jueves, 19 de julio de 2018

Reinvención vampírica: los logros de “Entrevista con un vampiro”


Uno puede estar tentado a pensar que tenemos que culpar a Stephenie Meyer por esta nueva ola de vampiros sensibles, chispeantes y sexys. Pero en realidad fue otra mujer la responsable de la popularidad de estos monstruos: Anne Rice. En esta nota voy a explorar la adaptación de una de sus mejores novelas: Entrevista con un vampiro (1994).



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El verdadero Crepúsculo

Anne Rice escribió ficción de vampiros que se seducen unos a otros mucho antes de que fuera cool. O, dicho de otra forma, Rice escribió ficción gótica y erótica antes de que los géneros colapsaran en el desastre que tenemos hoy.

Fue en 1976 cuando la autora tomó el clásico mito del Drácula de Bram Stoker –la idea de que los vampiros son cazadores despiadados, sin consciencia y con un apetito insaciable por la sangre– y le dio una vuelta de tuerca, reinventando este tipo de relatos.


 Una vieja cachonda y su serie literaria...

Luego de publicar la novela, ella misma escribió un guión cinematográfico y pasó las siguientes dos décadas peleándose con Hollywood y todos sus escritores que buscaron retorcer la esencia de la obra. Los grandes estudios quisieron eliminar todo lo oscuro y sensual de su oscuro y sensual libro que estaba pensado para una audiencia específica. Pero ya llegaremos a esto.

¿De qué va la historia?

Entrevista con un vampiro es la primera de las Crónicas Vampíricas, una saga literaria de doce novelas que siguen al personaje Lestat de Lioncourt (Tom Cruise en la película) a lo largo de los siglos, a medida que va conociendo a enigmáticos vampiros, buscando el sentido de su vida, el origen de su especie y una forma de poder alimentarse manteniendo cierto código moral.


La adaptación de 1994, dirigida por Neil Jordan, es una loca fusión entre fantasía gótica, romance melodramático, drama existencialista, terror y película de época.

La protagoniza un elenco tremendo: un destacado Tom Cruise, un apenas eficiente Brad Pitt, Antonio Banderas (quizás no la mejor elección) , Christian Slater (sin demasiado para hacer) y una joven y sorprendentemente sólida Kirsten Dunst en uno de sus primeros roles (al año siguiente haría Jumanji).

La cosa es más o menos así. En el presente, el vampiro Louis de Pointe du Lac (Brad Pitt) le cuenta su vida a un joven reportero, Daniel Molloy (Christian Slater). Resulta que en 1791, Louis era dueño de una plantación al sur de Luisiana, América. Luego de la muerte de su esposa e hijo durante el parto, perdió todas sus ganas de vivir, llegando a considerar el suicidio.

Fue entonces cuando se topó con Lestat, un egocéntrico, agrandado y jocoso vampiro que lo transformó en uno de los suyos. Ambos inician una relación que atraviesa siglos enteros.

La película fue un éxito de taquilla y hoy es considerada un clásico de los noventa. Admito que no resistió demasiado el paso del tiempo. Hoy se ve bastante tonta, con las pelucas, dientes falsos, efectos especiales pobres y su tono extremadamente dramático. Sin embargo, pasada la media hora se convierte en una experiencia fascinante. La verdad es que la terminé disfrutando.


"Please to meet you...hope you guess my name..."

Lo interesante de Entrevista con un vampiro es que rápidamente se saca de encima los viejos mitos (como el ajo o la estaca) para pasar a narrar una historia que rompe con el molde tradicional del vampiro (antes identificado con las adaptaciones Drácula y las tradiciones europeas).

En su lugar, acá vemos a vampiros-humanos que sufren, sienten y experimentan dolor al tener matar para sobrevivir.

El verdadero atractivo de la historia llega cuando entra en escena la niña Claudia (Kirsten Dunst en una de las mejores interpretaciones de un niño que alguna vez vi). Vagando por las calles de Nueva Orleans, Louis encuentra a la niña junto al cadáver putrefacto de su madre afectada por la plaga. Él no puede resistirse más y se alimenta de ella.

Un momento más tarde, Lestat le revela a Louis que la convirtió en vampiro para obligarlo a quedarse con ellos, formando una extraña y atípica familia. Como toda clásica historia de abuso doméstico, las cosas sólo empeoran a partir de este punto…

El subtexto homo-erótico

El primer detalle que salta a la vista es el subtexto homo-erótico. Lestat y Louis crían a un hijo juntos (que Lestat convirtió en un intento de mantener a su Louis con él) y ambos pelean como una vieja pareja de casados. Si bien la película no muestra nada sexual específicamente, la relación entre ambos es muy íntima y está claro que va más allá de una sencilla amistad.

A lo largo de la trama, el sexo adquiere una importancia fundamental. No por su presencia, sino justamente todo lo contrario, por su ausencia.  Todos los personajes son seres seductores, pasionales, románticos, especialmente bellos.


"Maldito sexy, alto y sensual Brad"

La obra literaria es mucho más explícita, con Louis y Lestat literalmente compartiendo su ataúd por las noches. En la película, sin embargo, la cuestión homo-erótica se trabaja con más sutileza, si bien tiene una presencia innegable.

Entrevista con un vampiro tiene dos claros momentos. La primera mitad se enfoca en Lestat mientras que en la segunda hacen su aparición Armand (el personaje de Antonio Banderas) y todos los demás vampiros de París.

Allí transcurre la que quizás sea mi escena favorita: en el teatro “Les Vampires”, un grupo de chupasangres haciéndose pasar por actores mata en escena a una joven que suplica ayuda ante la mirada de un público asqueado que cree que ella está actuando. Brillante.

Existe también un juego de seducción entre Louis y Armand, así como entre Claudia y Louis (elevando la temática a niveles pseudo-incestuosos).


"Antonio... todo bien con vos, pero años haciendo películas y todavía no te sale el acento"

Nuestros vampiros son diferentes

En cuando a sus poderes, estos vampiros tienen súper fuerza y velocidad. Tanta velocidad que, de hecho, los humanos no pueden ni verlos trasladarse. Estas habilidades tienden a aumentar con la edad. Ellos también pueden leer la mente (un aspecto clave para el argumento de la película) y caminar sobre las paredes, si bien éstas capacidades parecen variar entre vampiro y vampiro. No pueden transformarse en animales como murciélagos y algunos demuestran la capacidad de levitar.

Similar a Drácula, el “don oscuro” no se traspasa solamente con una mordida, debe mezclarse la sangre de vampiro con la de la víctima. Estos vampiros dejan de envejecer cuando se convierten, haciendo que sea posible tener niños eternos (como Claudia) pero está prohibido crearlos. Curiosamente, estos vampiros sí se reflejan en los espejos.

Todos los métodos “tradicionales” para lidiar con vampiros, como estacas de madera al corazón, símbolos religiosos, agua bendita, ajo y plata, son “tonterías sin sentido” según Louis, y no funcionan contra ellos. Sí necesitan dormir durante el día en ataúdes porque la luz solar los debilita y lastima (al punto de poder matarlos si la exposición es desmedida – otro punto clave de la historia).


La película muestra que el fuego los debilita mucho y la decapitación es suficiente para matarlos, pero da la sensación de que sólo otro vampiro tiene la suficiente fuerza y velocidad para hacerlo. La escena final de Brad Pitt causando caos con la guadaña califica como uno de los momentos más épicos del film.

Requieren de copiosas cantidades de sangre cada noche para sobrevivir, siendo los humanos su mejor suministro. Pueden sobrevivir con animales como ratas, pero esta dieta los mantiene apenas por encima del nivel de inanición.

Consumir sangre de un cuerpo muerto los debilita considerablemente… o directamente los mata, a menos que seas un vampiro tan viejo como Lestat, quien parece ser lo suficientemente poderoso como para sobrevivir este consumo y hasta las llamas de un mortal incendio.

Por último, los vampiros de Entrevista con un vampiro son extremadamente raros y parecen no estar psicológicamente preparados para asumir la inmortalidad por mucho tiempo. No logran adaptarse a los cambios del mundo, tienen depresiones existencialistas y pierden el impulso para seguir viviendo. El más viejo tiene apenas unos 400 años.


Claudia en una de sus clásicas manipulaciones

La adaptación que la autora amó

Para 1994, la película estaba finalmente en producción, pero Anne Rice ya había perdido toda su fe en Hollywood (recordemos que estuvo casi dos décadas entre idas y vueltas).

Y lo peor fue cuando se enteró que Tom Cruise representaría al antihéroe Lestat. ¿Se imaginan? Uno escribe una novela de terror gótico y Hollywood toma a tu homo-erótico dios sexual e inmortal para que el rol lo interprete el flaco de Top Gun.

Rice estaba verdaderamente indignada con su adaptación. Tanto que comenzó a hablar mal de la película sin siquiera haberla visto. Se negó a ir a los pre-estrenos o a siquiera mirar fragmentos. Eventualmente, uno de los productores le mandó una copia y ella se sentó sola en su casa a verla. Quedó fascinada.


La saga literaria de Crónicas Vampíricas...

A Rice le gustó tanto que escribió una carta abierta de 8000 palabras a sus lectores describiéndola como “perfecta”, “impecable” y “extraordinaria”. Amó la interpretación de Tom Cruise, la ambientación y la estética.

Palabras finales

En lo personal, creo que ésta es una interesante revisión del mito vampírico. Tiene momentos creativos y te atrapa completamente durante sus dos horas de duración. Es hija de su tiempo, una obra decididamente de los noventa.

Hoy la ves y te puede parecer un tanto ridícula. Cuesta acostumbrarse a Tom Cruise con peluca de ricitos rubios y dientes puntiagudos falsos. Los efectos especiales son risibles. Sin embargo, la narración te va comprando y vale la pena por las sólidas interpretaciones (de nuevo, Kirsten Dunst es una maravilla) y los giros argumentales drásticos que toma la historia.

Por cierto, si bien recomiendo darle una chance a Entrevista con un vampiro, lo mejor es alejarse por completo de su secuela, La reina de los condenados (2002). No sólo tiene un valor de producción muchísimo más bajo, sino que además pierde toda sutileza y elegancia, además de cambiar al Lestat de Cruise por un olvidable Stuart Townsend.

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2 comentarios:

  1. Me parece que hay un abismo entre Crepusculo y Entrevista con un vampiro. En la película que reseñas, los vampiros son tan peligrosos como atormentados.
    Tiene sentido que los vampiros no resistan la inmortalidad, tal vez porque antes fueron humanos. Y es posible que la humanidad no esté preparada para lo que implica.

    Me gustó lo de los vampiros como actores que actúan de vampiros, como la escena en que se alimentan de una mujer, mientras que los espectadores cree que es ficción.

    Una gran película.

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    Respuestas
    1. ¡Esa escena del teatro es tremenda! Y la cara de Brad Pitt mientras ve lo que sucede es impagable. Concuerdo: gran película.

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