viernes, 19 de diciembre de 2014

“Implacablemente suyo” (cuento)


Hoy quiero compartirles este cuento de mi autoría. Es uno que me enorgullece particularmente porque obtuvo el 2º Premio en el género cuento del 1º Certamen Literario “Dr. Juan Atilio Bramuglia” (hasta ahora, mi premio literario más alto). Justamente ayer me llegó por correo el certificado porque no pude asistir a la premiación. ¡Ojalá les guste!


***

“Implacablemente suyo”


Estimado Dr. Álvarez:

Su prolongado silencio ha disparado un estado de alarma en mí, un perspicaz sentido de la realidad que me rodea y –si se me permite agregar– la íntima certeza de que mi situación lo ha apartado al fin. Soy un hombre enfermo, usted lo sabe mejor que nadie. El cerebro me juega malas pasadas, las ideas se enredan, se tropiezan unas con otras. Hoy me miré al espejo y mi reflejo me guiñó un ojo. Escucho golpes secos, ásperos, que llegan desde una de las habitaciones. Pum. Pum. PUM. Algunas noches, los gritos no me dejan conciliar el sueño.
Estoy perdiendo la cabeza, doctor. Es preciso que regrese de su viaje, o de donde quiera que esté. Necesito volver a convertirme en su sujeto, que conversemos… Por favor, no me deje solo y desamparado. Necesito que me cure.

Implacablemente suyo,

Benicio Martínez.


Querido Dr. Álvarez:

Han pasado tres interminables días desde que le hice llegar mi primera carta. Aún no he recibido señales de su parte. ¿Qué clase de psicólogo abandona a su paciente de esa manera? ¡Qué falta de profesionalismo! Y pensar que lo elegí a usted entre muchos, por sus referencias intachables, su amplia experiencia con personas como yo. Usted me convenció, me juró que me iba a ayudar. “Únicamente se necesita un minúsculo rayo de luz para apaciguar a la oscuridad”, me dijo.
¿Y? ¿Dónde está? ¿De vacaciones con aquella colega suya? Sé que andan juntos, los he visto. ¿Qué clase de persona cambia su trabajo, sus responsabilidades, por un efímero encuentro sexual? ¡Usted es un sinvergüenza, eso es lo que es! Mientras tanto, yo vagabundeo entre paredes que no me atrevo a cruzar. Las voces no se detienen, los gritos… esos golpeteos doctor. PUM, PUM, PUM. Esos golpeteos…
No se olvide de mí, lo necesito.

Impacientemente suyo, y como siempre,

Benny Martínez.

Dr. Álvarez:

He llegado a la conclusión de que su silencio equivale al abandono. Al leer los detalles mencionados en mis epístolas anteriores, ha de entender que mi condición viene en desmedro. Déjeme mencionar otro punto que quizá ya sea obvio: estoy perdiendo la paciencia. Le recomiendo que tome un lápiz entre sus manos de inmediato, antes de que esta amistosa charla de amigos se arruine en serio.

Ben M.

Estimado Dr. Álvarez:

¡He sido un estúpido! ¿Y si siempre quiso comunicarse conmigo pero no encontró la forma de hacerlo? Con esta nota le adjunto un lápiz y una hoja en blanco. Espero su pronta respuesta.

Atentamente,

B.M.

Sr. Benicio Martínez:

Desgraciado hijo de puta.
Espero que se pudra en el infierno.  No voy a excitar su pervertida imaginación dándole el gusto de seguirle el juego. Pero como experto en el área de las patologías, aprovecharé los últimos instantes de mi vida para especificarle su estado psicológico y brindarle un consejo para la resolución de su desdicha.
Usted tiene una condición médica que desde el principio se ha gestado en lo profundo de su alma: está loco. Está completamente LOCO, y desquiciado, y esquizofrénico. Es un peligro para la sociedad y merece ser enviado directamente al paredón.

He gritado, encerrado entre las cuatro paredes de su hogar, balbuceando palabras imposibles debido a la venda que me limita el hablar. He dado cabezazos a la puerta innumerable cantidad de veces. He rezado. ¡No sabe cómo he rezado! Finalmente me convencí de la verdad: aquí voy a morir. He hecho las paces con ello…
Al terminar esta breve nota, el lápiz afilado que me ha brindado con tanta amabilidad atravesará mi garganta.  La sangre, desparramada por todo el cuarto, correrá por su cuenta.
En cuanto a usted: lo mejor que puede hacer es volarse los sesos, maldito infeliz.

Por siempre suyo,

Dr. Diego Álvarez.


Honorable Dra. Suárez:

Me he enterado del infortunio de su compañero en profesión. Debo decir que lamenté mucho el nefasto incidente. Ciertamente, un analista puede llegar a situaciones aberrantes sin que su paciente se percate. Mi más sentido pésame; sé que ambos eran cercanos.
A riesgo de sonar fuera de lugar, es mi deber notificarla que mi tratamiento con el Dr. Álvarez ha quedado inconcluso, y que él ha aconsejado que de sucederle cualquier cosa usted estaría en capacidad de continuar con mi terapia. Nada me haría más dichoso en el mundo. Ya he arreglado con su secretaria para tomar un turno, así que asumo que nos veremos muy pronto.

Implacablemente suyo,

 Benicio Martínez.


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OFF TOPIC: El sitio Web “Llevate todo” hace un laburo excelente para recopilar material literario que pueda servir de estudio en escuelas y universidades. Recientemente publicaron mi cuento. Lo más llamativo es que también armaron una serie de preguntas y actividades para pensar el relato desde el enfoque policial y desde su forma. Plantearon cuestiones que ni yo me había cuestionado cuando lo escribí. La verdad es que me encantó como quedó posteado. Abajo les dejo la dirección y los invito a recorrer ese blog.





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=>> Otros cuentos de mi autoría en el BLOG: “Cuidado, adultos jugando”, “El horno” (microrelato), “Castillos en el aire”, “¡Bang, bang!

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11 comentarios:

  1. Hola! Me encanta el cuento, el contraste de tonos es genial, me alegro de que te lo hayan reconocido! Te felicito!

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  2. Muy bueno che, se percibe la influencia de los cuentos más oscuros de Poe y quizás algo de Lovecraft.
    Bien merecido el premio

    Abrazo!

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    1. ¡Gracias! Sí, che... leí mucho Poe en mi vida y ese aspecto medio gótico y medio esotérico de él se me pegó. A Lovecraft lo empecé a leer más de grande. ¡Saludos!

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  3. Después de leer me convences que es muy merecido el premio.
    saludos
    Carlos

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    1. ¡Wow! ¡Gracias por el comentario! Me encanta que te haya gustado.

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  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  5. buen cuento por lo participar en otros certamenes o tradcuelo al ingles si desea mi ayuda alli estoy seguro ganaria algunos dolares

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