martes, 3 de marzo de 2015

[EUROPA 2015] – Parte XI: Roma y el final del viaje

A pocas horas de tomar el vuelo de regreso a Argentina, lo único en lo que puedo pensar es en la idea del eterno regreso de Nietzsche

Todo vuelve a su origen, el tiempo es cíclico. La idea es perturbadora porque implica que nuestras acciones no valen nada, que carecen de peso. Si nuestra vida fue horrenda o bella, nada significa, nada es condenable porque ha sucedido una y otra vez (y seguirá sucediendo de forma infinita).

Pensaba en eso porque mi viaje comenzó en Roma y hoy estoy de vuelto en el punto de inicio. El pensamiento parece nihilista (y quizás hasta lo sea) pero yo siempre lo vi de otra forma. Creo que Nietzsche afirma la idea del eterno retorno para que nuestra vida sea intensa, sin desperdicios, sin arrepentimientos, sin what ifs. Si vamos a vivir esta vida una y otra vez, que sea la mejor que podamos llegar a tener, y seamos las mejores versiones posibles de nosotros mismos.

En cierto modo, y aunque suene contradictorio, Nietzsche nos está invitando a hacer de la vida un Absoluto, porque la vida es fugaz, intensa, efímera. Vuelvo a Argentina con ganas de tener un año intenso y lleno de desafíos, y vuelvo feliz de haber podido conocer lugares increíbles, conocer a gente de todo el mundo, viajar junto a uno de mis mejores amigos y visitar a mi querido hermano en Eslovenia. Fue un viaje conmovedor, emocionante, movilizador, trágico, sorprendente. Casi un mes después estoy nuevamente al principio, y algo me dice que no va a ser la última vez que visité la maravillosa ciudad de Roma.

Día 26.5 01/03 –  Llegada a Roma.

Después de un viaje muy tranquilo por Germanwings llegué a Roma desde Berlín

Me sentía todo un romano: sabía adonde quería ir y cómo. En seguida tomé un colectivo a Termini (la estación central de Roma) que cuesta 5 EUR. En 45 minutos te deja en la estación. Alrededor de las 18 hs ya estaba en el hostel: Four Seasons Hostel.

El hostel es mejor The Yellow Hostel. Las habitaciones y las duchas están buenas, es económico (12 EUR la noche en pieza compartida), se encuentra a 200 metros de Termini Station y el wi-fi anda excelente en todo el edificio. Por supuesto, como en toda Italia te cobran el bendito impuesto municipal de 3 EUR la noche. En mi cuarto había varios flacos (y un asiático. Porque siempre hay un asiático) pero ya estaba cansado de conocer gente (Where are you from? Where have you been? Yata yata yata...).

El hostel tiene una pequeña área social frente a la recepción (donde se puede comer y tomar) y los martes organizan Pub Crawls. También ofrecen vino y snacks gratis los lunes, miércoles y viernes a partir de las 20 hs. Esto me pareció muy simpático.

Me bañé, me cambié y salí a recorrer un poco la noche romana. Era domingo, así que no esperaba que pasara demasiado. Terminé comiendo pizza (para variar) en Pizzería del Secolo (acá les dejo la ubicación). Fue la pizzería que nos alimentó durante nuestra estadía con Ángel: muy buenas pizzas por kilo, económicas y sabrosas. Es un lugar re tranquilo que me encanta. Ahí me puse a charlar con, casualidades de la vida, un par de argentinas de Rosario. ¡Roma está repleta de argentinos! Acá somos moneda corriente. Extraño Croacia donde éramos realmente exóticos.

Día 27 02/03 –  Una larga caminata, un tour y una última salida bizarra.

Me levanté decidido a caminar todo el día y recorrer partes de Roma que me habían faltado en el primer viaje. Tenía dos opciones: terminar de conocer Roma o viajar a Pompeya. Pompeya me tiraba un montón, pero no terminé de organizarme para ir. Después me enteré que por Internet se pueden sacar tickets en tren por 11 EUR a Nápoles, y luego tomar un bus corto a Pompeya. El tren directo a Pompeya es carísimo sacándolo en las máquinas de la terminal (45 EUR el más barato) pero ahora sé que pueden conseguirse mucho más baratos por Internet.

Cuestión que me quedé. Antes de salir reservé un Free Tour que salía a las 17,30 hs desde las escaleras de la Piazza di Spagna. Son los chicos de New Rome Free Tour (acá les dejo su página web). Hay que reservar con unas horas de anticipación, imprimir el voucher que te mandan y tener alguna documentación con foto. Seguramente lo hacen porque Roma es siempre un caos de gente, y así se pueden organizar mejor.

Cargué mis dos botellas de agua, el GPS del celular, los auriculares y salí. ¡Hacía calor! O sea, estaba para una campera, pero hacía un mes que no sentía calor en mi cuerpo al salir a la calle. Llegué primero a Largo di Torre Argentina. Es una plaza en ruinas increíble que tiene cuatro templos destruidos y los restos del Teatro de Pompeyo. 

En la plaza también se encuentra el famoso Teatro Argentina. El lugar se convirtió en un santuario de gatos (está lleno, y son re mansitos) y se dice que es donde fue asesinado Julio César. Les digo que sería un lugar increíble para meter un Paintball. Para entrar al refugio hay algunos tours que son gratuitos y solo piden una donación.

Después caminé por Piazza Venecia y terminé en el Pantheon, que es impresionante. Hasta las 16 hs se puede entrar todos los días de forma gratuita y los domingos se sigue celebrando la Misa. ¡Su cúpula (la más grande en hormigón de la Historia) tiene un agujero al cielo que deja pasar el agua adentro cuando llueve! Si bueno y gratis, dos veces bueno.

Por esa zona me tenté y me clavé un helado. Son carísimos (compré el de dos bochas, 2,50 EUR) pero valen la pena. Dicen que son los más ricos del mundo, y no pienso discutirlo.

Después de pasar por una zona de mercado, seguí hasta la zona de la Fontana di Trevi. ¡Lleno de gente! Y lleno de flacos vendiendo los malditos selfie-sticks. Había mucha más gente que la primera vez que estuve... y no puedo dejar de pensar el caos que debe ser Roma en verano. ¡No se podía caminar por la zona de la Fontana! Sigue en restauración, de todas maneras. Va a estar así hasta mayo de este año. Será cuestión de volver algún día a verla en funcionamiento.

En una fiambrería me compré jamón crudo, queso, salame y pan. Llegué hasta la zona de Piazza di Spagna y había todavía más gente. Me senté tranquilo en una de las tantas escaleras a almorzar. Después me tomé el subte de regreso al hostel para descansar dos horitas. ¡Había caminado derecho durante cuatro horas! (Estoy convencido de qué bajé de peso estando en Europa).

A las 17,30 hs estaba tomando el tour con Daniele (estoy empezando a pensar que si te llamás Daniel, terminás siendo guía turístico). Era un italiano con un inglés apenas pasable. Nuestro grupo era de unas 10 personas de todas partes. Durante dos horas recorrimos varios puntos históricos, iglesias, escaleras, obeliscos, el Pantheon, etc. El tour termina en la Fontana. Yo estaba muy cansado, pero la verdad es que lo disfruté porque te cuenta historias fascinantes de cada lugar, leyendas urbanas y desmiente varios mitos. Cuando volvés a ver cada uno de esos lugares, lo hacés con otros ojos.

Era lunes, lo que significaba que el hostel ofrece vino y papas fritas en la recepción a partir de las 8 hs. No lo dudé ni un segundo. El lugar era triste. Estaba en silencio, había cuatro chicas, un pibe con la compu y un viejo. En la mesa había dos vinos y las papas fritas. Puse música y casi en seguida nos pusimos a charlar con las pibas. (El vino ayuda bastante a soltar la lengua). 

Una de ellas era colombiana con ascendencia belga viviendo en Alemania (y de nombre más bien francés, Simone), otra era una australiana súper loca y acelerada (Sophie), que de hecho vivía en Praga. Las dos restantes eran alemanas de 31 y 34 años que realmente parecían más chicas: Melanie y Jazmin. Melanie se convirtió en la líder del grupo y terminamos saliendo a comer todos juntos (una pizza, para variar). Después caímos a un bar donde ya Sophie estaba muy tomada. Insistía en que quería un kiwi del barman, se enojó porque tardaron años en prepararle su trago y terminó robándose un souvenir (que después logramos que devuelva). También quería escalar un árbol, subir a una terraza y cruzaba la calle corriendo y haciendo piruetas (es bailarina). Fue muy gracioso y una linda forma de cerrar el viaje: la idea de viajar solo es que suceden este tipo de situaciones improvisadas.


Día 28 03/03 –  El eterno regreso.

This is it boys. Este día fue únicamente para cerrar todo, hacer el check out, dar la última vuelta por Roma y subirme al avión. Me resfrié. Fue como si el cuerpo me estuviera diciendo listo, fue suficiente. Hora de volver a casa. Hacía calor. ¡20 grados y sol en Roma! De nuevo, el universo me preparaba progresivamente a los 35° de Argentina.

Volví a Fuimicino (uno de los dos aeropuertos) en los buses Terravisión. Hay un montón, pero este es el más popular. Costo 6 EUR, pero se pueden conseguir boletos a 4 EUR si se reserva de forma anticipada por Internet. Como sea, después el ticket tenés que validarlo en la estación de trenes.


Gracias. Gracias a todos los que me leyeron (y los que lo hagan en el futuro). Este diario fue una excusa para agendar momentos bizarros, agrupar consejos, sumar aventuras y relatar mi experiencia para aquellos que tengan ganas de hacer lo mismo.

Me voy a casa un poco más pobre, más barbudo, con la mente un toque más abierta, con las piernas un toque más reforzadas, habiendo conocido a gente bizarrísima y a personajes memorables. Me vuelvo con mucha energía, recargado, extrañando mi país (que es un caos, pero lo adoro). Me vuelvo sabiendo que me están esperando, y yo esperando que me esperen. Me vuelvo feliz.

Consejos generales

- Four Seasons Hostel me gustó mucho más que The Yellow Hostel. Las habitaciones y las duchas están buenas, es económico (12 EUR la noche en habitación compartida), se encuentra a 200 metros de Termini Station y el wi-fi anda excelente en todo el edificio. Por supuesto, como en toda Italia te cobran el bendito impuesto municipal de 3 EUR la noche. El hostel tiene una pequeña área social frente a la recepción (donde se puede comer y tomar) y los martes organizan Pub Crawls. También ofrecen vino y snacks gratis los lunes, miércoles y viernes a partir de las 20 hs.

- En roma está lleno de pizzerías y lugares para comer. Una que me gustó mucho fue Pizzería del Secolo (acá les dejo la ubicación). Muy buenas pizzas por kilo, económicas y sabrosas.

- Si tienen pensado ir a Pompeya, planifiquen con un poco de anticipación. Se pueden conseguir trenes directos y mucho más económicos por Internet. La opción más barata es un tren a Nápoles por 11 EUR y luego un bus a Pompeya.

- Hay varios free tours para hacer en Roma. Yo hice el de New Rome Free Tour (acá les dejo su página web). Hay que reservar con unas horas de anticipación, imprimir el voucher que te mandan y tener una documentación con foto. Seguramente lo hacen porque Roma es siempre un caos de gente, y así se pueden organizar mejor. Se reúnen todos los días a las 17,30 hs en las escalinatas de la Piazza di Spagna. Tiene una duración de dos horas. ¡Lo recomiendo! Otro Free Walking Tour que pueden probar es este.

- En Roma, aparte de los lugares tradicionales, una interesante parada es Largo di Torre Argentina. Es una plaza en ruinas increíble que tiene cuatro templos destruidos y los restos del Teatro de Pompeyo. En la plaza también se encuentra el famoso Teatro Argentina. El lugar se convirtió en un santuario de gatos (está lleno, y son re mansitos) y se dice que es donde fue asesinado Julio César. Para entrar al refugio hay algunos tours que son gratuitos y solo piden una donación.

 - La forma más económica de llegar desde el centro de Roma al aeropuerto es a través de los buses que paran en Termini. Yo usé Terravisión, que es el más popular. Se pueden sacar los tickets directamente en la estación de trenes o por internet (y de esta forma ahorrarse unos euros). Cuesta 4-6 EUR. El ticket hay que validarlo antes de subir.

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1 comentario:

  1. Así que mucho yata, yata, yata ..no te tenía así! :P

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