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jueves, 28 de marzo de 2019

Claves para entender “Burning” (2018)


Luego de hacer una entrega, Jong-su se reencuentra con una amiga de la infancia. Cuando ella regresa de África junto a un enigmático y adinerado hombre, Ben, las cosas se ponen extrañas entre los tres. Especialmente cuando Ben le revela a Jong-su un extraño hobbie.

En esta nota recomiendo Burning, película coreana de 2018 que adapta un relato de Haruki Murakami.




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De 15 páginas a 148 minutos

Esta fue una de las producciones que más me quedaron grabadas durante el 2018. Sin embargo, ver Burning no es una tarea tan sencilla.

Es de ese tipo de películas que me gustan mucho pero que no le puedo recomendar a todo el mundo. Es bastante anti-comercial y tiene un ritmo con el que no todos van a poder conectar. A mí incluso me pareció que treinta minutos se podrían haber condensado con facilidad.

De todas maneras, se trata de un relato tan hipnótico como fascinante. Esta producción de Corea del Sur está inspirada en “Barn Burning”, un relato corto de Haruki Murakami que es muy bueno y lo recomiendo. Tiene apenas unas quince hojas y puede conseguirse fácilmente en Internet.


Ahora, para transformarlo en una película de dos horas y media hay que tener audacia, talento e ideas. No es nada simple tomar un cuento corto para armar un buen largometraje (en esta nota mencioné algunos casos de grandes películas basadas en cuentos cortos).

El director Chang-dong Lee tomó solo las líneas argumentales principales y –manteniéndose fiel a la naturaleza críptica del texto original– creó una inquietante obra que coquetea mucho con el existencialismo y la ambigüedad. Hasta me animo a decir que es superior al cuento.

Simbolismos y alusiones literarias

Burning tiene una atmósfera onírica que se vuelve más siniestra conforme avanza el argumento. Hay un triángulo amoroso rarísimo, un potencial misterio (que podría no serlo) y una tremenda interpretación de Steven Yeun, a quien yo solo conocía como Glenn en The Walking Dead. Acá me impresionó por el personaje que creó.

No faltan muchos simbolismos y alusiones literarias (al “Gran Gatsby”, a Faulkner…). ¡Y gatos! Porque no puede haber historias de Murakami sin gatos (si bien, curiosamente, el texto original no tenía a ninguno… lo que da muestra de que fue un lindo guiño del director hacia el autor japonés).

Un aspecto curioso de la película es que podés verla tranquilamente sin conocer la obra de Murakami, pero si tenés un poco de noción sobre el autor se vuelve una experiencia más especial. El director incluyó varias referencias que no se limitan sólo al uso argumental de gatos y pozos (tanto literales como metafóricos).



Un final para el debate

Burning tiene sus debilidades. El ritmo es un problema, especialmente en la primera mitad. Las dos horas y media parecen excesivas para lo que se quiere contar. Todo mejora bastante con la llegada de Steven Yeun.

También quedé medio confundido con algunas subtramas que aparecen de repente y no llegan a ningún lado (por ejemplo, la aparición incomprensible de un familiar del protagonista).

Pero eso sí: el final es soberbio. No lo pienso arruinar acá, en este párrafo, solo mencionar que abre el debate a muchas cuestiones. Y eso me encantó.

Viendo hacia atrás, uno puede recordar varias escenas y replantearse la historia. No es una película abierta ni una que brinde respuestas claras. Es comparable, en algún punto, al cine de Denis Villeneuve, específicamente Enemy y Prisoners.



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Ahora sí. A partir de acá se presentan fuertes #spoilers de la película. Si todavía no la viste, hacelo y después te volvés para acá.

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Claves para entender “Burning”

Amo cuando una película tiene la suficiente sutileza para ir indicándonos cómo va a terminar sin decirlo realmente. Burning concluye con Hae-mi desapareciendo y Jong-su matando a Ben porque lo cree un asesino. Hay suficientes motivos para creer que Ben pudo haberla matado, pero nunca una confirmación fehaciente.

En este sentido, dos escenas son fundamentales.

La primera es la primera cita de Hae-mi y Jong-su. Mientras toman algo, ella explica que está aprendiendo pantomima y realiza un juego de estar pelando y comiendo una naranja invisible. Durante esa charla, ella le dice al protagonista que, una vez de que nos convencemos de que algo está ahí, es muy difícil imaginar que no lo está.


Más tarde, Hae-mi desaparece y Jong-su asume que Ben la mató.

Esto nos lleva a la segunda escena importante, la de los tres charlando en el granero mientras ven el atardecer. Una escena que, por cierto, tuvo que filmarse a lo largo de un mes porque sólo tenían un par de minutos al día para que la cámara capturara el crepúsculo.

Allí se da una conversación cargada de simbolismo, donde Ben admite tener una obsesión con quemar graneros (graneros que podrían literales o no) y algo sobre que “no hay correcto y correcto en la moral de la naturaleza”.
«I don't judge anything. The barns are waiting to be burned. I just accept that. I merely accept what's there. It's like the rain. The rain falls. The river swells up. Something gets carried away in the flow. Is the rain making a judgment?»

En la segunda mitad de la película, los dos hombres se dejan llevar por una danza de acoso y provocación de la que no van a salir ilesos. El gato, el pozo, el reloj, las palabras, la llamada perdida, son todos elementos simbólicos que apuntan a la culpabilidad de Ben… ¿pero y si no fuera así?


Por detrás también hay una lucha de clases: Jong-su y Hae-min –pertenecientes a los estratos más bajos– quieren una vida muy por encima de sus posibilidades; desde el otro lado del ring, la misteriosa fortuna de Ben le otorga el poder de destruir a su antojo.

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Conclusión

Si te gustan los thrillers cocidos a fuego lento, tenés que ver Burning. Además de estar muy bien actuada, presenta una crítica social sutil sobre la diferencia de clases. El raro triángulo amoroso se convierte progresivamente en algo siniestro que, por sobre todo, está cubierto de ambigüedad. Para mirar con tranquilidad y repensar una y otra vez.

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5 comentarios:

  1. MUy bien!!
    Me quedo media nota afuera porque porque ya tengo suficiente vida spoileada como para ademas spoilearme la peli que (ahora) quiero ver.
    Voy a leer el cuento primero igual, no pasa naranja.
    abrazo

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    Respuestas
    1. Técnicamente, te quedó afuera un 25% de la nota. Pero sí, ese cachito era muy spoileador.

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  2. Leí todo lo que quería leer para evitar el spoiler.
    Sabía de la existencia de esta película, pero no que estaba basado en un relato de Murakami.
    Habrá que ver para volver acá

    Abrazo crack!

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  3. Luego de leer el cuento de W. Faulkner y el de Murakami.... noto que los elementos de uno y otro están en la película pero el tema lo concreta Lee Chang Dong con su propia inspiración. Ben es un personaje que pone en evidencia las diferencias sociales, Haemi, es la búsqueda de una vida que no está a su alcance en versión de mujer, y Jongsu es el niño en el cuento de Faulkner, el mismo creador historias en proceso de maduración y lo identifico en el cuento de Murakami como el narrador de la historia al que se interesa en la historia de la desaparición del elefante; es un triángulo que se relaciona para contar el producto actual de la cultura coreana.

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