viernes, 22 de marzo de 2019

Técnicas narrativas (VII): las ventajas de un final “bookend”


Gone Girl (2014) comienza y termina con la misma escena. Amy está acostada sobre el lecho de Nick y levanta la cabeza para mirar a la cámara. Pero una misma mirada tiene evocaciones muy diferentes porque sabemos todo lo que pasó en la película.

Es un ejemplo perfecto de un “bookend ending”, técnica narrativa en la cual se utiliza una misma escena tanto para el principio como para el final de la historia. Funciona para mostrar cómo han cambiado las cosas a lo largo del desarrollo… o cómo no han cambiado en lo absoluto.

Hoy, en el capítulo 7 de “Técnicas narrativas”: las ventajas de un final tipo “bookend”.




***

Un cambio de perspectiva

Gone Girl es una de esas películas que, a esta altura, tenés que haber visto. Porque es realmente buena, porque es una adaptación de Gillian Flynn y porque la dirigió David Fincher, que nunca decepciona.

El día de su quinto aniversario de boda, Nick Dunne (Ben Affleck) informa que su esposa Amy (Rosamund Pike) desapareció de forma misteriosa. Antes de que se dé cuenta, se ve envuelto en un circo mediático y policial donde la imagen de felicidad familiar que vendía comienza a ponerse en tela de juicio. El interrogante en boca de todos es: ¿Nick mató a su esposa?

Con esta premisa se teje un thriller fascinante en el que nada es lo que parece.


"Si hay un 1% de probabilidad de que yo haya matado a mi mujer, 
tenemos que considerarlo como una certeza absoluta..."

#SpoilerAlert en 3… 2… 1…

Resulta que la esposa es una loca de mierda que fingió todo para poder culpar a su marido de una infidelidad. Pero ella no es sólo una loca, sino que además roza lo psicótico.

Goge Girl es una historia sobre las perspectivas, y por eso ese final “bookending” calza tan perfecto. La primera escena nos muestra a una Amy dulce e inocente. ¿Quién querría matar a alguien así?

La última escena es prácticamente la misma que la primera, aunque con mínimas variaciones en la mirada de Amy. Es suficiente para que entendamos la sutileza. Para el final ya nos quedó claro que ella es una predadora escalofriante y una manipuladora capaz de cualquier cosa. Ganó el juego, dominó completamente a Nick y ahora tiene el control total.


Sip... esa sería la mirada de una loca de mierda...

Los beneficios de un bookend ending

Aggressive Retsuko es un buen animé de Netflix que recomendé en esta nota. Si sentís que tu oficina es una prisión de capitales, que tu jefe te maltrata, que tu vida arranca después de las 5 p.m. y que, cada tanto, necesitás una válvula de escape para dejar salir la ira, entonces éste es el animé para vos.

La serie refleja con ironía (¡y mucho death metal!) el atroz desencanto del trabajo empresarial. Comienza con la protagonista, Retsuko, entusiasmada por ser contratada por una compañía. Triunfante, salta y cae mal, con lo que se doble el tobillo. Al final de la primera temporada, y luego de todo lo que le sucedió, ella todavía confía en poder tener un mejor futuro laboral, salta y, esta vez, aterriza bien en el suelo.


La zombificación laboral de Retsuko

El bookend ending representa, con una misma escena y una misma acción, todo lo que ella ha aprendido durante el transcurso de la serie. Ahora puede afrontar mejor los desafíos que le entrega la vida y está esperanzada por lo que va a venir.

Hablando de animé, Death Note utiliza esta técnica en un momento clave, pero comentarlo sí sería arruinar una de las mejores series japonesas de la historia.

En materia de animación, seguramente recordarán El Rey León,  que inicia con los animales viendo el nacimiento de Simba con un número musical y finaliza de la misma forma, pero con el nacimiento del hijo de Simba y Nala (también con el mismo número musical hasta que llega el título).

Seinfeld –esa serie de la que no me canso de hablar– tiene al primer episodio con Jerry comentando algo sobre que el segundo botón de la camisa de George está ubicado en un lugar extraño. Al final de la serie, los cuatro protagonistas están sentados en la cárcel debido a todo el mal que causaron. Jerry, una vez más, destaca la rareza del botón en la camisa de George.


«George: Haven't we had this conversation before?
Jerry: You think?
George: I think we have.
Jerry: Yeah, maybe we have.»

El creador, Larry David, explicó que quería que “la serie sobre nada” terminara justo adonde comenzó, haciendo que, efectivamente, no haya llegado a ningún lugar. Los personajes de Seinfeld nunca aprendieron nada valioso y siguen siendo las mismas personas de mierda que cuando todo comenzó.

Algo similar le sucede a Walter White en Breaking Bad, cuando acomoda el tocino en su cumpleaños N°50 (al principio de la serie) y N°52 (al final).


"You are baconberg"
"You goddamn right"

Bookend Endings en el cine

Belleza Americana comienza y finaliza con una toma aérea de la calle residencial adonde la mayor parte de la historia transcurre.

Al gran Wes Anderson le gusta mucho utilizar esta técnica. The Darjeeling Limited inicia y termina con personas corriendo a un tren que están por perder. The Life Aquatic with Steve Zissou arranca con la premier de la parte uno de un documental y finaliza con la segundo parte. Moonrise Kingdom (mi favorita del director) tiene a los chicos del campamento leyendo y escuchando ópera.


Wes Anderson siendo Wes Anderson

El año pasado tuvimos Bohemian Rhapsody en los cines, una película que arranca con Freddie Mercury entrando a concierto Live Aid y finaliza con ese mismo concierto, pero en versión completa.

Otras películas clásicas como Citizen Kane y Forrest Gump también hacen uso de esta técnica. En el primer caso, para denotar que el misterio que fue Charles Foster Kane continuará como tal. La segunda para indicar que todo va a comenzar nuevamente, esta vez con el hijo de Forrest.

Hay muchísimos más ejemplos. El caso de Hellboy (2004) es particularmente interesante. Inicia con un monólogo del Dr. Trevor Bruttenholm:

«What is it that makes a man a man? Is it his origins, the way things start?
Or is it something else, something harder to describe?»

Y finaliza con un monólogo que imita y responde el primero, en este caso del agente John Myers:

«What makes a man a man? A friend of mine once wondered. Is it his origins?
The way he comes to life? I don't think so. It's the choices he makes.
Not how he starts things, but how he decides to end them.»

Mientras que en esa hermosa película que es Her (2013), el personaje de Joaquin Phoenix inicia y termina la historia escribiendo y enviando una sentida carta, en el thriller Identidad (2003) tenemos un mismo poema sobre un “hombre subiendo las escaleras” que tiene connotaciones muy distintas.


Joaquin Fuckin Phoenix. And fuckin robots...

¿Qué más?

Pulp Fiction (1994) comienza y termina con Ringo y Honey Bunny en la cafetería (en el medio pasa de todo). Trainspotting (1996) tiene el mismo speech de “elegir la vida” pero con entonaciones diferentes. El discurso del final es más sincero y esperanzador, expresando la verdadera intención del personaje de Ewan McGregor por elegir la vida. Love Actually (2003) tiene algo similar, pero con una escena que ocurre en un aeropuerto.

Bookending en la vida real

Como puede verse, esta técnica narrativa es mucho más común de lo que aparenta, sólo que quizás no solemos prestarle tanta atención.

¿Y en la vida real? El planeta Tierra comenzó como una masa infernal, caliente e inhóspita y –en sus momentos finales dentro de un billón de años– terminará del mismo modo.

Curiosamente, cuando la humanidad se extinga, muchas de las edificaciones más icónicas se van a deteriorar en orden inverso a cómo y cuándo fueron construidas: los más modernos rascacielos van a ser los primeros en colapsar. Quedarán las estructuras ancestrales (como las pirámides) a las que les tomará milenios desaparecer.


Imagen real del futuro que nos depara

Un último bookend loco de la vida real: Mark Twain, el escritor de títulos como Tom Saywer, nació muy cerca de la aparición del cometa Halley en 1835. Usualmente bromeaba que el moriría cuando el cometa volviera a pasar por el planeta. Murió un día después de su reaparición en 1910.

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BONUS TRACK: Cuando el silencio invade, hasta los grillos escapan. Escribí una historia sobre las formas que toman los demonios internos de la depresión. Retratos del silencio. Ahí aproveché la técnica de un final bookend. ¡A ver si puede detectarlo! =)

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