lunes, 17 de abril de 2017

Interpretando el final de “Fragmentado” (Split, 2017)


Con la llegada de Fragmentado, la nueva película de M. Night Shyamalan, me atrevo a decir que el director hindú está de vuelta. Este es el gran regreso que yo esperaba desde hace años, y lo hizo retornando a sus raíces, el thriller sobrenatural enfocado en historias chiquitas.

Al indio no le van bien las grandes producciones, la ciencia ficción o la fantasía. Tiene que dedicarse, lisa y llanamente, a crear pequeñas historias de tensión y suspenso como ésta.

Tres jóvenes son secuestradas por un hombre diagnosticado con 23 personalidades diferentes. Tienen que intentar escapar antes de que emerja la personalidad número 24, que los otros conocen simplemente como “La Bestia”.

Más allá de las geniales interpretaciones de James McAvoy y Anya Taylor-Joy, lo que más me gustó de Fragmentado es que el guión se desenvuelve con mucha soltura, revelando la información a cuentagotas y de forma ingeniosa.

El tradicional “twist-ending” de Shyamalan está presente, pero no es la escena final, sino una que se muestra un poquito antes. De hecho, técnicamente esa última línea de diálogo no puede (ni debe) considerarse un giro de tuerca argumental.

Un review sin spoilers

Si la película realmente funciona (y, en mi opinión, lo hace) es gracias a dos personas. La primera y más evidente es James McAvoy, quien hizo la interpretación de su vida acá (mejorando incluso su papel en Filth)

Siempre lo creí un gran actor y es hora de que la crítica comience a reconocerlo. Acá demuestra un abanico actoral inmenso, pasando desde una vieja al mejor estilo Norman Bates hasta un niño de 9 años en un abrir y cerrar de ojos. Sólo por él vale la pena ver Fragmentado.

Luego tenemos a Mike Gioulakis. Mientras veía la película pensaba dos cosas: “¡Qué buena cinematografía, la puta madre!” y “¿Dónde vi algo similar?”. Encontré la respuesta a mi segunda pregunta en It Follows, una de mis películas favoritas del 2015. Resulta que Gioulakis es el cinematógrafo de ambas películas, y su habilidad detrás de la cámara es maravillosa.

Fragmentado es una de las imperdibles del año. Tensa, bien actuada, bien filmada, sorprendente y emocionante. No es una historia perfecta (tiene cuestiones que ciertamente son debatibles), pero sí es un gran relato de suspenso que califica dentro de lo mejor del año 2017.


Y, sin embargo, quienes la vieron están hablando del giro argumental incorrecto. Pienso analizarlo en detalle, así que prepárense para la lluvia de spoilers.

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#SpoilerAlert. Ahora sí: se revelan partes fundamentales de la trama. Si todavía no vieron la película, vayan a verla (ámenla u ódienla) y después se pasan por acá.

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El shyamalan-twist: un recurso agotado

En sus principios, el director M. Night Shyamalan se volvió famoso por presentar buenas historias de suspenso contadas con un giro de tuerca al final que te dejaban estúpido. Fueron geniales, ingeniosos, bien pensados. Pienso en Sexto Sentido como el ejemplo más icónico, donde uno se siente un idiota por no haberlo visto venir. Todas las pistas estaban ahí a la vista.

Pero también lo hizo con El protegido (una película que califico de obra maestra), con Señales, con La aldea y –en mayor o menor medida– con el resto de sus otras historias también.


El recurso no es nuevo y data de tiempos inmemoriales. La vuelta de tuerca, el revés dramático, el giro argumental o el “final sorpresa” (como queramos llamarlo) ni siquiera tiene sus raíces en el cine, si bien el séptimo arte logró perfeccionarlo gracias a la disposición de recursos visuales.

Quienes primero incursionaron en el arte de sorprender en sus desenlaces fueron los escritores de misterio y policiales. El ruso Anton Chejov, por ejemplo, se volvió célebre por sus historias cortas que contenían siempre un final sorpresa.

La cuestión es que Shyamalan se hizo de un nombre con sus giros argumentales, a tal punto que comenzó a precisar de uno para que su película pudiera funcionar, y la gente se preguntaba cuál sería el giro en su próximo proyecto. Esto le jugó en contra, pero no creo que sea el motivo por el cual el director cayó en decadencia. (Un tema para debatir en otra nota).


Una definición de twist-ending / vuelta de tuerca

Imaginen una “vuelta de tuerca” como un desvío en el camino. Uno viene caminando tranquilamente por un sendero recto y el destino final se ve claramente a lo lejos. De pronto: BUM, un desvío que nos hace girar hacia la izquierda, adentrándonos en un bosque para salir luego hacia un lugar diferente al que planeábamos al principio.

El giro argumental de una historia (sea en cine o en literatura) tiene que presentar un vuelco inesperado y abrupto en la narrativa que venimos siguiendo. Aunque suele encontrarse sobre el final de una obra, puede aparecer también sobre la mitad. La clave es que cambia dramáticamente la dirección de la historia.

Mientras veía Fragmentado trataba de deducir cuál sería la sorpresa en este caso.

A lo mejor, una o todas las chicas secuestradas eran personalidades del personaje de McAvoy. O quizás McAvoy era, finalmente, una de las personalidades de una de las secuestradas. A lo mejor ni siquiera había varias personalidades y era todo un acto del protagonista. No sé, mil cosas podían pasar.

Finalmente, lo que sucede en la película no sólo no lo esperaba, sino que además me sorprendió gratamente.

ESA escena final en “Fragmentado”

En realidad, hay dos “twist-endings” en la película, y uno de ellos ni siquiera es un giro argumental técnicamente hablando.

Como asumo que ya vieron la película, es éste: luego de todos los eventos ocurridos, en un restaurante se escucha la noticia de los crímenes de Kevin, quien ahora es apodado La Horda.

Una mujer detecta la extraña semejanza entre Kevin y un terrorista que usaba silla de ruedas y que fue detenido 15 años atrás. Trata de recordar el nombre y entonces Bruce Willis, sentado junto a ella se lo dice. El terrorista había recibido el apodo de El Hombre de Cristal. Wuuaaaaat!?

Mi esposa no entendió qué estaba pasando (a pesar de haber visto El protegido, la película del 2000 protagonizada por Bruce en el papel del superhéroe David Dunn). Claro, no vio esa película cinco veces como sí lo hice yo.


Esa sorpresita fue emocionante. Indica que Fragmentado es una secuela encubierta de El protegido, ya que los hechos suceden en el mismo universo. De hecho, gracias al éxito taquillero de esta película, ya se confirmó la posible secuela de El Protegido, que enfrentaría a los dos personajes.

¿Pero este es un twist-ending? ¿Es realmente un giro argumental que cambia la dirección de la historia? Mmm… no.

¿Importa en la narrativa actual que El protegido y Fragmentado formen parte de un mismo universo? Para nada, por lo menos no en esta historia que se está contando. Es más bien un huevo de pascua, una referencia genuinamente entretenida para los fans de la primera película. Un giro argumental tiene que estar más intrínsecamente atada a la trama, pero éste podemos quitarlo y todo sigue igual.

Sin embargo, no deja de ser una referencia interesante porque cobra sentido revisando Fragmentado con más detalle. Hay varios guiños indicando que ambas películas están conectadas. El principal es que el padre de Kevin murió en el mismo tren en el que Bruce Willis tiene el accidente al principio de El Protegido.

Por otro lado, hay una superposición temática, si bien no es tan evidente. El protegido es una obra de superhéroes indirecta. Buscaba contar cómo sería un superhéroe si existiera en nuestro mundo real, haciendo todo lo más realista posible. Tenemos a un tipo con súper fuerza y habilidades psíquicas, pero también tenemos a Samuel Jackson contándonos que todo podría estar basado en ciencia.

Fragmentado hace algo bastante similar, particularmente durante las sesiones con la psiquiatra, la dra. Fletcher. En el clímax de la película vemos a un tipo convertido en la versión malvada de Hulk, con súper-fuerza, hambre de carne humana, una inverosímil habilidad para trepar las paredes (yo le habría quitado eso a la película) y el súper-poder de tener una voz tenebrosa.


La historia acá se vuelve fantasiosa, indudablemente, pero no tanto si tenemos en cuenta que la película nos va preparando, poco a poco, para que esto pueda llegar a suceder.

La Bestia es posible gracias a las pequeñas pistas que va dejando la trama mientras se desarrolla. Incluso la psiquiatra estudiaba los aspectos químicos detrás de estas posibles transformaciones humanas.

La cuestión es que el verdadero giro argumental de la historia (uno que me pareció particularmente ingenioso) en realidad lo vemos unos minutos antes.

La verdadera vuelta de tuerca en “Fragmentado”

Si el mejor truco que hizo el Diablo fue convencernos de que en verdad no existe, el mejor truco de Shyamalan en Fragmentado fue hacernos creer que se trataba de una película de terror, cuando en realidad es la historia de origen de un villano, una película de superhéroes en secreto.

El curso de la historia va sugiriendo que, como es clásico en una cinta de terror, la chica va a terminar matando al asesino y salvándose. La sorpresa es que esto no sucede, aunque todas las pistas apuntaran hacia ahí.

La Bestia ya se comió, literalmente, a Marcia y a Claire. Ahora va por Casey (Anya Taylor Joy), quien tiene una historia de abuso por parte de su tío (a quien no se atrevió a dispararle hace años) y entrenamiento con armas debido a que el padre la llevaba a cazar. Su arco argumental cerraba perfecto si lograba matar al monstruo con la escopeta, siendo que pudo matar a su tío toquetón.

Pero no.

Casey sí le dispara a Kevin a quemarropa, aunque las heridas no le hacen ni cosquillas. La Bestia entonces le dice que tiene planes de liberar al mundo de los que considera "impuros", aquellos que nunca han sufrido en sus vidas. Está a punto de devorarla cuando, de pronto, nota las numerosas cicatrices en su cuerpo. Ella tiene tendencias suicidas.

Acá tenemos el verdadero final sorpresa de Fragmentado. La película va contra todos los elementos clásicos del cine de terror, mostrándonos flashbacks que engañan. Lo que termina por salvar a la protagonista es aquello mismo que la traumó durante toda su vida.

Luego de los eventos, Casey es interrogada por una oficial, quien le pregunta si está lista para regresar a casa con su tío. Ella duda. El espectador se queda sin saber qué va a responder. Mientras tanto, La Bestia está viva y lista para poner en marcha su plan.

A modo de conclusión

Lo que quise indicar en esta nota es que el verdadero twist-ending no es la escena de Bruce Willis, que funciona más como una referencia meta-textual que como una vuelta de tuerca técnicamente hablando.

Fragmentado es un thriller muy por encima de la media porque logra dar vueltas algunas convenciones del género y sorprender con una historia genuinamente interesante que tiene potencial para crecer hacia algo más grande. Quizás la mayor sorpresa de todas, el mejor giro de la película, es que es muy buena, y que Shyamalan está milagrosamente de vuelta en el juego.

¿Quién lo habría dicho? Habrá que esperar a ver con qué nos sorprende la próxima vez.


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5 comentarios:

  1. Bueno, leí hasta los spoilers... Siempre me gustó este director y por suerte no vi las malas que hizo ja... Así que me alegra que haya vuelto en forma 👌

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    1. Hiciste bien, lo que viene después spoilea todo. Date una vueltita cuando la hayas visto. ¡Saludos!

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  2. La inverosímil "capacidad" de trepar paredes es porque la pared donde se movia tenia relieves y bordes. No porque fuera el hombre araña o el exorcista.

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  3. Igual que JLO, interesante, pero vuelvo cuando la haya visto
    Abrazo!

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    1. Serás bien recibido, con birra y aceitunas.

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