Este año quiero poder dedicarme más a mi arte (escritura, podcasts, etc) y menos a la Prisión de Capitales. Veremos si lo consigo. Por lo pronto, al menos acá les presento el cuento #60 del blog.
Se me ocurrió charlando con mi hermano Tomás sobre
cómo los sillones, en realidad, te eligen a vos. La charla no tuvo mucho
sentido. El título de este cuento no tiene sentido. El texto en sí… la verdad
que tampoco… ¡que lo disfruten!

