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sábado, 9 de marzo de 2024

“El Umbral de la Noche”, o el fin del mundo según King


Esta primera compilación de relatos cortos es considerada uno de los mejores trabajos de Stephen King. Los veinte relatos que se incluyen en Night Shift nos muestran el horror de la gente ordinaria y cómo los objetos cotidianos se vuelven extrañamente alterados. En esta nota, el fin del mundo según King.

 



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Las excursiones al terror de King

Leo al Maestro una o dos veces al año. Es uno de mis autores favoritos por la forma tan orgánica que tiene de contar sus historias y la enorme creatividad que maneja. En el pasado había leído cuentos salteados del autor, pero ésta era la primera vez que encaraba toda una antología de relatos.

Me parecía una lectura ideal para mi reciente viaje a Mendoza, porque gran parte de los cuentos –que varían en su duración- son como pequeños episodios de una serie de suspenso/terror. Entonces yo podía ir consumiendo los textos despacito en mi Kindle, entre un traslado a una excursión, una tarde de mates en la plaza o en las tediosas horas del colectivo.



Básicamente, “Night Shift” (traducida como El Umbral de la Noche) es la primera colección de cuentos de Stephen King, publicada originalmente en 1978. Contiene varias “excursiones al terror” que ya habían aparecido anteriormente en distintas revistas, junto con algunas obras inéditas.

El libro es considerado como su mejor antología por el impacto que tuvieron muchos de estos textos. De hecho, cinco de ellos fueron llevados a la pantalla grande (The Children of the Corn, The Boogeyman, Trucks, etc) y varios sirvieron como precuelas para libros posteriores o formaron parte de especiales televisivos.

Entonces es como que acá tenés todo el multiverso de King contenido en estas historias que son muy distintas entre sí. Hay horror cósmico al estilo Lovecraft, algunos dramas psicológicos (muy impropios de King, por cierto), varios thrillers de suspenso, narraciones sobre demonios, fantasmas y vampiros u otras historias geniales sobre asesinos seriales.


Una involuntaria pieza de época

Por otra parte, sin querer el libro funciona como una pieza de época involuntaria: la colección se recopiló en 1978 y la mayoría de las historias se publicaron en revistas en los años ´70. Entonces, el contexto refleja el clima de la época y las preocupaciones de ese momento. Burt, el protagonista en “Children of the Corn”, es un veterano de Vietnam, por ejemplo.

Lo más loco de “El Umbral de la Noche” es que King escribió estos textos cuando tenía veintitantos años, antes de su éxito y de desarrollar su carrera completa como escritor. Es un joven King que quizás no tenía tanto tiempo para editar su trabajo, pero también demuestra el talento que ya tenía de pibe.

¿Cómo un solo hombre fue capaz de crear tantas obritas maestras simplemente dejando que los personajes cuenten su historia, sin conocer un final definitivo, sin trazar, hacer pizarras, guiones gráficos, simplemente saltar imaginar arte de una dimensión desconocida? A mí es algo que, como humilde escritor, me vuela la cabeza.

Lo que es sorprendente, y una lástima al mismo tiempo, es que King sea tan creativo que Hollywood desesperadamente tomó cualquier premisa para hacer una película a partir de ella, como si no hubiera directores, guionistas y otros autores capaces de crear un cuento o una novela que pudiera convertirse en una buena película.

Stephen King es, por lejos, el autor con más material adaptado al cine y la televisión, pero sus historias no suelen salir bien paradas (a excepción de algunos pocos casos).


El fin del mundo según Stephen King

Hablemos un poco sobre las historias contenidas en este volumen. La mayoría de los relatos nos muestran una suerte de apocalipsis o fin del mundo, y tienen desenlaces tan sorpresivos como deprimentes.

El primero de ellos (Los misterios del gusano, A.K.A. “Jerusalem's Lot”) es un diario que homenajea a clásicos como Drácula, de Bram Stoker, y especialmente los escritos de H.P. Lovecraft.

La historia es narrada a través de las anotaciones del aristócrata Charles Boone, quien regresa a su abandonada mansión familiar en Preacher's Corners, Maine. Allí va descubriendo los horrores en la cercana aldea colonial abandonada de Jerusalem's Lot.

La segunda historia incluida en El Umbral de la Noche también tiene un tinte apocalíptico. Se titula Graveyard Shift (“El último turno”) y narra las desventuras de unos trabajadores que, mientras limpian el sótano de una antigua fábrica textil, se encuentran con ratas gigantes y otros monstruos nocturnos. Fue la base para una película del mismo nombre.

“Marejada nocturna” (Night Surf) funciona como una precursora de lo que sería su siguiente obra, The Stand. Es un mundo donde casi todos los humanos han muerto en una pandemia de gripe.

Por su parte, en I Am the Doorway (uno de los pocos relatos de tipo sci-fi presentes en la antología), un ex astronauta descubre que una forma de vida extraterrestre habita en su cuerpo. Fue uno de mis textos predilectos porque me recordó mucho al estilo de mi amado Ray Bradbury.

Para un conocedor del multiverso de King, lo divertido es tratar de encontrar cómo estas historias cortas sirven como deliciosas introducciones a toda la mitología alrededor del autor. Como toda antología, habrá textos que gusten más o menos, pero todos mantienen una calidad literaria elevada.

Entre los relatos que nos hablan de un “fin del mundo” me faltaría incluir Trucks (basada para la infame película “Maximum Overdrive”), donde los camiones y otras grandes máquinas se rebelan contra la humanidad. 


También encontramos el celebrado Children of the Corn, que es buenísimo, y uno de los últimos de la antología, que disfruté muchísimo, One for the Road.

Éste es una especie de secuela de “El Misterio de Salem's Lot” y se centra en un anciano tratando de ayudar a una familia después de que su auto queda varado cerca de la ciudad abandonada de Jerusalem's Lot durante una tormenta de nieve. Así que en El Umbral de la Noche tenemos dos cuentos que hacen referencia a aquel lugar plagado de vampiros.

La verdad que son varios los cuentos de esta recopilación que me encantaron. Además de los ya mencionados, banqué mucho The Boogeyman por ser una fantasía alegórica sobre un hombre racista, sexista y generalmente desagradable, que está dispuesto a juzgar a los demás pero no puede ver sus propios defectos.

Destaco también “A veces vuelven” (Sometimes They Come Back). Creo que es el cuento más largo de la colección. Un profesor llega a una nueva escuela y empiezan a llegarle alumnos nuevos a los que, inmediatamente, reconoce como los que veinte años atrás asesinaron a su hermano.

 

El costado emocional de Night Shift

Curiosamente, los relatos que más me emocionaron de El Umbral de la Noche no fueron específicamente los del género del terror.

La primavera de fresa” (Strawberry Spring) es un gran cuento sobre un asesino serial… con un giro inesperado.  “La cornisa” (The Ledge) es un thriller con muchísima adrenalina: un gánster obliga a un pobre tipo dar la vuelta a todo un edificio caminando sobre la cornisa, a más de 200 metros de altura.

“El último peldaño de la escalera” es el cuento más atípico de la colección. Un hombre relata una historia de la infancia sobre él y su hermana, quien más tarde se suicidó. Es muy diferente al estilo habitual de King, y a mí logró emocionarme hasta las lágrimas.

Y el mejor de la antología, en mi opinión, es Quitters, Inc. Un hombre acude a una empresa dedicada a ayudar a los fumadores que quieren dejar el vicio. Pronto descubre que ellos tienen métodos tan extraños como efectivos. Este es uno de los varios relatos de El Umbral de la Noche que se encuentran incluidos en la película El ojo del gato (1985).


Palabras finales

En esta antología, King nos regala su percepción sobre el miedo en general, y toda la variedad de miedos que el ser humano puede experimentar. El leitmotiv de la mayoría de estos textos es la llegada del fin del mundo, de una forma u otra, que quizás sea uno de los temores más universales.

Quizás yo habría sacado tres o cuatro cuentos que me parecen que no suman del todo o no terminan de pegar con el género del terror. No me sentí particularmente conectado a historias como Materia gris, El hombre de la cortadora de césped, Campo de batalla o La mujer de la habitación, pero aun así son buenas historias. Realmente es una antología brillante a la que no le sobran ni le faltan páginas.

Si bien es probable que regrese a sus novelas en una próxima lectura, el libro me dejó impresionado y muy satisfecho. Hay relatos que me parecen totalmente icónicos. Leer a King siempre es un placer, en cualquiera de sus formas.

 


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=>> Otros posts sobre STEPHEN KING en el blog: “Joyland: una novela coming-of-age de Stephen King”; “Batman y Robin tienen un altercado”; “El viento por la cerradura, una novela de Stephen King”; “El instituto, de Stephen King”; “Zarabanda nupcial, un relato de Stephen King”; “Análisis de Cazador de Sueños (2003)”.


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2 comentarios:

  1. Concuerdo con que muchas de las adaptaciones de las narraciones de King al cine no siempre terminan bien, el problema, a mi ver, está en la mala traducción de un lenguaje al otro, no solo el que se tome una parte de las premisas y se dejen de lado cuestiones fundamentales, sino que los guionistas, directores y/o productores no hacen un trabajo siquiera decente.
    Hay algunas excepciones, claro, pero hay que entenderlas como lo que son, la adaptación que una persona hace de algo relatado por otra persona y que para nosotros, lectores de esos relatos, pueden no estar del todo bien porque no aparecen los detalles que esperaríamos ver.

    Saludos,
    J.

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    Respuestas
    1. Sí, completamente de acuerdo. De hecho, las mejores adaptaciones de King fueron aquellos que tuvieran una clara visión del director y fueron por otro camino (ejemplo clásico: The Shining, de Kubrick. Qué película).
      ¡Gracias por pasar!

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