Recientemente armé el post
de las mejores series de TV (en mi humilde opinión). El puesto número 1,
indiscutible, se lo llevó Seinfeld.
Y la verdad es que no soy el único que la considera la mejor de la historia de la televisión. Podría escribir un blog
entero sobre esta serie que vi miles de veces, pero hoy quería armar 5 motivos
por los cuales creo que fue revolucionaria, aquellas cosas que la
hicieron realmente memorable.
Repasemos, primero, una breve
historia de Seinfeld. Duró 172 episodios
repartidos en 9 temporadas (entre 1989 y
1998). Se fue en su mejor momento, y esa fue una decisión acertada. La
televisión de los 90´s estuvo completamente dominada por ese fenómeno social
creado por el comediante Jerry Seinfeld y el icónico Larry David.
El concepto era sencillo: cuatro
amigos viviendo en Manhattan (Nueva York) y haciendo “nada”. Comprando fruta,
esperando en un restaurant para tener una mesa, perdidos en un estacionamiento,
viendo televisión en la casa o recorriendo la ciudad. La genialidad de la serie
fue que cada episodio contaba con varias historias que se van hilando de formas impredecibles.
Además, los personas que se crearon (todos, incluso los secundarios) fueron
históricos, y cada uno brilló por diferentes motivos.
Incluso 15 años después, sigo
sintiéndome identificado con algunas cosas de los 4 protagonistas. Seinfeld me
hacía sonreír, y pensar, pero por sobre todo reír. Aplaudí miles de episodios,
uno mejor que otro, que están llenos de sutilezas, armados con una estructura brillante
y escritos de forma sobresaliente.
En este post intento destacar algunos puntos que van más allá de guiones
realmente sólidos, situaciones desopilantes y personajes inolvidables. Aquellos
detalles que hicieron de “Seinfeld” un show inmejorable. Comencemos:
Muchas series conocidas se ubican
en Nueva York (Friends, How I Met Your Mother, Sex and the City, etc.) pero todas lo
muestran como un lugar súper glamoroso. Seinfeld mostraba lo bueno, lo malo y
lo feo de vivir en una ciudad inmensa. Jerry era un exitoso comediante pero
vivía sin grandes lujos.
Eso es algo que siempre me chocó de Friends, donde los personajes tenían
departamentos carísimos con trabajos como mesera o actor de poca monta.
En cambio, Jerry y sus amigos eran
modestos, compartían taxis, alquilaban un departamento modesto y usaban el
transporte público. Así, también, lidiaban con problemas sociales, climáticos,
problemas de barrio, de convivencia, y los veías comprar fruta, lavar la ropa,
ir al baño, lavarse.
Realmente en Seinfeld veías el
estilo de vida de un ciudadano común que la rema, más allá de las situaciones
inverosímiles (y absolutamente graciosas) que les ocurrían día a día.
#4. El impacto cultural en los 90´s
Man hands. “Hello, Newman”. “It´s gold, Jerry,
gold”. “You can put your sorrys in a sack, Mr”. “Are you still master of your
domain?”. Re-gifting. Close talker. Low talker. High
talker. Innumerable cantidad de brillantes
“catch-phrases” que creó y popularizó esta serie. Pero también introdujo a la sociedad
grandes momentos memorables. Hoy me sigo riendo de las lecciones de George para parecer ocupado en el trabajo, de las
entradas de Kramer o de los motivos por los que Jerry le cortaba a una de sus
novias.
Los creadores tuvieron una
genialidad sin precedentes para describir situaciones que todos hemos vivido y
podíamos identificar. Cuando digo que hay “un
momento Simpson para cada situación de la vida”, también lo hago extensivo
el concepto a Seinfeld. El problema es que no puedo citarlo seguido por casi
nadie lo conoce tanto como yo. Las referencias se quedan en un gran silencio
incómodo (por lo que me las termino guardando).
He visto entrevistas, especiales y
el making of de Seinfeld. Casi todos
están de acuerdo en que Seinfeld fue uno de los 10 grandes motivos por los que
los 90 fueron increíbles. Se hablaba de cada episodio al lado del watercooler, y todavía hoy siguen dando
las repeticiones por Sony en una gran cantidad de horarios.
#3. El humor de lo cotidiano.
Hay teorías filosóficas (en
serio) que explican que el humor que
más nos agrada es aquel en el cual nos vemos reflejados bajo una nueva luz.
No es casual que las series humorísticas más exitosas tengan como protagonistas
a perdedores, familias disfuncionales o simplemente a gente común, más que
extrarrestres o personas extraordinarias.
Seinfeld fue ese show sobre “nada”
que en realidad hablaba de todo, de lo
infraordinario, de cosas que nosotros mismos hemos discutido en charlas con
amigos, de teorías extrañas, de reglas de moda, de conducta, de códigos
sociales tácitos. El humor se volvió atractivo por la capacidad de los
creadores de registrar las tragedias
contenidas en situaciones ordinarias. Es una idea tan sencilla que terminó
siendo brillante, y que muchísimos quisieron copiar después.
Ni siquiera el mismo Larry David
pudo colocar el mismo concepto en su show “Curb
Your Enthusiasm”, que tiene mucho de Seinfeld pero no le llega a los
talones. Sitcoms como “Modern Family”,
“Arrested Development” y “30 Rock” tienen algo de Seinfeld, y
también intentaron ese enfoque sobre el día a día, lo conocido y hasta lo
imperceptible.
#2. Adultos hablando sobre temas adultos
Hoy es muy común que las sitcom
toquen temas sensibles como la masturbación, el
antisemitismo y la homosexualidad, pero en esa época no era tan así.
Seinfeld se animó a hablar de lo que nadie hablada, y a reírse de eso. Pero
además logró otra cosa: que los temas no sonaran incómodos ni los episodios
fueran censurados.
Es célebremente conocido el
episodio “The contest”, donde los
protagonistas hacen un desafío para ver quién dura más sin tocarse. El gimmick es que nunca se usa la palabra, sino que se trabaja desde los
eufemismos. Así encontramos miles de ejemplos donde se trataron temas
complicados con mucho humor y con mucho tacto.
Pero no solo eran los temas
adultos que se veían en Seinfeld. Además experimentábamos la vida de un adulto. En las sitcoms en general nunca vemos a los
protagonistas ir al baño, sufrir las pesadas horas del trabajo, no poder dormir
por el calor y tener que dejar el departamento para que lo fumiguen. Este tipo
de situaciones cotidianas permitieron que podamos identificarnos con las
historias, a diferencia de otras series donde se la pasan en bares tomando (todos
los días y a cualquier hora) y de cita en cita.
Acá, en este punto, reside el máximo motivo por el cual Seinfeld se diferencia del resto. Fue diferente en todo, e incluso en la forma en la que trató el contenido. Abordó temas diferentes, escritos de forma sublime, con atención al detalle y –por supuesto– mucho humor.
#1. El egoísmo de los personajes y la ficción escapista en Seinfeld.
En el fondo, Jerry, George, Kramer
e Elaine no eran personas éticas. Esta temática es la que principalmente se trabaja
en la serie: no son buenas personas, y nunca cambiaron. Los episodios no tenían
un abrazo y final feliz, ni una lección de vida. Y esta, por supuesto, fue la
verdadera revolución.
¿Por qué nos sentíamos tan
atrapados por 4 personas a las que, básicamente, no les importaba nada ni
nadie? De nuevo: quizás por tenemos un poquito de ellos en cada uno de
nosotros.
#¡MiniSpoilerAlert! Se revela el final en el próximo párrafo.
***
El final fue para muchos
discutible, pero yo lo encontré tan
coherente como sorprendente. Si miramos los 2 últimos episodios de la
serie, nos vamos a encontrar con un final que nadie podría haber esperado.
Debido a su egoísmo puro, todos (los 4) terminan presos por burlarse mientras
grababan en vídeo a un gordo al que le estaban robando. Habían violado la “ley
del buen samaritano” del lugar por no haber hecho nada. Luego de un juicio en
el que volvemos a ver a todos los personajes más memorables de la serie,
terminan siendo ellos mismos en la cárcel, y Jerry está haciendo stand-up comedy frente a otros presos.
***
#¡Fin del Spoiler! Podés seguir leyendo tranquilo. =)
Lo que la serie siempre indicó, en
definitiva, es que todos los personajes de Seinfeld eran una versión exagerada
de defectos que todos tenemos como
personas. Jerry terminaba con sus novias por las razones más estúpidas y
George era un tacaño que hasta fue capaz de sacar un postre de la basura para
terminar de comerlo. Kramer no cuenta con ningún tipo de filtro y Elaine
tiene algunos trastornos de obsesiva-compulsiva.
Para mí fue algo original contar
con personajes sin conciencia. Nadie se va a las piñas con un niño enfermo, le
roba una bolsa de pan a una anciana o se toma siestas a escondidas en su
escritorio de oficina. Parecía como si ellos no supieran distinguir entre lo
que estaba bien o estaba mal, y por lo general actuaban únicamente bajo
interés propio. Por supuesto, esta premisa permitió generar situaciones donde te descostillabas de risa por las cosas
que terminaban sucediendo por efecto dominó.
En este sentido, hay autores que
han considerado a Seinfeld como “ficción
escapista”. La sociedad se siente incómoda con los propios estándares de
“civilización” y orden que intenta imponer. Pero los personajes de Seinfeld
están liberados de esas imposiciones morales. Por supuesto, no podríamos vivir
en el mundo real de esa manera, ¿o sí?
Pasamos gran parte del día
preguntándonos cómo manejar la reputación, limitar los conflictos y encontrar
la consistencia ideológica.
Pero Seinfeld ofrecía que, duramente media hora,
nos liberemos de todas esas cuestiones con esta ficción: sin lecciones, sin
aprendizajes, sin compromisos y –por sobre todo – sin un deseo de redención. En cuanto a la pregunta de “¿Por
qué “Seinfeld” era así?”, la respuesta probablemente sea un gran: “BECAUSE FUCK YOU, THAT´S WHY”.
“No sé cómo, ni bajo qué circunstancias ustedes 4 se conocieron,
pero su indiferencia por todo lo que es bueno y decente ha tocado lo
más profundo
sobre lo que la sociedad está construida.”
(Juez
Vandelay en The Finale, Seinfeld)
► AHÍ
LAS TIENEN: estas son las 5 razones por las que Seinfeld es mi show de TV favorito. ¿Están de
acuerdo? ¿Agregarían otras? Dejen sus comentarios y lo debatimos.
OFF TOPIC: Antes de irme –y para aprovechar el post– quiero hablar sobre “Seinfeld is Unfunny”. ¿Qué es esto? TVTropes.org lo define de forma excelente, y yo solo lo transfiero. Pero he tenido esta discusión con mucha gente que vio Seinfeld de grande, muchos años después, y me dijo: “Pero no sé qué le ven a esto, ya lo vi mil veces en otros lados. No pasa nada. Me río pero hasta ahí”.
“Seinfeld is Unfunny” es el fenómeno que
ocurre en televisión, literatura y cine cuando algo ha sido copiado tantas
veces que la versión original se vuelve una más del montón, deja de ser tenida
en cuenta y hasta aburre. Los Fan Haters
se apoyan en el hecho de que ya han visto ese tipo de show antes, cuando en
realidad fue el primero de su tipo. Se puede hacer extensible a obras de Shakespeare,
a Drácula (de Bram Stoker), a
la literatura de Lovecraft, a las películas de Hitchcock
(que muchos hoy encuentran “similares” a tantas otras, pero en realidad fueron
revolucionarias),a Blade Runner y
hasta a los Simpson, Disney y Tex Avery (de
quien hable hace poquito en este otro post).
En resumen: no tiene por qué
gustarte Seinfeld, no tenés por qué amarlo como yo. Pero si ves “Seinfeld”
puedo asegurarte que mal no la vas a pasar. Y si contás con un poco de sentido
común vas a poder entender por qué esta serie sigue manteniéndose, aún hoy,
como una de las más importantes de todo el universo entero. Listo, lo dije. ¡Me
fui!
DE YAPA: "Top 10 Seinfeld episodes" de Watchmojo.
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de amor” (el humor de Moldavsky), LISTA
TOP-FIVE: “Citas incorrectas del Cine y la Literatura”, “La
oscura ascendencia de la novela” y “Liniers:
lo maravilloso de lo simple”.
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