martes, 29 de septiembre de 2015

“Vanilla Sky” (2001): la importancia de lo dulce y lo amargo


Vanilla Sky” (de Cameron Crowe) es una de mis películas preferidas, y nunca pierdo la oportunidad de volver a verla cada vez que puedo. Me parece una mezcla fabulosa entre historia de amor y thriller psicológico, y hasta la disfruto más que la original “Abre los Ojos” (la segunda película de Alejandro Amenábar).

Cuando la vi en el 2001 me pareció muy profunda y creativa. Comienza con un hombre en una máscara (Tom Cruise) en la cárcel y contando su historia a un psiquiatra (Kurt Rusell). Cruise era un millonario que lo tenía todo, excepto la atención de una mujer que conoció en una fiesta (la hermosa Penélope Cruz, quien –curiosamente– hace el mismo papel tanto en esta remake como en la original).

Todo se complica cuando su psicópata y amiga-con-beneficios (Cameron Díaz) lo conduce a un accidente en el que ella muere y él queda con la cara desfigurada. A partir de ese momento, todo comienza a volverse surreal y bizarro en la vida del protagonista David Aames.

#SpoilerAlert. Dicho esto, miren la película antes de seguir avanzando, o se arriesgan a arruinarse una historia absolutamente maravillosa.

La gran revelación de la película se da cuando nos enteramos de que, en algún momento luego del accidente, David pagó un programa (“Life Extension”) para ser enfriado e ingresar a un sueño lúcido, uno que le permitiría soñar el paraíso.

Vanilla Sky” / “Abre los ojos” le ganaron en más de 10 años a Inception en términos de explorar la idea de los sueños lúcidos inducidos medicamente.


Pero la trama no es tán sencilla como “todo fue un sueño”, sino que es una variación inusual de este tema. Los críticos no suelen discutir si todo fue un sueño o no, sino qué tanto de la película lo es. Las ocurrencias extrañísimas que comienzan a suceder podrían ser el resultado de un error en el sistema (como explica el empleado de Soporte Técnico en el bar) o bien originadas por algo diferente.

El final es tan ambiguo que parecería haber, por lo menos, cinco posibles interpretaciones (según el comentario del director):

1.       Todo lo que dice Soporte Técnico es real (David nunca volvió a ver a Sofía de nuevo. Luego de dormirse en la acera, firmó contrato con Life Extensión y se puso en un coma. El resto fue parte de su sueño lúcido).
2.       Toda la película es un sueño (porque finaliza del mismo modo que inicia).
3.       David murió, y todo es un sueño luego del accidente en el auto.
4.       La película es la trama del libro de Brian (el mejor amigo de David).
5.       Todo es el resultado de las alucinaciones de David debido a la medicación (y luego del accidente de auto).

También se juga con la idea de “Sueños dentro de los sueños” (David tiene varios de esos), lo cual no facilita la interpretación de la historia.

Sobre el final no podemos estar seguros de si David despertó o no. Según IMDB.com, la voz del final (“David, open your eyes”) es de la actriz Laura Fraser (Lydia de “Breaking Bad”) y no de alguien del elenco. Tampoco lo vemos golpear el suelo al saltar desde la cima del edificio (él tenía miedo al impacto, no a las alturas).

Como sea, aunque el ángulo de los sueños y la interpretación de lo que realmente sucede en “Vanilla Sky” es fascinante, no es lo que más me llama la atención de la cinta. Lo que más disfruto es el impacto emocional que posee y su capacidad para hacernos replantear ciertas cuestiones de la vida.

Una de las frases que se repiten a lo largo de la película es “Lo dulce nunca es tan dulce sin lo amargo”. Este tagline (que adopté como un lema personal) funciona como leitmotiv de Vanilla Sky. En otras palabras: el placer puro y la felicidad plena no tienen sentido sin el descontento y la tristeza para darles contexto.

«Nunca conocerás el glorioso dolor del hombre que se va a casa solo.
Porque sin lo amargo...lo dulce no es tan dulce

David tiene la oportunidad de vivir una vida privileagiada, una existencia paradisíaca dentro de su sueño lúcido, en compañía de la mujer que ama y de su mejor amigo. Pero al final elige que esa existencia es en vano porque es irreal. Prefiere vivir en un mundo real, imperfecto, fallido, áspero. Uno donde no todos los días son buenos, y tampoco todos malos. Para poder apreciar la luz, tenemos que haber conocido la oscuridad.

Vanilla Sky es más liviana que Abre los Ojos. De eso no hay duda. La versión de Amenábar, como casi toda su filmografía, es más oscura, más cruel y mucho más terrorífica. La adaptación de Crowe, en cambio, tiene un enfoque mucho más humano, más humorístico, y contiene grandes situaciones emotivas entre los protagonistas. La relación entre Tom Cruise y Penélope Cruz (que luego se transportó a la vida real) me parece una de las mejor logradas dentro del cine romántico. Ambos “retardadores de placer”, divertidos, piropeadores (“That smile's gonna be the end of me”), riéndose uno de otro, sinceros.


«Te veré en otra vida,
cuando ambos seamos gatos.»

También me encanta el rol de Kurt Russell en la cinta y cómo adopta la figura paternal que le toca vivir en el sueño. ¡Tremendo papel!

Cuando Vanilla Sky salió en el 2001, dividió las opinones. Todos la amaban o la odiaban. Volví a verla hace poco (esta vez con mi futura esposa) y la encontré tan fresca y contemporánea como la primera vez. (A la película, no a mi chica). Incluso mejor. Llena de sutilezas y detalles, con un soundtrack tan vivo (como acostumbra Cameron Crowe) y con muchísimas referencias a sí misma, al cine y a la cultura pop en general.

Al respecto, aparentemente hay 429 referencias pop-culturales a lo largo de la película, casi todas intencionales y relacionadas directamente con la trama. Magistralmente, estas referencias influyen directamente en la historia al punto de deconstruir la idea misma de las referencias pop-culturales en la ficción.
  
(¿Eh?). OK. Ahí me explico mejor. El flaco de Soporte Técnico comenta que los personajes y situaciones que David creó en su sueño lúcido fueron el resultado de experiencias cuando era chico, de obras de arte, programas de televisión que vio, música que escuchó, relaciones que tuvo antes de ingresar al sueño.

Hay muchísimo para amar en esta película: tres de los actores más sensuales del momento (Cruise, Cruz y Díaz), un impecable romance, fenomenal soundtrack, trama intrigante y enredada (de esas que generan debates pos-película) y una excelente dirección de Crowe. 

Me encanta este director –adoro  “Elizabethtown”, “Almost Famous” y “Say Anything”– pero creo que éste es su mejor trabajo.

Al final del día, "Vanilla sky" es una historia que cuenta con una serie de símbolos (objetos, temas y personajes) que se organizan como una alegoria sobre la felicidad desde una perspectiva ética. En concreto, hablamos de la responsabilidad de la felicidad personal. A partir de ahí toma temas de realidad vs. percepción, cómo nos influye la culpa o cómo se define el amor.


Hay muchísimo para analizar: ¿Qué es verdaderamente el “Cielo de vainilla”? El accidente. La máscara (forma visual de la negación). “La chica más triste que alguna vez sostuvo un martini”. La vida como una persecución de sueños. La simbología de la acofobia en el protagonista. Consequences, David…

Peliculón. De esos que me ponen la piel de gallina con ciertas escenas, que me recuerdan por qué amo el cine, de esos que podría seguir desenredando por horas. Si no lo vieron, háganlo. Good night.

¿Vieron “Vanilla Sky”? ¿Qué les pareció? ¿Qué opinan del cine de Cameron Crowe? ¡Espero sus comentarios!

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11 comentarios:

  1. recuerdo que la crítica no estaba tan dividida, eran mas las malas que las buenas... y que al compararlas decían que la española era mucho mejor...

    yo no vi la española pero ésta también me encantó... tiene algo, esa cosa difícil que decís de la trama, las actuaciones, tengo ganas de verla de nuevo...

    y para mi siempre fue el final la opción 1 que decís... no le busquemos mas vueltas gente! jaja... y Cruise me demostró con ésta y Eyes wide shut y Magnolia (salieron todas consecutivas) que era un actorazo... salu2...

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    1. Me encanta "Eyes Wide Shut" (se viene post en el futuro). Magnolia es una de las que debo todavía (shame on me...) Y sí, para mí también van todas las fichas para la opción 1, pero siempre es divertido delirar.

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  2. Excelente pelicula, y excelente nota.
    Personalmente, me gusto mas la version original. Ambas son geniales, y si bien el guion es el mismo, me parece que, como bien decis, esta es mas humana, y mas "light". Ahi es donde me gusto mas las otra de hecho. Pero realmente es un peliculon que todos deberian ver. Y agrego, mas de una vez. Hay algunas peliculas que uno tiene que ver varias veces para terminar de entender, creo que esta es una de ellas.
    Saludos!!

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    1. Seee, en la segunda vuelta uno puede apreciar cosas diferentes, detalles, sutilezas.

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  3. La de Amenabar no la vi, pero esta es excelente, sobre el final me dejó tildado un rato largo, al igual que la mencionada Inception. Debería volver a verla para poder sacar más detalles de los que hablar.
    No se si sucede en la española, pero es muy buena la decisión de que las minas sean bien diferentes (no me va eso de que sean muy parecidas para facilitar la confusión de personajes y de paso del espectador).
    Excelente el homenaje el que le hacen a la tapa del disco de Dylan, y... quien iba a pensar que el final Lydia era esa voz.
    La película nueve froditos, Penélope Cruz once, quince, ¡veinte! froditos.

    Abrazo!

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    1. Me enamoró Penélope en esta película, sin duda. ¡No me podía acordar la tapa del disco a la que hacen referencia! Gracias por la refrescada. =P

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  4. La vi. Y habría preferido a Cameron Díaz como la mujer que le hace perder el sueño al protagonista y Penelope Cruz como la psicopata. Pero es personal. La película me pareció confusa, salvo por lo del sueño lúcido, lo que me pareció un hallazgo. Y tal vez el personaje decide despertar porque ya no le sirve la perfección por no ser real. La idea de que lo dulce no es tan dulce sin lo amargo no me convence.
    Tal vez estaba película no estaba destinada a alguien como yo.
    Inception me parece una película más lograda, le encuentro más sentido, plantea mejor la dificultad de distintiguir sueño y vigilia. Y Actúa Marion Cotillard, con un gran personaje.

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    1. Sobre gustos no hay nada escrito (dijo la vieja mientras se comía los mocos). A Vanilla Sky la veo más por el lado romántico que como un intento de meterse en el concepto de sueño lúcido. Como que explora este tema en la superficie y cuenta una historia romántica.

      PD: Me encanta Marion Cotillard.

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    2. Demiurgo, no coincido en las apreciaciones, para mi va perfecto que Cameron sea la loquilla y Penélope la inofensiva. El que la supo hacer bien loca a Penélope fue Woody Allen

      PD: acá van a decir que me anoto con todas, pero adhiero al fans club de Marion... también 11 froditos

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  5. es amenabar no Almodovar jejejej un placer leerte

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  6. Para david la mascara es una forma de ocultar que cometio un error al subir a ese coche, el tiene razón cuando dice que no es solo por vanidad, El quiere arreglarse la cara para borrar que subio al coche con julie. por así decirlo cometio pecado jajaja

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