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viernes, 3 de mayo de 2013

El jardín de senderos que se bifurcan (cuento, 1941)



Hombre de salidas elegantes, ingenioso y misterioso, Borges fascinó por años al mundo entero con sus cuentos intrincados de los que se podía hacer tantos análisis como pasillos tiene un laberinto.

Ya era hora de que Jorge Luis Borges tuviera un post en mi blog y no solo una breve mención. Estamos hablando de quien trajera el ultraísmo a la argentina, del creador de innumerables clásicos literarios de géneros indescifrables: “El Aleph”, “La Muerte y la Brújula”, entre tantos otros. ¿Cuentos policiales? ¿Fantásticos? ¿Existenciales? Quizás todo eso, o quizás algo totalmente distinto. Un hombre que cuando le preguntaron: “¿se da cuenta que es usted uno de los grandes escritores del siglo?”, respondió: "Es que este ha sido un siglo muy mediocre". Hombre hábil para el retruco, que consideraba “poco inteligente” a quien amaba el fútbol. De ese Borges hablamos, y un post no alcanzaría a tomar toda su grandeza.

Por eso hoy voy a centrarme en uno de sus grandes clásicos. «El jardín de senderos que se bifurcan» fue escrito en 1941 y se convirtió en la primera de sus obras en ser traducida al inglés (salió en el Ellery Queen's Mystery Magazine de 1948). Se trata de un cuento muy loco porque funciona como argumento policial y como ensayo filosófico; aunque quizás debiera leerse como un relato de espionaje más que un policial.

Yu Tsun, el espía y protagonista de la historia, tiene que cumplir una difícil misión para los oficiales alemanes. Acosado por el implacable irlandés Richard Madden, escapa buscando al sabio sinólogo Stephen Albert, con un propósito que solo se revela en las últimas líneas.

Una vez en Ashgrove (lugar donde reside el sabio Albert), y por obra de una fortuita coincidencia borgeana, Yu Tsun se entera de la historia de su antepasado, un astrólogo chino que se había propuesto dos tareas inconcebibles: construir un laberinto infinitamente complejo y escribir una novela.

No quiero revelar más de la historia porque es, ciertamente, maravillosa. Mejor léanla:

Les dejo “El jardín de los senderos que se bifurcan” en PDF: http://bit.ly/166NcNg

“El jardín de senderos que se bifurcan” es uno de sus cuentos más representativos y valorados por el ingenioso entretejimiento de sus eternas ideas filosóficas (los espejos; la identidad del hombre con sus antepasados; el laberíntico carácter del mundo; la inmortal simultaneidad del pasado; etc.) junto a los ingredientes del cuento detectivesco: el misterio, la persecución, el suspenso y el castigo del criminal. 

Borges proponía una relación entre lo mundano y lo maravilloso en la solución de los enigmas detectivescos. Esta idea (para muchos: “chestertoniana”) tiene, en este cuento, un tono bastante peculiar. Recordemos que el detective de Chesterton (el famoso Padre Brown) primero se encontraba con una explicación maravillosa, casi mágica, de los hechos, para luego introducir una pragmática, devenida de la razón.  

Como en las aventuras de Holmes, Borges desafía vilmente al lector a una competencia intelectual. Partiendo de una trama policial simple, el autor teje un laberinto en el que trata de perder al lector. La propia discusión filosófica (casi existencial) tiende a distraer la atención del lector de la verdadera misión de Yu Tsun



Pero ya lo dijo Adolfo Bioy Casares: “Se trata de una historia policial, sin detectives, ni Watson, ni otros inconvenientes del género, pero con el enigma, la sorpresa, la solución justa, que en particular puede exigirse, y no obtenerse, de los cuentos policiales”.

Solo al final se descubre el propósito del viaje a la casa de Stephen Albert. Sin embargo, las divagaciones son importantes porque contienen las ideas básicas de la filosofía de Borges, como ya dijimos. Para la exposición de las mismas, se emplea un estilo que parece más propio del ensayo. En efecto, algunos de sus cuentos podrían rotularse como tales. Muchos críticos han realizado estudios astronómicos a partir de las pocas hojas que tiene el cuentito.

En lo personal, la trama me voló la cabeza por lo bizarro, lo “fuera de lo ordinario”. Las divagaciones filosóficas de los protagonistas son tremendas. Pero además, hay mucho simbolismo que es interesante para examinar. Sin ánimos de “spoilear” (arruinar) la trama, tomemos a los dos protagonistas. Yu Tsun y Stephen son espejos dentro de un jardín laberíntico: idénticos pero opuestos, reflejos invertidos. Yu Tsun es un espía (agente de guerra), chino en Inglaterra y se convierte en aprendiz de Stephen Albert, quien es, a su vez, misionero (agente de paz), inglés que vivió en China y se convierte en maestro del primero.


El final es fantástico porque es totalmente lógico y estaba “plantado” desde un principio. Quien sigue bien las pistas puede, incluso, deducirlo antes de tiempo (¡no fue mi caso!). El propósito hay que armarlo como un rompecabezas, y las piezas están todas presentes en el relato. El cuento parte de ese juego. Primero nos dirigimos por una vía unívoca, la historia del espía descubierto… pero pronto encontramos una disyunción, una bifurcación: 'la huida' o 'el plan' (recuerden que el protagonista está siendo acechado por Richard Madden). Allí nos adentramos por otra ruta que nos conduce a un amplio jardín simbólico, que posee varias salidas. Este jardín es la dimensión simbólica que en el texto surge a partir del encuentro y la conversación metafísica entre Yu Tsun y Stephen Albert.

   

Borges ha escrito varios cuentos que se destacan por la variación de las reglas generales del género y la innovación. En “El Jardín…” eligió la situación del criminal por encima de la del detective, por ejemplo, y el relato se desarrolla como una trampa, construida de manera que el lector se pierda si no está atento. ¡Un gran cuento que les recomiendo mucho! <=

12 comentarios:

  1. Todo lo que lei de Borges me gustó.
    He de decirte que no he terminado de leer por miedo a que desvelaras el final.

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    1. Hola!! Tranqui, no develo el final en el post. Igual te recomienda que leas el cuento porque hago un pequeño análisis (muy personal) sobre alguno de sus elementos, y se disfruta más habiéndolo leído.

      ¡Gracias por pasarte, y te espero acá cuando quieras!

      Slds.

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  2. MUCHAS GRACIAS POR SU ATENTO Y AMABLE COMENTARIO EN MI BLOG. NOS SEGUIMOS. UN ABRAZO ENORME.
    KEBRAN

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    1. Gracias! Estás más que invitado a seguir recorriendo este humilde blog. Estoy seguro de que vas a encontrar notas interesantes. Slds!

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  3. Naufragosentiemposagrafos6 de mayo de 2013, 11:59

    Gracias, Luciano, por esta entrada, que complementa muy bien con nuestra entrada con el comentario del mismo cuento de Borges. En nuestro caso, quisimos enfocarla hacia el trasfondo no ya filosófico, sino científico que puede haber detrás: las teorías de la relatividad de Einstein, y la teoría de los Muchos Mundos de Hugh Everett. Saludos y sigamos en contacto.

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    1. Buenas!! En efecto, eso me sorprendió de tu post... veías el cuento desde un punto de vista muy distinto al mío. Me llamó la atención.
      Saludos!

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  4. Entro en mi, y agudizo mis sentidos por las advertencias que no se suspenden en tu lectura. De a modos comodos con el corazon en paz viviré en Borges esta noche. Gracias

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    1. ¡Qué elocuencia poética! Gracias por pasarte y por el comentario. Históricamente, este post es LEJOS el más visitado en mi blog. Parezco que gusta Borges. ¡Saludos!

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  5. Encontré este post en mi lucha contra el insomnio.... Batalla perdida, al comenzar a leer el cuento...De todos modos, al terminarlo,me percaté que soñé despierta...Gracias!
    Feli

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  6. Estoy haciendo un reporte de este cuento "el jardin de sendero que se bifurca" y se me hace muy dicil entender bien la historia, quien es el narrador del cuento? me puedes ayudar, Gracias!

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    1. ¡Escribime a mi correo con tus consultas! lucianosivori@gmail.com
      Un saludo.

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  7. Los argentinos son grades literatos.

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