Con un modesto presupuesto de $10 millones y un
estreno en Sundance completamente virtual, CODA
logró mantenerse vigente como para llevarse (para sorpresa de muchos) el máximo
galardón al cine. No sé si merecía un Oscar a Mejor Película, pero tiene algo
de sentido. Se siente diferente, creativa y es realmente inclusiva.

