viernes, 11 de marzo de 2016

Hitchcock/Truffaut: una entrevista de 50 horas


La entrevista que François Truffaut (un cineasta francés del movimiento llamado “nouvelle vague”) le hizo a Alfred Hitchcock en 1962, a lo largo de una semana, es una de las más famosas de toda la historia del cine.

Las 50 horas de preguntas exhaustivas –que repasan cada película de la extensísima filmografía del director inglés– fueron tan importantes para el cine como lo que fue para la política la entrevista Frost/Nixon.

Truffaut recopiló sus grabaciones y publicó, cuatro años después, la obra más importante sobre este director: “El cine según Hitchcock” (1966). Un libro que tuvo un impacto directo en el mundo del séptimo arte y contribuyó a rescatar a Hitchcock de los ataques de la crítica. Truffaut, un fanático suyo, ayudó a que su obra fuera admirada, respetada y alabada universalmente. Como afirma en su prólogo:

«En los años 50´ y 60´, Hitchcock se encontraba en la cima de su creatividad y de su éxito. […] Este éxito y esa popularidad, la crítica americana y europea iba a hacérselo pagar examinando su trabajo con condescendencia, denigrando un film tras otro

DESCARGAR “El cine según Hitchcock” (de François Truffaut) en PDF: https://goo.gl/m9ZimY

Hoy nadie pone en duda el título de “maestro del suspense” para el inglés bajo y regordete de nombre Alfred Joseph Hicthcock. Sin embargo, no hace mucho tiempo la crítica lo consideraba un mero entretenimiento banal. Nadie lo vio como un artista serio hasta que los críticos de la nueva ola francesa, particularmente François Truffaut, corrigieron el curso de la historia dándole el papel que se merecía.


Películas como “Vértigo” (que ya reseñé en el blog), “Psicosis”, “North by Nortwest”, “Rear Window” y “Los pájaros” son considerados algunas de las más grandes (e influeyentes) películas del mundo. Otras se destacaron en aspectos técnicos, en presentar toda la acción en pequeños sets (“Lifeboat”, “Rope”) o en llevar circunstancias cotidianas a situaciones extremas y poco frecuentes.

El particular estilo visual y narrativo de Hitchcock tipificó un modo exclusivo de “thriller” que fue copiado una y otra vez hasta nuestros días. En el fascinante libro que recopila la entrevista de Truffaut, Hitchcock revela los detalles más íntimos de cada una de sus producciones, cuenta anécdotas, detalla cómo filmó ciertas escenas (hoy emblemáticas) y algunos de sus más conocidos efectos visuales.

El texto es un diálogo inteligente y atrapante entre un maestro y un fiel admirador. Lo que me sorprendió es el nivel de conocimiento que ambos (Hitchcock y Truffaut) tenían del cine del momento. Especialmente Truffaut es muy certero con las preguntas y muy sagaz a la hora de aportar datos adicionales o completar información.

¡Por momentos también la entrevista se invierte y termina siendo Truffaut el entrevistado por Hitchcock!

El diálogo entre ambos es tan movido, tan picante, que resulta impactante enterarse de que, en realidad, había una traductora en el medio. Como uno hablaba francés y el otro inglés, Truffaut contactó a una traductora y amiga suya (Helen Scott) para hacer de nexo entre ambos.

El entrevistador preparó un cuestionario con el colosal número de 500 preguntas, ordenadas según un desarrollo cronológico. 

Se centraban en las circunstancias que rodearon el nacimiento de cada film, la construcción del guión, los problemas particulares de los rodajes y la estimación personal de cada producción. Hitchcock no calla nada y se atreve a aceptar qué películas le desagradaron, cuáles fueron fiascos comerciales, cuáles son sus favoritas y cuáles deseó nunca haber hecho.

Y Truffaut toma nota, como un estudiante recibiendo una clase privada de su gran maestro, como tomando de mano en mano sus secretos.

Hichtcock es divertido y casi académico: define (siempre con ejemplos) el concepto del Macguffin, la diferencia entre sorpresa y suspense. Manifiesta cómo hizo algunos de sus efectos visuales y escenas más conocidas (en Vertigo y en Psycho, por ejemplo). Es muy crítico de sí mismo.

Por ejemplo, respecto a la diferencia entre “sorpresa” y “suspense” comenta:

«La diferencia (…) es muy simple. Nosotros estamos hablando, hay una bomba debajo de esta mesa y nuestra conversación es muy anodina, no sucede nada especial y de repente: bum, explosión. (…) Examinemos ahora el suspense. 

La bomba está debajo de la mesa y el público lo sabe, probablemente porque ha visto que el anarquista la ponía. El público sabe que la bomba estallará a la una y sabe que es la una menos cuarto (hay un reloj en el decorado); la misma conversación anodina se vuelve de repente muy interesante porque el público participa en la escena. (…) En el primer caso, se han ofrecido al público quince segundos de sorpresa en el momento de la explosión. En el segundo caso, le hemos ofrecido quince minutos de suspense

Hitchcock fue uno de los propulsores de la idea de “mostrar” antes que “decir”, porque el cine es imagen. Sus filmes exponían ideas concisas de forma visual, prácticamente suprimiendo cualquier necesidad de explicación mediante el diálogo.

Un ejemplo concreto:

En “The Man Who Knew Too Much”, el espectador sabe que durante la actuación de la orquestra, cuando los platos choquen entre sí y produzcan un sonido agudo, el asesino va a disparar contra su objetivo para pasar desapercibido; de modo que toda la interpretación previa de los músicos se convierte en la tensa espera de un clímax que está por llegar.

De estos y muchos otros casos hace referencia durante la entrevista.

Me va a llevar toda la vida ponerme al día con la filmografía del director (debo llevar una diez películas hasta ahora) pero este texto te acerca muchísimo al hombre detrás del nombre. 

Es fascinante leer sobre cada una de sus producciones.

Para los más perezosos (o quizás como complemento) en el año 2015 salió el documental “Hitchcock/Truffaut ”, donde varios cineastas de renombre (entre ellos, Wes Anderson) discuten cómo “El cine según Hitchcock” influenció su propio trabajo. Ahí pueden verse grabaciones de la entrevista original, editadas de forma amena y mostrando fragmentos de cada una de las películas mencionadas.



Lo interesante del documental es que muestra el punto de vista de directores que hoy son más viejos de lo que Hitchcock era cuando se hizo la entrevista (Martin Scorsese, Paul Schrader) y muchos directores jóvenes que están floreciendo hoy: David Fincher, Wes Anderson, Richard Linklater, etc.

Me encantó “El cine según Hitchcock” y se lee con mucha fluidez.

Creo que cualquier cinéfilo lo va a disfrutar tanto como yo lo hice. Es genial aprender sobre la urgencia del director para “superar” a su audiencia, para sorprenderla constantemente. Él reseña sus propias técnicas, habla sobre cómo manejar a los actores, cómo le dio forma a sus películas. También se explaya en sus pensamientos sobre la religión, sobre los sueños, qué cosas lo inspiraron a conformar cada historia.  Dos grandes secciones se dedican a “Vértigo” y a “Psicósis”, analizándolas a fondo. A su vez, se toma su tiempo para hablar de cuáles fueron sus grandes experimentos y qué saco de cada uno.



Un libro imperdible para los amantes del cine. No tiene desperdicio.

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3 comentarios:

  1. Leí esta entrevista es excelente. Me parece genial que hayas hecho un post de este libro. Era lo que faltaba! Tu blog es buenísimo Lupera te felicito

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    1. Gracias por pasarte, querido. Sí, me lo devoré bastante rápido al libro. Es super interesante. ¡Saludos!

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  2. Qué buena onda. No lo leí así que lo anoto en "pendientes"
    Me gustó mucho la primer imagen que pusiste, esa tapa es un homenaje al diseñador Saul Bass, un genio poco reconocido

    Abrazo!

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