Woman Wanted de 1999 (que también protagonizó).

Entre los ejemplos más actuales de directores ficticios encontramos la famosa película “perdida” de David O. Russell (Accidental Love, 2015) que se estrenó bajo el seudónimo de Stephen Greene y la producción que llevó a Keanu Reeves a conocer a Ana de Armas (Exposed, 2016), dirigida por un inexistente Declan Dale.

Por supuesto que la referencia al director inexistente en Los Simpson no podía faltar:



Alan Smithee en Scooby-Doo

No quiero dejar la nota sin hacer una última mención especial a Alan Smithee. Como fan absoluto de Scooby-Doo, estuve muy a la expectativa de Scooby-Doo: Return to Zombie Island (2019), estrenada en honor al 50 aniversario de la franquicia.

Amé esa película y, curiosamente, es odiada por todos los fanáticos más acérrimos del Gran Danés. Hay quienes opinan que, siendo una secuela directa de Scooby-Doo on Zombie Island (1998), arruina completamente a la mejor producción que alguna vez se concibió para esta saga. Y hay algo de razón en esto.

El tema es lograr dejar el purismo de lado y entender que Scooby-Doo se ha reinventado muchísimo a lo largo de 50 años. Sin ir más lejos, la apestosa Scoob! (una de mis grandes decepciones en lo que va del año) es una reinterpretación lamentable que busca emular la fórmula superheroica de Marvel.



Return to Zombie Island es una gran aventura que ofrece una secuela más cómica que terrorífica de aquel clásico noventoso. Representa, también, un regreso al Scooby-Doo en su mejor forma. Los chistes funcionan, el misterio es atractivo (y hasta bastante metatextual) y los personajes son fieles a su naturaleza.

De hecho, uno de sus personajes se llama, justamente, Alan Smithee. Es un director de cine decidido a hacer una película de terror después de buscar en el blog de misterios sin resolver de Velma. Durante la trama descubrimos que él es el responsable de atraer a la pandilla con unas vacaciones falsas para forzarlos a filmar.


Alan Smithee en Return to Zombie Island (2019)


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¿Conocían la historia del director inexistente? ¿Hay alguna película bajo el seudónimo de Alan Smithee que nos recomiendan?

Nota originalmente publicada en Alta Peli.

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=>> Otros posts sobre CINE en el blog: “Los intertextos literarios de Jesse y Celine”; “Todo es un remix: breve introducción a los clásicos de cine”; “El faro como símbolo en la ficción”; “¿Quién es el asesino de Memories of Murder?”; “Los secretos de Under the Silver Lake”.

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5 comentarios:

  1. Algo había oído pero no recordaba esta historia.
    Creo que podría escribir una historia, en que surja un ser creado por la imaginación colectiva, que se materialice como un malvado director, que quiere seguir existiendo.

    Interesante entrada.

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    1. Interesante propuesta narrativa. Qué bueno verte por acá nuevamente.

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  2. Hola Lucho. Yo también te tenía abandonado... ¿cómo andás?
    No sabía de todo esto. Y lo curioso, que ya resaltó el Demiurgo, es que en el blog del amigo Josep se habló de aquella primera aparición de Alan Smithee

    http://elblocdejosep.blogspot.com/2020/10/la-primera-y-mejor-pelicula-de-allen.html

    Lo que más me interesó de todas maneras es Burn Hollywood Burn
    ¡La tengo que mirar! una genialidad

    Abrazooo

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    Respuestas
    1. Ya me estoy pasando por esa notita. Bueno tenerte de regreso. Acá vamos a seguir siempre firmes, yo y mis clones.

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  3. Que loco todo no ? Buena nota Lu..

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