Los comics son literatura. Vengan de a uno. Por lo menos
este es mucha más literatura que los best-seller que hoy veo en vidriera. La
célebre obra maestra de Alan Moore, Watchmen –esa miniserie de 12 capítulos sobre una realidad alternativa
donde vigilantes de incógnito han transformando al mundo contemporáneo– es muchas cosas al mismo tiempo. Es un policial negro. Una oscura
historia de superhéroes. Es ciencia ficción. Es ciber-punk. Es una fuerte crítica socio-política. Es la primera gran deconstrucción
de superhéroes (para algunos, la obra que disparó dicho estilo).
***
Bienvenidos a una de
las piezas más influyentes de la literatura mundial. Publicada en 1987, la historia gira en torno a un mundo paralelo distinto al nuestro donde, por ejemplo, Estados Unidos ganó la guerra de Vietnam.
El disparador de la historia (¿un macguffin,quizás?) es la muerte de Edward Blake,
mejor conocido como El comediante. Un misterioso personaje llamado Rorschach comienza a investigar por su cuenta y termina revelando secretos que pretendían mantenerse encerrados.
Quienes no lo hayan
leído, les recomiendo que lo hagan porque es una obra maravillosa. En su
defecto, también pueden recurrir a la versión cinematográfica que Zack Snyder estrenó en el 2009.
Watchmen
me voló la cabeza. No solo porque cuenta una historia plagada de asombrosos giros argumentales y una narrativa
impecable, sino porque además tiene un simbolismo interesantísimo, grandes
reflexiones y un ritmo fantástico.
***
A partir de ahora aviso que para el análisis voy a tener que hablar muchísimo sobre algunas partes de la trama. #SpoilerAlert
Watchmen: la premisa inicial
Moore utilizó la historia como una forma de reflejar ciertas ansiedades
contemporáneas (la sensación pos guerra-fría, por ejemplo), y criticar el
concepto del superhéroe (más que nada, la
influencia de Superman) que existía en el momento.
El tono oscuro y reflexivo de los superhéroes de hoy (piensen en la trilogía de Nolan sobre Batman) se debe, en gran parte, al aporte de Alan Moore. Por su parte, Dave Gibbons dibujó atmósferas increíbles, unas escenas deslumbrantes de marte y jugó muchísimo con la simetría como estilo de narración (de eso hablaré más adelante).
El tono oscuro y reflexivo de los superhéroes de hoy (piensen en la trilogía de Nolan sobre Batman) se debe, en gran parte, al aporte de Alan Moore. Por su parte, Dave Gibbons dibujó atmósferas increíbles, unas escenas deslumbrantes de marte y jugó muchísimo con la simetría como estilo de narración (de eso hablaré más adelante).
La
premisa inicial de la serie es examinar
cómo se comportaría un superhéroe en un mundo real, verosímil. A medida que
la historia se fue volviendo más compleja (y créanme: lo hace) Moore explicó que
es en realidad sobre “la idea de cómo un
superhombre se desenvolvería dentro de una sociedad”.
El
título hace alusión a la pregunta “Who
watches the watchmen?”. Quién los controla, quién los regula…
El gran twist ending del final
Necesito
hablar del final para poder hacer referencia a otras cosas más adelante. Todo es intencional en esta historia.
Cada frase, cada diálogo, cada viñeta. Sobre el final, cuando se revela que
Veidt (alias Ozymandias, consagrado con el título de “el
hombre más inteligente del mundo”) es el villano –en el ante último episodio–
los eventos toman un giro inesperado.
Los héroes lo confrontan y él peca de uno de los clichés más convencionales de todos: revelar el plan. Está convencido de que la forma de salvar al mundo de la inminente tercera guerra mundial, es unificarlos en contra de algo externo. Así, prevé matar a medio Nueva York y culpar a una ficticia “raza alienígena”.
Los héroes lo confrontan y él peca de uno de los clichés más convencionales de todos: revelar el plan. Está convencido de que la forma de salvar al mundo de la inminente tercera guerra mundial, es unificarlos en contra de algo externo. Así, prevé matar a medio Nueva York y culpar a una ficticia “raza alienígena”.
«Veidt: “Jon, wait, before you leave…I did the right thing, didn’t I? It all worked out in the end.”
Dr. Manhattan: “In the end? Nothing ends, Adrian. Nothing ever ends.”»
El
plan parece trillado, pero es tan loco que podría funcionar. ¿En serio?
¿Aliens? ¡Pero claro que sí! Incluso, a lo largo de la novela tenemos infinidad
de pistolas de Chejov que anuncian el
miedo hacia los extraterrestres (por ejemplo, varios posters de “El día que
la tierra se detuvo” se ven en el fondo”).
La sorpresa les llega a los “buenos” cuando Veidt afirma que aquello ya sucedió 35 minutos atrás y les plantea un interrogante ético: si cuentan la verdad al mundo (que Veidt planeó brillantemente el asesinato de 3 millones de personas para salvar a la humanidad) todo va a haber sido en vano: la guerra mundial va a ser segura.
La sorpresa les llega a los “buenos” cuando Veidt afirma que aquello ya sucedió 35 minutos atrás y les plantea un interrogante ético: si cuentan la verdad al mundo (que Veidt planeó brillantemente el asesinato de 3 millones de personas para salvar a la humanidad) todo va a haber sido en vano: la guerra mundial va a ser segura.
Al
final del día, los héroes son realmente
antihéroes, y el villano (que no se revela hasta el último momento) es, en
verdad, un anti-villano. Ozymandias
está intentando detener el apocalipsis nuclear y lograr una paz duradera, pero…
¿a qué costo? ¿es Adrian Veidt realmente un
villano? ¿el fin justifica los medios?
Es un final delicioso, de los mejores que he visto en mi vida entera.
Mi personaje preferido:
Rorschach
Rorschach es un personaje realmente
interesante. Asexual, debido a su perturbadora infancia, sádico, psicópata,
mentalmente inestable. Y sin embargo, es
el más humano de todos. Su mente no concibe matar a millones de
personas para proteger a la humanidad, como propone Veidt. Por ese motivo, por no comprometerse (ni siquiera en el Armaggedon) termina muriendo.
Un
gran momento de la historia tiene que ver con él siendo acusado del asesinato
de un conocido ex -villano (Moloch) y enviado a prisión psiquiátrica. Allí nos
enteramos de su pasado, sus códigos morales y su identidad.
Lo interesante es descubrir que esa persona estaba en el fondo de varias viñetas de capítulos anteriores, así que habría sido posible descubrir su identidad antes.
Lo interesante es descubrir que esa persona estaba en el fondo de varias viñetas de capítulos anteriores, así que habría sido posible descubrir su identidad antes.
Simbolismos y estilos en
Watchmen
Tengo
fascinación por la búsqueda de simbolismos y elementos alegóricos en una obra.
Afortunadamente, ¡esta los tiene de sobra! El pin manchado de rojo es,
seguramente la imagen más recurrente junto al reloj marcando casi las 12. Reúnen el principio con el final,
haciendo de la historia una aventura circular, un ciclo sin fin.
Algo
que me resulta muy loco es que cada
personaje principal parece mostrar un sistema de moralidad distinto, y esas
diferencias son las que mueven la historia hacia adelante.
El Comediante ve al mundo simplemente como una broma… no distingue el bien del mal. Dr. Manhattan (el único con verdaderos poderes) ha trascendido al nivel de Dios y está tan alejado de la humanidad que el concepto de moralidad ya no existe.
Este personaje es fantástico porque para
él, el pasado, presente y futuro suceden
todos al mismo tiempo, y no puede hacer nada al respecto. Ozymandias, por otro lado, persigue un
código moral utilitario, en el cual todos sus actos de maldad quedan
justificados en pos de un “bien mayor”.
Por último, Rorschach es un moralista absoluto y objetivista, incapaz de ver al mundo en términos de grises. Esto último se ve plasmado particularmente en su máscara, que contiene fluidos blancos y negros que nunca se mezclan para formar un gris.
El Comediante ve al mundo simplemente como una broma… no distingue el bien del mal. Dr. Manhattan (el único con verdaderos poderes) ha trascendido al nivel de Dios y está tan alejado de la humanidad que el concepto de moralidad ya no existe.
«Never compromise.
Even in the face of Armageddon, never compromise.»
Por último, Rorschach es un moralista absoluto y objetivista, incapaz de ver al mundo en términos de grises. Esto último se ve plasmado particularmente en su máscara, que contiene fluidos blancos y negros que nunca se mezclan para formar un gris.
Se
presta especial atención a temas, figuras y frases recurrentes que conforman
cada capítulo como un cierre hermético
pero que además conectan con la historia principal.
Cuando uno ya conoce la revelación final, por ejemplo, revisando capítulos anteriores es posible encontrar símbolos egipcios, alusiones a la empresa Pyramid Deliveries y ¡hasta chistes sobre una invasión alienígena a lo largo de toda la obra!
Un
recurso que me encantó fue el uso de la
simetría e imágenes espejadas. Lo vemos muchísimo, y especialmente en el
capítulo 5. Pensemos también en la simetría de la máscara de tinta de Rorschach.
También sucede que personajes están “subiendo” en una viñeta, mientras bajan en la del costado. Los eventos del “cómic dentro del cómic” también funcionan como un espejo para la historia principal.
Si se fijan, los anuncios de TV o comentarios secundarios tienen significados especiales al interpretarlos en el nivel de la historia. Ésta es una marca registrada de Alan Moore y de Watchmen que permite múltiples niveles de interpretación y valor de relectura.
También sucede que personajes están “subiendo” en una viñeta, mientras bajan en la del costado. Los eventos del “cómic dentro del cómic” también funcionan como un espejo para la historia principal.
Si se fijan, los anuncios de TV o comentarios secundarios tienen significados especiales al interpretarlos en el nivel de la historia. Ésta es una marca registrada de Alan Moore y de Watchmen que permite múltiples niveles de interpretación y valor de relectura.
Palabras finales
Hay mucha, pero mucha tela. Toda la obra parece ser una sátira, una inteligente
broma. ¿Qué les parece el hecho de que Robert
Redford sea el presidente de este mundo paralelo? ¿O que “El Comediante” podría haber matado a
Kennedy?
Abundan
los aspectos de escritura brillantes. Hay que mencionar la “historia dentro de
la historia”, por ejemplo. En paralelo tenemos un comic dentro del comic (“Tales of the Black Freighter”) que,
aunque parezca que no, está íntimamente relacionado con los eventos de la
historia principal. Está genial cómo se
juega con la alegoría para enfatizar situaciones de la trama, o generar
metáforas impecables.
También,
al final de cada episodio (que genera un cliffhanger
y una frase que da sentido al título del mismo) tenemos un epígrafe con
artículos, extractos de diarios y noticias relacionadas con el universo
Watchmen, que completan aún más la historia.
Realmente hay vastos niveles de interpretación. Watchmen es increíblemente original, creativa e inteligente. Espero volver a leerla pronto para revisar desde el principio cada uno de sus elementos. Una verdadera obra de arte y una de las mejores novelas que leí en mi vida. Es impresionante como Moore se mueve suavemente desde una trama introductoria a una historia fascinante, conspiratoria, apocalíptica, reveladora.
Las ideas que planta no
tienen fronteras, y son genuinamente valientes. Una historia fundamental
que todo buen lector no debería dejar de leer.
«"Life isn't divided into genres.
It's a horrifying, romantic, tragic,
comical, science-fiction cowboy detective novel.
You know, with a bit of pornography
if you're lucky." »
— Alan Moore, Watchmen.
muy de acuerdo ! una narrativa fascinante y muy bien lograda... Gracias Lu por tus comentarios..
ResponderEliminarLa verdad que es una historia excelente. Ahora me pienso descargar la película. En 1080p HD! =P
Eliminar