lunes, 16 de abril de 2018

Una reflexión sobre las críticas negativas


Tuve una pequeña crisis la semana pasada y quería compartirla en el blog.

Después de opiniones y reseñas generalmente positivas, mi novela El Alma Dividida (qué actualmente está girando por España y de la que ya hablé en repetidas ocasiones), recibió una crítica negativa y durísima en un blog literario que yo estimo mucho: Laberintos de Tinta.

Hablando mal y pronto: la autora del blog me hizo mierda, me dio con un caño, me enterró tres metros bajo tierra. Si leen esa reseña (pueden hacerlo acá) no sólo van a querer tirar mi libro en la hoguera, sino que probablemente me arrojarían a mí también por escribir esa barbaridad.




***
Las palabras de la autora me cayeron como un balde de agua fría. No porque la novela no le haya convencido o no le haya gustado (no soy ingenuo: sé que El Alma Dividida no es una obra de arte y que hay tantos gustos como personas en el mundo). Lo que me golpeó fuerte es que mi historia parece estar marcada por un machismo insensible y personajes femeninos objetivados.

Más allá de que la novela no le gustó ni un poquito, me da la sensación de que se ensañó bastante porque chocaba con su propia ideología. Por lo menos así lo sentí yo. Gran parte del texto-reseña está dedicado a desaprobar las acciones de algunos de los personajes que forman parte de la ficción.

La verdad lamento muchísimo haber generado tanto desagrado en la lectora ya que el mensaje que interpretó no es lo que busqué transmitir. Más lamento que quienes lean aquella reseña ni siquiera le van a dar una oportunidad a la novela.

Es probable que haya cierto tinte machista en El Alma Dividida. Si bien considero que yo (el autor) no lo soy, la historia de ficción (que no necesariamente comparte la ideología del autor) puede que sí. Porque es una novela dramática de policial negro sobre un joven adulto viviendo en nuestra sociedad. Porque Lucio, el padre de dicho protagonista, es un alcohólico y maltratador. Porque la personalidad Beta que acosa al protagonista es maldad pura. Y por un largo etcétera en el que no vale la pena profundizar ahora.

Sin embargo, también me parece que la autora se apoyó en el hecho de que no le gustó para luego buscar las pruebas que la validaran. Por ejemplo, utilizó frases del libro sacadas de contexto que, leyéndolas de esa forma, obviamente dan el mensaje equivocado.

Ahora: no es mi intención criticar su crítica porque implica necesariamente que no la estoy aceptando. Y no es así. Considero que hay muchas cosas que dijo que son muy válidas. Las acepto con humildad.

Al mismo tiempo, me parece que este tipo de reseñas literarias son realmente necesarias. Son este tipo de desafíos los que realmente lo impulsan a uno a seguir perfeccionando y mejorando el arte de escribir. Ciertamente me motiva mucho más un “tu novela es una basura” que el “re linda historia” que te tira tu tía abuela porque te tiene bocha de cariño.


Algo que reflexioné con esta situación es la cantidad de veces que yo mismo fui duro con reseñas literarias o cinematográficas. Trabajando para Alta Peli muchas veces me pasó de ver cine independiente que es técnicamente fallido y argumentalmente insípido. En esos momentos –y ahora lo entiendo más que nunca– es fundamental trabajar la crítica con honestidad y respeto, sin buscar hacer daño a propósito. Porque detrás hubo alguien como yo que le puso todas las pilas para sacar el proyecto adelante.

Como crítico tengo una responsabilidad enorme. Sé que hay lectores del blog o seguidores de la fan-page que toman las recomendaciones (o no-recomendaciones) que hago con muchísima seriedad. Por más que mi impacto sea muy chiquito, tengo que estar más atento a eso y ser cuidadoso con todo lo que publico en Internet.

Si uno lee la crítica de mi novela en Laberintos de Tinta, sin conocerme claro, pensaría que soy un monstruo abominable, violento y machista. Necesito creer que nada está más alejado de la realidad. Y si no, pueden preguntarle a mi mujer Natalia en unos días, cuando se le pase el ojo hinchado.

(Soy un idiota. Son este tipo de chistes los que me convierten en un ser odioso e incomprendido.)

En fin, hablé mucho con mi esposa y amigos sobre este tema que –claramente– le pegó a mi ego de escritor. Porque sí: soy soberbio y muy celoso del trabajo que más me apasiona. Si alguien me dijera “sos un apestoso Consultor SAP”, de seguro no tendría el mismo efecto sobre mí.

Finalmente creo que encontré las estrategias mentales para poder aceptar y hacerme cargo de aquella crítica negativa. Una reseña no me define como persona ni define a mi literatura.  Pensar que las críticas negativas nos desmerecen sería lo mismo que aceptar que un error es un fracaso incorregible.

No voy a negar que la opinión de mi libro me generó tristeza y malestar (amo a cada una de mis novelas y cuentos que he escrito). Pero el sentimiento de ira o tristeza pasan cuando lográs abrirte a otras personas. El feedback que recibí de amigos y familia fue fundamental. A su vez, es hacer mea culpa de las cosas que uno considera válidas de la crítica y buscar que las palabras que te hirieron puedan ser un motor para la mejora continua.


Always be yourself... unless you suck, then be someone else.

Le envié un correo a la autora del blog y en un intercambio honesto y respetuoso creo que ambos logramos estar en un punto medio donde el diálogo es posible. Definitivamente esta es una experiencia que me enriqueció como persona y como escritor.

Estamos todos tan expuestos ante la crítica como lo estamos a la gripe en invierno. La diferencia es que la crítica sí sirve para impulsarnos hacia adelante, mientras que la gripe sólo nos hace pasarla como el orto sin ningún tipo de recompensa a futuro.

Me parece que la próxima vez que reciba una crítica negativa por mis escritos no voy a pasarme todo un día llorando en la esquina de mi habitación. Quizás con medio kilo de helado de limón y la primera temporada de Gilmore Girls sea suficiente. ¿Y ustedes como manejan las críticas negativas? 

***


En el próximo post vuelvo a lo mío. Estoy terminando la segunda parte sobre Grandes directores del cine. Los dejo con un par de frases locas.

«Doy la bienvenida a las críticas. Esa persona me está ayudando. Tengo ganas de escuchar lo que sea necesario para mejorar mi trabajo.» (Gretchen Rubin, The Happiness Project)

«No le presto atención alguna a la alabanza o la crítica de nadie. Yo simplemente sigo mis propios sentimientos (Wolfgang Amadeus Mozart)

«Vos seguí escribiendo, corazón. Todo lo que hacés es arte pura y sos el más capo de todos. ¿Querés más heladito de limón?» (Mi tía abuela)

¡Hasta la próxima!

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6 comentarios:

  1. Philip Dick recibió crítica demoledoras de Joanna Russ por el libro Las pre-personas.

    De la crítica se puede rescatar aspectos interesantes de la novela, rescató la blogera, la comparación Jeckill Y Hyde, gran novela de Stevenson. Eso implica que el título está bien pensado.

    Creo que la blogera comete el error de no diferenciar el autor (que sos vos) del personaje. La ficción se basa en conflictos y los personajes que desatan los conflictos, que los enfrentan, pueden no ser ejemplares. Incluso suele ser necesario que no lo sean.
    Y más si se trata de un género como el policial negro, con sus detectives con su botella de bebida y las mujeres fatales. Tal vez no le guste el género.

    Una vez asistí a una Clase Magistral, dada por Quique Alcatena. Le pregunté como podía mejorar, mostrando una página de historieta. Me dijo que tenía demasiados planos medios. Lo que tal vez sea cierto.

    Saludos.

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    1. ¡Gracias Demiurgo! Siempre un placer leer tus reflexiones.

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  2. Es que parece que últimamente la ficción debe ser algo así como libros de autoayuda. Criticar una novela solo porque el crítico considere que el libro no es políticamente o el contenido no es apropiado a supuestos valores ideales me parece absurdo, algo casi inquisitorial y censor. El otro día leí de refilón una crítica parecida en twiter a una novela de Laura Gallego en la que un personaje profería un comentario machista. Increíble. Al parecer, ahora las novelas solo pueden protagonizarlas paladines inmaculados y dejar mensajes Happy. En fin... Enhorabuena por haber encajado esa crítica con tanta clase. ¡Saludos!

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    1. Te agradezco mucho tus palabras. ¡Significan mucho! Estoy bastante de acuerdo con tu punto de vista.
      Un saludo grande.

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  3. Creo que hay solo una cosa peor que tener una crítica negativa: no tener crítica. Es decir, que nadie te haya leído o no saber si alguien lo hizo.
    Ya lo dijiste pero es absurdo cargarle toda la moral y ética de los personajes al autor. Si bien pueden mostrar algo de la personalidad de éste, no vamos a meter preso a Vince Gilligan por cocinar metanfetamina.

    Comentarios como el del ojo hinchado de tu mujer o la crítica de tu tía, son bien recibidos y festejados por quien esto escribe. Tal vez tus seguidores alcahuetes te estemos malcriando.

    A mí, como sabés, me gustó mucho tu novela. y como se dice siempre, todo esto debe hacerte más fuerte y la próxima novela tiene que ser la mejor.
    Además uno no escribe solo para la crítica, sino porque es una arte apasionado, y como pasión hay momentos de sufrimiento

    Abrazo grande!

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    1. ¡Gracias, Frodo! Es la palmadita en el hombro que mi ego de escritor necesitaba.
      Un saludo grande.
      PD: (en lugar de trabajar por la mañana, me dediqué a leer tus notas compartidas en el otro comentario. O SEA: La empresa perdió dinero por tu culpa).

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